Tras cansarse de la misma rutina de dos años, Jorge decide que ya no aguanta más estar así, pero una invitación inesperada hace que vea la verdad detrás de todo, ¿cambiará algo o todo seguirá siendo igual?
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Capítulo VIII
--Valery--
Despierto con un dolor de cabeza de tanto llorar en la mañana, me levanto y no veo a Jorge por ningún lado, tal vez salió a caminar o algo así.
Me levanto y tomo una píldora para el dolor, luego me cambio de ropa y salgo a buscar a Jorge, creo que le debo una explicación.
Cuando llegó por mí me sentí tan aliviada y abrumada, no esperaba que fuera a salvarme y mucho menos que ganáramos la segunda tradición, pero él lo hizo a pesar de lo que dijo Briana, realmente pensé que Jorge se iría con ella.
Voy caminando por el pasillo y escucho unas voces provenientes de la sala que da al jardín trasero, me acerco y veo a Jorge con Briana hablando.
- ¿Y ese alguien eres tú? -- pregunta Jorge.
- Bueno, yo soy buen partido, pero si quieres tenerme tendrás que robarme -- dice Briana y mi corazón se hunde.
Rápidamente me alejo y vuelvo a la habitación, al estar dentro me meto al baño y cierro la puerta con seguro y me desplomo en el piso a llorar.
Era demasiado bueno que Jorge estuviese detrás de mí y no de ella, pero no es cierto, Jorge, al igual que los demás, cayó con sus encantos. Briana es tan hermosa que puede tener incluso a mis novios, como no iba a tener a un hombre que solo trabaja para mí, no soy nadie para él.
La primera vez que pasó fue en la preparatoria, yo conocí a Tyler, un chico popular que se acercó a mí un día y luego ya no nos separamos, luego empezaron los rumores de que como un chico popular podía estar con una nerd. Al final de todo me enteré de que Briana había empezado el rumor y la vi besando a Tyler en la cancha de balón cesto.
La segunda vez fue en la universidad, y esa vez fue la que me hizo querer alejarme de este lugar, de ella y de mi madre.
- Señorita Smith, ¿estás bien? -- pregunta Jorge tocando la puerta, yo cubro mi boca y trato de calmarme.
- Sí, solo necesito un minuto -- digo, pero él sigue insistiendo en entrar.
- ¿Son las alergias?, ábreme, puedo ayudarte -- dice tocando -- No es por algún desajuste hormonal, todavía faltan diez días para eso -- agrega.
Yo cubro mi cara por completo, ¿como es posible que este hombre sepa tanto de mí? Sé que su trabajo trata de eso, pero es imposible que un simple asistente aprenda toda la rutina de su jefe, incluso los días de su período, al pie de la letra. Creo que eso es lo que me confundió desde un principio, pero no debo permitir que Briana me siga afectando, si ella quiere tenerlo, pues que lo tenga, él no es mío para sentirme así.
- Ábreme -- dice él en un tono dominante, el tono que ha usado desde que llegamos aquí.
- Voy enseguida -- digo mientras lavo mi cara.
Me seco con una pequeña toalla y pongo un poco de maquillaje para cubrir mi nariz y ojos enrojecidos.
Al abrir la puerta, él se viene encima, como si estuviese a punto de derribarla, yo evito mirarlo a la cara.
- Voy con Maya -- digo rápido usando la excusa - Ella me está esperando -- agrego.
- ¿Segura de que estás bien?, puedo acompañarte si quieres -- dice él y toma ropa - Solo me cambio y vamos -- agrega.
Yo miro los jeans ajustados y las botas que usó en la mañana, solo se puso una camiseta básica para cubrir la desnudez de su torso.
- No hace falta, puedes ir y hacer algo que tú quieras -- digo y me alejo de él.
Al salir de la habitación camino por un largo rato hasta llegar al laberinto de arbustos que está en el jardín lateral de la mansión, no es muy grande, pero recuerdo que cuando era pequeña solía perderme aquí, mi padre me venía a buscar cuando llegaba del trabajo y me llevaba a su oficina donde tomábamos un helado.
Algunas lágrimas derraman por mi mejilla mientras los recuerdos llegan, esos eran mis momentos felices.
- Hola, Valery -- dice Briana haciéndome sobresaltar por el susto, rápidamente limpio mis mejillas.
- No quiero hablar contigo -- digo.
- Oh, no es necesario que hables, solo debes escuchar -- dice ella acercándose a mí - Sabes que mamá dice que no debes imponerme nada, ni siquiera tu opinión -- agrega.
- Yo no he hecho nada -- digo tratando de alejarla, pero ella se queda firme.
- Me dijo mamá que hiciste que tu novio la sacara de la habitación, que grosera eres y ese tipo ¿qué?, ¿acaso es tu guardaespaldas o algo así? Se la vive detrás de ti y eso no es lógico -- dice ella.
- No, yo...-- digo, pero el sonido de una notificación me interrumpe.
- ¿Quién te escribe? -- pregunta ella y me arranca el teléfono de la mano.
- Briana, dámelo -- digo, pero ella me empuja un poco.
- ¡Oh por Dios!, no puedo creer esto -- dice ella leyendo mis mensajes - ¡Es tu secretario! -- agrega.
- Briana, por favor devuélvemelo -- digo, pero ella no me hace caso.
- Tenía mis sospechas, ese hombre tan hermoso no podía ser tuyo, solo está contigo porque le pagas. ¿Cuánto le vas a pagar por venir hasta aquí?, que patética eres, tienes que pagarle a un hombre para que te acompañe a una boda familiar -- dice ella burlándose de mí con cada palabra.
Briana revisa todo lo que puede antes de lanzar mi teléfono al suelo, yo lo recojo y reviso el mensaje reciente.
💬 Señorita Smith, por favor avíseme si necesita algo -- escribió Jorge asistente.
Briana se deslizó por toda la conversación donde solo hay mensajes de trabajo y nada romántico.
- Yo nunca dije que él fuera mi novio -- digo intentando arreglar la situación.
- Obvio que no lo hiciste, eres tan patética que ni para decir mentiras sirves -- dice ella y luego se va.
Yo coloco una mano en mi estómago y luego empiezo a caminar, todo empieza a dar vueltas y me apoyo en algo para respirar.
- Val, ¿estás bien? -- pregunta alguien.
Miro hacia arriba y veo a Jax parado frente a mí.
- Estoy bien -- digo con dificultad.
- No lo estás --dice él - Te conozco muy bien -- agrega y me toma de la cintura.
- No -- digo alejándome - No quiero que me toques -- agrego.
- No seas terca, déjame ayudarte -- dice él insistiendo.
Yo trato de alejarlo, pero él no se va, sigue insistiendo en sujetarme para ayudarme.
- Jax, déjala -- dice alguien.
Yo volteo y veo a Maya caminando hacia nosotros.
- Solo la quiero ayudar -- dice Jax.
Yo aprovecho el momento de distracción y me alejo de él, Maya se para a mi lado.
- Eres una maldita mierda, Jax, ¿qué le hiciste? -- pregunta Maya.
- Él no me hizo nada, solo quiero volver a la habitación -- digo y Maya le lanza una última mirada antes de acompañarme hasta la habitación.
- No deberías dejar que te afecten así, Valery -- dice ella.
- No es nada -- digo.
- Sí lo es, Valery, podrás engañar a los demás, incluso a tu novio, pero no a mí. Crecí cerca de ustedes, no lo olvides -- dice y luego se va.
Yo abro la puerta y veo a Jorge caminando de un lado a otro, cuando me ve viene hacia mí de inmediato.
- ¿Estás bien?, te dejé un mensaje y no respondiste -- dice él.
- Sí, solo estaba distraída con Maya y no me di de cuenta -- miento.
Jorge me examina por completo y su vista se posa en mi teléfono, rápidamente lo oculto detrás de mi falda y sonrío.
- Voy a arreglarme para tomar el almuerzo -- digo y me meto al baño.