A pocos días del evento de lanzamiento, Alex no se detenía ni a descansar, y aún no se reconciliaba con Max, ya que no habían tenido tiempo para hablar por las presiones del evento. El chico por su parte optó por no molestarla al verla tan ocupaba, aunque no se sentía tranquilo de estar lejos de ella, uno de los días en los que la chica tenía su agenda un poco despejada tenía ganas de ir a cenar fuera, pues el resto de la semana había pedido comida para llevar, pensó en decirle a Max, pero imaginaba que seguiría molesto entonces le diría a Verónica; sin embargo en el momento que estaba por llamarla Lucy entro a la oficina con una rosa y un sobre con una nota. La joven olió la rosa y sonrío, al abrir el sobre tenía escrito la dirección de un lugar y la hora. Miro su reloj y faltaba media hora para la cita, rápidamente se dio un retoque y salió de la oficina.
Cuando llegó al lugar se llevó una sorpresa, pues el restaurante estaba cerrado. La joven miro el papel nuevamente creyendo que se había confundido pero un hostess abrió la puerta y le hablo por su nombre, la chica asintió y la escoltó al interior; el lugar estaba asombrosamente decorado en tonos rojos y negros había un camino de pétalos y veladoras que la conducían a un jardín privado, con una fuente iluminada, a lado de está había una mesa con servicio para dos y con pétalos regados encima, además de una botella de champán lista para ser abierta.
Alex, estaba emocionada por lo que estaba viendo, el mesero le dijo que esperara un momento la chica se acercó a la fuente, se sentó en el borde y remojo sus manos.
Un par de minutos después un hombre se acercó.
- Pensé que no vendrías.
Alex se giro para encontrarse con su acompañante y ahí estaba Maximiliano de pie muy elegante con una mirada que la estremecía. El chico se acercó a ella y le dio un beso tierno en la frente.
- Estos días han sido tan pesados que no lo pude evitar - dijo riendo la chica.
- ¿Ah si? Y ¿Si no hubiera sido yo quién te citara hoy, aún así habrias venido? - le cuestionó serio.
- Sabía que eras tú de lo contrario ya hubieras entrado por esa puerta haciendo un escándalo y destruyendo esta hermosa decoracion - le afirmo la chica burlándose de él.
Max le dio la razón y le dio otro beso pero más largo. La tomo de la mano y la llevo hasta la mesa, le acomodo la silla y él mesero se acercó para servir el champán. Cuando se retiró Max le tomo la mano y le coloco un beso tierno.
- Quiero pedirte disculpas por la forma en la que me comporte hace unos días fui un idiota y tal vez creeras que soy infantil o cursi, pero mi padre y yo nos hicimos cargo de mi hermana desde los dos años y para mí siempre ha sido mi niña pequeña y el ver lo rápido que está creciendo me preocupa, pues algun día conocerá a alguien o querrá irse a estudiar y se que no podré hacer nada para detenerla.
- Amor, por ese motivo quiero estar cerca de ella y apoyarla, has sido un protector maravilloso pero hay cosas que Xime no te dirá porque eres hombre y lo que necesita es una figura femenina que la entienda, no desacredito a mi mamá porque ha sido una buena madre con ella todo esté tiempo, pero es más reservada y por lo mismo quiero ayudar a educarla y guiarla por un buen camino.
- Y te lo agradezco mucho amor, sabes desde que mi padre falleció me encerré en mi mundo de fiestas, mujeres y trabajo y no me di cuenta que así es como viví mi duelo y no pensé en como lo estaba viviendo mi hermana. Quiero redimir ese error, lo pensé estos días y la llevare yo mismo a ese concierto.
Alexandra arqueó sus cejas en forma de sorpresa.
- Pero no quisiera que nos fuéramos solos, dijiste que dejarías todo organizado entonces me gustaría que fueras con nosotros amor.
- ¿En serio amor ? - le pregunto alegre.
- Si mi amor, aunque no estoy de acuerdo en dejar a cargo a Arturo pero si así quieres está bien.
Alexandra se levantó de su asiento, se acomodó en su regazo y le dio un fuerte beso.
- Gracias amor, eres maravilloso.
- Te amo Alex y he descubierto que si quiero ser el hombre que tú mereces, tengo que empezar por ser un mejor hermano, un mejor hijo y una buena persona.
- Buena persona ya lo eres mi amor, y un buen hermano también porque amas y proteges a tu hermana como nadie. Aunque sabes, analizandote un poco, si así eres con Xime ya me imagino como serás con tus hijos - la chica soltó una carcajada.
- Seré un ogro - El chico hizo un sonido de gruñido y le hizo cosquillas a su novia, quien no podía parar de reír.
- Te amo Max te has vuelto lo más importante en mi vida.
- Y tú, en lo mejor que me ha pasado amor te amo.
Los jóvenes se besaron apasionadamente hasta perder el aliento, pasaron una hermosa velada disfrutando de la deliciosa comida y observado las estrellas, a la mitad de la noche un violinista salió del interior del restaurante y Max invito a la chica a bailar, ambos estaban a ritmo y de vez en cuando se besaban profundamente.
Cuando llegaron a casa, Alexandra corrio a la habitación de Ximena para darle la noticia. Max se reía, pues su novia parecía una niña. Al dirigirse a la barra se encontró cara a cara con Arturo, quien se estaba sirviendo un trago.
- Veo que te llevas mejor con mi sobrina - dijo dando un sorbo a su vaso.
- Así es, decidimos llevar la fiesta en paz para poder trabajar a gusto.
- Aunque me preocupa tanta confianza entre ustedes, no me gustaría que mi sobrina sufra por culpa tuya.
- ¿Que estás insinuando Arturo? - Max le sostuvo una mirada desafiante.
- Lo mismo que tú estás pensando niño, si llevarla a la cama es tu estrategia para dejarnos fuera, de una vez te advierto que no lo voy a permitir - increpo el hombre.
Max no se pudo contener y lo tomo del cuello de la camisa.
- Cuida tus palabras Arturo, si me he contenido estos años ha sido por respeto a mis padrinos, pero no me busques porque aunque estés viejo no me tocaré el corazón para borrarte esa sonrisa.
Arturo no perdía el humor descarado de siempre, al escuchar los ruidos de las empleadas en la cocina, Max con un movimiento brusco dejo ir al hombre. Estaba por retirarse pero se regresó y le quito la botella de whisky que tenía enfrente.
- Es mi botella - se subió hecho una furia.
Durante el desayuno, Ximena estaba muy emocionada por el viaje, pues esta vez no volaría sola, sino con su hermano y con Alexandra que ya la veía como su mejor amiga.
Alex miraba a Max con agradecimiento por la decisión que había tomado y él correspondia feliz.
- ¿Y por cuantos días se van princesa? - Arturo se dirigió a Alex.
- Solo serán cuatro días tío, la noche del concierto y esperaremos a Max mientras cierra el negocio.
Max veía con desconfianza a Arturo.
- Espero que no sea difícil para ti encargarte de supervisar la promoción de AVFASHION Arturo - le dijo el chico al hombre.
- No te preocupes, yo sí se hacer mi trabajo - le respondió con una sonrisa - Si me disculpan iré hacer una llamada.
Alex sabia que esos hombres no se llevaban muy bien, pero desconocía el nivel de odio que se tenían.
- Bueno, bueno de todos modos tienes que comportarte Ximena, no quiero quejas ni berrinches y obedece a tu hermano en todo momento - Alicia regañaba a la niña.
- No soy una niña de 10 años madrina - alegaba.
- ¡Shh! Desayuna que tienes que ir a la escuela - la señora se dirigió a su hija - ¿Cuando se irán mi amor?
- Uno o dos días después del evento de lanzamiento, te digo que no estaremos mucho tiempo, hablando de eso ¿Si me acompañarás mamá?
- Claro mi amor, como no voy a estar ahí, es tu primera línea -Todos iremos - opino Max.
El chico la miro y le lanzó una sonrisa, al mismo tiempo que terminaban de desayunar.
- ¿Nos Vamos Amor? - el hombre no se había dado cuenta de lo que dijo y Alicia y Ximena se quedaron viéndolo sorprendidas - Alexandra se puso nerviosa.
- ¿Qué dijiste? - se burló la niña.
- Mmmm... Nada, nada dijo " Nos vamos Villaseñor" si, eso dijo ¿Verdad? - la chica enrojeció.
- Ammm ¡Si! Por supuesto - respondió él.
- No, yo escuché que dijo "Amor"
- Bueno, bueno basta de tonterías y tú niña apúrate - sentenció la señora.
Los dos jóvenes salieron apresuradamente de la casa para evitar más preguntas.
En el auto Alex le dio un leve golpe en el antebrazo al chico por su torpeza en el desayuno y ventilaba los nervios con el abanico que siempre cargaba en su bolso.
- Perdón mi amor se me salió - decía el chico riendo.
- Te pasaste amor, creo que mi mamá no se dio cuenta pero Xime si - respiro hondo y también empezó a reír.
- Deberíamos de decirles amor ya no quiero seguir así; por lo menos a ellas ¿No crees? - le surgió Max.
- Está bien hagámoslo - sonrío ella.
- ¿Cuando lo haremos? - el chico se emociono.
- Después del evento ¿Si?.
Max le dio un beso de agradecimiento, tenía ganas de succionar sus labios apasionadamente, pero aún no salían de la residencia y alguien podría verlos, arranco el coche y se fueron.
Mientras el coche salía, alguien los observaba desde la ventana del despacho.
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Comments
Evelia De Leon
Bandido de Arturo. Quiere quedarse con la empresa.
2024-10-18
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Erika Lucena
quién los veria , sera Arturo porque mi me parece que es el, el traidor
2024-10-10
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