Una joven pierde el conocimiento tras un accidente, en sus últimos momentos le pide a los dioses poder ver una vez más aquella novela que solía ver con su madre.
En un pestañeo, renace como uno de los seres más débiles de la novela, un simple y adorable slime.
Ahora ese pequeño slime tendra que derrotar a God el rey de los monstruos, si es que quiere regresar a la Tierra con sus seres queridos.
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Capitulo #8: Prometidos o Guillotina
Cuando llegó la carta del rey a nuestra casa corrí por toda mi casa gritando como loca, había funcionado ¡¡Pude conseguir una sugar mommy!! ¡¡Y era la princesa más poderosa de todas!!
—¡¡Lo hice!! ¡¡Lo logré!! ¡¡Lo logré!!
Mi madre agobiada por mis gritos me quitó la carta antes de que la rompiera. Al leerla se quedó quieta con la boca tan abierta que me faltaba quijada para mostrar su asombro por la oferta del rey.
Ella no dudó en responder a la carta y sin decir nada nos hizo empacar nuestras cosas para viajar al castillo de las rosas con la compañía de mi abuelo. Nos dirigimos al castillo del rey de rosas, sólo que como era de esperarse, llegamos 4 años antes de que la respuesta de mi madre llegara al castillo.
—¿Eh? Aun no llega mi respuesta, es imposible, pero sí envié a mi mejor paloma mensajera
—Lo siento, señora pero deberá esperar hasta que recibamos órdenes del rey
—Vaya, así que tenemos que esperar a que llegue mi respuesta
“Eh… había olvidado que en esta época la forma de comunicarse era…. horrible” pensé agobiada por la mala forma de comunicarse de la época
Al escuchar que tenía que esperar 4 años para entrar al castillo, use el poder de la pluma para modificar, la forma en que se comunicaban las personas, la hice más moderna, por lo que apareció un celular en los bolsillos de todos.
Por suerte la respuesta de mi madre llegó al instante, por lo que nos dejaron pasar al momento. Los guardias nos llevaron hacia la sala del trono, en donde nos esperaban los gobernantes del reino, junto a sus 25 hijos.
“Vaya, se nota que no hay internet” pensé sorprendido por la cantidad de hijos que tenía el rey
Cerré los ojos, para hacer de este mundo, algo más moderno, reduciendo la cantidad de hijos a tan solo 3. En señal de respeto nos arrodillamos ante la realeza, el rey se levantó de su trono y se acercó a mi madre.
—White, vieja amiga, quisiera que entrenes a mi hija, desde su ceremonia no ha dejado de insistir para que te vuelvas su maestra
—Como ordene, su majestad, entrenare a su hija y la volveré tan fuerte como yo fui en nuestros tiempos dorados
—Jajaja, no seas humilde, tu hijo es quien heredará el título del más fuerte, y como es bien sabido, su esposa debe estar a la altura, es por eso que quiero que la entrenes
—¡¡¿Qué?!!, ¡¡¿Su esposa?!!, acaso… Acaso… Su majestad, no sabe qué Red es…. Es mujer
—Su compromiso ya es un hecho, así que no digas estupideces, si que no quiere ser decapitada
—Si, White, sabes muy bien que las relaciones del mismo sexo, están prohibidas, y quienes las tienen son condenados a la muerte y con la muerte de toda su familia —Añadio la reina—
—Ajaja, claro, su majestad, entrenare a mi nuerita, ahora si no le molesta, podría llevarnos a una habitación, es que estamos muy agotados después de un largo viaje
—¡Akane!, lleva a tu prometido y a tu suegra, a su habitación, recuerda que debes mostrar modales ante la familia de tu esposo
—¡Sí, padre! —Akane emocionada se nos acercó— Síganme, por favor, les he preparado la mejor habitación que pude encontrar
Los tres estábamos tan cegados por el miedo, que solo asentimos, Akane nos habló sobre todo lo que había pasado después de su ceremonia para ponernos al día, durante todo el camino solo se escuchaba su voz, pues nadie quería hablar por el miedo de ser ejecutados.
—He esperado tanto por mi primer beso, soñaba con un príncipe azul, no me imaginaba que iba a ser un héroe, menos que fuera a tan corta edad, estoy tan feliz de tener a un prometido y que no sea un viejo
“Ay no, en que me metí, puede que ahora me traten como un chico, pero si descubren que no tengo salchicha, ¡Me mataran!, mierda… debo hacer algo, debo hacer algo” pensé asustada mientras me ocultaba detrás de mi madre
—Ah, jajaja, sí, él es un chico muy lindo, todo un príncipe ¿verdad? —dijo mi mamá agarrándome con fuerza de los hombros—.
—¡S-sí! —respondí aterrada mientras no dejaba de sudar por el miedo—.
Cuando llegamos a nuestra habitación, mi abuelito y mi papá asustados se escondieron lo más rápido que pudieron dentro de la habitación.
—Ay, hacen una linda pareja
—¡¿En serio?! ¡Suegrita! —preguntó emocionada mientras sus ojos brillaban con intensidad—. ¡¿Hacemos una linda pareja?!
—Ma-mami —susurré asustada con una sonrisa forzada—.
—Por supuesto, Akane y dime, no quieres mostrarle a tu prometido el lugar
—¿Qu-Qué? ¡Ma-mamá!
—¡¡Sí!! —gritó eufórica dando saltitos—.
Sin que pudiera oponerme fui arrastrada por Akane, mi madre en cambio se escondió también en la habitación mientras me abandonaba con la princesa.
—¡Mira! ¡Este es mi conejito Alber! ¡Este es la rana Juana! Y este… —hizo su voz más grave—. ¡Es Elizabeth, la devoradora de mundos de Glowp! —dijo mostrándome sus juguetes—.
—Ah… S-sí son increíbles —respondí con un fuerte dolor en la mandíbula pero debía seguir sonriendo si no quería que me cortaran la cabeza—.
—¿Huh? ¿Qué te pasa en la cara? Pareces idiota sonriendo así
“¡¡Espera!! ¡¡¿Será que le gustó tanto que no puede evitar sonreír?!! ¡¡¿Su cara de idiota es por mi?!!” Pensó roja como un tomate
“¡¿Por qué se me olvidó que en esta época estaba penalizado con muerte las parejas del mismo género?! ¡¡¿Por qué no lo pensé antes de enamorar a la princesa más poderosa y peligrosa de todas?!! Soy mujer muerta, soy mujer muerta” pensé sonriendo como idiota
“Ay sigue mirándome… ¡Bien! ¡Bien! Tú puedes Akane, no puedes arruinar tu oportunidad de hacer que tú único matrimonio en la vida sea bonito” pensó la princesa respirando hondo
—Bueno, pensándolo bien esos eran mis juguetes de niña pero ahora soy toda una mujer así que no me interesan, puedes quedarte con ellos
—S-sí —dije mientras retrocedía con ellos en mis manos—.
—Mm… —frustrada miró de reojo sus juguetes—. ¡¿A quién engaño?! Son míos, devuélveme mis juguetes, son míos —se quejó rompiendo en llanto y quitándome los juguetes—.
—¡¡Por favor!! ¡¡No llores!! ¡¡No llores!! ¡¡No lo hagas!!
—¡¿Quién está haciendo llorar a mi princesa?! ¡¡Akane!! —preguntó el rey armado con su espada mientras entraba a la habitación de su hija—.
Al verlo solté un chillido similar al de una rata para después ocultarme detrás de mi prometida. El Rey solo soltó una carcajada al darse cuenta de lo que pasaba en la habitación.
—Akane, tranquila… Red no va a quitarte tus juguetes, él no los necesita solo míralo parece un vagabundo
“Oiga…” pensé molesta
—Es como el perrito que encontramos aquella vez ¿sí? Es como una mascota que debes cuidar y prestarle tus cosas porque es tan pobre que no tiene ni para comprarse otra ropa
“Ese viejo pelón… ¡¿Qué le pasa al llamarme pobre en mi cara?! Osea si soy pero no es para que me lo recuerden”
—S-sí, Papi cuidare al pobre e inútil de mi prometido ¡Y juntos te daré los mejores herederos al trono!
—Buena chica —la recompensó dándole una palmadita en la cabeza—. Y Red Harper…
—¡S-sí! ¡¡Su-su ma-majestad!!
—Como los futuros gobernantes de este reino, Akane y Red necesito que hagan la tradición de Moon
—¡¿Eh?! ¡¡Papá!! ¡Pero aún no he podido entrenar!
—¿Huh? ¿Qu-Qué es eso?
—Es una tradición que se lleva a cabo cada que se consagran a los siguientes gobernantes de este reino y todos los reinos
—¡Sí! ¡Además de que escuché que la diosa Moon es la diosa más bondadosa de todas y que siempre que ve una pareja con mucha química les da su bendición para que se amen por la eternidad!
—Jaja, que lastima que la mayoría de parejas que van terminan siendo castigadas con la muerte por esa diosa —añadió riendo—
—¡¿La-la mu-muerte?!
—Sí, pero mueren porque no son honestas, se ocultan las cosas, incluso escuché que hace tiempo de una chica fingió ser un chico y se comprometió con una chica, la diosa Moon la encontró y ella puff, desapareció para siempre
“¡¡¿Qué?!! ¡¡No puedo ir a ese lugar!! ¡¡Si voy me matan!! ¡¡Pero si me quedo me van a matar!!” Pensé hiperventilando y con pitidos retumbando en mis oídos
—Sí, es por eso que mi esposa decidió que era momento de enviarlos, ya que ella bueno… digamos que no confía en que seas hombre jaja ya sabes cómo son las mujeres ¿no? Dudan de todo
—¡Papá! ¡No hables así de mami!
Me había asustado tanto que caí al suelo inconsciente. Lo último que pude ver antes de ser consumido por el miedo fue la resplandeciente pelona del rey, era tan brillante igual que la luz de la muerte.
—Vo… vo… voy a morir —susurré mientras perdía el conocimiento—