Grecia Guzmán es una chica hermosa quin cautiva a un magnate farmacéutico Erick Thomson
NovelToon tiene autorización de Angelica Perez Escalante para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
No deja de sorprenderme
En eso sacó un celular de la bolsa de su impecable traje y marco un número, pronto empezó a timbrar, y contesto una voz que reconocí inmediatamente y Erick empezó a hablar
Hola, habla Erick, solo para avisarles que Grecia no llegara esta noche, ella está conmigo. Y simplemente termino la llamada.
¡Listo! – dijo – ya les avise a tus amigas, y no tienes nada de qué preocuparte.
A mi simplemente se me cayó la cara al suelo cuando dijo eso, mil preguntas empezaban a darme vuelta en mi cabeza, ¿como sabia el número de Tamara y Alexa? ¿Quien pudo habérselo dado? ¿Porque actuaba así? ¿Que quiere de mí? Mis lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas.
Alístate que se hace tarde, en una hora vengo por ti – salió de la habitación y cerró la puerta
Eran como las 6 de la tarde, y en cuanto salió de la habitación mi teléfono celular vibro, llego un mensaje y era Tamara
-Me puedes decir qué diablos está pasando?
- ¿Dónde estás?
-¡No tengo ni idea donde estoy! este imbécil me secuestro y no sé hasta cuando me vaya a tener aquí, lo único es que hay otras personas, como la servidumbre, no estoy sola
-Cuídate pues, lamentablemente no hay mucho que nosotras podamos hacer por ti, pero aquí estamos para ti, ya sabes, cuando puedas manda mensaje para ver como estas, ya no te voy a escribir porque no quiero meterte en problemas, mejor esperamos tu mensaje, cuídate, bye.
-Gracias, las amo – me despedí
Después de ese último mensaje ya no hubo otros. Por lo que dije, más vale que me apure porque donde se me haga tarde este loco ahora si me mata.
Me metí al baño a darme una ducha, el agua de la regadera estaba tan cálida que dure un buen rato ahí, perdida en mis pensamientos.
Hasta este momento todo ha estado bien, ni siquiera ha tratado de besarme o propasarse conmigo, y lo que no puedo negar es que es guapísimo, que me está pasando? A caso lo estoy perdonando por lo que mi hizo y me está convenciendo para que acepte ser suya? Espero que no, estoy loca si siquiera lo estoy considerando!!! Salí de la regadera envuelta en la toalla a buscar la ropa que me dijo que estaba en el armario. Apenas y daba crédito por lo que acababa de ver ahí, ropa súper bonita, a mi exacta medida, incluyendo toda la ropa interior!!! ¿Pero que esto? – exclame totalmente fuera de si – no tenía ni la más remota idea de que hacer, si ponérmela o mandarlo al diablo.
Pero aseguré que la segunda opción no era la más conveniente, en ese momento no quería hacerlo enojar ya que andaba de muy buen ánimo.
Me vestí con un palazo y un saco hasta la rodilla color blanco, con bralett como rosa palo, y unos stilettos del mismo color, sí, todo eso había ahí para que yo lo vistiera. Me maquille de la manera más sencilla que pude eso sí, mis labios rojos, ya que eran los que me daban todo el valor según yo, me peine con una coleta alta y me senté frente a la ventana a admirar la hermosa vista que tenía frente a mí en lo que recibía instrucciones.
Nuevamente mis pensamientos inundaron mi cabeza, estaba pensando en mi familia y en lo lejos que estaban de mí, estaba pensando también en la escuela, en el trabajo, no había asistido en un par de días a ninguno de los dos y no tenía ni una remota idea de lo que estaba pasando en esos lugares en mi ausencia, pensaba también que ante tanta falta tendría que darme de baja del semestre, pues ya no podría recuperarlo. En eso estaba cuando tocaron la puerta y después se abrió, era Erick, que me estaba buscando.
– Vámonos, ya es hora, te ves súper sexy con esa ropa, no me equivoque en elegirla para ti – dijo orgulloso
-¿se puede saber a dónde vamos?
- no vamos a ningún lado, cenaremos aquí, ya mi servidumbre preparo todo para que la pasemos muy bien.
Al bajar las escaleras todo estaba más pulcro de cuando llegamos, a un lado del pasillo estaba el comedor hacia donde nos dirigimos, la mesa servida de una forma que nunca había visto, olía exquisitamente y las personas encargadas de servir estaban listas para recibirnos. Era algo así como una cena de cuento de hadas, solo que yo no estaba ahí por mi voluntad. Erick me abrió la silla y puso una servilleta en mi regazo, acto seguido, tomo su lugar en la mesa, y ordeno que nos sirvieran.
Había empezado a comer cuando dijo
-Quiero que seas mi esposa, y quiero que nos casemos mañana, ya tengo todo listo.
Al oír sus palabras me atragante y me quise levantar cuando él me jalo de la mano y de un tirón me volvió a sentar.
-¡Ahhh! me olvide en decirte que no voy a aceptar un no, estas aquí e imagínate de lo que puedo hacerte si no aceptas
-¿Porque? ¿Porque me haces esto? yo no he hecho nada para que tú te sientas que te pertenezco, al contrario, he aguantado todo lo que me has hecho, abusaste de mi, regrese a trabajar a tu empresa porque necesito el trabajo, he dejado de ir a la universidad, es más, ni siquiera pude empezar, porque no me has dejado en paz ni un momento, me quisiste tocar delante de mis compañeros de trabajo, me porte lo mejor que pude en la comida con tus padres, me retienes aquí en contra de mi voluntad, sabes y conoces mi talla, tienes la osadía de escogerme hasta la ropa interior y aun así aquí estoy cenando contigo, y me dices que tengo que casarme contigo o si no que me atenga a las consecuencias. No logro entender porque haces todo esto, así no lograrás que me enamore de ti, ¡entiendelo!