Kiliam descubre la gran traición de su esposa de la peor manera posible, apoyada por toda su familia decide alejarse definitivamente de todos ellos e iniciar una nueva vida. ¿Pero qué sucede cuando su ex esposa regresa arrepentida buscando su ayuda? Un sin fin de secretos del pasado comienzan a salir a la luz junto con la llegada de una mujer misteriosa que posee el mismo rostro de alguien que ya no volvería. La venganza comienza y solo uno ganará.
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El dolor insoportable de la verdad.
POV Kiliam:
Me sentía tan mareado por todo lo sucedido, como si un tsunami hubiera arrasado con cada cimiento de mi existencia, dejando solo escombros y un vacío helado. Era difícil aceptar esta realidad, una pesadilla retorcida que parecía arrancada de un universo paralelo, donde las leyes del amor y la lealtad se habían corrompido hasta la náusea. ¿Cómo se reconstruye un corazón hecho añicos? ¿Cómo se respira cuando el aire quema como ácido?
Pero cómo negar esa evidencia lacerante, grabada a fuego en mi memoria: mi esposa, Mariana, entregándose a la lujuria en los brazos de mi hermano, Káiser, mientras Mónica, la mujer que nos unió, agonizaba en el lecho de un hospital. ¿Cómo volver a ponerme esa venda, esa estúpida máscara de ceguera voluntaria, para ignorar la crueldad sin límites de esos dos traidores, apuñalándonos a todos por la espalda? Dos almas gemelas en la depravación, unidas por la traición y el egoísmo. ¿Cómo pude ser tan ingenuo?
Ahora, la idea de cruzar miradas con esa niña, mi sobrina, mi propia sangre, hija de la mujer que juré amar por siempre, me provocaba un escalofrío de horror. Inocente criatura, condenada a cargar con el peso de la infamia de sus padres. ¿Qué clase de futuro le espera en este laberinto de mentiras? Y la calma inquietante de Sahara, desgranando los detalles de la traición con una serenidad casi inhumana, me atormentaba aún más. ¿Acaso no sentía el veneno de la rabia corroyéndole las venas? ¿O era que su dolor era tan profundo, tan abismal, que la había anestesiado, sumiéndola en un estado de shock perpetuo? Sahara, mi faro en la oscuridad, ahora consumida por la sombra. ¿Cómo puedo ayudarla a escapar de este infierno? Pero una cosa era segura: yo no me quedaría de brazos cruzados, lamiendo mis heridas en silencio. Ya lo había hecho durante dos años, tragándome el veneno del rencor. Ahora que esos dos depredadores habían regresado a mi vida por su propia voluntad, ignorando el daño que habían causado, les devolvería cada gota de sufrimiento multiplicado por mil. La venganza será mi dulce néctar, mi bálsamo para el alma herida. Les haré sentir el infierno en carne propia.
Huir de casa se convirtió en una necesidad imperiosa, una carrera desesperada por escapar del eco fantasmal de la traición que resonaba en cada rincón. Necesitaba ahogar el dolor, aunque fuera momentáneamente, en el abrazo anestesiante del alcohol. El whisky, mi fiel compañero en las noches de tormenta. Un placebo para el alma, una tregua efímera con la realidad. Y entonces, sin darme cuenta, mis dedos marcaron el número de Tomber, buscando desesperadamente un confidente, un hombro donde descargar el peso insoportable de mi angustia.
"Hermanito, ¿qué pasó?" Su voz, siempre cargada de preocupación, me atravesó como una daga.
"Te necesito aquí ahora mismo", supliqué, sintiendo las lágrimas quemándome los ojos.
"¿Estás bebiendo otra vez, Kiliam? Pensé que ya lo habías superado", respondió Tumber, con una mezcla de decepción y cariño fraternal.
"Yo también lo pensé, Tomber, pero aquí estoy de nuevo, al borde del abismo. ¿Vienes a verme?", pregunté, aferrándome a la esperanza de su presencia como un náufrago a una tabla en medio del océano.
"Me encantaría estar a tu lado ahora mismo, hermano, pero nos separan demasiados kilómetros. Estaré de visita pronto, te lo prometo. Intenta descansar, Kiliam. Intenta encontrar un poco de paz".
Tumber, mi roca, mi ancla en medio de la tempestad. No merezco su amor incondicional.
¿Cómo pude ser tan ciego, tan estúpido, durante todo este tiempo? ¿Cómo no vi las señales, las miradas furtivas, los silencios cargados de significado? Fui un idiota, un completo imbécil, engañado como un niño. La humillación me quema por dentro.
Mientras caminaba de regreso al hotel, la visión de Mariana, sentada a la entrada con su rostro compungido y la niña a su lado, me produjo un escalofrío de repulsión. ¿Qué pretende? ¿Acaso cree que puede manipularme con sus lágrimas y su arrepentimiento falso?
- Kiliam, por fin llegas a casa. _ dijo con voz temblorosa, intentando tocar mi brazo.
La ignoré, pasando a su lado como si fuera un espectro, sintiendo la ira burbujeando en mi interior. Pero cuando su mano se aferró a mi abrigo, una furia incontrolable se apoderó de mí, sacudiéndome como un terremoto. La aparté de un manotazo, sintiendo el impulso de gritarle, de golpearla, de borrarla de mi memoria para siempre. No la soporto. Su sola presencia me contamina, me recuerda mi fracaso.
- No me toques. _ siseé con voz ronca, conteniendo a duras penas el torrente de insultos que pugnaban por salir.
- Kiliam... _ murmuró ella, con los ojos inundados de lágrimas.
- ¿Qué haces aquí, a estas horas, con esa criatura? ¿Acaso crees que puedes manipularme, usarla como un escudo para ablandar mi corazón? ¿No tienes un mínimo de decencia, Mariana? _ escupí con desprecio, sintiendo el veneno de la amargura quemándome la garganta. Es una manipuladora, una arpía sin escrúpulos. No caeré en su trampa.
La niña, asustada por mi tono de voz, se aferró a las piernas de Mariana, imitando su llanto desconsolado. Inocente paloma, atrapada en las garras de una depredadora. Siento lástima por ella, pero no permitiré que la usen para hacerme daño.
- Solo quería hablar contigo, Kiliam. Te extraño, quiero a mi esposo de regreso. No es justo que todo termine así, después de tantos años juntos... Éramos tan felices... _ sollozó, intentando acercarse a mí.
Cerré los puños con fuerza, sintiendo las uñas clavándose en la palma de mi mano. Su cinismo me repugnaba, su desfachatez me daba ganas de vomitar. ¿Felices? ¿En qué mundo vivía esta mujer? Nuestra felicidad fue una farsa, una mentira construida sobre la arena.
- Vete, Mariana. Vete y no vuelvas nunca más. Entre nosotros no queda nada, solo un vacío inmenso y un rencor inextinguible. Eres un mal recuerdo, una pesadilla que quiero borrar de mi mente para siempre. _ dije con voz gélida, sintiendo cómo mi corazón se convertía en un témpano de hielo.
- No digas eso, Kiliam. No seas cruel. Éramos felices, nos amábamos... _ imploró, aferrándose desesperadamente a la esperanza de una reconciliación imposible.
Hice una seña al guardia de seguridad, indicándole que la alejara de mí. Fuera de mi vista, serpiente venenosa. No quiero volver a verte nunca más.
- Llama un taxi y cárgalo a mi cuenta. Lo hago por la niña, no por ti. Tú no te mereces ni una sola de mis atenciones. _ dije con desprecio, dándole la espalda y caminando hacia el ascensor.
Escuché sus gritos desgarradores mientras las puertas se cerraban, pero no me detuve. La rabia, el dolor, la humillación, se arremolinaban en mi interior, alimentando un deseo irrefrenable de venganza. Káiser, prepárate. Tu traición no quedará impune. Te haré pagar con creces por cada lágrima que he derramado.
Maldije el día en que conocí a Mariana, el día en que me casé con una ilusión, con una mujer que nunca existió en realidad. Fui un iluso, creyendo en un amor que era solo una fachada, una máscara para ocultar la verdadera naturaleza de esa arpía.
Esa noche, me hundí en el abismo del alcohol, bebiendo hasta perder la conciencia. Era la única forma de escapar, aunque fuera por un instante, de la tortura de mis pensamientos. El olvido… la única medicina para este dolor incurable. Pero sé que, al despertar, la pesadilla seguirá ahí, esperándome.
Ya le han cambiado el género en varios capitulos 🤔🤔🤔
Super recomendable ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️