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Ya Soy la Esposa de Otro

Ya Soy la Esposa de Otro

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor a primera vista / Amante arrepentido
Popularitas:103.4k
Nilai: 5
nombre de autor: MeriGrei

Valeria es una abogada, cuya carrera va en ascenso. Pero, en la vida personal, ella es la esposa secreta del heredero Alcázar, Sebastian Alcázar.
Durante tres años, ella ha vivido en el anonimato, mientras que su esposo, Sebastian, se pasea con Lina, una amiga de la familia, con quien todos especulan tiene una relación amorosa.

Valeria, ante tanta indiferencia por largos años, decide que ya fue suficiente, así que le pide el divorcio a Sebastian, quien solo se lo toma como un berrinche de Valeria, sin imaginar, que es él mismo quien la empuja cada día mas, a que ella tenga una decision mas firme de dejarlo.

En medio de todo este proceso, Mateo Del Río, un compañero de la universidad, regresa a la vida de Valeria, y a diferencia de Sebastian, Mateo siempre esta cuando lo necesita, la apoya, le da comprensión, seguridad, y respeto.

NovelToon tiene autorización de MeriGrei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8

Capítulo 8

La otra vez había llovido más fuerte.

Yo recordaba el agua bajándome por la espalda, los tacones raspándome los talones y la voz de Sebastián al teléfono:

—Son unos kilómetros, Valeria. No seas tan exagerada.

Esa tarde, Renata Alcázar me había corrido de su casa con una educación impecable y una crueldad limpia.

—Hoy no estamos para visitas.

Visitas.

Yo era la esposa de su hijo, pero para ella seguía siendo una visita incómoda.

Sebastián no pudo llevarme. Su mamá se había puesto mal de la presión después de discutir conmigo. Él se quedó adentro. Yo me quedé afuera, con la reja cerrada, sin coche, sin señal decente y sin dignidad.

Caminé.

Me enfermé.

Cuando Sebastián llamó al día siguiente, lo primero que preguntó fue si la USB del trabajo se había mojado.

No me divorcié entonces.

No sé cómo explicar eso sin darme vergüenza.

Quizá una se acostumbra a pedir perdón por estar herida.

Esa noche, después de dejarlo en la carretera, la lluvia empezó apenas entré a la ciudad. Pequeña, fina, como si el cielo quisiera burlarse sin comprometerse.

Pensé en regresar.

Lo pensé.

Mis manos giraron un poco el volante.

Entonces un golpe sacudió la parte trasera de mi coche.

—¡Mierda!

Frené.

El cinturón me cortó la respiración. Frente a mí, en el paso peatonal, una figura alta cayó sobre una rodilla. Una sombrilla rodó por el pavimento y un oso de peluche enorme quedó tirado en medio del agua.

Me bajé sin paraguas.

—¡Lo siento! ¿Está bien?

El hombre levantó la mano para cubrirse de los faros.

—Creo que el oso recibió lo peor.

Esa voz.

No la reconocí de inmediato, pero algo en ella me obligó a mirar mejor.

El conductor que me había golpeado llegó corriendo.

—Fue mi culpa, mi culpa. Yo pago todo. Señorita, perdón, venía distraído.

Era un hombre joven, nervioso, con reloj carísimo y cara de niño regañado.

—Primero hay que llevarlo al hospital —dije.

El hombre del oso intentó ponerse de pie. Se tambaleó apenas.

Lo sostuve del brazo.

Olía a bergamota, limpio, suave, con un amargor que me calmó más de lo que debía.

—No hace falta hospital —dijo.

—Sí hace falta. Lo acabo de tirar.

—Técnicamente me tiró él.

El conductor levantó las manos.

—Sí, yo. Todo yo. Les transfiero ahorita, pero tengo una emergencia. De verdad. ¿Puede llevarlo usted? Le paso mis datos, le pago el coche, doctor, hospital, lo que sea.

Me transfirió una cantidad absurda antes de que pudiera discutir.

El hombre herido miró la pantalla de mi celular.

—Eso alcanza hasta para terapia emocional.

Lo miré.

Tenía el cabello húmedo, la piel muy clara, ojos tranquilos y una belleza que no pedía permiso. No era guapo de revista. Era peor. Era de esos hombres que hacían que una quisiera enderezarse aunque estuviera empapada.

—¿Nos conocemos? —pregunté.

Él sonrió apenas.

—Mateo Del Río.

Me quedé helada.

—¿Mateo?

—Hola, Valeria.

Mateo Del Río.

El genio de la universidad.

El amigo lejano de Sebastián.

El hombre que Julia había llamado "mi amor platónico de biblioteca" durante dos semestres.

—No sabía que estabas en México.

—Llegué ayer.

—Y hoy casi te atropello.

—Bonita bienvenida.

No pude evitar reír.

Una risa chiquita, cansada, pero real.

Lo llevé a urgencias. El médico dijo que no había fractura, solo golpes y raspaduras. Mateo no se quejó ni una vez. Se dejó limpiar la mano y firmó los papeles como si estuviera comprando café.

—¿Dónde te dejo? —pregunté al salir.

—Residencial Lirio.

Volteé a verlo.

—¿También vives ahí?

—1501.

—Yo vivo en 1502.

Mateo sostuvo mi mirada un segundo.

—Entonces somos vecinos.

Algo en su tono me hizo sentir que él ya lo sabía.

Pero no pregunté.

Esa noche no tenía fuerzas para otra verdad.

Al llegar al edificio, insistió en cargar el oso mojado.

—Eso debería tirarse.

—No. Me salvó la rodilla.

—Es un héroe, entonces.

—Sin duda.

En el elevador, el silencio no fue incómodo.

Eso me sorprendió.

Con Sebastián, el silencio siempre pedía que yo hiciera algo para romperlo.

Con Mateo, el silencio solo estaba ahí.

Llegamos al piso quince.

Él abrió la puerta del 1501 y se detuvo.

—Valeria.

—¿Sí?

—Feliz cumpleaños.

Sentí que el aire se me iba.

—¿Cómo...?

—Tengo buena memoria.

Sonrió, suave.

—Y usted llenaba formularios muy despacio en la universidad, licenciada Herrera.

Entré a mi departamento sin responder.

Cerré la puerta.

Me apoyé contra ella.

Sebastián había olvidado mi cumpleaños.

Mateo Del Río, a quien no veía hacía años, no.

En el 1501, Mateo cerró la puerta y dejó el oso junto a la pared.

El peluche goteó sobre el piso.

Él sacó el celular.

Tenía ocho mensajes de un chat llamado "X".

X: ¿Todo bien, hermano?

X: Dime que no la asustaste.

X: El golpe fue leve, ¿verdad?

X: Mateo, contesta.

Mateo escribió:

Mateo: Todo bien.

X respondió al instante.

X: Esa idea estuvo horrible. Pude romperle el coche a la licenciada.

Mateo miró su mano vendada.

Mateo: Lo pagas tú.

X: ¡Oye!

Mateo: Yo pago el hospital.

X: ¿Al menos le diste el pastel?

Mateo no respondió.

Miró hacia la pared que compartía con mi departamento.

No podía verme, claro.

Aun así, bajó la voz.

—Feliz cumpleaños, Valeria.

Después apagó el celular.

Había cruzado medio mundo para volver a México.

Y aun así llegó tarde.

La diferencia era que él sí lo sabía.

En mi departamento, yo no sabía nada de eso.

Solo sabía que tenía frío.

Me cambié de ropa, puse el vestido rojo sobre una silla y me quedé viéndolo como si fuera de otra persona. La tela seguía oliendo a lluvia y a restaurante caro.

El celular de Sebastián estaba bloqueado en mi bolsa.

Me había devuelto el mío a través de recepción una hora después. Sin nota. Sin disculpa.

Lo dejé sobre la mesa.

No quise abrir sus mensajes.

En cambio, abrí el chat de O.

Valeria: ¿Alguna vez te ha dado pena haber esperado demasiado algo?

O tardó un poco.

O: Sí.

Valeria: ¿Qué hiciste?

O: Dejar de esperar en público.

No entendí del todo la respuesta.

Pero me calmó.

Luego llegó otro mensaje.

O: Aunque duela, no vuelva a llamar amor a un lugar donde la dejan afuera.

Me tapé la cara con las manos.

Esa noche lloré por fin.

No mucho.

Lo suficiente para dormir.

1
Yiyita Calderón
Nooo ! es en serio el final??? quedó a deber escritora .
Eloina Arteaga
Se terminó así tan aburrido 🥱
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
pone a su ex en su lugar
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy ineresante
Leonor Galillejo
linda linda
Elides C. Rodríguez
Me da mucha pena Matheos, el quiere tanto a Valeria que se deja regañar y también días sin hablarle y él tanto que hace x ella. ojalá ella cambie y lo trate bien, x lo menos merecen ambos ser felices.
Yiyita Calderón
meri Grei porqué no actualizas más???
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy interesante me tiene en bobada
Yiyita Calderón
va muuuy lenteja,más capítulos.
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏👏
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
me tiene muy intrigada
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
🥰
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena novela
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏
Elides C. Rodríguez
maratón, Maratón
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺
Genesis Abigail Aristega
más más más más más capitulo porfavor
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