Morir a manos de la persona que tanto ame... ¡¿por qué debo morir de está manera?! nunca pude recibir tu amor no importara cuánto sacrificase... pero ella fácilmente obtuvo tu amor... que irónico, justo en estos momentos puedo recordar todo... debo morir de está manera porque soy la villana... mí bebé murió porque ese era el guión... todo para que la protagonista pueda ser feliz...
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Una vida pacífica...
Muchas veces me han llamado mujer de sangre fría por no dudar ni siquiera ante la muerte de otros, pero ahora... esa malvada mujer de sangre no pudo soportar tanta presión y acabo teniendo un corto circuito.
— ¡¿Qué es lo que le pasó?!—exclamo William con ira—. ¡¿cómo es que permitieron que la emperatriz saliera del palacio?!
—¡Lo siento mucho su majestad!—exclamó Gilbert—.
Yo que hasta hace unos momentos venía preparada para discutir con el emperador, ahora no me atrevo a abrir los ojos, porque si lo hago deberé de soportar los regaños de este sujeto, así que, lo siento mucho Gilbert, pero te lo encargo.
— ¡Responde! ¡¿por qué salieron del palacio?!—exclamó William—.
— Eso es algo que solo la emperatriz puede responder—dijo Gilbert preparado para morir—.
— Ya veo, así que la voz de tu emperador no significa nada—dijo con ira mientras desenvainó su espada—. Entonces muere.
Slash
— ¡Wi-william!—exclamé mientras de un salto me levantaba de mi cama—. ¡No debes hacer eso!
— Oh, vaya, parece que te recuperaste milagrosamente, Rosary.
— ¡...!
— ¿Pensaste que no notaría que solo estabas fingiendo?—dijo con una sonrisa enfadada—.
— Entonces lo sabías...—murmure con sorpresa—.
— ¿y bien?, ¿piensas darme una respuesta?
— La razón por la que salí... yo... ¡Quería conocer el festival!
— ¿Festival?
— Si, Isabel me había contado que es un evento muy hermoso que nadie quisiera perderse—dije con una sonrisa nerviosa—.
William no cuenta con ninguna habilidad para detectar las mentiras, ya que él siempre ha dependido únicamente de su instinto, es por eso que tengo mayores posibilidades de engañarlo si mezcló la verdad con la mentira.
- Por cierto, su majestad si no le molesta, ¿podemos cenar juntos?—pregunte tratando de cambiar de tema—.
- Si…—murmuró confundido al ver mi repentino cambio de actitud—.
No he olvidado mi papel, cuando estemos cenando empezaré a comportarme como una niña malcriada, pero por ahora, es más importante hacer que William deje en paz a Gilbert.
— Su majestad—dije desviando la mirada—.
— ¿Que pasa ahora?—dijo William frunciendo el ceño—.
— Si no le importa, ¿podría por favor hacer que el caballero Gilbert se vaya?—dije mientras miraba a William con vergüenza—. Quiero cambiarme de ropa antes de ir.
— Ah, es cierto—dijo con más calma—. Gilbert, puedes irte, hablaré contigo después.
Esta puede ser solo una solución temporal, pero da igual, después del festival su posición se afianzará más y entonces ya no deberé de interceder por él.
- Lamento la espera, su majestad—dije mientras inclinaba la cabeza—.
- De hecho te cambiaste rápido—dijo con sorpresa—. ¿desde cuándo no necesitas la ayuda de tus sirvientas para cambiarte?
Yo... Acabo de cometer un grave error, ¿cómo pude olvidar que William no sabe que ya no tengo más sirvientas a parte de Isabel?
— Las sirvientas anteriores eran demasiado lentas—dije con una actitud pomposa—. Por eso pronto elegiré nuevas sirvientas.
— Ya veo—dijo mientras me miraba fijamente—. Si eso fue lo que pasó, no se puede hacer nada.
— ¿Vamos ya?—dije mientras me apresuraba a salir de mi habitación—.
— Rosary...—murmuro tratando de alcanzar mi mano sin suerte—.
Portazo
- Traigan la cena—dije con una fría sonrisa—. No olviden que el emperador no quiere nada pesado a estas horas.
- Si su majestad la emperatriz—dijo una sirvienta aterrada por mi presencia—.
— Y tú—dije mientras la miraba fijamente—. Eres innecesaria, vete.
— Lo siento mucho su majestad...—dijo con una expresión de horror mientras se marchaba llorando—.
Como siempre parece que tengo que dirigir a los sirvientes para que no cometan errores frente a William, sobre todo estas sirvientas que se ponen nerviosas frente a mí y William.
Ya que quiero que William se enoje conmigo y no con los sirvientes.
- Su majestad la emperatriz, ya comida ya fue servida—dijo otro sirviente—.
- Gracias por tu trabajo, puedes retirarte—dije con una actitud pomposa—. De hecho todos pueden marcharse.
- Ah…
- ¿Que pasa? ¿quieres decir algo?
- ¿Acaso cometimos un error?—pregunto tratando de disculparse—.
— No, solo quería tener un momento a solas con mi amado William—dije con una falsa sonrisa—. Y no se preocupen, no hicieron nada mal.
Portazo
— Rosary, ¿por qué diste esa orden—pregunto William fastidiado—.
— Su majestad, ¿acaso tenía algo que hablas con esos sirvientes?—dije fingiendo preocupación—. Si gusta puedo llamarlos.
— No, eso es innecesario—dijo mientras empezaba a comer—.
No quería que William se desquita con esos sirvientes, por eso los mandé a dormir, tampoco es que quiera causar problemas a personas inocentes solo porque debo cumplir mi papel.
- Su majestad el emperador, ¿la comida es de su agrado?
- Si...—dijo sin mirarme—.
Bien, parece que a William realmente le encanto la cena, ahora solo debo quejarme del sabor de la comida, eso bastará para enojarlo.
- La comida es...—murmure después de dar el primer bocado—.
- Rosary, ¿ibas a decir algo?
- No...—murmure sin poder parar de comer—.
Planeaba quejarme de la comida y armar un alboroto en frente de los sirvientes, pero... ¡esto está muy delicioso! es imposible quejarse de esta obra de arte, de hecho puedo mentir diciendo que no me gustó la comida, pero... eso sería muy injusto con el chef que se esforzó por hacer esta deliciosa cena.
- Muchas gracias por la cena Rosary—dijo William mientras se preparaba para marcharse—.
- Su majestad...—dije mientras me apresuraba a tomar su brazo—.
- ¿pasa algo malo?
- N…no, me alegra que lo haya disfrutado—dije sin saber qué decir para hacerlo enfurecer—.
- Por supuesto, ya que tú personalmente te encargaste de todo.
Si, es cierto que les di las indicaciones para que no cometieran errores, pero quien realmente merece esos lagos son los sirvientes de la cocina, pero no puedo llevarle la contraria o... u momento, ¿acaso no era mi intención hacerlo enfadar?
— ¡William!—exclamé con una radiante sonrisa—.
— ¿que pasa Rosary?—pregunto con sorpresa al ver una sonrisa verdadera en mi rostro—.
— Aún queda el postre—dije—. Creo que sería un desperdicio que el duro trabajo del chef fuese dejado sin probar.
William aborrece los dulces con toda su alma, es por eso que con cuidado le indico a los sirvientes que sirvan cosas ligeras, sin mencionar expresamente su disgusto por los dulces, pero ahora, puedo usar ese detalle para hacerlo enfadar.
— No sabía que eras aficionada a esas cosas—dijo con disgusto mientras me apartaba—. Dime la verdadera razón por la que saliste…
— Claro, pero primero—porque no prueba un bocado—dije acercando la cuchara a su boca—.
— Si lo hago, ¿hablaras?—dijo mientras fruncía el ceño con asco al tener tan cerca el postre—.
— Si—dije antes de aprovechar su guardia baja para meter la cuchara en su boca—.
— ¡Mff! Cof! Cof!—tosio después de probar el dulce postre—. ¡¿porque hiciste eso?!
— Eso no está bien—dije con una malvada sonrisa mientras lo empujaba a su asiento—. Ahora debe probar otro bocado.
Si esto no es suficiente para hacerlo enfadar hasta querer asesinarne, entonces no sabría que más hacer, pero al ver esos ojos asesinos, me siento muy satisfecha.
— Ya... lo hice...—dijo como si acabara de tener la batalla más difícil de su vida—.
— Me alegro de que lo haya disfrutado tanto como para quedarse sin aliento—dije con una sonrisa burlona—. Y en respuesta a su pregunta, hoy fui a la ciudad a ver el festival...
- ¿Con que propósito?
- Para olvidarme de que usted se fijó en esa niña—dije—.
- ¿porque sigues mencionando a esa niña?—dijo con el ceño fruncido—.
Este hombre es realmente increíble, no puedo creer como sigue manteniendo esa falsa imagen de un hombre honesto, porque no he olvidado que este hombre mantuvo su romance aún estando casado conmigo.
- ¡¿acaso trata de protegerla?!—exclame después de darle un fuerte golpe a la mesa—.
- Rosary, ¿vas a continuar gritando?
- ¿acaso no puedo hablar libremente?—dije con sarcasmo—.
Las veces que he discutido con William debido a esa muchacha son tantas que me duele la cabeza de tan solo recordarlo, por eso me causa un poco de gracia ser yo quien ahora inicia la discusión.
- William, aunque esa mocosa quiera seducirte—dije tratando de contener mis ganas de reír—.
- ¡deja de malinterpretar las cosas!—exclamo cansado de mis quejas—.
- Gritándome de ese modo por una mocosa—dije mientras empezaba a llorar—.
- Su nombre es Arisha Mathew—dijo con un gran suspiro—.
- Incluso recuerda a la perfección su nombre, a pesar de que siempre sufre al tratar de recortar a nuevas personas.
- ¡…!
- ¿no va a responder? Lo sabía, esa mocosa ya se metió en su mente.
Um, ¿Por qué no responde? Se supone que debe regañarme por mi comportamiento e irse enfurecido dejándome sola, parece que debo decir algo más de Arisha.
- ¡la matare!—exclame fingiendo ira—.
- ¿eh...?
- Matare a Arisha Mathew, solo así me prestara atención ¡¿verdad?!
- ¡…!
¿Por qué sigue callado? Quiero ir a ver cuanto antes a Isabel, para asegurarme de que todo esté bien con su hermana, y también quiero...
- Si quieres que te preste atención eso haré—dijo con un gran suspiro—.
- ¿eh?
- Mañana te llevare al festival—dijo con firmeza mientras se iba sin mirar atrás—. Entonces ya me voy.
— William...—murmuré sin poder asimilar lo que acababa de pasar—.
- Descansa bien Rosary.
El acaba de… ¡¿en serio echo a perder toda mi actuación?! ¿Acaso se golpeó la cabeza? Tal vez bebió, pero no pude percibir nada de eso… entonces eso significa que el… ¡¿se volvió loco?!
- Esto es un problema—dije con el ceño fruncido mientras no podía evitar suspirar—.
Como sea, no pensare en eso ahora ya que Isabel es más importante... debo llevar a su hermana con un doctor para que la revisen... pero... no se dónde están así que lo mejor será que le pregunté a una sirvienta...
- Disculpa…
- ¿e…emperatriz?
- Si, bueno… ¿has visto a Gilbert?
- ¿eh?
- Me refiero al capitán de los caballeros… ¿lo has visto?
A veces olvido que debo hablar formalmente de los demás ya que la mayoría de los sirvientes no conocen sus nombres… no puedo seguir cometiendo esos errores...
- El capitán Lambert, lo ví dirigirse a la cocina
- ¿la cocina?
- Si…
- Bien, gracias…
Me pregunto a que fue a la cocina… ¿tenía tanta hambre? es cierto... no comimos en todo el día....
Portazo*
- Gilbert, aquí estás, que alivio…
- ¿emperatriz? Me alegra que haya regresado a salvo…
- Si, y… ¿Dónde está Isabel?
- Ella esta con hermana… y...
- Gilbert... ¿como sabes que Sarah es la hermana de Isabel?
- Isabel fue quien me lo dijo...
- ...
¿de verdad Isabel confío tan fácilmente en Gilbert? Bueno, al menos puedo decir que Gilbert no compartirá esa información con nadie más pero me sorprende que Gilbert e Isabel se lleven mejor de lo que parecía...
- Su hermana estaba un poco...
- ¿pasa algo malo?
- Su hermana está un poco alterada…
Me imagino que sí, después de todo esa niña fue secuestrada por orden de William… fue separada de su hermana, estuvo a punto de ser vendida a algún noble vulgar… y ahora esta ciega… tomara tiempo para que se recupere de sus heridas emocionales…
- Gilbert... ¿Esa comida es para su hermana?
- Si…
- Te abriré la puerta ya que tienes las manos ocupadas...
- Gracias emperatriz
Portazo*
Al menos hay algo bueno de esto... Isabel pasara el resto de sus días viviendo pacíficamente con su hermana, supongo que ya es la hora de la despedida…
- ¿señorita? ¿que hace aquí?
Ya veo, así que está es la habitación de Isabel... es la primera vez que vengo aquí...
- Gilbert déjame a solas con Isabel...
- Si
Portazo*
- Señorita…
- Isabel, prepara tus cosas…
- ¿de qué está hablando?
- Te iras del palacio…
- Yo... ¿acaso hice algo mal?
- No te vas porque hayas hecho algo mal...
- Pero… entonces... ¿porque?
Puedo comprender que Isabel este sorprendida... ya que hay algo que le oculte, la verdad es que quiero que Isabel y su hermana se vayan de aquí para que estén a salvo de William...
- Isabel, esto es por tu seguridad...
- Pero... yo me tengo que quedar con usted…
- El emperador te asesinara junto con tu hermana, por eso debes irt-
- ¡aun así me quedare!
- Vivirás tranquilamente con tu hermana, ese era tu deseo…
No quiero que Isabel viva en este horrible lugar por más tiempo... le daré suficiente dinero para que pueda vivir cómodamente sin trabajar...
- Mi hermana…
- Ella no puede estar sola… debes cuidarla, y por eso te daré suficiente dinero para…
- ¡Me quedare con usted!
- Pero…
- Pude recuperar a mi hermana, es mi turno de cumplir con mi parte del trato…
Desde un principio no tenía planeado tenerla aquí… porque al final será asesinada por el emperador… solo hago esto para sentirme bien conmigo misma así que…
- Simplemente ya no me eres útil
- ¡…!
- Solo serás un estorbo si te quedas…
- Deje de actuar de esa manera…
- ¿esa es la manera correcta de hablarme?
- Ya no puede ordenarme que hacer… yo me quedare con usted…
¡¿Por qué es tan necia?! Ya tiene a su hermana, puede vivir tranquilamente… así que es mejor si no muere por el bien de los protagonistas... otra vez...
- Usted no tenía necesidad de ayudarme…
- Solo quería que no me asesinaras…
- Cuando yo estaba a punto de morir, simplemente pudiste no ayudarme…
- Eso fue solo por un impulso…
- Tuviste muchas oportunidades de deshacerte de mí pero no lo hiciste...
No, no puedo seguir flanqueando frente a Isabel... debo hacer que se vaya...
- Solo te deje con vida porque me pareció divertido... si, solo fui una tonta...
- Tiene razón, así que déjeme protegerla hasta el final…
- …
- Los protegeré a ambos…
- ¡...!
Tonta… no llores… ¡no debo llorar! Pero aun así… me hace muy feliz que se preocupe honestamente por mí…
- Señorita… puede llorar…
- ¿estas segura de eso...? ¿realmente quieres continuar aquí...?
- Si
- ¿acaso no te das cuenta de lo peligroso que esto es?
- Está bien... quiero estar a su lado...
Isabel ya tomo su decisión... y estoy segura de que ahora ya no importa lo que diga... ya no puedo hacer cambiar de opinión a Isabel...
- Espero que nunca llegue el día en el que te arrepientas de tu decisión…
- Ese día no llegara señorita…
- Suspiro*
- ¿Señorita?
Acabo de recordar mi situación y es que William dijo la locura de que vayamos juntos al festival...
- Isabel, iré con el emperador al festival…
- ¿que...?
- Debe haber algo mal con su cabeza…
- Estoy segura de eso pero... ¿acaso es malo ir al festival con el emperador?
- Necesito que se reúna con Arisha, y para eso necesito tu ayuda…
- Entendido, puede contar conmigo...
- Gracias…
Bien, no importa que el emperador este mal de la cabeza ya que eso no le impedirá estar con Arisha en ese festival… y tampoco harán que yo no disfrute de ese festival… vi deliciosa comida cundo veníamos de regreso… cuando deje a solas al emperador y Arisha, iré a disfrutar del festival con Isabel y su hermana…