Luna murio para proteger a sus seres queridos, pero despertó como una humana huérfana llamada Sol, quiere recuperar su vida y volver con el chico que le gusta, pero los misterios sin resolver en su anterior vida, se hacen presentes.
¿Prodra Sol en esta vida ser feliz? ¿O va a morir de nuevo?
Para entender mejor la historia, recomiendo leer la novela "En la mira de los villanos"
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Capítulo 9. Un pedido especial
El té fue servido, Sol estaba tan acostumbrada a los protocolos y a los buenos modales que no podía ocultarlos con facilidad y aunque Eider nota ese toque noble en ella, no menciona nada.
-Nunca pensé que el maestro de la torre fuera una chica joven -menciona Eider.
Sol deja salir una pequeña risita.
-Nadie lo sabe y por ahora lo prefiero así.
-Entendemos y agradecemos que acudiera a nuestro llamado -comenta William.
Sol deja su taza en la mesita y esa era la parte en la que debía ser un poco más formal con ellos, aparte debía prevenirlos.
-La verdad lo hice por dos razones -tanto William como Eider se pusieron serios -La primera es para advertirles. No puedo decirles mucho, el hombre que vino con anterioridad como maestro de la torre era un impostor y tengo la teoría de que podía ayudar a la Duquesa, pero no lo hizo.
William y Eider se miran entre sí, ninguno parecía asimilar la noticia.
-¿Entonces, qué quiere decir? -pregunta William, quien ya estaba serio.
-A partir de ahora debe llevar a la Duquesa lejos, a un lugar donde no puedan encontrarla. Ahora que le he quitado la maldición vendrán a buscarla para dar conmigo. Yo soy la única con el poder para retirar esa maldición.
Eider se sorprende, pues algo en la magia de esa chica le trae recuerdos. Sin embargo, no quería apresurarse a sacar conclusiones.
-¿Así que están detrás de usted? -Sol asiente -¿Por qué acudió a nosotros, sabiendo que podría revelar su ubicación?
Sol sonríe, pues sabe muy bien lo perspicaz que puede ser la rubia. Era por eso mismo, que fue dos días después de la carta y no de inmediato.
-Bueno es por la segunda razón, La familia Eliot… -William al escucharlo, la mira con frialdad -Necesito acercarme a ellos.
William que siempre había sido tan impulsivo, se levanta molesto, pero antes de poder hacer algo, Eider lo detiene y lo jala del brazo para que se vuelva a sentar. El pelirrojo hace caso y vuelve al lado de su esposa.
-Está bien, le ayudaremos para que pueda acercarse a la familia Eliot -Sol y William se muestran sorprendidos -Si no le importa ir como sirvienta.
Eider sonríe, pero para Sol le pareció que la rubia se estaba burlando de ella.
“No puede haberse dado cuenta” pensaba Sol.
-Por supuesto, no tengo ningún problema.
-En ese caso, enviaré una carta a la señora Eliot y una a usted como recomendación, aunque debo advertirle que la situación que usted se debe imaginar es un poco diferente.
Sol no entendía muy bien, pero algo en su corazón le decía que Eider seguía siendo tan astuta como antes y que le seguía apoyando.
-Gracias, ahora debo irme -Sol se levanta -Espero poder saber cuando estén en un lugar seguro, aunque lo mejor es no decirle a nadie.
Sol se va acompañada de una sirvienta quien le muestra el camino de regreso. Mientras que William y Eider se quedan en el lugar.
-¿Por qué le dijiste que la ayudarías? -pregunta William.
Eider se da vuelta y le acaricia el rostro con ternura.
-Ella debe tener sus razones…
Eider le da un beso a William y este no pregunta más.
Por otra parte, Sol, ya estaba en el carruaje e iban de regreso a la torre, pero ella aún iba recordando las palabras de Eider, aunque la rubia nunca preguntó ni dijo nada, le daba la sensación de que sabía quien era en realidad.
Pero la que no iba nada contenta era Clara, quien no entendía el actuar de Sol. Jamás había acudido a ningún llamado de un noble y ahora solo con una carta fue con esos y aparte no ocultó sus ojos.
-Sol, ¿Ya conocías a esos Duques? -pregunta Clara.
-Es la segunda vez que los veo -“como Sol” pensó ella -La primera fue en su boda, además mi destino está ligado al de ellos.
-¿Cómo es eso posible?
-Escucha con atención, Clara -Sol dijo con voz seria -Hay seres que me buscan y buscan a la Duquesa… lo que había escrito en aquel libro menciona a dos seres que están conectados, ambos existen para encontrar al otro. Un ángel y un humano con el poder de los dioses.
Clara se quedó observando a Sol y en ese momento comprendió que Sol debía ser ese humano y que la Duquesa debía ser el ángel, aunque no estaba segura. No siguió preguntando.
Al llegar a la torre, Sol le explicó a Clara que ahora debía marcharse, pues debe encargarse de algunos asuntos, pero que necesita que ella se quede en la torre, para que se encargue de los asuntos de ahí. Aunque Clara no desea dejar sola a Sol, al final termina accediendo al pedido de la chica.
Durante los siguientes días llegó la carta de Eider donde le explicaba que había escrito a Sanya, contaba que Sol era una joven a la cual sus padres estaban obligando a casar con un viejo noble, por lo que escapó de casa y por casualidad había llegado hasta el ducado en malas condiciones y Eider quiso ayudarla, por lo que ahora la manda a otro imperio y solicitó a los Archiduques le den asilo mientras ella resuelve su situación.
Sol al leer la carta, le hizo gracia saber que Eider sabía tocar el punto débil de sus padres, pues a ellos más que a nadie le molesta que los nobles cambien a sus hijos como si fueran objetos. Ellos jamás le impusieron a sus hijos ninguna pareja, por lo que Luna pudo heredar el título sin estar casada.
Así que Sol alistó sus cosas y pronto subió a un carruaje que la llevaría de regreso a donde vivió como Luna y donde se encontraba Lukas o es lo que ella está esperando.
Te deseo muchos éxitos./Drool//Drool//Drool//Drool/