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Entre Bisturíes Y Promesas

Entre Bisturíes Y Promesas

Status: En proceso
Genre:Romance
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Beamav

Cuando sanar a otros es fácil, pero elegir el amor correcto no lo es.

NovelToon tiene autorización de Beamav para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8

La semana comienza con mucho trabajo para Elena, lo cual le ayuda a mantener la mente ocupada.

Su hermano le envía mensaje para invitarla con Raúl a reunirse en casa de sus padres el próximo domingo, ella acepta.

Ayer recibió un mensaje de Raúl diciendo que la extraña y que por favor regrese. Ella no supo qué responder. Hay momentos a lo largo del día en qué también lo extraña, pero enseguida se percata de que lo que extraña es la idea que ella misma se forjó.

Tania no la ha dejado sola, ha permanecido pendiente brindándole su apoyo. Esta tarde tiene cita con un agente inmobiliario para ver dos apartamentos en los que está interesada.

Con Adrián no ha tenido contacto desde que volvieron del Congreso. Seguramente, también está desbordado por el trabajo. Una semana fuera del hosputal puede parecer poco, pero para alguien que tiene un puesto como el de Adrián significa mucho papeleo acumulado y ella de momento está enfocada en conseguir un lugar adecuado para vivir.

Tania la acompaña a ver los apartamentos. Uno de ellos cumple con las características que busca.

- ¡Este es!- menciona emocionada.

Antes de irse a vivir con Raúl, rentaba su propio apartamento. Ahora es distinto, ha trabajado mucho y no quiere volver a rentar, quiere comprar y este lugar es ideal para ella.

- Sin duda, amiga. Cumple con tus expectativas.

- Así es. Lo principal es que está muy cerca del hospital y eso lo hace perfecto.

Le da luz verde al agente y acuerdan una cita esa misma semana para finalizar el papeleo.

La ilusión de tener un apartamento propio le da un nuevo objetivo y eso es de suma importancia debido a lo que está atravesando.

Mientras el día de la firma de contrato para su nuevo apartamento llega, dedica el poco tiempo libre que tiene a buscar en línea muebles y decoración para el día en que pueda mudarse.

El jueves, el papeleo queda finalizado. Paga el enganche y acuerda las cuotas mensuales. Lentamente, su vida comienza a acomodarse.

Resulta difícil amueblar el apartamento y mudarse en un par de días, por lo que decide quedarse en el hotel una semana más.

Llega el domingo, tal y como acordó con su hermano se presenta en casa de sus padres al mediodía. La reciben encantados, pero la ausencia de Raúl llama su atención y es Ernesto quien prefiera por él.

- ¿Y Raúl? ¿Por qué no te acompañó?

- Él ya no vendrá a las reuniones familiares. He terminado mi relación con él.

- ¡Mi niña!- exclama su madre. Se levanta y la abraza- ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes?

- Estoy bien- responde dando una suave palmada en el antebrazo de su madre, lo que ella toma como una seña y regresa a su asiento después de dejar un beso en su frente- Era una decisión que venía postergando. Tenemos metas diferentes en la vida y lo mejor era separarnos

- Él no quiere casarse, ¿me equivoco?- pregunta su padre.

- No, papá. No te equivocas. Es algo que nunca estuvo en sus planes, pero yo me negaba a aceptarlo.

- ¡Es un cobarde!- expresa su hermano, molesto- Estuvieron siete años juntos, ¿acaso no pudo decirlo antes?

- El error fue de ambos. Dejamos pasar este tema demasiado tiempo.

- Imagino lo difícil qué es para ti- dice Alondra- Sabes qué cuentas conmigo si necesitas hablar.

- Ahora que vas a dejar el apartamento de Raúl, puedes venir con nosotros- sugiere su madre.

- Gracias, mamá. De hecho, la buena noticia es que ya di el enganche por un apartamento y la próxima semana me mudo ahí. Voy a estar recibiendo muebles a lo largo de la semana. Me ayudaría mucho si puedes estar ahí para recibirlos.

- Cuenta con ello, mi niña.

- Me parece qué está situación resultará beneficiosa para ti, hija- dice Simón- Estás haciendo cosas qué debiste hacer hace mucho.

- Sí, papá, postergue demasiadas decisiones.

- Cuenta con nosotros para ayudar a instalarte- ofrece Ernesto.

- Gracias, hermano. Toda la ayuda es bien recibida y cuando esté completamente instalada, celebraremos con una comida en mi nuevo hogar.

Su familia se queda tranquila al comprobar que ella está bien. Sus padres sabían en el fondo, qué Raúl jamás daría el siguiente paso y agradecen que su hija se haya dado cuenta antes de seguir perdiendo años valiosos con un hombre que nunca le daría lo que ella necesita.

El viernes, el hospital estaba inusualmente agitado. No era el típico caos controlado. Era ese tipo de energía que se siente antes de que algo grande ocurra.

Elena estaba de guardia y apenas había terminado de revisar unos estudios cuando escuchó el anuncio:

- Código azul en urgencias. Paciente masculino, posible paro cardíaco.

Su cuerpo reaccionó antes que su mente. Corrió. Al llegar, el panorama era claro… y crítico. Un hombre de aproximadamente 45 años yacía en la camilla. Sin respuesta. Sin pulso palpable.

-Arritmia ventricular… entró en fibrilación- informó una enfermera con voz tensa.

El monitor mostraba líneas caóticas, como un corazón que había olvidado cómo latir correctamente.

Elena tomó el control.

- ¡Desfibrilador listo! Carguen a 200.

El ambiente se volvió eléctrico. Literalmente. El primer choque hizo que el cuerpo del paciente se elevara ligeramente. Nada. El monitor seguía mostrando ese desorden cruel.

- Otra vez. 300.

El segundo intento. Nada. El tiempo comenzaba a pesar… como si cada segundo fuera una cuenta regresiva invisible. Y entonces…

- Elena, espera.

Era Adrián. Había llegado sin que ella lo notara.

- Esto no es solo una fibrilación. Mira el historial… antecedente de infarto reciente. Puede ser un trombo coronario.

Elena dudó solo un instante. Era una decisión crítica. Seguir intentando desfibrilar… o cambiar completamente el enfoque.

- Preparen trombolítico. ¡Ahora!

Era arriesgado. Pero quedarse en lo mismo… era perderlo. Mientras tanto, Elena inició compresiones. Rítmicas. Firmes. Exactas. Uno, dos, tres… cada presión una pelea contra la muerte.

El sudor le recorría la frente. Sus brazos empezaban a cansarse… pero no se detuvo. Porque sabía algo que nadie decía en voz alta: El cerebro no espera. Había que evitar a toda costa un desenlace peor.

- Medicamento listo- dice la enfermera.

- Adminístrenlo- ordena Elena.

El silencio en la sala se volvió absoluto. Todos mirando el monitor… como si pudiera responder por sí solo.

Un segundo. Dos. Tres. Y entonces…

Un pequeño cambio. Esa línea dejó de ser recta y comenzó a tener pequeños picos.

- Tenemos ritmo- se escucha decir a la enfermera.

Pero era débil. Inestable.

- No se confíen. Prepárense para traslado a hemodinámica.

Elena no celebró. Aún no. Sabía que rescatar un corazón… no era solo hacerlo latir otra vez. Era mantenerlo latiendo.

Mientras el equipo se movía, Elena se quedó un segundo en silencio. Respirando. Sintiendo cómo su propio corazón golpeaba fuerte contra su pecho. Y entonces notó algo.

Adrián la estaba observando. No como colega. Si no como alguien que entendía exactamente lo que acababan de atravesar.

- Buena decisión- dijo él suavemente.

Elena lo miró. Por primera vez en días y algo se movió dentro de ella. No supo identificar de qué se trataba, pero ahí estaba. No había duda, Adrián estaba despertando a una mujer que llevaba años dormida.

Desvío la mirada y camino a paso firme detrás de la camilla que llevaba a su paciente. Segura de sí misma, realizó el procedimiento en el cuál se había vuelto una experta.

Esa noche, Elena salvó más que una vida. Entendió que, en medicina y en el amor, quedarse inmóvil puede ser más peligroso que arriesgarse.

Porque a veces… el corazón no necesita perfección. Necesita acción en el momento correcto.

1
Miriam Josefina Vander Spoeltel
es demasiado buena tu novela felicidades mientras espero nuevos capítulos voy a empezar a leer otra de tu autoria🥰
Melisuga
¡Cosita!
Sigue creyendo que el chicharrón es carne.
Melisuga
¡Ay, no!
¿Qué se encontró?
Espero que sea su hermana o su mamá teniendo sexo en la sala, y Germán ausente a todo.
Melisuga
Ese Raúl no es más sátrapa inmundo porque no practica.
Melisuga
Estimada escritora, por favor, haz que sea una linda sorpresa para Tania y no un engaño de Germán. Parecen ser una buena pareja.
Melisuga
También quiero eso.
Melisuga
Ojalá sea que le está preparando una linda sorpresa.
Melisuga
*residentes
(paso en falso del teclado)
Melisuga
¡Sátrapa inmundo! ¡Traicionó a Elena y ahora quiere hacerse la víctima!
😠😠😠
Melisuga
Los que hemos hecho emergencias alguna vez podemos dar fe.
Melisuga
A estas alturas, ya no valen esos detalles.
Melisuga
¿Lasaña y cheesecake? Me apunto.
🤭🤭🤭
Melisuga
🤔🤔🤔
Una buena pregunta acá es, ¿Quién sería el padre? Porque para que se forme un bebé se necesitan un óvulo, el de ella, y un espermatozoide, el de... ¿?
😏😏😏
Melisuga
Esa relación fue solo atracción y sexo desde el principio. No fueron amigos ni confidentes. No tienen otro futuro que no sea ese que ya están viviendo y que hace a Elena muy infeliz.
Melisuga
Hasta tanto se demuestre lo contrario, esa manguera está regando otro jardín.
Melisuga
Definitivamente, Elena, ahí... ¡NO ES!
Melisuga
¡Qué sospechoso se me hace el tal Sergio!
Melisuga
No están en la misma sintonía ni sincronía, definitivamente.
Melisuga
¿Será realmente ese amigo la compañía de Raúl?
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