El peso de la vida a veces se manifiesta en las sombras más inesperadas. Un pasado turbio, marcado por la traición y la desesperación, dejó a Yerik en un camino solitario, cargando con un secreto que lo consume.
La vida, con su cruel ironía, le presentó una nueva batalla: la enfermedad de su hijo. Sin recursos y acorralado por la urgencia, Yerik se vio forzado a tomar decisiones que desafiaban su propio ser, buscando una luz en la oscuridad más profunda. Un acuerdo, una promesa, un futuro incierto que lo ataría a quienes le arrebataron la paz, mientras la esperanza de salvar a su pequeño se aferraba a un hilo delgado. Pero el amor de un padre es una fuerza indomable, capaz de enfrentar cualquier adversidad, incluso cuando el precio a pagar es el propio dolor.
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Cap 10:
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El hombre molesto entró a la habitación, aunque Yerik les había advertido, el hombre no hizo su trabajo de cuidar a su hijo y lo había dejado sufrir de dolor en el jardín.
— al llegar a la mansión me encargaré de ese inútil.
— Por ahora lo más importante es la salud de nuestro hijo.
Debido a los problemas intestinales ocasionados por la ingesta del helado, Lioren tuvo que quedarse en el hospital ese día.
— Yerik, ya los médicos han revisado a Leo, le estarán haciendo nuevos exámenes para confirmar que esté apto para la cirugía— le comentó Vincenzo al chico a través de la llamada.
— Muchas gracias, señor Bellocchio. Espero que todo salga bien y mi niño pueda ser operado cuánto antes.
— Si todo sale bien, podrá ser operado dentro de dos días.
— De acuerdo, más tarde iré a visitar a mi Leo y hablaré con los doctores.
Los hombres continuaron charlando unos minutos más, hasta que Yerik colgó para ocuparse del resto de su trabajo. Hecho esto, salió de la mansión para ir al hospital a ver a su hijo. Allí vió al niño, habló con él un buen rato y luego fue a hablar con los médicos.
— Mañana me entregan los resultados de ADN. Si sale positiva, debemos charlar para darle mi apellido al niño, mi tiempo de visita y demás obligaciones que me corresponden.
— Después charlamos sobre eso, por ahora lo más importante es que mi hijo pueda ser operado.
— Si, ya los médicos están haciendo todo para que la cirugía sea cuanto antes.
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Ya era el día siguiente por la tarde y Yerik estaba haciendo el aseo a la sala cuando la familia llegó a la mansión. Sin medir palabras, Tavian le dió un puñetazo en el rostro al chico.
— Tu maldito trabajo es cuidar de mi hijo y por tu incompetencia terminó en el hospital.
— La incompetencia fue de su esposa, le dije claramente que Lioren no podía comer helado y su respuesta fue que ella era su madre y le daba lo que él pidiera. Lioren también sabe que no puede comer helado y aún así lo hizo, ignorando mis advertencias….. yo le envié el audio y la grabación de vigilancia, así que no me culpe por la estupidez de su familia…… Todos estos años he hecho muy bien mi trabajo y he cuidado de la salud de Lioren, pero cuando ustedes como padres toman una decisión, no me puedo entrometer en eso, porque al final del día es su propio hijo y es su responsabilidad si ignoran las indicaciones médicas.
— Maldito esclavo, no mientas tu me diste el helado y dijiste que podía comerlo.
— Tavian, él fue quien me dió el helado para Lioren.
— El maldito video de vigilancia está en tus manos al igual que el audio. Si siguen acusándome de negligencia, tendré que exponer esto públicamente y que sean las personas quienes juzguen y digan quien es el verdadero culpable de que ese niño malcriado haya terminado en el hospital…… Señor Beauregard, su esposa puede terminar en la cárcel por poner en peligro la vida y la salud de un menor de edad. Así que no me siga buscando porque me encontrará y no será bueno para ustedes.
— Lárgate de mi vista, si te atreves a hacer públicos esos vídeos y audios te haré arrepentir.
Con ganas de darle un puñetazo, Yerik se retiró de allí para ir a su habitación. Estando allí recibió una video llamada de Vincenzo, el hombre de inmediato notó el labio roto del chico y el área cercana enrojecida.
— Yerik, ¿Quién te golpeó?
— No importa, ¿por qué me llamaba?
— No quiero volver a preguntar, dime quién te golpeó.
— El hijo del señor Beauregard, terminó en el hospital ayer por causa de su propia madre, aunque le dí pruebas de que traté de evitarlo, aún así me golpeó y me acusó de negligencia.
— Entiendo— respondió apretando sus dientes con furia
— ¿Ahora sí me dirá por qué me llamaba?
— Ya me han entregado los resultados de ADN, Leo es nuestro hijo.
— ¿De verdad es el padre de mi hijo?
— Claro que sí, mira— poniendo los resultados ante la cámara para que el chico lo viera.
— y-yo, no sé qué decir.
— Mañana que nos veamos hablaremos de todo. Te aseguro que me haré responsable del niño y si es posible, darnos una oportunidad para conocernos mejor.
— Mañana hablaremos….. Estoy un poco nervioso por la cirugía de mi hijo.
— Todo saldrá bien, nuestro hijo es muy valiente y saldrá muy bien de esta cirugía.
Luego de unos minutos, Yerik colgó la llamada y se dispuso a curar su herida.
— Ya solo queda el día de mañana, después de eso, espero no volver a ver a esta estúpida familia.
Era ya de noche y Tavian había salido junto a Leonela y su hijo a comer a un restaurante. Luego de que salieran del lugar, fueron interceptados por unos encapuchados, los hombres inmovilizaron a los guardias de Tavian y bajaron al hombre del auto.
— Mi jefe dice que esas malditas manos no debieron tocar lo que no debieron.
Dicho esto, los hombres pusieron la mano de Tavian en el piso y le dieron varias puñaladas en esta. Tavian solo gritaba de dolor sin entender por qué lo atacaban y que había tocado que no debía.
— Si hay una próxima vez, despídete de tu inútil mano.
Los hombres dejaron a todos inconscientes y se fueron del lugar. Leonela de inmediato bajó del auto y se acercó a Tavian viéndolo sangrar de la mano.
— Vamos al hospital, luego de eso haremos la denuncia correspondiente.
El hombre se quitó la corbata y la envolvió en su mano herida. Hecho esto, se dirigieron al hospital para que lo atendieran.