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¡UN CEO! ¿DE PADRASTRO?

¡UN CEO! ¿DE PADRASTRO?

Status: Terminada
Genre:Romance / Arrogante / Mujer poderosa / Maltrato Emocional / Romance de oficina / Mujeriego enamorado / Salvar al hijo enfermo / Completas
Popularitas:3.5M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Frida Escobar

📚¡UN CEO! ¿DE PADRASTRO?

Él guarda una venganza.
Ella, un pasado que no la deja en paz.

Valentina es madre soltera y ha aprendido a sobrevivir en silencio.
De noche baila bajo luces artificiales de un club, ocultando su nombre, identidad y su dolor.
Todo su mundo se pone de cabeza cuando empieza a trabajar como secretaria del CEO más reconocido del país, mientras lucha por salvar a su hija enferma.
El amor es un lujo que no puede permitirse... o eso creía.

Armando Garza, frío, calculador y poderoso, tiene un solo objetivo: una venganza .
Pero su mundo perfectamente controlado se tambalea cuando una pequeña empieza a llamarlo “papá”...
Y cuando sus días se entrelazan con los de Valentina, la mujer que nunca debió cruzarse en su camino.

El deseo será inevitable.
El peligro, constante.
Y el pasado... letal.

¿Podrán amarse entre secretos, traiciones y mentiras?
¿Podrán forjar otra historia o su futuro ya está escrito?

Una novela con temas sensibles. No apta para todo público.

NovelToon tiene autorización de Frida Escobar para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

De frente.

—¡Fuera!

Me dice, y recojo mi bolso.

—Por favor, señor Julián, depósiteme el día de trabajo.

—Ni siquiera una hora llevas aquí —me dice el señor Armando, y en ningún momento lo miro. Lo ignoro y solo veo a Julián.

—Si ustedes me están corriendo sin justificación, es normal que pida mi pago. Es más, como firmé contrato de una semana, espero mi pago completo. —Les digo, y no es que pelee por dinero, pero este señor me saca de quicio y no sé por qué.

Miro por primera vez a Armando. Este tiene una mueca de burla en el rostro.

—Demándame —dice viéndome fijamente.

—Lo haría, pero tengo cosas que hacer. Es más, quédenselo, se ve que ustedes lo necesitan —les digo, empezando a caminar lejos de los tres.

—Oiga, señorita Vale, ¿me permite un momento con usted? —me dice Julián, y no quiero ser grosera con él.

Lo sigo al mismo lugar donde me entrevistó ayer. Veo pasar a la prometida de Armando, enojada; ella no me ve.

—Disculpe a mi socio, no ha tenido días buenos y es que hoy los presentaría debidamente. Él aún no sabía que usted sería su asistente.

—Bien, si es todo, gracias por la oportunidad —le digo, lista para salir, pero él me detiene.

—Acepte ser mi asistente —me dice de la nada. Volteo a verlo, ya que no creo lo que escucho, pero está serio.—Si acepta, ya está, aún no sale de la empresa, prácticamente todavía sigue siendo trabajadora.

Suspiro. El ver a mi tía pasar con un carrito de limpieza y sonreírme me hace asentir. Ya estoy aquí, ¿qué más da?

—Bien, ¿dónde será mi puesto?

Él me señala afuera y, efectivamente, no había visto un pequeño escritorio.

Me ubico ahí y me entrega unas carpetas.

—¿Puedes sacar el balance?

—Claro —le digo, y me pongo en eso. Lo veo caminar hacia la oficina de donde hace un momento salió el pesado de mi ex jefe.

Entra, y veo llegar a mi tía. Llega hasta donde estoy y limpia mi lugar polvoriento.

—No sabía que la vacante era para el señor Julián, pero aunque el sueldo sea menos, él es una persona bastante buena —me dice.

Cuando veo salir a Julián junto con el señor Armando, mi tía se aleja y yo pongo mi vista en las carpetas, aunque mi concentración no está ahí.

—Vale, vamos, ¿recuerdas que te comenté de una reunión? —me dice Julián, mientras el ogro de su socio sigue adelante.

Camino a su lado y entramos a la sala de juntas.

—Siéntate ahí —me dice al oído, señalándome el lugar. Me siento. Su socio lo ve mal, y no sé por qué. Luego nuestras miradas se cruzan y soy la primera en desviarla.

Se prende la pantalla que tenemos enfrente y empiezo a tomar nota de lo más importante.

Julián explica no sé qué, y el ogro está sentado escuchando. No parece concentrado, y lo confirmo cuando le preguntan algo y no responde hasta que Julián se acerca más a él. Entonces asiente, como si le diera igual.

La junta se da por concluida y, cuando Julián sale, lo sigo.

—Estaré casi toda la tarde fuera, puedes adelantar información —me dice. Regreso a mi lugar para avanzar. No vuelvo a verlo.

En mi hora de comida voy a buscar a mi tía.

—¿Todo bien? —me pregunta, y asiento, ya que no quiero preocuparla.

—Dicen que ofendiste a la prometida del dueño —me dice, y por la mirada de todos los empleados sé que ya todos lo saben.

—Ni en el club se arman chismes como los de aquí —le digo a mi tía, y se le dibuja una sonrisa.

Salimos juntas hacia el estacionamiento para tomar mi carro e ir a comer, donde suelen hacerlo todos los empleados.

Le marco a mi prima, quien me dice que Emma me está preparando una sorpresa.

Eso me alegra el día. Es suficiente para que la amargura de hace rato desaparezca.

Un carro enciende las luces y de este baja la prometida del ogro.

Pienso qué es lo que quiere a esta hora. Camino hacia ella y me ofrece un cheque.

—Tómalo y no regreses. Para una mujer como tú es mucho dinero —se atreve a decirme, y me río de ella.

Ella da un paso hacia mí, y yo la espero tranquila.

—Usted es una niña mimada que cree que la gente hará lo que usted quiera, y no es así, señorita Alexa. Ese cheque puede doblarlo y ponerlo donde mejor le venga en gana.

Le digo y continúo mi camino hacia el carro. Mi tía entra primero. Abro la puerta para subir cuando un carro se estaciona a mi lado. Pienso que es otra vez Alexa, pero no, no es ella.

—¿Tú fuiste quien estacionó su carro en mi lugar ayer? —me dicen. Veo al señor Armando en su carro.

Trago grueso. Solo eso me faltaba; de por sí no puedo verlo y ahora será peor mi estancia en este trabajo.

—Ahora veo lo que tiene en común con su prometida: son un dolor de muela.

—¡Valentina! —escucho que me regaña mi tía.

Con eso me doy cuenta de que no lo pensé, sino que lo dije. El ogro que tengo enfrente se baja de su carro.

1
Lesly Argumedo
quie habla de mal caracter cuando el es un ogro
Lesly Argumedo
Valentina es una mujer fuerte
Lesly Argumedo
que hermosa niña
Lesly Argumedo
son un grano en el trasero
Lesly Argumedo
👏👏👏👏👏👏
Lesly Argumedo
que no la descubra
Lesly Argumedo
Armando te llego la horma de tu zapato
Lesly Argumedo
su primer encuentro con cirilo gruñon
Lesly Argumedo
que este proragonista desayuna alacran almuerza serpiente cascabel y cena con una cobra que amargado es
Lesly Argumedo
comenzo gustandome
Silvia Silvia Frappampino
me encantó, gracias bendiciones 😘
Silvia Silvia Frappampino
no puedo leer más, que paso
Silvia Silvia Frappampino
Me encanta, es superior buena
juana mari Roma
Excelente!!!!
Kath♪~`•
Holitaaaa 🫶🫶 vengo a recomendar mi obra, se llama " caníbal " se que los atrapará veyas lectoras 🫶🥰🥰 pueden buscarla en mi perfil 🥰🥰🫶🫶
Beatriz
No son hermanos!!!!!!
Beatriz
Pobre Valentina tiene muchas barreras por derribar . Demasiada gente tóxica rodea al pobre Armando
Beatriz
Un peso menos confesando su secreto. Vendrán cosas mejores. El universo se alinea y cada uno cosechará lo que sembró
Beatriz
Jajajaja que capítulo más jocoso. Ogro oruga en plena metamorfosis. Una novela única con traiciones,amores,violaciones y picardía. Buenísima. Cuando se empieza a leer ,no quiere uno detenerse si no leerla completa en un día. Felicitaciones autora
Beatriz
Están en medio de un nido de serpientes venenosas
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