Al llegar a la casa Arturo estaba en el bar como siempre tomando un vaso de whisky, Max se disponía a ignorarlo e ir directo a su habitación, pero Arturo lo llamó para tomar un trago.
- Te tomas demasiadas libertades en el bar de la casa – Max lo dijo en tono sarcástico.
- Lo siento Max, olvidaba que esta casa es de mi hermano y de mi sobrina – Arturo respondió sarcástico.
-Sí, siempre me lo recuerdas, pero mientras mi madrina no me pida que me vaya ni tú ni nadie puede alejarme de aquí.
-Como sea, por cierto, ¿puedo hablar contigo un minuto? – le preguntó Arturo dando un trago a su whisky.
- Estamos hablando Arturo – respondió Max.
-Ah, siempre tan arrogante Maximiliano ¿podemos hablar en el jardín?.
Los dos salieron al jardín trasero, un extenso pastizal con árboles y diversos tipos de plantas: tulipanes, rosas, gardenias, etc. Los dos hombres llevaban su trago en la mano, aunque Max no frecuentaba el whisky, prefería más el Brandy.
- Y bien, ¿Qué necesitas?
-De acuerdo iré directo al grano, escuche por ahí… Que los miembros del consejo está hablando cosas.
-¿cosas? ¿Qué cosas?
Arturo se giró con vista a la fuente.
-Bueno, mira, la situación es que…
-Habla ya Arturo.
- Los miembros del consejo están renuentes a considerar a Alexandra, como la sucesora de mi hermano en la empresa.
- Yo no he escuchado nada de eso.
- No seas tan ingenuo Max, ¿crees que te expresarán ésas opiniones a ti?
-¿Y por qué a ti si? No eres tío de Alexandra.
- Bueno si, pero no me dijeron directamente a mí. Son los rumores que se escuchan por ahí.
- Eso no es una opción, fue dicho y escrito por mi padrino, fue su última voluntad y hay que hacerla valer. Aunque el consejo no esté de acuerdo.
- Por favor Maximiliano, tú también piensas eso, no lo niegues, sé cuáles son tus intenciones – Arturo lo miró directamente.
-¿Mis intenciones?, ¿de qué hablas? – Max comenzó a reír, porque realmente le parecía absurdo lo que Arturo decía.
- Siendo tú el único director de Grupo Empire, no dudo que planees en algún momento hacerte de la parte que le corresponde a Alexandra, e irla sacando poco a poco hasta dejarla sin nada, por eso hiciste correr esos rumores, ¿no es así?
Max soltó a reír, además casi se ahogaba mientras daba un trago a su vaso. Realmente Arturo tenía mucha imaginación y esta vez se había excedido en sus comentarios.
- En serio no sé de donde sacas tanta tontería Arturo, creo que la edad te está causando un daño en el cerebro, ¿no crees?
-Te voy a dejar algo muy en claro Maximiliano Rivero, no voy a permitir que nos quites nuestra fortuna y te quedes con todo.
-“¿Nuestra fortuna?” Creo que algo que nunca has entendido Arturo, es que yo no necesito hacer ese tipo de cosas, porque algo que me sobra es dinero; y no todo es por Grupo Empire tengo mis propios negocios y hechos con mi propio esfuerzo y dedicación. Incluso puedo decir que tengo más dinero que tú.
Dicho eso, Max se alejó, aunque nunca le había gustado alardear de lo que tenía con Arturo, siempre lo hacía. Él sabía lo ambicioso y frívolo que era y eso siempre lo hacía rabiar: que alguien le dijera que había personas más ricas que él.
Aunque esa noche Max se quedó despierto pensado en lo que se decían de Alexandra, se sentía enojado de que estuvieran hablando así de ella. Ahora comprendía un poco más por qué los estaba evitando, por un momento Max reflexionó en marcar el número que tenía de Alex, tenía ganas de hablar con ella, ofrecerle su apoyo y disculparse por no haberla contactado durante los últimos años. Mantuvo el celular en su mano con su pulgar a punto de seleccionar “llamar” pero lentamente lo alejo de ahí y dejo el celular en el buro. Supuso que tal vez Alexandra se sentía resentida con todos y con él más, desde aquella última vez que la hizo sentir incómoda tras su confesión de amor no aceptada por él.
Pero eso algo que ella ya debió de olvidar, por lo que su enojo hacia ellos seria porque nadie le aviso lo de su padre o múltiples factores juntos. Por lo que solo se quedó pensando en ella por un momento y en los recuerdos de su infancia.
Ya era domingo por la tarde y Alex disfrutaba de una deliciosa cena en un restaurante llamado “el madrigal” cerca del centro de Cuernavaca en compañía de Mónica y algunos amigos de ella, a quienes invito a pasar el fin de semana, pero detrás de aquella invitación tenía la intención de que Alexandra tuviera un poco de felicidad esos días y que mejor que un hombre para alegrarle su fin de semana.
Le presento a su amigo Mauricio, un joven médico que se encontraba haciendo su residencia en un hospital muy reconocido, además provenía de una familia de médicos talentosos que por generaciones se han dedicado al sector salud y que se jactaban de ser de los mejores.
Alex y Mauricio se encontraban en la barra, ella con un Martini y él con un whisky.
-Y dime nena, ¿Qué hace tu familia?
- No creo que estemos aquí apartados de los demás para que quieras saber de mi familia o ¿es que eso es lo primero que le preguntas a todas las mujeres?
Mauricio sonreía mientras jugaba con el vaso
- No es solo que como tú sabes, en este país hay clases sociales, los ricos con los ricos y los pobres con los pobres. Entonces para mí es importante saber qué tipo de persona es con la que me estoy relacionando. ¿Tú entiendes no? Soy un médico influyente al igual que mi familia entonces…
Alexandra no podía creer lo que estaba escuchando, en verdad Mónica tenía amigos así, tenía ganas de darle una bofetada, pero tenía curiosidad de seguir escuchando las tonterías de ese hombre.
- Lo que quieres decir es que si yo fuera pobre o mejor dicho de economía inestable, ¿no sería digna para ti?
- ¡Oh por dios no! cualquier mujer es digna, pero para algo más serio los dos tenemos que estar a la altura en todos los sentidos.
- ¿Y quién ha dicho que busco algo serio? Al igual que tú, solo esperaba divertirme y pasarla bien, pero considero que ya he sido rechazada. – Alex deseaba darle una lección.
-¿Rechazada? – Mauricio estaba confundido.
-¿No acabas de decir que tengo que estar a tu altura?
- Pero si tú querías hacer algo esta noche, entonces no te preguntaré de tu familia.
-No descuida, tengo que irme, ya que no alcanzaré transporte, los autobuses dejan de pasar a las 8. – Alex le dio un beso en la mejilla y se retiró aguantando la risa.
Miro de reojo y pudo notar la cara de sorpresa que puso Mauricio, seguro se estaba preguntando como un lugar tan lujoso podía permitir entrar a una mujer que se transportaba en autobús. Entonces se acercó a la mesa donde estaban Mónica y los demás para despedirse y luego le pidió a ella que la acompañara afuera para decirle algo.
- ¿Qué pasa bebé, no te gusto el doctor?
-A la próxima primero dime quien de tus amigos no es un narcisista que se basa en las clases sociales para seleccionar sus amistades.
-¿Pensé que no te importaría eso?
- Que poco me conoces Mónica, me voy a descansar si te pregunta o te dice algo sobre mí, tú sígueme el juego, no lo vayas a arruinar, okay.
-¿Qué hiciste Alex? – Mónica se imaginaba que Alexandra se iba a vengar de su amigo.
- Nada, solo sígueme la corriente y esta noche beban lo que quieran, yo invito todo, díselos en voz alta, en especial a Mauricio.
-Okey, bebé, ya te extrañaba eh; ve a descansar.
Al llegar a la habitación, Alexandra tomo su móvil, ya que lo había dejado cargando y encontró varias llamadas perdidas de Álvaro y un número desconocido no podía creer que no la dejaran en paz por un momento, entonces marco el número de Álvaro.
- ¿Qué tengo que hacer para que me dejes tranquila?
- No me reclames, no te moleste durante los últimos días, ¿Por qué no atendiste mis llamadas?
- Deje el teléfono cargando aunque no tengo por qué darte explicaciones ¿Qué necesitas?
- La junta de consejo se adelantó para mañana tienes que regresar.
-¿Por qué? está programada para el miércoles.
- Algunos de los miembros vienen del extranjero y solicitaron adelantar la junta por cuestiones de tiempo.
-Yo también vengo del extranjero y no estoy poniendo condiciones. – Alex en verdad se sentía molesta, parecía como si todos actuaran por obligación o por seguir el protocolo y no porque en verdad esperan su nombramiento.
- Alex, comprende por favor sé que todo ha sido muy rápido, pero apenas me avisaron, te juro que no sabía
nada.
-¿Quién te aviso?
- Me aviso Maximiliano, ¿quieres que vaya por ti?
- No me sorprende que quiera hacerme quedar mal, no es necesario, yo llegare ahí. – y Alexandra colgó
¿Cómo esta chica se volvió tan malcriada? Álvaro se preguntaba mientras abría una lata de cerveza, hasta hace unos un par de semanas él se sentía emocionado porque iba a trabajar con Alexandra a quien no veía desde hace mucho tiempo y le tenía una gran admiración, pero al notar las actitudes que demostraba pensaba si realmente era buena idea ser su secretario personal, sin embargo, era una gran oportunidad para él así que tenía que ser muy paciente.
Al día siguiente Álvaro estaba nervioso por la junta, pero más por Alexandra, temía que tuviera una rabieta y no se presentara a la junta, así que le llamo para verificar si ya estaba en camino.
-¿Ya vienes?
- No me presiones, llegaré cuando sea necesario
- De acuerdo, pero no… Alex le había colgado.
Ya iba en camino con los ánimos hasta el cielo, con la autoestima recuperada y con el Villaseñor por delante.
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Updated 121 Episodes
Comments
Maria De los Angeles
😃😃😃
2022-10-11
2
LUZ AMPARO SALINAS ANGULO
jjjjjjjjjjjj 🤣 😂😅🥰 que
2022-07-17
0