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La Oscuridad De La Villana

La Oscuridad De La Villana

Status: En proceso
Genre:Romance oscuro / Reencarnación / Villana
Popularitas:127.2k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Daimé

Askary ya murió una vez.
Y cuando despertó de nuevo, el mundo la señaló como villana.

Reencarnada en una historia que conoce demasiado bien, Askary comprende que no habrá redención sin sangre. Traicionada por quienes juraron protegerla, aprende a moverse entre intrigas, deseo y poder, mientras hombres peligrosos la rodean con intenciones que oscilan entre la obsesión y la devoción.

En un reino donde la virtud es una máscara y la crueldad una moneda corriente, Askary deberá elegir: aceptar el destino que le fue impuesto… o abrazar la oscuridad que la reclama.

Porque algunas villanas no nacen.
Se forjan.

NovelToon tiene autorización de Daimé para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO VIII

Por órdenes específicas de mi joven médico y ahora carcelero de mi salud, debía permanecer en un reposo absoluto hasta que el sol hubiera reclamado su dominio sobre la tierra. Me sentía patética, como un garbanzo puesto en remojo durante doce agónicas horas, ablandándome solo para ser devorada por las circunstancias. La luz de la luna, fría y afilada como una flecha de plata, atravesaba la entrada de mi habitación, clavándose en la pared. Detestaba la quietud. Odiaba saber que el lucero de la mañana me ganaría la partida en el despliegue de mis actividades; yo quería ganar las batallas más insignificantes para terminar conquistando mi guerra absoluta.

Al observar la bóveda nocturna y notar que las estrellas habían sido devoradas por la negrura, recordé una leyenda que escuché en mi vida anterior, poco antes de exhalar mi último aliento. Se decía que cuando el cielo se despejaba era porque las estrellas habían caído en forma de lluvia ardiente, buscando refugio en las conchas marinas. Allí, entre el dolor del roce y el amor de la creación, engendraban las perlas más valiosas. Tan hermosas y letales que miles de marinos habían dejado sus huesos en los arrecifes intentando obtenerlas. Muchos llamaban a eso el nacimiento del amor, pero para mí, este era mi renacimiento. Yo era la consecuencia de derramar mis propias estrellas lagrimales para transformarme en una perla invaluable y dura como el diamante. Nadie sería mi dueño. Jamás volverían a poseerme. Mi única recompensa, mi verdadero tesoro, serían las cabezas colgadas de aquellos que me hirieron para saciar sus deseos mezquinos. En este imperio, yo no solo seguiría la ley; yo me convertiría en la Ley.

De pronto, una figura cruzó mi mente. Era él, el espectro con el que alguna vez batallé en campos de hielo. No lograba recordar su rostro ni su temperamento, solo el destello de un copo de nieve que se asemejaba al pelaje blanco de un zorro de montaña. Tal vez en la distancia del futuro volveré a verlo, o tal vez su cabeza rodará bajo mis pies. Solo nos queda estrellarnos contra el presente para pulverizar el destino.

—Maestro... ¿acaso ignoras que puedo sentir hasta el roce de tu respiración en el aire? —estiré mi brazo, señalando hacia el rincón más denso de las sombras.

Su risa, una melodía suave y extrañamente reconfortante, provocó que mis labios se curvaran levemente. El doctor era un ser que emanaba una comodidad peligrosa; el tipo de persona por la que uno termina preocupándose, un error que no podía permitirme.

—Mi princesa, ¿desde qué momento supo que velaba su sueño? —saltó desde la oscuridad hacia el pequeño charco de luz lunar.

—Desde el instante en que cerré los ojos. Me he dado cuenta de que me he rendido ante tus pequeños trucos de sombra. ¿Vas a decirme tu nombre real ahora que somos cómplices? —me incorporé, sintiendo el crujido de mis huesos infantiles.

—A pesar de que las estrellas han huido, se lo diré —respondió con esa extravagancia que me hacía rodar los ojos—. Mi pequeña princesa... mi pequeña Duquesa.

Esa última palabra vibró en la habitación como un trueno silencioso. Era una afirmación de soberanía: coronada y nombrada por derecho de sangre. Una cosa era que yo, una niña, jugara con títulos en mi mente; otra muy distinta era que un joven casi adulto lo afirmara con tal seguridad.

—Mi nombre es Lu Clien —murmuró con una sonrisa que podía adivinar empalagosa incluso en la penumbra.

—Bien —respondí, cerrando los ojos para sumergirme de nuevo en el abismo del recuerdo.

Una nieve que astillaba los huesos me cegaba. En mi visión, yo parecía una anciana, con los cabellos cubiertos por costras de escarcha mientras mi ejército perseguía a un enemigo invisible. Mi misión era el líder. Una flecha enemiga atravesó mi muslo izquierdo; recuerdo la sensación del acero desgarrando el músculo, pero no emití sonido alguno. Las lágrimas de sangre de mi herida no cesaban, pero corrí hacia él. Con la misma flecha que me hirió, atravesé su hombro. Él no me mató. Su toque fue delicado, casi un lamento. Me hirió solo en la carne, evitando mis puntos vitales. Lo hice sufrir y luego, en un arranque de locura o piedad, lo dejé en libertad. No recordaba sus ojos, pero sentía su tacto cálido quemándome la piel. ¿Era esta una variable de mi vida o una incógnita que jamás resolvería?

—¡Señorita! —el grito de Miel me arrancó de la nieve y me arrojó al presente—. ¡El príncipe ha regresado con un decreto imperial!

De un salto, abandoné la cama. El hedor del palacio imperial volvía a mi hogar.

—Miel, tráeme la ropa más sencilla y varonil que encuentres. Y escucha bien: busca a la familia que fue violentada por el traficante de esclavos. Tráelos aquí ahora mismo. Debo hablar con ellos —tomé un sorbo de mi té amargo, sintiendo cómo la hiel me despertaba el instinto asesino.

¿Por qué estaba él aquí? El caso debería haber tardado un mes, pero apenas habían pasado días. El Emperador me enviaba una "recompensa" demasiado pronto.

Caminé al encuentro del príncipe con una dignidad que ocultaba mi náusea. Lo vi: vestía sedas blancas de una finura insultante. Su cabello dorado brillaba como hilos de oro puro, otorgándole un aura de divinidad falsa. Sonreía con una delicadeza que yo sabía que era puro veneno.

—Bienvenido a nuestra humilde morada —me incliné con una reverencia perfecta—. Espero que pueda descansar, pues mañana su viaje de regreso será largo.

El maestro Lu apareció tras de mí, extendiéndome un abrigo extra con un gesto protector. El príncipe abrió los ojos con sorpresa y soltó un puchero aniñado, la misma táctica de manipulación que usaba conmigo cuando éramos niños.

—Ask, ¿tan pronto quieres echarme? ¿No quieres que me quede unos días? —se acercó despacio, invadiendo mi espacio.

En el pasado, esa cercanía me habría doblegado. Ahora, yo era un escudo de piedra. —No me atrevería, príncipe. Pero como verá, soy una persona entregada al trabajo de esta comunidad.

Él asintió, su sonrisa flaqueando un instante, y procedió a leer el pergamino imperial. —El decreto del Emperador ha sido abierto. Askary West, acepta la gracia de Su Majestad.

Nos arrodillamos. Extendí mis manos para recibir el peso del decreto. —Por tu firmeza contra los bandidos, se te conceden mil piezas de oro blanco, seiscientas de jade, ciento cuarenta y siete perlas rosadas... y el Regimiento Azul.

Mi corazón dio un vuelco. El Regimiento Azul. En mi vida anterior, ellos fueron los únicos que se mantuvieron firmes a mi lado hasta la ejecución. Volvían a mí.

—Acepto la gracia del Emperador —dije, poniéndome de pie con una nueva fuerza.

Miel se acercaba con la arquitecta y la familia agredida. —Miel, lleva al príncipe a sus aposentos. Que se duche y descanse. En una hora lo llevaré a recorrer el ducado —dije, viendo cómo la "feroz bestia" de seda se marchaba.

Me giré hacia mis visitas e hice algo que nadie esperaba: me incliné profundamente ante ellos. —Soy Askary West. Perdónenme por el retraso y por el dolor que mi familia les causó al permitir que aquel opresor caminara por nuestras tierras.

Pedí al maestro Lu que se encargara de la arquitecta para la construcción de mi cascada térmica, y llevé a la pequeña familia al salón privado, un lugar prohibido incluso para el príncipe.

—Princesa, estamos abrumados por su bondad —dijo el padre con la voz quebrada.

—No se preocupen. Pagaré cada moneda que les quitaron. Si me permiten... ¿cuál es su apellido?

—Somos la familia Lucio, alteza —sonrió el hombre.

Sentí una satisfacción eléctrica. El destino me estaba entregando las piezas. —Señor Lucio, les ofrezco refugio permanente en esta casa. Sus hijos estudiarán conmigo. Para ser sincera... —forcé que mis ojos se humedecieran, dejando que un par de lágrimas falsas rodaran por mis mejillas— me siento muy sola. Nadie se acerca a mí por mi apellido, pero solo soy una niña pequeña que necesita amigos.

"Te encontré, Flexv Lucio", pensé mientras ocultaba mi sonrisa tras el pañuelo. El futuro arquitecto de mi imperio acababa de entrar en mi red.

1
Claudia Reveca Diaz Rodriguez
Retomando la lectura
Mónica Aulet
Que satisfacción el haber matado a su padre!!!
Yasmín Ortíz
Tranqui Ask, mientras mantengas tu visión nada te va a detener!!!
Yasmín Ortíz
Provocar miedo, la venganza más silenciosa y dulcee
Yasmín Ortíz
Bella la Ask, como siempre
Yasmín Ortíz
Es una historia de renacimiento ordenada, cronológica y acorde a cada personaje. Askary es mi fav, porque no desaprovecha su segunda vida e intenta mantener la estabilidad y su personalidad a flote...💖💖
Mónica Aulet
El rey es más retorcido. Si la obliga a casarse con alguno de los príncipes que este no amanezca la noche siguiente. En realidad ninguno de los reales debería sobrevivir
Katy
Fantástica historia ,me encanta 😘😘😘
Daimé: Me siento muy feliz que te guste Katy, me esforzaré en que sea mejor 🥰
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Limaesfra🍾🥂🌟
gracias x tan interesante capitulo
Daimé: Me alegra muchísimo que sea de tu agrado 🪷
total 2 replies
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
"Nadie sabe, con la sed que otro bebe", está niña con alma de adulta, debería ser más tolerante, se supone que quiere redimirse y lograr venganza. 🧐🤨🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Limaesfra🍾🥂🌟
Felicidad, dicha y ventura encuentren siempre en su vivir...aqui vamos 2026
Daimé: Que hermoso mensaje, gracias 🪷
total 1 replies
Yasmín Ortíz
Querida Victoria, no creo que esa palabra haya perdido el enfoque de tan interesante capítulo. Lo que no pude evitar fue leer tu comentario, porque recomiendas a nuestra amada autora de usar un diccionario cuando pareces que de tu memoria se ha ido el hecho de que "armonía" y "armónico" llevan tilde.
Es un hecho, antes de señalar a alguien, aprende a corregir tus errores.
En fin, disfruta más de la novela, y si tienes una corrección envía por privado o algo, no hace falta que tengas que demostrar cuánto sabes humillando a alguien que escribe y estudia al mismo tiempo.
Estoy segura que nuestra autora fav, se le pasó por alto tal conjugación.
Sigue disfrutando con amor💕💕
Gracias autora!!! Tremendo capp
Mónica Aulet
Feliz Año, por ahora comenzando tranquilo ya veremos más adelante que nos depara este 2026!!!
Mónica Aulet: Gracias igualmente y después cuentame que estás iniciando
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Myriam
Muy hermoso su mensaje, muchas gracias escritora
Daimé: Gracias a ustedes Myriam 🥰
total 1 replies
Mónica Aulet
Las agradecidas somos nosotras que te preocupas y pones atención a los detalles en cada capítulo. Felicidades!!!
Mónica Aulet: Feliz 2026 para ti y tu familia también /Kiss/
total 3 replies
Limaesfra🍾🥂🌟
🍾🥂🌲Feliz año nuevo, prospero y bendecido 2026, abrazos y besos
Daimé: Muchísimas gracias! Igualmente para vos 🥰
total 1 replies
Victoria Avon Chang
ARMONIA DE ARMONICO NO LLEVA H AUTORA AYUDESE DE UN DICCIONARIO CDO TENGA DUDAS DE UNA PALABRA
Victoria Avon Chang
Tiene 14 años un cuerpo de niña pero con la mente de la mujer que era
Yasmín Ortíz: Por eso renació, mujer! Qué no la leíste desde el principio?
Qué esperabas que renaciera y volviera a cometer lo mismo?
total 1 replies
Isa Moreno
Exterioriso la niña que es y nunca pudo ser haciendo una travesura 🤭🤭
Maryori Arriech
me ilucione 🤭
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