NovelToon NovelToon
SOMBRAS BAJO LA LEY

SOMBRAS BAJO LA LEY

Status: En proceso
Genre:Demonios / Casos sin resolver
Popularitas:539
Nilai: 5
nombre de autor: Dorothea"

En una ciudad donde los crímenes no siempre son humanos, los detectives Lin Yue y Zhao Ren pertenecen a una división secreta de la policía encargada de casos que jamás aparecen en los informes oficiales. Apariciones que matan, cadáveres que regresan caminando y asesinos que no dejan huellas… porque no están vivos.
Mientras resuelven sucesos cada vez más atroces y paranormales, ambos descubren que los monstruos no solo se esconden en la oscuridad, sino también dentro del sistema que juraron proteger.
Y algunos casos… jamás debieron abrirse.

NovelToon tiene autorización de Dorothea" para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9 — El Arquitecto del Bucle.

El metro abandonado ya no parecía un lugar físico.

Era una idea.

Un recuerdo atrapado repitiéndose.

Las luces parpadeaban con una regularidad imposible, como si respiraran. El reloj oxidado marcaba las 02:17… siempre 02:17. Ningún segundo avanzaba realmente, solo fingía hacerlo.

Lin Yue lo comprendió antes de decirlo en voz alta.

—Esto no es un fenómeno natural… —murmuró mientras King asomaba la cabeza desde su bolsillo, inquieto—. Alguien construyó esto.

El aire respondió con un susurro metálico.

Y entonces ocurrió.

El pasillo frente a ella se dobló como papel mojado.

Un sonido grave vibró en toda la estación, parecido a un corazón gigante latiendo bajo tierra.

En otro punto del bucle, Zhao Ren levantó la cabeza.

—Oh… ya nos descubrieron —dijo con una sonrisa tranquila.

El suelo se abrió entre ambos detectives.

No hubo explosión ni violencia visible. Solo una separación silenciosa, inevitable, como si la realidad hubiera decidido reorganizarse.

Lin Yue intentó correr hacia él.

—¡Zhao Ren!

Pero el corredor se alargó infinitamente.

La figura del detective desapareció detrás de una curva imposible.

El bucle los había dividido.

---

Zona Roja — Lin Yue

El ambiente cambió inmediatamente.

La temperatura cayó varios grados y el olor a humedad fue reemplazado por algo peor… incienso quemado.

Lin Yue tensó la mandíbula.

—Un ritual…

Las paredes estaban cubiertas de símbolos antiguos dibujados con algo oscuro. No era pintura.

Era sangre seca.

King chilló suavemente.

—Lo sé —susurró ella—. Esto fue hecho por un humano.

Las sombras comenzaron a moverse.

Figuras deformes emergieron entre los asientos del vagón detenido: pasajeros sin rostro, cuerpos torcidos repitiendo el mismo movimiento una y otra vez, como grabaciones dañadas.

Uno levantó la cabeza hacia ella.

Luego otro.

Luego todos.

El bucle la reconocía como amenaza.

Pero Lin Yue no retrocedió.

Respiró lento, recordando las enseñanzas que había rechazado durante años… las palabras de su familia chamánica resonando en su mente.

Sellos. Energía. Equilibrio.

—No soy una chamana… —susurró.

Pero aun así levantó dos dedos y trazó un símbolo en el aire.

Las sombras dudaron.

Eso bastó para abrirse paso.

---

Zona Negra — Zhao Ren

Mientras tanto…

Zhao Ren caminaba tranquilamente por un túnel completamente oscuro.

Silbaba.

—La verdad esperaba algo más aterrador —comentó.

Un crujido respondió detrás de él.

Pequeños pasos.

Luego risitas.

Decenas de ojos brillaron en la oscuridad.

Eran niñas.

O lo que alguna vez habían sido niñas.

Cuerpos torcidos, sonrisas demasiado abiertas, cabello enredado cubriendo rostros deformes. Sus movimientos eran erráticos, antinaturales.

Cualquier persona habría huido.

Zhao Ren se agachó.

—Hola —saludó alegremente—. ¿Están jugando?

Las criaturas se acercaron lentamente.

Una tocó su mejilla.

Otra jaló su manga.

Luego comenzaron a rodearlo.

—Ah… ya entendí —rió—. ¿Quieren decorar?

Las niñas soltaron chillidos felices.

Minutos después…

El detective estaba sentado en el suelo mientras las pequeñas entidades lo peinaban torpemente, pegaban calcomanías espectrales en su rostro y acomodaban mechones imaginarios de cabello.

—Oigan, eso sí dolió poquito —dijo cuando una le jaló fuerte—. Pero está bien, práctica hace al maestro.

Las entidades parecían confundidas.

No había miedo.

No había resistencia.

No había energía negativa que consumir.

El bucle dependía del terror.

Y Zhao Ren simplemente… no lo producía.

En algún lugar oculto del metro, alguien observaba.

Y comenzaba a frustrarse.

---

El Observador

Dentro de una sala invisible entre dimensiones, una figura humana respiraba agitadamente frente a un altar improvisado lleno de relojes rotos.

—¿Por qué…? —susurró.

El ritual debía funcionar.

La mujer debía quebrarse bajo presión.

El hombre debía ser devorado.

Había diseñado zonas específicas:

Zona Roja: desgaste psicológico extremo.

Zona Negra: depredación espiritual absoluta.

Pero nada ocurría según el plan.

Una pantalla ritual mostró a Zhao Ren riendo mientras una niña fantasma le pegaba otra calcomanía.

El observador golpeó la mesa.

—¡TENÍAS QUE TENER MIEDO!

El bucle vibró violentamente.

---

Regreso a Lin Yue

Lin Yue llegó al centro de la estación.

Allí encontró la verdad.

Un círculo ritual incompleto grabado en el suelo… y en el centro, un objeto humano:

Un viejo uniforme de conductor del metro.

Manchado.

Olvidado.

—No es un espíritu… —susurró.

—Es un ancla.

Comprendió entonces:

El horror no nació aquí.

Fue creado.

Alguien atrapó consciencias dentro del tiempo para alimentar algo más grande.

Y justo cuando iba a tocar el símbolo central—

La estación entera gritó.

Un eco imposible atravesó los túneles.

La entidad del metro había tomado una decisión.

Si juntos eran peligrosos…

Separados debían romperse.

Las paredes comenzaron a cerrarse.

El bucle se volvió hostil.

Pero lejos de allí…

Zhao Ren levantó la vista mientras las niñas espectrales seguían jugando.

—Hmm… creo que alguien está enojado —dijo sonriendo.

Se puso de pie lentamente.

Por primera vez en toda la misión…

Sus ojos cerrados brillaron débilmente bajo los párpados.

—Bueno —murmuró—. Supongo que ya es hora de trabajar un poquito en serio.

Las sombras del túnel retrocedieron.

El juego estaba cambiando.

Y el creador del bucle acababa de darse cuenta de algo aterrador:

No había separado a dos víctimas.

Había separado a dos cazadores.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play