Mi vida era un infierno hasta que llego él, a poner mi mundo de cabeza y lo que comenzó como un juego, el destino se encargaría de mostrarnos el lado verdadero del amor.
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10.- No me pude resistir más.
Desde la fiesta aburrida y el momento extraño que tuvimos Ilan y yo, ya habían pasado dos semanas, donde él seguía tratándome igual que siempre, pero yo estaba que me moría de nervios, vergüenza y todo lo que se pudiera añadir en el camino.
Jake, para buena fortuna se había distanciado más y solo cruza las palabras necesarias conmigo, pero antes dejándome en claro que esa noche fui la comidilla de todas las esposas de sus socios por beber en exceso hasta me dijo la crítica de esa tal Jennifer.
"que bebía como trailero"
Claro que a mi no me importa lo que diga él, la zorra esa y la gente, obvio critican y señalan, pero porque no saben lo que es vivir el día a día al lado del gran empresario...
Después de arreglarme, bajo las escaleras para ir a la cocina, con la mirada busco a Ilan, pero no está al abrir la heladera, no me doy cuenta de que Jake solo me observa desde un rincón.
Hasta que lo tengo cerca de mi teniéndome contra la heladera, él solo me ve y comienza a arrancar mi vestido como cuan trapo se tratase, veo a lo lejos a Ilan con una sonrisa se da media vuelta yéndose del lugar.
— hoy recordaremos esa noche princesita — intento zafarme de su fuerte agarre y es imposible...
...
Hasta que siento que mi cuerpo se sacude con brusquedad y abro de golpe mis ojos, al enfocar veo a Ilan que está con su rostro preocupado y acaricia mi mejilla.
— una disculpa si entre sin permiso a tu habitación, pero tus gritos me pusieron alerta— asentí sintiendome tan apenada.
— solo tuve una horrible pesadilla, pero ya estoy bien — él asintió y me cubrí con la sabana, me sonrió levantándose de la cama y salió de mi habitación.
Al levantarme me di cuenta de que ya era tardísimo, hoy entraría tarde a la universidad, pero estaba solo a una hora para poder llegar y tomar mis clases.
Me di una rápida ducha al salir me cambié tan rápido que perdí el equilibrio cayendo al suelo, agarre mi mochila y prácticamente salí corriendo y tras de mí Ilan, subimos al auto pidiéndole que se fuera a toda velocidad.
Y después de toda esa gran odisea pude llegar a tiempo, bueno a solo un minuto de que empezará la clase y eso porque entre corriendo como si estuviera en un maratón olvidándome de las zapatillas.
Al salir de la última clase mis pies dolían por todo la locura que pasé hace horas atrás, subí al auto y antes de que Ilan encendiera el auto llevó su mano atrás del asiento y sacó una caja.
— toma, sé que te servirán— asentí sin decir una palabra, abrí la caja y eran unas sandalias, sonreí y por impulso lo abracé.
— gracias, de verdad gracias Ilan— me separé de él y rápido quite las zapatillas y me puse las bonitas sandalias.
Manejo hasta el departamento y al entrar estaba Jake quien me veía de arriba abajo con desaprobación.
— ¿qué es eso que trae puesto?— me encogí de hombros restando importancia hacia su pregunta— respondí carajo.
— son sandalias y están muy bonitas— se carcajea hasta acercarse a mí.
— no eres pueblerina Vania, eres la señora Lam— rodé los ojos hasta ponerlos en blanco por su comentario racista— de verdad nunca has sido lo que esperaba.
— ¿disculpa?— sonreí con ironía— si no he sido lo que esperabas según tú, déjame decirte Jake que es por qué yo soy mucho más de lo que tú buscabas.
— aplaudió entre risas— la princesita me salió hasta filósofa— solo negaba— bueno dejando de lado tus estupideces, me iré de viaje por alguna temporada, pero ya es hora que te hagas cargo de tu vida.
— está bien, ¿algo más?— negó palmeando mi hombro.
Subió las escaleras y no tardo mucho para verlo bajar con una maleta, se acercó a mí hasta intentar besarme.
— nos vemos princesita— solo lo observe hasta verlo irse por ese ascensor.
Me senté en el comedor y me puse a adelantar tarea para tener libre el fin de semana y proponerme a buscar un trabajo de medio tiempo.
Estaba por terminar cuando se escuchó el ascensor y de él salió Ilan con unas bolsas al acercarse por su aroma sabía que era comida, despeje el área y se sentó junto a mi e íbamos a comer cuando se abrió de nuevo el ascensor y era Allen.
— quien al vernos se quedó observándonos hasta negar— no se preocupe señorita Vania, solo venía por, por esto, bueno me voy, permiso
Solo salió y nos reímos, comimos entre pláticas, nunca me había sentido tan cómoda con alguien al terminar continué con mi tarea y al darme cuenta ya comenzaba a oscurecer, escuche la voz de Ilan.
— disculpa, no te escuché, ¿qué decías?— asintió levantándose.
— te decía que voy a traer la cena, ¿quieres algo en especial?— asentí.
— tengo antojo de una hamburguesa con muchas papas y demasiada catsup— él asintió tocando mi hombro.
— ya regreso— solo asentí mientras seguía con lo mío.
Al terminar ya habían pasado varios minutos, recogí mis cosas y fui a mi habitación, me di un baño rápido, cambiándome por un vestido cómodo y de nuevo me puse las sandalias.
Al bajar Ilan tenía las bolsas de comida sobre la mesa, me acerqué a él tomando una de las bolsas.
— vamos a cenar en el balcón— él asintió caminando tras de mí.
Nos sentamos y comenzamos a cenar, cada bocado era una satisfacción para mi, al terminar me quedé contemplando el cielo con un bello firmamento junto al resplandor de la luna.
Lo escuché toser cuando volteé a verlo su mirada era tan cálida que me había perdido por un instante en sus ojos.
Ilan se acercaba hacia mí donde mi pulso estaba a mil y mis palpitaciones muy aceleradas al verlo a solo milímetros de mi, solo cerré mis ojos y sentí sus labios sobre los míos.
Ese beso era muy lento, pero tan delicioso que me seguía invitando a no detenerme para seguir probando su sabor, sentí su mano tras mi nuca y la otra en mi cintura.
— hasta que por falta de aire nos separamos— discúlpame, pero no me pude resistir más.
Solo asentí sin decir una sola palabra, estaba un poco confundida por todo esto, me levanté y sin verlo me dirigí a él.
— Ilan creo que este beso fue un error— escuché que suspiro y solo me fui a mi habitación.
No sé que había pasado, pero ese beso hizo que perdiera el piso por un instante, toque mis labios y mi sonrisa se hizo gigantesca hasta que me recosté en la cama poniendo mi mano en mi pecho.
Para darme cuenta de que con solo recordar el beso mi corazón se aceleraba más de lo que yo quería reconocer y para hacerme una gran pregunta, ¿qué es lo que siento?.
🫂🙏🏻🙌🏻
🥹🥲🥹🥲