Los chicos permanecieron un rato abrazados a la mitad del parque; Max no podia contener la felicidad que sentía de estar con Alexandra, después de tanto tiempo.
Alex por su parte no quería que ese bello momento acabara, pues no podía creerlo y pensaba que era un sueño, del cuál no quería despertar. De pronto el sonido del teléfono de Alex los hizo separarse, al revisar quien era dirigió su mirada a Max.
- Es Mauricio.
El joven cambio su emoción a una sería y le pidio que no contestara.
- Tengo que hacerlo sino no dejará de molestar - se excuso ella.
Max hizo una mueca y se disponía a darle privacidad para que contestara, pero ella entrezalo su mano con la de él. Y Max miro sorprendido sus manos. Ella le dedico una sonrisa y contesto.
- Hola, Mau ¿Que pasa?
- ¿Llegaste a casa a salvo? Me quedé preocupado porque no traías tu coche.
- Si, bueno no, mira aún no llego a casa. Hice una pequeña parada.
-¿Cómo? Nena no me hagas esto - Max se enojo cuando escucho que el hombre la llamo "Nena" le hizo señas para que colgará, pero ella le dio un beso rápido a manera de disculpa - Dime dónde estás y paso por ti para llevarte a casa.
- No es necesario que vengas por mi, pero gracias.
Max no aguanto más y le arrebató el celular molesto.
- No te hagas el caballero fuckboy, ella está conmigo, así que dejala en paz - el chico colgó.
Alex lo miraba incrédula y fingió molestarse con él, pues sabía que estaba celoso.
- ¿Porque hiciste eso? Se giro dándole la espalda.
Max rodeo su cintura con sus manos y le susurro al oído:
- Porque estoy harto que otro hombre te hablé y te diga "nena", Ya no más.
Alex sonreía ante sus palabras.
- ¿Estás celoso?
- ¡Si! Lo estoy, me vuelve loco que otros hombres te busquen.
- Pero a mí solo me interesa un hombre, y eres tú.
Se besaron intensamente y dieron un paseo por el parque, antes de regresar al auto.
Cuando llegaron a la casa, antes de bajar del auto, Alex le pidio a Max que no le dijeran nada a la familia por el momento, él se extraño pues quería gritarlo a los cuatro vientos.
- No me veas asi Max, por lo menos hasta encontrar el momento adecuado. Toda nuestra vida nos han visto como hermanos y decirles de un momento a otro que nos queremos, sería un golpe muy duro ¿No crees?.
- Tienes razón, aunque me encantaría que supieran qué eres mi novia.
Ella lo miro con el ceño fruncido.
- Nunca me pediste que fuera tu novia - se cruzo de brazos.
- ¿No? Y lo que hice en el parque - pregunto el hombre riendo.
- Si, pero en ningún momento me dijiste ¿Alex, quieres ser mi novia?
Max, se acercó y le dio un beso cariñoso, cuando estaba por preguntarle, uno de los choferes tocó el vidrio del coche y los dos chicos se alejaron asustados.
- Señor, ¿Me permite guardar su auto?
- Este, si, claro - respondió nervioso.
Alex no pudo evitar reírse y ambos bajaron del auto y entraron a la casa, a carcajas.
Mientras entraban por el vestíbulo, Max la sostuvo del brazo e hizo que lo miraba. Le acaricio la mejilla.
- Entonces señorita Villaseñor ¿Quieres ser mi.. - No termino de decir, porque se escucharon las voces que se acercaban a la plata a baja y los chicos se separaron inmediatamente nerviosos.
- No señorita, si permito que viajes a Estados Unidos sola es porque sé que vas protegida por los guardespaldas pero para dejar que vallas a París tienes que ser mayor de edad - regañaba Alicia a Ximena mientras bajaban.
- ¿Que pasa porque discuten? - pregunto Max.
- Hermano, mi madrina no me quiere dejar ir a París a un concierto - la niña hacia pucheros.
- Hijo, se que la has dejado ir a E.U porque tu tía vive allá, pero viajar a otro continente ya es diferente.
Alexandra, de pronto recordó que a ella la habían mandado al extranjero a la misma edad que Ximena, y nunca vio preocuparse a su madre de esa manera por ella. Y aunque ese rencor había quedado atrás no pudo evitar sentirse celosa de Ximena.
- Mi madrina tiene razón Xime, eso ya es mucho y no estás en edad todavía - sentenció su hermano.
- Pero... Max - le rogó su hermana.
-No discutas niña y mejor vamos a cenar - dijo Alicia.
- Alex, ayudame - se dirigió a la chica que estaba solo observando.
- Ahmmm... - Antes que la mujer pudiera hablar, Max enojado se dirigió a su hermana.
- Deja de involucrar a los demás, y madura de una vez Ximena no seas una malcriada.
La niña lo vio furiosa y subio corriendo a su habitación, no sin antes gritarle que lo odiaba.
Alex se giro a él enojada.
- No debiste decirle eso - y se subió detrás de la niña llamándola.
Cuando llegó a la habitación de Ximena, la vio con sus audífonos puestos, estaba llorando.
- ¿Me dejas entrar? - le pidio la chica.
- ¿Tu también piensas que soy malcriada e inmadura? - le dijo la niña limpiándose las lágrimas.
- No, para nada - Entonces entra.
Alex se acostó a lado de ella y le quito un auricular y se lo coloco en el oído para escuchar la música.
Estuvieron asi, hasta que la niña hablo.
- No se porque me siguen tratando como a una niña, si ya no lo soy.
- Porque te quieren y se preocupan por ti - le respondió con una sonrisa.
- Si, pero, por ejemplo tú te fuiste a mi edad y no paso nada.
- Escucha, no me fui porque quisiera, sino porque tenía una responsabilidad y era prepararme para un día velar y proteger por nuestro patrimonio. ¿Y te digo la verdad?
La niña asintió.
- Me hubiera gustado ver a mi mamá preocupada por mi hace diez años, como hoy lo estuvo por ti.
- A veces pienso que me odias por haber ocupado tu lugar en la casa.
- Pues no pienses eso porque no es así, gracias a ti y a Max mi mamá no se quedó sola, y pudo compartir el amor que no me pudo dar a mí durante este tiempo.
- Gracias Alex. Pero aún así no logro entender porque no me dejan ir, si no iría sola.
- Porque no es lo mismo cuatro horas de diferencia a catorce o quince horas nena. Además sabes que ahorita estamos buscando a la persona que nos esta siguiendo y no nos podemos exponer ¿De acuerdo?
- Está bien Alex, lo entiendo - respondió la niña poco convencida pero menos enojada que antes - te quiero gracias por estar aquí, me hacía falta una hermana.
- Aquí siempre estaré nena, tu también eres mi hermana.
Las dos chicas se abrazaron y estuvieron un rato escuchando música y riendo hasta que Ximena se quedó dormida. La chica la arropó y salió de la habitación, se encontró a Max sentado afuera del dormitorio, en cuanto la vio se limpio una lágrima y se puso de pie.
- ¿Que haces aquí? - le pregunto la chica.
El joven no dijo nada y la atrajo hacia él para abrazarla.
- Lamento lo que pasó - le susurro al oído.
- Tranquilo, no es fácil lidiar con una adolescente - dijo sonriendo.
- No me refiero a eso - la miro a los ojos.
Alex lo miraba confundida.
- Lamento que hayas estado tanto tiempo lejos de tu madre y tambien lamento no haberte dicho lo de mi padrino. Nunca me imaginé como te sentías estando tan lejos. Perdoname - Max dejó caer una lágrima.
- Oye, tranquilo eso ya quedó en el pasado, ahora estoy aquí y juntos vamos a sacar la empresa adelante para que nuestros padres se sientan orgullosos. La chica le dio un ligero beso en la mejilla limpiando su lágrima - Y respondiendo a tu pregunta incompleta, si acepto ser tu novia.
Max sonrío y le tomo el rostro para darle un beso, se abrazaron y se fueron a descansar.
Durante la madrugada, Alexandra estaba durmiendo plácidamente cuando sintió que le acariciaban el rostro, al abrir levemente los ojos, descubrió a Max observándola.
- Hola Alex, disculpa por despertarte.
- ¿ Pasó algo? - le pregunto somnolienta, y se enderezó en la cama.
- No, solo quería comprobar que no es un sueño y que si estamos juntos.
- Pues si es un sueño, no quiero despertar nunca - le dijo la chica acariciándo su rostro.
El chico se acercó a ella y la beso con locura, poco a poco la fue acostando y se subio encima de ella, sus manos recorrían desde la espalda hasta la cintura, no sé atrevía a bajar más pero disfrutaba al máximo el contacto.
Alexandra, sentía como se quedaba sin aliento, pero no quería parar, recorría su cuello con las manos y regresaba a su pecho.
Los dos chicos jadeaban, Max poco a poco se fue alejando y sus respiraciones estaban agitadas, le dio un beso tierno en la frente y estaba por regresar a su habitación, pero Alex lo jalo del brazo y con un movimiento lo invito a dormir a su lado.
Max se acostó a lado de ella y se miraron por unos minutos, hasta que ella se acercó a él y acomodo su cabeza en su pecho, ambos entrelazaron sus manos.
- Te quiero Alex - le susurro él.
- Yo también, te quiero mucho.
Ambos se quedaron dormidos pronto.
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Comments
Erika Lucena
me asustee ! yo pensé que ya iban a pasar a la siguiente etapa de una vez /Silent//Facepalm/
2024-10-10
0
Anonymous
Pero ni siquiera se puso apenada x lo q dijo ella, debió decirlo en voz alta para q se de cuenta la mamá q cuido mas a otra persona q a su propia hija
2024-05-07
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Vera Fernandez
ay q lindo es el ❤️
2023-04-05
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