Un día eres el soltero más cotizado, mujeriego y millonario y otro día te obligan a comprar una esposa.
Edward, pensó que lo tenía todo a sus veinticinco años pero le faltaba algo, una esposa, así que tendrá que comprar una o su fortuna se le irá de las manos.
NovelToon tiene autorización de Smiling_2.0_ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
22.
[EDWARD]
Ni siquiera me había dado tiempo de hablar.
Y yo tampoco le di tiempo de más, no quería escuchar una sola palabra de rechazo más hacia mí.
Así que abandoné el almacén.
¿Por qué ella me despreciaba tanto?
¿Por qué no me podía olvidar de su existencia de una vez por todas?
¿Por qué me jodía tanto su rechazo, su desprecio hacia mí?
Le propusiste que salga contigo ya que ella estaba algo desesperada con lo del dinero para la enfermedad de su madre, Edward. ¿Ya lo olvidaste?
Entiendo perfectamente.
Prácticamente la estabas comprando.
Estabas comprando su compañía.
Solo quería ayudarla.
No, Edward. Eso no es ayudarla.
No se me ocurrió nada más que eso en ese momento.
Yo también estaba y sigo algo desesperado por lo de la herencia familiar.
Si cruzo los 26 años soltero y sin esposa...
Todo acabará para ti.
El dinero es lo de menos, pero conozco a mi abuela es capaz de restregarmelo de por vida.
Soy un fracasado en los líos amorosos.
Eres humano.
El humano más idiota del mundo.
Mason aparece tocando la puerta y entrando a la vez.
Arrastro mi mirada hacia él e inhalo profundamente.
Mason: ¿Qué?
Abro la boca para decirle algo, no lo consigo ya que mi abuela cruza el vestíbulo de la puerta principal.
Oh si. Y está furiosa.
Tiene todo el derecho de estarlo.
Me encanta cuando te pones de su parte y no de la mía.
No me dejas opción, tú no colaboras.
Abuela: Se puede saber ¡¿Qué haces aquí?!.- me grita.
Mason tose incómodo y desaparece lo antes posible.
Edward: Trabajo aquí.- respondí con tranquilidad.
Abuela: Te di tres días, Edward. ¡Tres putos días!.- escupe con rabia.
Edward: Estaba estresado.
Abuela: ¡No me salgas con eso!
Me pongo de pie. No estoy para regaños justo ahora.
Abuela: ¡Edward!
Edward: Ahora no.- zanjé avanzando hacia la puerta.
Abuela: ¡Eres un sinvergüenza!
Edward: Piensa lo que quieras.- alcanzo el pomo de la puerta.___ Y ya que estás aquí, hazte cargo de lo que sea que esté pendiente.- alego antes de que perderme por la puerta.
Abuela: ¡Joder, no tienes vergüenza!
No, no la tengo.
Justo ahora tengo el corazón roto.
Eso.
***
[WOODY]
Estábamos saliendo todos de la galería, el día había culminado.
Pero, ¿Dónde estaba Jessica?
Había desaparecido hace ya varios minutos. Exactamente casi una hora.
Annie: ¿Dónde está Jess?.- preguntó.
Woody: Debió pasar por su recibo de pago de la semana.
Annie: Quedamos en salir juntas. Hoy iríamos a una opera juntas ¿Quieres venir con nosotras?
Sus ojos brillaban por saber una respuesta positiva.
Woody: Tengo que cuidar de mi madre.- me sinceré por enésima vez. De hecho no era la primera vez en la cual me invitaban a salir.
Annie: Entiendo.- dijo algo decepcionada. Miró la hora en el móvil.___ ¿Te importaría ir a buscar a Jess? Tengo que llamarle a mi hermano para que pase por nosotras a las nueve.
Woody: Claro.- asentí inmediatamente.
Empecé a andar hacia los baños, quizás estaba allí.
Solía retocarse el maquillaje antes de salir, quizás le estaba arreglando el cabello o cualquier otra cosa.
Qué ingenua e inocente fui al pensar eso.
Ya que, cuando crucé el vestíbulo mis pies se detuvieron automáticamente al escuchar ruidos provenientes de uno de los cuartos de baño.
¿Qué eran esos ruidos?
Jadeos...
Gemidos...
Gruñidos masculinos...
¿Quién estaba allí?
Las palmadas hacían eco por todo el lugar.
¡No son palmadas!
Oh mierda¿Acaso?
Es el eco de sus pelvis chocando la una con la otra.
¿Pero qué...?
Alguien está teniendo sexo y muy salvaje.
Ni siquiera me detuve a pensarlo con claridad ya que abandoné el lugar tan rápido cómo pude, mis grandes zancadas consiguieron que llegase rápido al almacén. Recogí mi bolsa rápidamente y salí del almacén lo antes posible.
Jamás había escuchado este tipo de cosas, siempre he vivido bajo una burbuja dónde ronda la inocencia por doquier, no salgo de casa y siempre me he portado lo suficientemente bien, mamá me supo educar o quizás yo sola me amoldé a esto. En vida he visitado una página para mayores de 18, o páginas porno, cómo se les diga, imagino que jamás me tomé la molestia pues nunca me ha llamado la atención visitar ese tipo de cosas.
Annie: ¿Encontraste a Jess?.- preguntó consiguiendo que no piense más en lo que acababa de pensar. Tragué con dificultad. Un momento, ¿Acaso era Jessica la qué...? Me pude quedar sin palabras. Juro que los colores abandonaron mi rostro.___ ¿Wood?
Woody: No, yo...creo que Jessica se fue a casa hace rato.- mentí.
Annie: Vale, no sé que pudo pasar.- apenas pudo disimular la decepción que le hizo saber que Jessica se había ido. Creo estar segura de que era ella quien estaba en el baño con...¿Pool? ¿O quién más podría estar con ella?
Edward...
¡¿EH?!
¿Y por qué no?
Sacudí mi cabeza en lo que justo le sonaba el móvil a Annie, regresé hacia el pasillo de la oficina principal.
Justo antes de poder tocar la puerta la señora Miller apareció con unos papeles en manos.
Agnes: Woody, ¿Cómo estás? Pensé que ya todos se habían ido.- alegó amablemente.
Woody: Hola. No creí que aún estaba aquí.- dije en el mismo tono amable.
Llevaba una semana viniendo ya que por lo visto a Edward apenas se había tomado la molestia de aparecer hoy.
Agnes: He tenido mucho por hacer.- dijo en un tono algo cansado.
Woody: Imagino.
Agnes: Pero ya es hora de ir a casa. ¿Te importaría si te llevo a tu casa?.- propuso.
Woody: Claro.- dije mirando disimuladamente por encima de su hombro.
Abandonamos la galería, no pude evitar mirar hacia el pasillo que daba a los baños.
En cuánto salimos al estacionamiento la voz de Edward consigue que su abuela se detenga. Y no solo ella, yo también.
No tengo palabras para describir lo que siento en ese momento. En cuánto me he girado para verle, me centro en lo que viene haciendo, se abotona un botón de su camisa y se pasa la mano por el pelo, aún viene avanzando hacia nosotras. Y en cuanto ha llegado a dos pasos, hunde sus manos en los bolsillos, sin embargo, Edward solo se centra en su abuela. Parece muy tranquilo, tan relajado y un poco sofisticado.
Abuela: ¿Qué haces aquí?.- le pregunta en un tono cargado de poca amabilidad y tolerancia.
Edward: Nada. Necesitaba hablar contigo.
Abuela: Edward, desapareciste una semana, me dejas tirado todo el trabajo porque no estás de humor y ahora es cuándo quieres hablar conmigo¿Te estás escuchando?.- ella niega con su semblante inexpresivo.
Edward suspira un poco.
Edward: ¿Puedes o no?
Abuela: No, ahora vete a casa o al departamento de Pool y no me molestes al menos por hoy.- da la vuelta para meterse al coche cuándo su chófer le ha abierto la puerta.
Edward arrastra su mirada hacia mí un momento pero la aparta de inmediato.
Edward: Dejarme con la palabra en la boca es de mala educación.- se acerca a su abuela la cual se está metiendo a la camioneta.
Abuela: Edward.
Edward: No. Hablemos ahora ¿O qué es más importante?
Abuela: Dije hablamos en casa, mañana. Ahora tengo que llevar a Woody a su casa.- explicó. Ante esto Edward vuelve a mirarme por un momento.
Edward: Mason se acaba de llevar mi coche. Al menos déjame ir contigo ¿O prefieres que me vaya a caminando?
Abuela: Cómo sea, sube que no tengo toda la noche.- demanda en un tono tajante.___ Woody, sube cariño, no te quedes ahí parada.- suaviza su tono de voz dulce para dirigirse a mí. Asiento de inmediato y me subo en la parte de atrás. Edward se ha subido primero que yo, así qué me toca sentarme a su lado.
Vale, esto va a ser tan incómodo.