Estaba amaneciendo y los rayos del sol se colaban por la ventana de la habitación. La cabeza le dolía como si mil agujas se le clavaran al mismo tiempo, quería abrir los ojos, pero estos se negaban a hacerlo, le parecía que los tenía pegados con alguna clase de adhesivo. Un mareo bloqueaba su mente, la cama sobre la que estaba recostada le era extraña, quería orientarse, pero no podía, ni siquiera podía recordar porque estaba en una cama y una habitación que no eran la suya. Quiso enderezar su cuerpo, solo para notar que algo no la dejaba moverse, manteniéndola sujeta a las sabanas, sentía su cuerpo aprisionado. Una vez más intento abrir los ojos, cuando al fin logró hacerlo pudo verse rodeada por unos brazos fuertes y unas manos grandes sujetaban sus caderas desnudas, es más, toda su anatomía estaba como cuando vino a este mundo. Un escalofrío recorrió su espalda erizándole los bellos de la piel, no quería voltear a ver a su acompañante, pero tenía que hacerlo, en su interior
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Capitulo 7: La primera vez que te vi
No lo conocía mucho, ya que solo lo vio un par de veces antes de la última noche, sí, ¡esa maldita noche!
Recordaba que desde el primer encuentro que tuvo con Adam Harper, habían pasado ya como unos 10 meses, porque eso fue durante el cumpleaños de su padre Joaquin Iraola. Aquella vez, bailó primero junto a su madre y después sola, para homenajear a su padre, una vez que termino su número corrió a abrazarlo y allí, a su lado se encontraba él, tenía una mirada fría y brillante que a la joven la dejaron helada.
_ Mi pequeña princesita, bailas cada día mejor, no sabes el orgullo que me das y lo feliz que me hacen tu y tu madre. Ustedes son mis dos tesoros más preciados y el mejor regalo que he recibido en esta vida. - Le dijo su padre para luego agregar-
_ Por cierto Ami, el joven aquí presente es Adam Harper, el hijo de un viejo amigo y colega en el mundo de los negocios.
_ Encantada de conocerle -Le saludo Ami, sin dejar de abrazar a su padre.-
_el placer es mío, señorita Iraola. -Respondió el hombre inclinándose cortésmente.-
_Ami ¿Por qué no acompañas al joven Adam a bailar? Creo que debe encontrarse aburrido de tanto estar rodeados de viejos como yo. -Decía el padre de la chica riendo.-
En el salon de fiestas contratado para la celebración, uno de los más caros de la ciudad, no solo se habían planificado como parte del entretenimiento los dos números de baile de Ami y su madre, ya que eso era algo especial que las mujeres hacían, si no que también habían traído para la ocasión una banda de música que tocaba en vivo, haciendo covers de una lista de canciones que los invitados podían elegir, para bailar o simplemente escuchar. La banda empezó a tocar y Adam luego de lo dicho por el señor Iraola, invitó a Ami a bailar la pieza que estaba sonando. No es que le dio mucho tiempo para pensar a la chica, ya que en un instante ella estaba haciéndole caras a su padre por el aprieto en la que la había metido con aquel desconocido y al otro se encontraba en medio de la pista, rodeada de unos brazos fuertes que no la dejaban irse. Estar tan cerca de ese hombre la hacía sentirse extraña, al punto de temblar entre sus brazos, de pronto sintió su respiración muy cerca de su oído y esto hizo que la chica se paralizara al instante.
El CEO se sentía más que complacido de tenerla así de acorralada. A decir verdad, vino a esa fiesta solo por compromiso y con altas expectativas de aburrirse toda la noche, así que nunca pensó encontrar allí esa preciosura de mujer. Una de las cosas de las que Adam Harper se jactaba, era de tener, entre otras habilidades, buen juicio para los negocios y para las mujeres, por lo que sin dudas sabía que esa mujer era la hembra que necesitaba en su cama y no la dejaría escapar hasta hacerla suya.
Al notar que Ami dejó de bailar le pregunto:
_¿Algún problema?
_No, todo está bien, es solo que necesito un poco de aire.
Le respondió la joven y seguidamente salió rumbo al jardín que rodeaba el salón y le daba una vista natural al encontrarse lleno de árboles frondosos, flores y aire puro. Pero Adam la siguió, dispuesto a no soltar a su presa.
_ ¿Ya te sientes mejor? -Preguntó tomándola del brazo.-
_Sí, gracias. Creo que ya debo regresar a la mesa con mi familia, no quiero dejar tanto tiempo solo a mi padre en su fiesta.
_Él no está solo, pero igual te entiendo. ¿Aunque sabes? Me gustaría conocerte mejor. ¿Qué tal si mañana cenamos juntos, en el lugar que tú elijas? -Le dijo el joven, tomando ahora su mano.
La muchacha algo sonrojada, le retiro la mano lentamente para responderle:
_ Lo siento señor Harper, pero no puedo aceptar su invitación.
_ ¿Me estás rechazando? ¿A mí? -Dijo el hombre bastante indignado.
_ No señor, no lo tome a mal, es solo que yo estoy de novia y comprometida. No creo que a mi novio le guste verme cenando sola con usted.
Entonces el hombre intentó serenar su rabia y hacer como si no pasara nada, para luego decir:
_ De acuerdo, no sabía que estabas comprometida, claro que puedes volver con tu familia. - Le dijo, pero una vez que la muchacha se fue, agrego un: "Por ahora"
Jamás cruzo por los pensamientos de la joven o en sus sueños más oscuros, que su primera vez sería con ese hombre y menos de esa manera. Ami había imaginado que su primera experiencia sería en su noche de bodas, con el único hombre que amaba desde que era niña. Que burla le hizo la vida o el destino, al parecer estaba atrapada en una historia que parecía no ser la suya. Veía pasar los acontecimientos de esa espantosa noche una y otra vez, aunque allí ella era la protagonista, no lograba reconocerse a sí misma. Ahora más que nunca sabía que su deber era confrontar a su hermano, su cuñada y a quien sea e intentar salir de esa locura extraña en la que la habían metido.
Para Ami, la noche estuvo llena de pesadillas que se confundían con recuerdos enmarañados de Adam Harper, así es que dormir, un hecho tan simple para muchos mortales, para ella, irónicamente fue un sueño imposible de alcanzar.
Así fue como la mañana la encontró despierta antes de que la alarma de su despertador sonara a las 06:00 Am. Decidió darse una ducha con abundante agua caliente y enfrentar ese día con la frente en alto, para ello juntó todo el valor que tenía escondido quien sabe dónde, dispuesta a encarar la vida que ahora tenía.
Ami acompañada por Sabrina ingresó a la empresa familiar en busca de Edward, su amiga ya le había contado el tipo de droga que encontraron en la bebida que ingirió en el hotel, su hermano no se saldría con la suya, le debía muchas explicaciones. Pero al llegar a la recepción, quién sabe por qué razón no le cayeron bien a la empleada que las recibió, quien por cierto era una mujer de aspecto frívolo, bastante altanera, al parecer el hecho de trabajar en una empresa tan importante como lo era la del padre de la chica, habían causado que se creyera con derecho a menospreciar a los demás, o mejor dicho, se le habían subido los humos a la cabeza y esto derivó en que no quisiera dejarlas pasar a la oficina de Edward, ya que las confundió con empleadas que venían a postularse al nuevo puesto vacante.
_ Señorita, disculpe pero el director no puede atenderla si no tiene una cita. Además, el señor Iraola no es el encargado no es el encargado de hacer las entrevista al personal. Pero si gusta, puede dejarme su curriculo aquí, que luego lo entregaré a recursos humanos. - Decía algo envalentonada la mujer de cabellera rubia que lucía recogida con un peinado muy elegante.
_ Mira, entiendo que estás cumpliendo con tu trabajo al no dejarme pasar, pero yo no necesito una cita para ver a mi hermano.
_ ¿Tu hermano? Que yo sepa el señor Iraola no tiene ninguna hermana. Así que si no se retira inmediatamente llamaré a seguridad. - Decía la mujer en un tono cada vez más desagradable.
_ ¿Pero qué le ocurre a usted conmigo? ¿O es que es así de desagradable con todas las personas?
_ Mira muchachita, yo conozco bien a las de tu clase y sé que solo eres una atrevida y mentirosa.
Estaban en plena discusión cuando Edward venía bajando por el ascensor junto a Celin. A ninguno de los dos les sorprendió ver a las chicas allí porque sabían que en cualquier momento eso iba a ocurrir.
_ ¿Que está ocurriendo aquí? -Pregunto un molesto Edward.-
_ Señor Iraola, es que esta chica quiere entrar a hablar con usted, dice que es su hermana.
Entonces Celin, haciendo gala de sus mañas, desplegó una amplia sonrisa en sus labios y abrió los brazos para darle una calurosa bienvenida a las dos jóvenes, en especial a su cuñada.
_ ¡Querida Ami! ¡Sabrina! ¡Pero qué sorpresa tan grata que hayan venido a la empresa! Vengan para que les enseñemos las nuevas instalaciones de la fábrica.
La empleada se quedó helada pensando que después de su metida de pata, ese sería su último día en ese lugar y ahora era una desempleada más en la larga lista que ya tenía el país. En tanto que Ami, ya no podía creer el cinismo de su cuñada, esa mujer era terrible.
_ Antes de ver alguna cosa necesito hablar de otro asunto con mi hermano y por supuesto contigo. Tengo muchas preguntas y espero que tengan buenas respuestas para darme.
Mis queridos lectores… 💫
La historia continúa y las emociones están más intensas que nunca.
Un nuevo capítulo ya está disponible en Novelltoon, y créanme… este no es uno más. Secretos, dudas y sentimientos que empiezan a cambiarlo todo están a punto de salir a la luz.
¿Están listos para descubrir qué le espera a Adam y Ami? 👀🔥
Vayan a leerlo y después cuéntenme qué piensan… ¡los leo siempre! 💕