Ya casi era la hora de salir y Max se reclinó en su asiento, cansado de tanto trabajo, pues había sido un día largo. De momento la imagen de Alexandra entrando a la sala de juntas le paso por la mente, en efecto la joven que dejo de ver hace años ya no existía, se había convertido en una mujer realmente hermosa. Se pasó las manos por sus sienes y dejo escapar una leve risa al pensar en ella de esa manera. Ya se disponía a salir cuando Natasha le marco.
- Hola cariño, ¿ya te olvidaste de mi?
- No claro que no, he tenido mucho trabajo últimamente – se excusó Max.
- Bueno, que dices si pasas por mi departamento y te hare un masaje para que te relajes – Ofreció Natasha.
- No creo que pueda linda, me siento cansado.
- Vamos cariño, yo te quitaré ese cansancio – decía mientras se mordía la uña.
Max ya no lo pensó más, y le dijo que iba para allá, entonces salió de su oficina rápidamente, pues quería sacarse de la mente a Alexandra y estar con Natasha le ayudaría. Después de una sesión desenfrenada de sexo salvaje, Max se levantó de la cama de Natasha para vestirse, ella le miró la espalda y se acercó para acariciarlo y darle besos, él correspondió darle un beso apasionado.
- Como siempre me dejas con ganas de más cariño – le susurró Natasha. – ¿por qué no te quedas? Y esta vez seré yo quien te dejara con ganas de más – Natasha pasó sus manos por el pecho de Max hasta llegar a su miembro, pero él la detuvo.
- Será en otra ocasión linda – respondió él
Término de vestirse, le dio un último beso y salió del departamento. Mientras conduce hacia la residencia Max, miro el reloj era la una de la madrugada, dedujo que todos estarían durmiendo, se preguntaba si Alex estaría ahí o se quedaría en el hotel.
En la residencia Alexandra se encontraba en la piscina nadando, pues no lograba conciliar el sueño, no dejaba de pensar en su siguiente paso, en el dichoso plan de negocios que tenía que presentar en la junta de consejo, pero lo más curioso es que no dejaba de pensar en Maximiliano. En lo guapo que se veía y en lo rico de su perfume, de un momento a otro sintió su cuerpo caliente, al principio supuso que era el calor del agua, pero al tocarse descubrió que era ella quien estaba caliente. Entonces intento no pensar en él y se sumergió.
Cuando Max llego se dispuso a subir a su habitación, entonces escuchó el sonido del agua de la piscina, y se dirigió allá, se le hizo raro nadie de la casa nadaba en la madrugada. Al llegar se dio cuenta de que era ella quien estaba sumergida.
- Alex, ¿eres tú? – preguntó.
La joven vio su silueta y subió a la superficie. Al parecer no escucho lo que Max le
pregunto:
- ¿Despierto a estas horas o acabas de llegar? – Indagó Alex.
- Acabo de llegar, y tú ¿sigues acostumbrada al horario de Londres?
- Algo así, no podía dormir, entonces vine a darme un chapuzón. – decía Alexandra mientras salía de la piscina y Max no pudo evitar admirarla de arriba abajo, ella llevaba un bikini color morado, que dejaba ver su cuerpo curvilíneo. Trago saliva y para evitar ser descubierto y le paso la toalla que estaba en el camastro.
- Gracias – dijo ella – y se recostó.
Max no dejaba de observarla y le pregunto
si le podía hacer compañía un rato y ella asintió, él se quitó el saco y se sacó la corbata, se acomodó en el otro camastro que estaba a un lado y se quedaron en silencio por un momento, observando la luz de la luna que iluminó la piscina, hasta que Alex rompió el silencio.
- ¿Ceo que tuviste una buena noche?
- ¿A qué te refieres? – pregunto Max, curioso.
- No creo que de la oficina hayas salido con la camisa de fuera – contestó Alex.
Max bajo la mirada y en efecto llevaba la camisa de fuera y la cremallera del pantalón abajo, rápidamente se lo subió e intento acomodarse la ropa, Alex soltó una risa burlonam
- Descuida, no sientes pena es normal, eres un adulto, además sé cómo eres.
Max se sorprendió con las palabras de Alexandra.
- Y según tú, ¿Cómo soy yo? – quiso saber.
- Bueno, eres el típico hombre millonario que no se enreda en una relación seria con una mujer, solo disfruta el sexo.Tu rostro lo he visto en las revistas.
- Yo no soy así - afirmó Max molesto – y tú ¿Quién eres ahora Alexandra? – se acercó a ella lentamente.
- No tienes por qué saberlo Max.
Alexandra volvió a sentir como su temperatura corporal aumentaba al sentir a Max cerca e inmediatamente, se levanto para irse a su habitación, pero él, la alcanzo a tomar el brazo.
- Te atreves a decir que ¿sabes como soy y ¿yo no puedo saber cómo eres tú?
- ¡No puedes! – afirmo esbozando una ligera sonrisa ella, tomó su mano para zafarse de él y se fue.
El chico se quedó inmóvil sin saber qué hacer, minutos más tarde subió a su habitación.
Al siguiente día, durante el desayuno, Alex estaba callada, se limitaba a mirar su celular, Alicia la invito a ir de compras y a conocer la ciudad, pero ella eligió ir a la empresa, pues tenía que ponerse al día para empezar su plan de negocios. Alicia acepto.
- Por cierto, ¿y Max?, ¿aún no se levanta? – preguntó Alicia a una de las chicas, Alex levanto la mirada pendiente de la respuesta.
- El joven Max se fue muy temprano, señora.
- Pero si llego muy tarde anoche – se preocupó la mujer.
- ¿Eso es malo? – preguntó Alex.
- Cuando hace eso es porque está viendo a alguien, pero normalmente duerme hasta tarde ¿Por qué se habrá ido tan temprano? – Alicia se quedó pensando mientras daba un sorbo a su cafetería.
Alex inmediatamente supuso que era por ella, tal vez no querrían verla o cruzarse con ella. En ese momento llego Álvaro, para llevarla a la oficina. Alex le dijo que la esperara un momento, se iba a lavar los dientes y recoger su bolso. Mientras Alex subía a su habitación, Alicia se le acercó a Álvaro.
- Mantente cerca de Alexandra, Álvaro, ayúdala en todo lo que puedas, cree que no me doy cuenta, pero a pesar del tiempo y la distancia es mi hija y sé cuando algo le preocupa.
- No se preocupe, señora, no la voy a dejar.
Al cabo de algunos minutos la chica bajo, se despidió de su madre y ambos salieron. En el trayecto Álvaro le entrego el itinerario del día, Alex le había dicho que quería recorrer cada área y conocer al personal para detectar áreas de oportunidad y crear estrategias para su proyecto.
Cuando Llegó, el gerente de recursos humanos, Isabel, estaba esperando en la entrada para iniciar con el recorrido.
En el piso de dirección, Max estaba en junta con el gerente de finanzas, y recibió una llamada de su secretaria notificándole que Alex había llegado, confirmo la información y continuo con la reunión. En su mente seguían pasando imágenes de Alex y la breve discusión de la noche anterior, se sintió impaciente y molesto, pero no logró descubrir porque. Cuando termino la junta le pregunto a su secretaria por Alexandra, la joven le dijo que estaba en la sala de demostraciones y él se dirigió ahí.
Alex estaba checando algunos productos, prestando atención a lo que la empleada le decía, olía los perfumes y probaba algunos maquillajes, de repente un frasco de perfume se le resbaló de las manos y cayó al suelo, rompiéndose, justo se disponía a levantarlo, cuando otra mano se rozó con la de ella, al levantar la vista sus ojos se encontraron con los de Max. Alex se levantó nerviosa e intentó acomodarse el vestido para disimular. La empleada llamó al personal de limpieza y mientras recogía los pedazos grandes del producto se dio cuenta de que Alex sangraba de su dedo meñique.
- Licenciada, ¿está sangrando? – dijo alarmada
Alex no se había dado cuenta hasta ese momento, rápidamente tomo un pañuelo y se lo enredo en el dedo.
- Te llevaré a la enfermería – le dijo Max
- No hay necesidad, estoy bien – Alex dijo tranquilamente.
- Deberías de ir Alex – le sugirió Álvaro – yo me encargo del resto del recorrido.
- Está bien – ella salió, pero con dirección a la oficina que era de su padre – Max la siguió.
- La enfermería está en el segundo piso - le informo.
- No es para tanto, solo necesito un poco de agua oxigenada y una bandita
Cuando entro a la oficina busco un botiquín y saco el agua y tomo un poco de algodón. Empezó a limpiarse el dedo, pero no podía muy bien, entonces Max le quito el algodón y le ayudo. Alex no pudo evitar mirarlo, su corazón empezaba acelerarse, Max soplo la herida y le coloco la bandita. Ella salió de su trance
y se incorporó en el asiento.
- Gracias Max
- De nada - respondió el.
Se quedaron en silencio unos minutos hasta que Alex le pregunto el motivo por el cual había llegado a la sala de demostraciones.
- Solo quería cerciorarme de que todo estuviese bien.
- ¿temias que hiciera algo malo? – Alex se ofendió.
- No, claro, pensé que si tenías alguna duda podría ayudarte.
- No te preocupes si la tenía Álvaro me ayudaría.
- Bueno, está bien.
Nuevamente, se quedaron en silencio, por alguna razón, ambos se sintieron nerviosos. Para romper con ese silencio incomodo, Max le menciono acerca de redecorar la oficina para que ella se sintiera a gusto y ella asintió.
Álvaro tocó la puerta y Max se apartó, entonces ella respiró, pues estar cerca de él la inquietaba.
- ¿estás bien? - le pregunto Álvaro
- Si, solo fue un ligero corte.
- Me alegro, aquí está el informe de las áreas que nos faltó recorrer – Álvaro le entrego los documentos.
- Muy bien, los revisaré.
Por la tarde, después de tanta actualización, Alexandra se fue a casa y cuando entro en el ascensor, Max estaba ahí, también iba de salida; sin embargo, no se hablaron. Alex recibió una llamada, era de Verónica, la estaba invitando a una discoteca para celebrar su regreso, Max estaba atento escuchando, no sabia con quién hablaba porque solo oía lo que ella respondía, pero dedujo que estaba quedando con alguien. Alex al principio se negó pues estaba cansada, pero luego acepto y le dijo a Verónica que le diera la dirección del lugar y la vería ahí. Cuando Verónica le dio el nombre del lugar, Alex sin querer lo dijo en voz alta para confirmarle y Max lo escucho, y sonrió levemente.
Alex termino la llamada cuando las puertas del ascensor se abrieron. Ambos salieron
juntos y Max no aguanto más y le pregunto:
- ¿así que vas a salir hoy?
- Si – respondió desconcertada, pues se le hizo raro que Max le preguntara eso.
- ¿te gustaría que te lleve, no sea que te vayas a perder? – se ofreció Max.
De estar sorprendida por su actitud, Alex se molestó por lo que le dijo, sintió que Max la consideraba una inútil.
- ¿me crees tan estúpida para perderme? – lo cuestiono ofendida.
- No, no es lo que quise decir Alex, discúlpame yo solo… lo interrumpió.
- No necesito tu ayuda Maximiliano, me he valido por mí misma desde los quince años, si me pierdo yo sabré como resolverlo.
Sin despedirse salió del edificio y Max se llevó las manos a la cabeza, pues lo había arruinado con su comentario.
En la residencia Villaseñor, Ximena ya estaba en casa y cuando Alexandra llego, la saludo cortésmente, pues la recordaba más pequeña y ahora era toda una adolescente; la joven, por otro lado, la vio justo como se la imaginaba, con apariencia de princesa y bien vestida, pensaba que seria arrogante y soberbia, pero al ver como la trato, cambio su concepto al instante y la recibió con entusiasmo. Y le expreso sus ganas de ser amigas, Alexandra asintió y Alicia se emocionó al ver que se llevarían bien.
En la noche, Alexandra ya estaba lista para salir y Alicia le pregunto a donde iría, la chica le dijo que estaría en una discoteca llamada El Olympus con Verónica y que llegaría tarde.
Ya en la discoteca Alexandra buscó a Verónica, pues no la vio por ningún lado, mientras estaba distraída mirando hacia todos los lados se tropezó, y un hombre alcanzo a sostenerla del brazo, y al levantar la mirada era él.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 121 Episodes
Comments
Anonymous
Desdichada madre, deshaciéndose de su hija y dándole a otra lo q debió de darle a su propia hija eso no es amor es conveniencia
2024-05-07
0
Sonia Duarte
hasta aquí leo,perdón escritora pero no puedo seguir, Alex es muy blanda,falta de carácter,yo que ella me alejaba de la familia, al final no es familia la que te exilia por 10 años y después como si nada disque la madre ama a su hija y ni hablar del padre por Dio
2023-10-03
1
LUZ AMPARO SALINAS ANGULO
jjjjjjjjjjjj 🙈🙈🤚🤚🤚🤚🤚
2022-07-17
0