NovelToon NovelToon
Le Propuse Matrimonio Al Demonio 2 El Hijo De Los Villanos Es Un Dragón

Le Propuse Matrimonio Al Demonio 2 El Hijo De Los Villanos Es Un Dragón

Status: En proceso
Genre:Hijo/a genio / Fantasía épica / Amor prohibido
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Serafín Trudeau lo tiene todo: es el joven príncipe del imperio más poderoso del continente, heredero de Cassandra y Balkan, dos de los villanos más temidos de la historia. Bello, arrogante y extraordinariamente poderoso, Seraf descubre que también es la reencarnación del legendario dragón destinado a cambiar el mundo.

Pero existe una amenaza: una sacerdotisa de la Luz nacerá con el único poder capaz de destruirlo.

Seraf decide no esperar quince años para enfrentarse a ella.

Desaparece durante una semana y sigue la resonancia de su sangre dragoniana hasta encontrarla: Estrella, una joven sacerdotisa de dieciocho años. La enamora antes de revelar su verdadera naturaleza.

Cuando Estrella descubre que el hombre que ama es el dragón de la profecía, siente miedo.

Pero ya es demasiado tarde.

Seraf ha decidido llevársela a casa.

La futura verduga del dragón acababa convertirse en su mujer.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Solo un número

Para todos, y para los pocos amigos que pudiera tener, seguiría siendo simplemente Serafín. Nada más, tal como él quería: sin títulos pesados que lo definieran, solo su nombre, sencillo y directo, el mismo que resonaba una y otra vez en la mente de la chica que ahora llevaba consigo, cruzando medio mundo lejos de todo lo que conocía.

Él lo sabía con absoluta certeza desde el primer instante en que la miró a los ojos entre cientos de túnicas idénticas: Estrella era la verdadera Elegida. La única Sacerdotisa de la Luz que el destino había señalado, la que nacía una vez cada cien años, la que llevaba en la sangre el poder antiguo capaz de desgarrar su propia esencia y borrarlo por completo de la faz de la tierra. Sin embargo, ante las paredes blancas y frías del Templo, ella no era nada especial: apenas una novicia más, perdida entre cientos iguales, una cara entre tantas otras que nadie se molestaba en recordar por mucho tiempo, una voz que aprendió a callar antes de que alguien pudiera escucharla. Las normas decían que debían ser iguales: cortes de cabello iguales, vestidos iguales, comidas iguales, tareas iguales. Cualquier cosa que te hiciera distinta debía borrarse de inmediato. Por eso nadie se fijó en ella, ni en cómo miraba las estrellas cuando todos dormían, ni en cómo su mano brillaba levemente cuando sanaba una herida pequeña, ni en cómo el aire parecía volverse más suave cuando ella pasaba: su propia gente la hizo invisible antes que nadie pudiera descubrir su valor.

Por eso, cuando por fin notaron que ya no aparecía para limpiar los altares ni para recitar sus oraciones matutinas, nadie gritó de alarma, nadie envió jinetes tras su rastro, nadie tocó las campanas sagradas para buscarla. Era lo más común del mundo, algo que se veía casi todas las semanas. Las reglas eran durísimas, frías como el hielo, la existencia allí estaba llena de obligaciones interminables, silencios obligados, sacrificios que nadie explicaba y normas estrictas que dejaban casi cero espacio para la alegría, para el descanso, para sentirse viva. Muchas no soportaban la soledad profunda, las horas enteras arrodilladas sobre piedra dura sin moverse, la comida escasa y sin sabor, las palabras secas y duras con que las trataban sus superiores. Simplemente tomaban lo poco que tenían, se escabullían en la oscuridad de lA madrugada y se iban para siempre, sin despedirse de nadie. Estrella no sería la primera ni sería la última en tomar esa decisión por su cuenta. El Templo llevaba siglos funcionando así, estaba tan acostumbrado a perder a las chicas comunes que ya ni se preguntaba las razones: para ellas solo era gasto y reemplazo, nada más.

Así que cuando el guardia de la entrada fue a informar al escriba mayor: “La novicia registrada como Estrella lleva cuatro días sin aparecer en ningún lugar del recinto”, no hubo asombro ni inquietud. El escriba ni siquiera levantó mucho la vista de sus papeles: tomó su pluma empapada en tinta negra, trazó una sola línea recta y fuerte sobre su nombre en la lista, como si nunca hubiera estado allí, y escribió al lado con calma rutinaria: “Baja confirmada: 1. Se requieren el ingreso de cinco nuevas novicias para completar los puestos vacantes de este mes”. Porque contando a ella, ya eran cinco las que habían decidido irse en apenas unas semanas, un número absolutamente normal para ellos.

Allí dentro nadie te daba un nombre propio ni un valor único: todas eran lo mismo, todas reemplazables al instante, todas apenas un número que sumar o restar en libros polvorientos que pocos leían. Nadie se detenía a conocerlas, a saber sus sueños, sus miedos, lo que llevaban en el alma… salvo por una sola excepción: la Elegida oficial, la que ellos creían haber elegido y preparado, esa sí importaba: esa tenía guardias propios, maestros especiales, habitaciones distintas, honores y cuidados que nadie más recibía. Las demás… podían mínimo. Nadie sospechaba ni remotamente que justo esa chica que borraron sin pensarlo dos veces, la que contaron como una más que huía de la disciplina, era precisamente la verdadera destinada: la que el cielo marcó en secreto mientras los hombres se equivocaban al elegir a otra para ocupar el puesto, dejando pasar a la real justo entre las que nadie vigilaba. Ese descuido antiguo, esa arrogancia de creer que tenían todo controlado, fue la llave perfecta que Serafín usó sin dudar: ellos escondían y protegían a la equivocada con todas sus fuerzas, mientras la que podía cambiar todo el destino del mundo la dejaron marchar sola, sin saber quién era ella misma… hasta que él llegó.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play