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El Mejor Amigo De Mi Padre

El Mejor Amigo De Mi Padre

Status: Terminada
Genre:Reencuentro / Diferencia de edad / Completas
Popularitas:1.3M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Lulu ev

Yeraldin guarda un secreto: su amor por Johan, el mejor amigo de su padre. La atracción es irresistible, pero el conflicto interno la desgarra. Johan, a pesar del deseo, se resiste por lealtad a su amigo. ¿Podrá Yeraldin conquistar su corazón, arriesgando la amistad paterna? ¿O este amor prohibido quedará sepultado en el olvido?

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Confección

El aire de la fiesta se había vuelto irrespirable. Después de la conversación con Yeraldin, cada sonrisa, cada carcajada, cada brindis sonaba falso, una alegría que yo no sentía. Su triunfo, su descarada provocación, me habían dejado sin aliento, sin fuerzas para seguir fingiendo. Me acerqué a Jared; necesitaba irme o perdería la cabeza.

Joselyn: Johan, ahí estás. Dime, ¿qué te parecieron los cuadros?

Johan: Están bien, me gustan, tienen talento.

Jared: Sí, tienen talento, y la fiesta y el lugar, sin dudas, les quedaron perfectos.

Johan: Sí...

Jared: ¿Te sucede algo?

Johan: Tengo que irme, Jared. Nos veremos luego.

Joselyn: ¿Tan pronto? Es una lástima que no puedas disfrutar del resto de la fiesta.

Jared: ¿Acaso tienes algo que hacer?

Johan: Sí, una lástima... sí, tengo algo que terminar de hacer en la oficina.

Jared: Está bien.

Joselyn: Ve con cuidado y no te preocupes, nosotros te disculparemos con nuestra hija.

Johan: Está bien, adiós.

Me retiré de la fiesta; la música, la gente, todo se desvanecía en un borrón, un ruido ensordecedor que solo el alcohol podía silenciar.

Un antro oscuro y ruidoso fue mi refugio. El vaso tras vaso de whisky se convirtió en un bálsamo, un anestésico para la rabia e impotencia que sentía.

Encontré a unos viejos amigos, y entre tragos y risas, la noche se volvió un torbellino de conversaciones banales, miradas a las jóvenes que bailaban en la pista.

La música era un latido constante, un ritmo que se sincronizaba con mi propio sentir. Las luces pintaban sombras en las paredes, creando un ambiente de anonimato, de escape.

Mis amigos bromeaban, hablaban de mujeres, de trabajo, y yo solo reía. Estaba más relajado que me hablaran de cualquier cosa que no fuera Yeraldin, pero su imagen, su sonrisa triunfante, seguía grabada en mi mente.

Uno de mis amigos, con una sonrisa maliciosa, me señaló hacia la pista. "Mira a esas dos", dijo, su voz apenas audible por encima de la música. Mi mirada se dirigió hacia donde apuntaba, y entonces la vi. Yeraldin.

No estaba sola. Bailaba sensualmente, provocativamente, con su amiga. Su cuerpo se movía con una gracia que me dejaba sin aliento; su sonrisa, una provocación directa. En ese momento, el antro, el alcohol, mis amigos, todo se desvaneció, dejando solo la imagen de Yeraldin, bailando con su amiga, un recuerdo que se grabaría en mi memoria para siempre.

La escena se desarrollaba ante mis ojos como una película en cámara lenta. Yeraldin, ebria, bailaba con una energía frenética; su risa alta y estridente contrastaba con la música. Yo seguía bebiendo y hablando con mis amigos, pero sin despegar la vista de ella, que se divertía con sus amigos.

Pero había otro hombre, uno que se acercaba demasiado; su mirada insistente y sus manos demasiado cerca de ella. Algo en su actitud me alertó, una sensación visceral de peligro que me hizo olvidar el alcohol, que estaba encabronado con ella.

Me disculpé con mis amigos, agarré mis cosas rápidamente y bajé. Sabía que su seguridad estaba cuidando de ella, pero aún así no podía dejar de preocuparme por ella.

Me acerqué, abriéndome paso entre la multitud; mi cuerpo impulsado por una mezcla de celos, preocupación y algo más, algo que aún no podía definir. Al llegar a su lado, la escena era aún más preocupante. Yeraldin estaba riendo; era evidente que ya estaba demasiado ebria.

El hombre insistía; sus palabras inaudibles, pero sus gestos lascivos eran claros hacia ella.

Johan: Yeraldin

dije, mi voz cortante. Ella me miró; sus ojos confusos, su sonrisa torcida.

Yeraldin: ¿Johan? ¿Qué haces aquí?

Johan: Deja de beber; ¿acaso no ves en el estado en el que te encuentras?

Yeraldin: No seas un amargado como mi padre y déjame disfrutar, Johan.

Johan: ¿Y tú qué esperas para irte, o acaso esperas que te ayude?

Hombre: No quiero problemas, hermano.

Él se alejó de ella; su mirada llena de irritación hacia mí, mientras yo me acercaba y le quitaba el vaso a Yeraldin y miraba a sus amigos, también serio, para que dejaran de beber.

Yeraldin: Eres un aguafiestas, ¿sabías?

Johan: Vamos, Yeraldin

dije, tomándola del brazo. Ella se tambaleó, pero no se resistió. La llevé fuera del antro, hacia la fresca noche. El aire frío parecía despertarla un poco, pero sus ojos seguían vidriosos.

Yeraldin: Déjame… yo puedo caminar sola

intentando soltarse, pero casi cae, y la sujeto con fuerza.

Johan: No, Yeraldin. Estás demasiado borracha; no voy a dejarte así.

Yeraldin: No estoy borracha… solo… estoy cansada… de esto.

Johan: ¿De qué, Yeraldin?

pregunté, mi voz suave, intentando calmarla. Ella se aferró a mí; su cuerpo temblando. Me saqué mi chaqueta y se la puse.

Yeraldin: De esto… de tratar de llamar tu atención… Johan… estoy cansada… tú… tú no me quieres como yo te quiero a ti… y eso… eso duele… no voy a negarlo… porque es la verdad.

Me quedé en silencio, observándola. Sus palabras eran un golpe directo al corazón, una confesión inesperada que me dejó sin aliento. En ese momento, los celos y todo lo que sentía palidecieron ante la vulnerabilidad de Yeraldin, ante su dolor, ante su confesión.

La abracé, sintiendo su cuerpo contra el mío, y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Y en ese abrazo, encontré algo más que celos: una extraña compasión, un sentimiento nuevo y confuso que me dejó sin aliento.

Su confesión me dejó sin aliento. Las palabras "tú no me quieres como yo te quiero a ti" resonaban en mi cabeza. La abracé con más fuerza, sintiendo su cuerpo frágil contra el mío.

Johan: Lo siento, pequeña.... Yo sí te quiero... Te quiero más de lo que piensas, o imaginas....Tanto que hasta yo me asusto por eso.

Yeraldin: ¿Hablas en serio, Johan?

Hice una pausa. El silencio entre nosotros era denso, cargado de una tensión nueva, una tensión que era a la vez peligrosa y excitante.

Johan: Pero nuestra situación es complicada… eres la hija de mi mejor amigo… tu padre… me mataría si llegara a suceder algo entre nosotros.

Yeraldin: No me importa lo que él diga; yo quiero estar contigo, tú me gustas, Johan… desde que soy una niña.

Mis palabras fueron una cruda realidad, una barrera que parecía insuperable. Pero en ese momento, que ella dijo eso, mi corazón comenzó a latir con fuerza. Jamás me hubiera imaginado que yo podría gustarle a ella; me puse muy feliz, no voy a negarlo, pero aún así no podía cruzar esa barrera entre los dos, decidiendo no contestarle a su confesión.

Después de un rato, me separé de ella, la levanté con cuidado, ya que seguía tambaleándose con cada paso.

Johan: Vamos, Yeraldin —dije—. Te llevaré a casa… estás demasiado borracha para dejarte ir sola…

Yeraldin: No, a mi casa no… mi padre me matará al… verme así.

Johan: ¿Pero a dónde tenías pensado ir al comenzar a beber así?

Yeraldin: Tenía planeado ir al apartamento de Aiden.

Johan: Aiden… te llevaré a mi casa.

El simple hecho de que ella dijera eso hizo que mis celos volvieran; quería desaparecer a ese chico para que se alejara de ella.

La llevé a mi casa, sosteniendo la con cuidado, su cabeza apoyada en mi hombro. El camino fue silencioso, interrumpido solo por sus pequeños suspiros.

Al llegar, la ayudé a entrar, no sin antes decirle a su seguridad que no le dijeran nada a Jared sobre todo esto.

La llevé hasta una habitación, asegurándome de que estuviera cómoda en su cama. Me quedé un rato, observándola dormir, su rostro sereno.

El peso de nuestra situación, de nuestros sentimientos prohibidos, era enorme, una carga que sentía en el pecho. Pero en ese momento, mientras la observaba dormir, llamé a una de las sirvientas y le di una de mis camisas para que se la pusiera.

Luego, me fui a mi habitación, me di un baño y me acosté pensando en todo lo que había pasado hasta quedarme dormido.

Al día siguiente me levanté, me bañé y cambié. Bajé a pedir que prepararan el desayuno; pregunté por ella y me dijeron que seguía dormida. Después, fui a mi estudio y me puse a trabajar hasta que finalmente miré la hora y ya eran las tres de la tarde.

Salí a ver si ella ya estaba despierta; subí y entré a su habitación, encontrándome con ella sentada, quien al verme se sorprendió.

Le pregunté cómo estaba, también le indiqué dónde estaban sus cosas. El hecho de que no recordara nada de lo ocurrido me decepcionó un poco, pero me dejó aliviado porque sabía que ella podría usar eso para seguir con su juego.

1
Alejandra Landaburo
hermosa historia!!!
Elia María Ramírez Rodríguez
Muy bonita novela felicidades Autora que sigan los éxitos.......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Se están aclarando todo y acomodando todo solo ya lograron pasar lo más difícil... ❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Se la vieron difícil pero ya están juntos en pareja.......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Johan te hiciste mucho de rogar y caiste redondito hasta el fondo.......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Qué bueno que se va aclarando todo, en la familia pero quién le lleno la cabeza ah Brian de que ese niño no era de el, aparte el sabía en el ambiente que ella estaba trabajando y viviendo......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Depende de cada educación si yo le contesto a mi padre como le contesto Yeraldin...... ❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Hay dios que bronca se formó pero cuado el deseo y el amor es más fuerte que la razón eso es lo que pasá......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Porque ocultar una noticia tan maravillosa.....❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Ahora sí se va ah saber que son parejas cuidado con el ogro 👹 de Jared, hasta los guardias de seguridad la van a llevar por no cuidarla bien.......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Puro amor la que les espera cuando se den cuenta los tortolitos de enamorados no se cuidan al rato van a tener que hacer publica su relación cuando los pesquén besandose o salgan con premio (bebé).......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Johan tu tampoco eres un santo te pescó con tu secretaria dos veces y se enteró de la que llevaste a la oficina que tu secretaria se creía la dueña de tí y la golpeó ahora que reclamas tu le das gusto a tu cuerpecito Yeraldin también tiene derecho de hacer lo mismo....❤️🧡
Elia María Ramírez Rodríguez
Oh a la edad qué tiene hay tantos hombres que le deben favores a ella porque de una forma oh otra los ayudado.....❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Y te llevastes a Johan contigo se van juntitos o se salvan igual juntitos.......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Tantas muestras de amor aver si no salen embarazados....❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Ohhh y no quería te hiciste de rogar mucho tiempo.....❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Hasta que te decidiste hacerlo se te estaba llendo viva la paloma para otro.....❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Wow no se deja magonear ni de su padre ni de Johan......❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Se tardó demasiado para animarse aceptar lo que ella desea tener con el.... ❤️🧡💛
Elia María Ramírez Rodríguez
Pues ni modo ya hablá otros viajes por lo pronto tu diviértete con tu ex primero en tu lista.......
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