Cuando aún era estudiante de medicina, Cassandra, soñó con un hombre, un matrimonio y un bebé de ojos claros. Convencida de que el destino ya estaba escrito, aceptó una boda impuesta por el escándalo y el poder, creyendo que el amor llegaría después.
Pero su esposo nunca la amó.
Nunca la tocó.
Nunca la eligió.
Atrapada en un matrimonio perfecto de puertas afuera y vacío en la intimidad, Cassandra soportó el desprecio, el silencio y la humillación, aferrándose a un futuro que solo existía en sus sueños… hasta que la verdad la despierta de la peor manera.
Aunque siempre confió en sus premoniciones, nada la preparó para morir repentinamente, pero ella volvería a la vida con una nueva misión que podría cambiar su destino soñado para siempre.
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LA CRUDA REALIDAD DE LOS FUTUROS ESPOSOS
NARRADOR
Lucian se encontraba en su habitación a la espera de la llamada de su abogado. Él estaba convencido de que Cassandra no daría problemas ni pondría objeciones. Su evaluación silenciosa le había demostrado que era una mujer centrada y no una oportunista. Además, sabía que su encuentro no fue más que una casualidad que los vinculó en un inesperado compromiso.
Cuando el abogado llamó, él se sintió tranquilo y aliviado. Pensó internamente "un pendiente menos". Su madre le pidió una lista de invitados para que asistieran a la boda. Ella junto a su esposo estaban planeando a quienes invitarían también debido a la posición privilegiada de la familia. Los políticos más importantes no podrían faltar en la lista de invitados.
El futuro esposo de Cassandra tenía su propio grupo de amigos, jóvenes adinerados de excelentes familias de renombre que iban con él a la universidad, así como algunos que había conocido a lo largo de su vida con quiénes aún a pesar de la distancia seguía en contacto.
Él estaba preparado para fingir amor a su prometida. Era su culpa haber acabado en esa situación, solamente suya. Él era consciente, por eso estaba resignado. Él la había invitado a quedarse porque no quería estar solo. Le había llegado un rumor que había tambaleado sus emociones y bebiendo en compañía de alguien dejaba de pensar en eso.
-Me enteré de que te casas, ¿Es eso cierto?- Una de sus mejores amigas fuera de la universidad le preguntó en un mensaje y él se sintió aún más herido y culpable
-Sí, pero no es lo que crees. No estamos juntos- Contestó y envió el mensaje que rápidamente eliminó cuando tuvo la confirmación de lectura
-Lo se. Ella es afortunada y también hermosa, ¿No lo crees?
Para Lucian su futura esposa tenía atractivo, pero no la deseaba. En su corazón solamente existía una mujer. Anhelaba estar con ella, poder amarla en todos los sentidos. Él solamente quería un matrimonio con su amada, pero eso hubiese resultado imposible en poco tiempo. En sus pensamientos y en sus sueños solamente estaba ella.
-Es hermosa, pero tú me conoces- Respondió y cuando el mensaje fue leído nuevamente lo eliminó
-Está bien. Lo entiendo. ¿Vas a alejarte de mi por estar casado?- ella preguntó
-Nunca- Respondió velozmente
Los mensajes de la mujer rápidamente también fueron eliminados y eso significaba que la conversación había llegado a su fin.
(....)
Cassandra hizo una lista de invitados y se la envió a la organizadora. Sus padres no hicieron comentarios, pero su hermano menor decidió hablar con ella. A Matthew no le importaba si ella se enojaba, él le daría su opinión así le doliera porque esa creía que era su obligación.
Matthew ingresó a la habitación sin tocar al ver la puerta entreabierta y encontró a su hermana mirando los vestidos de novia que la organizadora creía adecuados para una boda de élite.
-Escuché a nuestros padres, pero me faltas tu. ¿No vas a intentar explicarme de dónde conseguiste un prometido?- Cassandra lo miró apoyado en su puerta y de brazos cruzados
-Matt tu sabes toda la historia. No quieras fingir conmigo- Ella quiso volver a mirar los vestidos de novia, pero él no se lo permitió
-Si la se, pero te conozco. Jamás aceptarías casarte de este modo si no sintieras nada por el tipo. No quieras fingir conmigo porque te conozco aún mejor que nuestros padres- Abrió su boca sorprendida y la volvió a cerrar
-Pero... tú
-No soy idiota. Te estás equivocando. No creo que él te maltrate porque no le conviene, pero si nada sale como lo esperas y no se enamora perdidamente de ti, espero que no sufras y aceptes que tú estuviste dispuesta a correr este riesgo porque la decisión fue tuya. Nuestros padres jamás te hubiesen obligado a casarte así tuvieras al mundo en tu contra- Ella sintió como sus ojos se humedecían por ser confrontada de esa manera y por la posibilidad que su hermano le mencionaba, una en la que no quería pensar
-Ya lo sé Matt, pero confío en que seremos felices juntos. Lucian parece razonable y respetuoso
-No dije que no lo fuera. Si te convences de que es un error solamente aléjate. Ni él ni nadie merece lo mejor de ti si no lo valora. Antes de que lo preguntes, no cantaremos en tu boda. Discúlpame, pero yo no estoy de acuerdo y mamá no estará de humor- Cassandra hizo un ligero asentimiento y después vio a su hermano alejarse
Ver aquellos vestidos nuevamente le hizo imposible imaginarse con ellos. La posibilidad de que Lucian jamás la amara, dicha por su hermano menor, era una probabilidad que de manera cobarde se atrevía a considerar. Estaba decidida a intentar todo para alcanzar la felicidad que tenía en aquel sueño. Tan solo esperaba que fuera suficiente.
-No seré una mujer divorciada en tres años, ni en cuatro, ni en cinco- Se repitió varias veces como un mantra
Sus amigas le habían enviado cientos de mensajes al grupo que tenían queriendo saber detalles que ella no podía comentar. Rápidamente, ellas entendieron lo que ocurría y eso fue suficiente para no insistir.
Esa noche a la hora de la cena reinó el silencio en la mesa Kendrick. Matthew observaba a su hermana y la tensión en sus padres. Él podía fingir ser despistado y despreocupado, pero era muy observador. Hasta ese día, Cassandra no lo había notado.
Kate y Steve compartían miradas silenciosas y veían a su hija pensativa. Kate, cómo mujer, sabía lo que era enfrentarse a un matrimonio sin amor y esperaba que Lucian fuera como su esposo. No quería verla sufrir. Ella sabía lo que dolía una desilusión. También era consciente de que si sus hijos sufrieran en algún momento, ella lo haría con ellos.
-Mamá, ¿Me ayudas a escoger el vestido de novia? La organizadora me envió los mejores diseños exclusivos, pero creo que tú opinión sería muy importante para tomar la decisión correcta- Cassandra rompió el silencio
-Iremos contigo. Yo también quiero estar presente- Steve le aseguró para hacerla sentir aún más acompañada y ella sonrió sintiéndose bendecida de que pese a las circunstancias, la apoyaran incondicionalmente
NEEEXT.......
qué ternura!!!!!!
díganme si es una pareja real, p. f.
o quiénes son?🥰🥰🥰🥰🥰🥰
😋😋😋😋😋😋😋😋😂😂😂😂😂
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
digo, hasta un ciego se daría cuenta de que Cassandra no tiene ninguna oportunidad de que él la "mire"...
y he leído varias donde la protagonista sí que es tonta...