NovelToon NovelToon
En Las Garras Del Pasado

En Las Garras Del Pasado

Status: En proceso
Genre:Enfermizo / Posesivo / Viaje En El Tiempo
Popularitas:980
Nilai: 5
nombre de autor: Kiary Valverde

PARA ELLA LA VIDA LA HA CONDENADO A UN HOMBRE QUE LA DESTRUYE. PERO ESA MISMA VIDA LE DA UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD PARA CAMBIAR SU DESTINO...

LO QUE ELLA NO SABE ES QUE EL DESTINO YA ESTABA ESCRITO...

¿Crees que si regreso al pasado cambio mi destino?

NovelToon tiene autorización de Kiary Valverde para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

8

Un nudo espeso se instaló en mi garganta, ahogándome. El pánico me sacudió; no podía, bajo ninguna circunstancia, permitir que ese hombre volviera a desarrollar esa clase de sentimientos enfermizos por mí. No otra vez.

Me di media vuelta de golpe, dispuesta a huir hacia el interior de la casa. Pero justo en ese momento, Max y Sofía aparecieron cruzando la puerta del patio trasero.

—¡Por fin los encontramos! Pensábamos que ya se habían marchado a sus casas —exclamó Max, acercándose con esa familiaridad agobiante que tanto detestaba.

Era una escena idéntica a la de mis recuerdos, con la única diferencia de que ahora Sofía y Diego estaban ahí presentes, observándonos. Tenía que cortar esto de raíz antes de que escalara.

—Ya me quiero ir a casa. ¿Podrías decirle a tu chófer que me acerque, por favor? —le pedí directamente a Diego, ignorando por completo a Max.

En ese exacto instante, antes de que pudiera moverme, los brazos de Max me rodearon por los hombros, estrechándome en un abrazo por la espalda con confianza excesiva.

—¿Te vas tan pronto? Si la fiesta apenas está agarrando buen ambiente —susurró él pegado a mi oído.

*Dios santo, esta pesadilla se está repitiendo.*

—Sí, tengo que madrugar temprano mañana para ayudar a papá con unos pendientes —mentí con desesperación, sacudiéndome de su agarre con brusquedad.

Sofía me miró con los ojos anegados de una extraña mezcla de culpa y súplica. Tenía que aprovechar la oportunidad para desenredar este lío de una vez por todas y mandarlos a volar a ambos.

—Quédate un rato más, Eliza. Podemos llevarte de regreso más tarde sin problemas —insistió Sofía, acercándose con pasitos cautelosos y fingiendo una falsa calma.

—No te preocupes por mí, hermana. La verdad es que me aburre soberanamente estar aquí —repliqué con total sinceridad.

Cansada de rodeos, Sofía me agarró del brazo con fuerza y me arrastró varios metros lejos de los chicos, llevándome hacia un rincón oscuro del jardín.

—Por favor, Eliza, te lo suplico: no me arruines la noche ni hagas un escándalo. Si te vas ahora mismo, tendré que irme contigo, porque le prometí a papá que te cuidaría y te regresaría sana y salva a casa —se quejó ella, con los nervios a flor de piel.

La miré con fijeza, sintiendo una profunda lástima por la venda que tenía en los ojos con respecto a Max. Decidí que ya era hora de sacudirla de una vez por todas.

—No tienes que inventar excusas, Sofía. Quédate aquí todo el tiempo que quieras. Le diré a papá que te quedaste a dormir en casa de tu novio; al fin y al cabo, ya eres toda una adulta —le solté con total naturalidad.

Ella se quedó de piedra, abriendo los ojos de par en par, y se mordió el labio inferior con evidente nerviosismo.

—¿Mi... mi novio? ¿De qué estás hablando?

—Por Dios, Sofía. Los vi besándose cariñosamente en la cocina de nuestra propia casa hace unos días. Te la pasas saliendo con él todos los días y estás pegada al teléfono chateando con él cada segundo. Es tan obvio que hasta un ciego lo notaría.

Ella palideció instantáneamente, llevándose las manos a las mejillas.

—¿No... no estás enojada conmigo? —preguntó con un hilo de voz tembloroso, temiendo una explosión de celos de mi parte.

—¿Por qué demonios habría de enojarme?

—Bueno, yo... pensé que todavía te gustaba Max...

—¿Max? ¡Por favor! —exclamé soltando una carcajada genuina—. Max es solo un amigo, un amigo equis al que le tengo cierto afecto, nada más. Pero bájate de esa nube, Sofía: hoy en día estoy enfocando toda mi energía mental en cosas mucho más importantes para mi futuro que andar rogándole atención a un chico. Así que hazme el favor de dejar de preocuparte por mí, no intentes convencer a papá de sacarme a rastras a tus fiestas, y vive tu romance en paz.

Sofía parpadeó varias veces, asimilando mis palabras, antes de que una sonrisa de alivio inmenso y gratitud genuina le iluminara el rostro.

—¿De verdad lo dices en serio?

—Te lo juro.

Volvimos a caminar juntas hasta donde seguían los chicos. Diego, al vernos llegar, se cruzó de brazos y señaló casualmente con la cabeza hacia el llavero que sostenía en la mano.

—Yo me encargo de llevar a Elizabeth a su casa —terció Diego de inmediato, adelantándose a cualquier réplica.

—Me parece perfecto —asintió Max con una sonrisa de alivio—. La verdad no me sentiría nada cómodo si se fuera sola con un desconocido a estas horas.

*Si supieras quién es el verdadero monstruo aquí*, pensé rodando los ojos con fastidio, pero no protesté. Al menos esta era mi vía de escape para salir de esa ratonera.

Me subí al asiento del copiloto del coche de Diego en completo silencio. Durante los primeros kilómetros del trayecto intenté hacerme la estatua, mirando fijo hacia el parabrisas para evitar cualquier interacción, pero él parecía empeñado en romper mis defensas.

—Así que... te gustan los chicos amables y bien portados, ¿eh? —comentó de repente, lanzándome una rápida mirada de reojo mientras esperaba a que el semáforo cambiara a rojo en una esquina solitaria.

Me encogí de hombros sin dignarme a mirarlo.

—Soy amable únicamente con las personas que se comportan a la altura conmigo —replicó él con sequedad, volviendo a poner el coche en marcha con suavidad.

—Pues por lo que se ve a leguas, parece que nadie en este mundo es amable contigo —solté con una pizca de burla, atreviéndome a girar la cabeza para observarlo.

Diego asintió lentamente, sin apartar los ojos de la carretera, con la mandíbula ligeramente tensada.

—Tienes razón. La inmensa mayoría de la gente que se me acerca lo hace únicamente por interés, buscando sacar algún beneficio o con segundas intenciones ocultas. Por esa maldita razón dejé hace mucho tiempo de gastar mi amabilidad en extraños. ¿Y qué demonios se supone que te gusta tanto de Dilan, a ver? —preguntó de la nada, con un tono extrañamente ácido.

Lo miré con asombro por su repentino cambio de actitud. Él seguía con la vista fija al frente, pero las manos se le habían apretado con fuerza alrededor del volante.

—Ya te lo dije antes: es un excelente ser humano, tiene un trato cálido, y me encanta su forma de hablar y de ver la vida.

—Es atento, educado, amable, alto y según tú muy guapo... Tengo exactamente todas esas malditas cualidades físicas y de carácter, entonces, ¿por qué demonios te caigo tan mal? —espetó de repente, girando el rostro por una fracción de segundo para chocar sus ojos grises con los míos.

Su pregunta, tan directa y cargada de una frustración genuina, me descolocó por completo, acelerándome el pulso de mala manera.

*¿Qué rayos se supone que debo responderle a semejante pregunta trampa?*

—Porque tengo el maldito presentimiento de que, en cuanto me descuide un segundo, vas a intentar llevarme a la cama a la primera oportunidad que tengas —le solté a quemarropa, perdiendo la paciencia.

*¡CRUNCH!*

El coche dio un frenazo tan violento y repentino que el cinturón de seguridad se clavó dolorosamente en mi pecho, impidiendo que me estrellara de jeta contra el tablero delantero. Me quedé respirando de manera agitada, con los ojos abiertos como platos, mientras él mantenía los nudillos blancos apretando el volante, con la vista fija en el asfalto.

1
Betty Saavedra Alvarado
Eli serás Caperucita para conquistar a tu lobo
Betty Saavedra Alvarado
Elizabeth estás enamorada deseas que Diego se cure para formar una familia se hara realidad tu deseo después de todo lo que has vivido con el
Betty Saavedra Alvarado
Diego no recuerda Elizabeth está con el en este momento muy difícil para ellos
Betty Saavedra Alvarado
Me gustó el capitulo
Betty Saavedra Alvarado
A no dejarse derrotar por nadie a luchar
Betty Saavedra Alvarado
Te preocupas por Diego por qué será
Betty Saavedra Alvarado
Tu estás cambiando a Diego poco a poco
Betty Saavedra Alvarado
Diego está enamorado de ti nunca te hará daño
Betty Saavedra Alvarado
Kiary no comenté estuve en el medico recién estoy leyendo los capítulos me gustó mucho
Kiary Valverde: Espero que te mejores pronto 🫰🏻❤️
total 1 replies
Betty Saavedra Alvarado
Diego poco a poco quiere conquistar a Eli aunque ella lucha por no caer su cuerpo dice otra cosa ahora están juntos
Betty Saavedra Alvarado
Me gusta la historia
Lectora con visión 🥰
es comprensible que estés a la defensiva, pero... viendo cómo dices que no se parecen en nada estos dos, entonces dale la oportunidad, se ve que este Diego si quiere ir legal y no a la fuerza
Lectora con visión 🥰
Yo no sé, pero a mí ya me convenció, pido que se le dé otra oportunidad
Lectora con visión 🥰
si claro, la tienes traumada bb
Lectora con visión 🥰
me encanta esta historia 🥰
Betty Saavedra Alvarado
Kiary un capítulo súper intenso me gustó mucho
Lectora con visión 🥰
Me ha encantado, seguiré leyendo 😸😊
Lectora con visión 🥰
empezamos mal con ese comienzo 🥺
Lectora con visión 🥰
😭😭😭😭
Betty Saavedra Alvarado
Me gustó el capitulo
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play