Luego de casarse y sufrir una serie de maltratos. Perla vuelve al día en que cometió uno de los peores errores de su vida. Ahora está lista para vengarse, no se permitirá que la traten como trapo sucio de nuevo.
NovelToon tiene autorización de Regina Cruz C. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Es tu fiesta de compromiso
... Damián regresa y le parece raro encontrar todo tranquilo, Selina siempre lo espera en la puerta para hacerle un reproche, el sube corriendo y encuentra a Perla encima de Selina, la está golpeando sin descanso, Damián la jala y Perla lo golpea también, agarra todo lo que encuentra y se lo avienta. Damián la amarra contra la cama. Es la única forma de detenerla.
Toma a Selina en brazos y la lleva a su habitación. Le pregunta que ocurrió y ella le da una versión inventada.
— Ella... — La mujer habla despacio. — Me llamó a la... habitación. Me dijo... cosas horribles y ... después me golpeó. Yo no... pude defenderme. — Damián no le cree del todo, por mucho que el le ha hecho en los últimos meses, Perla nunca reacciona de una manera violenta. El sabe que quién la provocó fue Selina. — Tengo mucho miedo. Quédate a dormir conmigo. — Damián llama al medico. Esté llega a la hora y revisa a la mujer. — Parece que un camión te pasó encima. — Se burla discretamente el doctor, Selina le lanza una mirada de odio. Mientras tanto, Damián se va a la habitación de Perla. Está se ve más pálida que de costumbre. El le suelta las manos y nota que eso fue lo que le hizo daño. El estar tanto tiempo amarrada y de una manera tan fuerte. El corre por el doctor y le pide que revise a Perla. Esté le pone sueros.
— Si tú esposa sigue así, pronto te quedarás viudo. — Dice entré juegos. Damián le da un golpe a su mejilla.
— No vuelvas a bromear con eso, imbécil.
— Lo siento.
— Quiero que le des algo para que se embarace.
— ¿Ella no te dijo?
— ¿Decirme que?
— En su último aborto le quitamos la matriz. Nunca podrá quedar embarazada.
— ¿Qué? — Damián se altera. — ¿Cómo te atreviste a hacer eso sin mi consentimiento? — Al medico no le queda más remedio que mentir, si dice que Selina le pago ambos serán asesinados.
— No era algo que pudiera consultar. Si no se la quitaba moriría ese mismo día. Ella perdió tres bebés, las posibilidades de quedar embarazada de nuevo eran nulas. Además, no pensé que te importara. Tú mismo la hiciste abortar.
— No me recuerdes eso. — Damián le da otra bofetada. — Lárgate. — El doctor se va sin mirar atrás. Damián se queda contemplando a su esposa por un buen rato, hasta que ella despierta, el le agarra la mano. Ella está fría como un cadáver. Aunque también está consiente de lo que pasa a su alrededor. — Nunca vamos a tener hijos.
— Es tu culpa. — Habla despacio. — Tú me arrebataste esa posibilidad. — Ella llora desconsolada. — Eran tus hijos también. ¿Por qué los mataste?
— Yo... — El no tiene cómo justificarse. — Lo siento. Te juro que no tuve nada que ver con tu tercer aborto. — Perla jala su mano. — Perdóname. Haré cualquier cosa por ti.
— Dame el divorcio.
— Perla yo te quiero. — Ella se burla y no responde. Damián al notar su mirada de odio decide salir. El se lamenta todo lo que la ha hecho pasar.
... Los días pasan y ella se empieza a recuperar. Aunque a veces sin querer se ve en el espejo embarazada, ella se toca la panza y le habla a su bebé. Damián se da cuenta de su locura. Está perdiendo la cabeza. Y no sabe que hacer al respecto.
— ¿Estás bien? ¿Es cómodo aquí? — Perla de nuevo habla con su bebé mientras sonríe. Al descubrirse sin bebé se echa a llorar por horas.
Sus días pasan así. Por las mañanitas se piensa embarazada, cuándo ve a alguien de la casa descubre que no hay bebé y llora a mares.
Cómo casi todos los días. Es Damián el que la descubre mirándose al espejo. El no soporta que se esté volviendo loca.
— No hay bebé. — Le dice intentado acercarse. — Tienes que ser fuerte y aceptarlo.
— Cállate. Aléjate de nosotros. — Ella se encierra. Selina está arta de esa mujer enferma, ahora Damián tiene más consideraciones con ella por su falta de cordura. No puede permitir que viva un día más. Selina le confiesa que su padre está muerto, que Damián la engaño. Y los videos que le deja ver son ediciones perfectas. Ahora que sabe la verdad, se da cuenta que no tiene ninguna razón para vivir, ella se para en su balcón. Damián la encuentra a punto de tirarse. El intenta alajarla de ahí.
— Por favor bájate. Piensa bien las cosas.
— Tú me quitaste todo lo que yo quería. — Dice más lúcida que nunca. — Me quitaste a mi nana, a mis hijos, a mi padre. Ya no me queda nada. No quiero vivir mas. No voy a ser más tu esclava. — Perla se tira decidida a terminar con su vida. Cuando despierta está frente al espejo. Con un hermoso vestido azul. Ella lo reconoce como el que uso en su fiesta de compromiso. Su nana a su espalda le dice lo hermosa que se ve. — ¿Qué estamos celebrando? — Le pregunta a la mujer de cuarenta y ocho años.
— Tu fiesta de compromiso.
— Pellizcame. — Su nana se ríe.
— Esto es real. — Perla lo duda. Ella misma se pellizca y siente dolor.
— Es verdad. Nana, hoy es el día más feliz de mi vida. — Ella recuerda esa línea, pero ahora la dice con una intencion diferente. Abraza a la mujer que ha cuidado de ella. — Te extrañé tanto. Nunca te vayas por favor.
— No iré a ningún lado. — Perla con una sonrisa, agarra su celular y baja a la cocina, está vez no saluda a nadie, sale al jardín y va directo con su madre.
— Gracias por darme esta oportunidad mamá. Está vez no dejaré que nadie se ponga por encima de mi. Me voy a vengar de todos los que me hicieron daño. — Le promete y va dónde se encuentran los amantes, justo donde los recordaba. Empieza a grabar el asqueroso acto que están comentiendo en su jardín. Ella no soporta verlo, pero tiene que ser fuerte. No va a desperdiciar esta oportunidad que la vida le dió.
— Amor. ¿No vas a tener hijos con ella verdad?
— Claro que no. Los únicos hijos que tendré serán contigo. — El se unde en ella mientras la sostiene con fuerza. Perla siente asco.
— ¿Y si ella sale embarazada?
— Hago que pierda al bebé, y si alguien pregunta fue un accidente. — Los dos se ríen y terminan en el otro. Se acomodan la ropa y entran. Perla guarda el vídeo.
— Esto vale oro. — Se felicita. Cuando entra todos aplauden, ella pone su mejor sonrisa y va al lado de su prometido. Esté la observan con ojos fríos, su costumbre. Se ponen los anillos y cuándo intenta besarla lo evade. Siente tanto asco que apenas soporta tenerlo cerca. — Te voy a hacer pagar todo lo que me hiciste. Vas a sufrir mas que yo, te lo prometo. — Susurra para si misma. Pensar en su venganza la hace sonreír de verdad.