Rúbia y Alexia Pesto son gemelas criadas bajo las estrictas reglas de la mafia búlgara, dirigida por su padre, Solano Pesto. Mientras Rúbia sigue fielmente las normas, Alexia desafía el mundo que la rodea, escapando de las convenciones y casándose con Gregor Voltrim, un poderoso capo de la mafia.
Tres años después, el matrimonio entre Alexia y Gregor es solo de fachada. Alexia mantiene una vida secreta y peligrosa, escondiendo secretos que podrían costarle la vida. Rúbia, ahora obligada a permanecer en la mansión, se ve rodeada de secretos, intrigas y tensiones entre su hermana, su cuñado y la familia.
Entre lujos, conspiraciones y una rutina marcada por el miedo y la vigilancia, Rúbia descubre que el destino de Alexia podría estar sellado. Entre lealtad, secretos y traiciones, tendrá que decidir hasta dónde puede proteger a su hermana antes de que sea demasiado tarde.
NovelToon tiene autorización de Rosi araujo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 8
Gretha-mi amor, estás hermoso, te extrañaba.
Gregor-hola mamá, estás divina.
Gretha Voltrim
Gregor-no crees que exageraste, ¿verdad?
Gretha-mi amor, claro que no, ella solo tendrá esta boda, hijo, tiene que ser especial.
Gregor-mamá
Gretha-nada de mamá, ve a elegir un buen vino, o tu padre les servirá coñac a todos.
Mi madre va a hablar con sus empleadas y yo voy a ver a mi padre a la bodega.
Gregor-papá
George-tu madre quiere un vino, pero no entiendo nada de eso, elige.
Gregor-podemos llevar estos dos, está bien.
Agarro dos botellas de vino, un vino tinto y otro rosado, la mayoría de las mujeres beben rosado.
Salimos de la bodega y coloco el vino elegido en la mesa. Suena nuestro timbre y entran mis suegros con Rubia, nuestra ella estaba guapa para una boda sencilla.
Un vestido blanco de encaje hasta las rodillas y tacones altos muy finos, cómo se equilibran en eso, no lo sé, pero al caminar era elegante, me acerco.
Gregor-buenas noches, Rubia, me gustaría poder explicarte.
Rubia-está todo bien, Dom, ese siempre fue mi destino al final de cuentas, ¿no es así?
Gregor-pero....
Rubia-está todo bien, en serio, Doña Gretha, Señor George, ¿cómo están?
Gretha-rubia, estamos muy bien, mira, te vi algunas veces, pero mirándote de tan cerca, eres la copia de tu hermana, en una versión mejorada.
Rubia sonríe tímidamente, y sus mejillas se ponen rojas, se dan la mano y seguimos hasta la sala, nos sirvieron una bebida, Rubia miró las copas y las rechazó, ¿será que ella no bebe?, disimulo y voy hasta ella y me siento.
Gregor-no bebes vino
Rubia-sí, bebo, pero solo blanco, no me gustan estos.
Gregor-pensé que te gustaba el rosado
Rubia-a Alexia le gusta, a mí no.
Ella se levanta y se sienta al lado de sus padres. Me levanto y voy a la bodega y entrego la botella en la cocina y mando a entregarle una copa a ella, vuelvo y enseguida la empleada le entrega la copa del vino que le gusta.
Ella me mira y levanto la copa, que sonríe sin gracia, y bebe del vino, mis padres y el padre de ella entablan una conversación y luego el juez de paz llega, percibo la tensión de ella.
George-bueno, vamos a empezar, una cena maravillosa nos espera.
Seguimos hasta el área reservada para la boda, paramos uno al lado del otro, el juez pide que tome sus manos, y así lo hago, estaban heladas y temblorosas, sin darme cuenta puse mis dos manos para calentarlas.
Juez-estamos reunidos aquí en familia, para casar a la señorita Rubia pesto, con el señor Gregor voltrim, y de libre y espontánea voluntad la unión de ustedes.
Gregor-sí
Rubia-sí
El juez se tarda un siglo leyendo la puta de un documento hasta que firmamos los papeles.
Juez-pueden colocar los anillos
Agarro del bolsillo y abro delante de ella.
Coloco en sus dedos, y ella en los míos, el juez manda a que nos besemos, pero solo le doy un beso en su frente, ese no era el que ella quería y ni yo, entonces para qué un beso.
El juez se unió a nosotros en la mesa y la cena fue servida, las conversaciones fueron surgiendo naturalmente durante la cena mis padres hablaban sin parar.
No conseguí prestar atención en nada que salía de la boca de mis padres, que estaban allí gesticulando y sonriendo, mi madre estaba amando conversar con Rubia. Siempre tuve una buena relación con los dos, y los amo por encima de todo, mis ojos seguían hasta mi nueva esposa.
La copia de mi ex, con algunos rasgos diferentes, su sonrisa era linda en medio de las conversaciones. Solo no preví que mi nueva esposa acabaría convirtiéndose en el centro de las atenciones en la casa de mis padres.
Rubia entabló una conversación dinámica con mi madre y la de ella, lo que me sorprendió, y mucho. No solo eso, como hizo a mi padre participar de los asuntos de ella, él interactuaba con Rubia naturalmente.
Allí tuve más certeza de que nada estaba bien y aquella no podía ser la mujer con quien me casé, antes de Rubia. Alexia era óptima en quedarse callada, no hacía nada para agradar a los otros, si yo no hablaba algo en las cenas ella pasaría allí, callada y menospreciando a mis padres, o los empleados.
Y esa versión sentada a la mesa, que reía dulcemente y sonreía, era completamente desconocida, una que nunca vi en la vida, ellas parecían ser como agua y aceite, no se mezclaban, Rubia, es divertida, alegre, la conversación sale naturalmente entre ellos, sin ser a la fuerza, lo que me llamaba la atención.
George-jaja, ¿no fue así, Gregor?
Gregor-ha sí, fue.
Di un trago a la bebida, y me alejé un poco, yendo hasta el jardín. Aproveché que estaban distraídos, aún conversando, Dios sabe allá sobre qué, ya que no presté atención en absolutamente nada.
George-hijo.
Gregor-hola
George-qué está sucediendo, saliste sin decir nada.
Me giré para encararlo con una sonrisa contenida.
Gregor-a quién estamos intentando engañar, papá.
George-no entendí
Gregor-aquella chica sentada a la mesa no parece ser Alexia, papá.
George-y no lo es, ella es mucho mejor que tu ex esposa, Alexia nunca sería de aquel modo en la mesa, ella será una verdadera esposa.
Apenas concordé con mi padre, aún bien que estábamos lejos lo bastante para nadie oír, a Rubia no le gustaría ser comparada a la hermana, hasta por que ella no era mismo Alexia.
Gregor-yo sabía muy bien dónde Alexia iba siempre, las traiciones de ella, pero nunca imaginé que ella se fuera, fueron tres años, al final.
George-entonces no podías esperar lo peor, aún más cuando tenía una cuenta millonaria en juego, ¿creías mismo que ella iba a aguantar más cuántos años de matrimonio?, fuera que tendría que tener un hijo contigo.
Gregor-ella nunca tendría un hijo conmigo, ella embarazó de otro.
George-exactamente, ella no te amaba, y tú no la amabas, nunca fuiste presente en tu matrimonio, ella iba a los eventos forzada.
Gregor-crees que Tomar a Rubia en matrimonio fue legal, viste los gestos de ella, ella no está feliz, papá.
George-da tiempo a ella, es nuevo para ustedes dos, sé presente apenas.
Gregor-está bien, será que podemos irnos.
George-después, ella está conversando, ven vamos a volver.