NovelToon NovelToon
"El Despertar De La Heredera De Plata"

"El Despertar De La Heredera De Plata"

Status: En proceso
Genre:Reencarnación(época moderna)
Popularitas:3.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Santiago López P

Despertar en época moderna

"Viví dieciocho años en una jaula de oro, creyendo que el desprecio de mi esposo era mi única realidad. Fui la esposa sumisa, la dama que lavaba los pies de su suegra y la mujer que ocultaba sus lágrimas tras un abanico."
Lorena Casas, la hija de una familia prestigiosa, lo sacrificó todo por un hombre que consideraba un erudito brillante. Pero mientras ella se consumía en la soledad de la mansión Vila, su esposo Marco tejía una red de mentiras, traiciones y malversaciones, planeando reemplazarla con su amante y hundir a su familia.
Todo habría sido perfecto para él... si no hubiera nacido Aurora.
Mi hija no es una bebé común. Con una mente que desafía la lógica y la capacidad de leer los secretos más oscuros de quienes nos rodean, ella es la única que sabe lo que Marco hace en las sombras.
Mientras Marco cree que estamos atrapadas en su red, Aurora está moviendo los hilos. Desde su cuna, esta bebé genio me guía, revelando los fraudes, exponiendo a los espía

NovelToon tiene autorización de Santiago López P para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24: La Auditoría de la Traición

El silencio que siguió a la revelación en el Patio de las Orquídeas era más aterrador que cualquier grito. César, el niño que hasta hace poco se refugiaba en los libros para complacer a un padre ausente, estaba ahora con el rostro manchado de tinta y hollín, temblando ante la mirada gélida de su madre.

​Lorena no se movió. No abofeteó a su hijo, ni lloró. Simplemente observó la escena con una frialdad que inquietó incluso a Tea.

​—Nara —dijo Lorena, sin apartar la vista de los dados que rodaban por el suelo—, recoge eso. Quiero ver si están trucados.

​Al tomar el dado, Nara notó que estaba desequilibrado. En un mundo donde la precisión técnica es poder, usar dados trucados contra un niño era un acto de guerra psicológica, no un juego.

​«Son dados de mercurio líquido, mamá», la voz de Aurora resonó en su mente, clara y llena de desdén. «Están diseñados para que el resultado siempre favorezca al dueño, pero a veces fallan. Los hermanos Ruiz no querían que César ganara dinero. Querían que César se endeudara con ellos para que, cuando no pudiera pagar, lo obligaran a firmar pagarés a nombre de la familia Vila. Marco habría usado esos pagarés para declarar la insolvencia de nuestra casa ante el Gremio».

​La revelación golpeó a Lorena con la fuerza de un martillo. No estaban corrompiendo a su hijo por placer; estaban preparando el terreno legal para arrebatarles la mansión mediante una "deuda impagable".

​—Kevin, Ramiro —dijo Lorena, dirigiéndose a los jóvenes eruditos atados en la esquina—. Son hijos de un secretario menor de la familia Zabaleta, ¿verdad? Esos que fueron "recomendados" por Doña Vila para la educación de mis hijos.

​El joven erudito, Kevin, palideció. Intentó hablar, pero el paño en su boca le impedía articular palabra.

​—Llévenlos a la mazmorra del sótano —ordenó Lorena, su voz era un filo de acero—. Y traigan al capataz del servicio doméstico. Si estos jóvenes han estado jugando a las apuestas en mi casa durante tres días sin que nadie reportara nada, significa que mi personal ha sido comprado.

​—¡Señora, por favor! —exclamó el criado que habían derribado en la entrada—. ¡La vieja ama nos dijo que... que el joven Maestro César necesitaba "aprender sobre la dureza del mundo real"!

​Lorena sintió un escalofrío. Doña Vila. Por supuesto. Ella era la que orquestaba la "educación" de César, asegurándose de que el joven heredero de la familia Casas se convirtiera en un adicto al juego, un jugador insolvente y, finalmente, en una vergüenza pública que justificaría desheredarlo.

​—Mi hijo no es un experimento para la crueldad de la abuela —dijo Lorena, acercándose a César y arrodillándose ante él. Su voz se suavizó, pero solo un poco. El daño emocional estaba hecho, y ahora debía repararlo—. César, mírame.

​El niño, con los ojos llenos de lágrimas y vergüenza, levantó la vista.

​—Mamá... yo solo quería sentir que era bueno en algo. Papá nunca me mira, y los tutores dicen que no soy tan brillante como...

​—No eres un número, César. Y no eres un juguete —lo interrumpió ella, sosteniéndolo por los hombros con firmeza—. Has sido víctima de una estafa diseñada para destruirnos a todos. A partir de hoy, tus tutores son despedidos. Y tú... tú vas a aprender que en este mundo, el verdadero poder no está en los dados, sino en saber quién sostiene el tablero.

​«Bien hecho, mamá», pensó Aurora. «Ahora, hay que enviar un mensaje. No solo a la abuela, sino a todo el servicio doméstico».

​Lorena se puso en pie y miró a Tea.

—Tea, quiero que todos los sirvientes, desde el cocinero hasta el último mozo de cuadra, se reúnan en el patio central en una hora. Vamos a realizar una "reestructuración". Aquellos que hayan servido a la anciana ama por encima de sus deberes con esta familia, serán despedidos sin paga y con una marca negra en su expediente ante el Gremio.

​—Señora, eso es una declaración de guerra abierta contra Doña Vila —advirtió Tea, aunque con una chispa de emoción en los ojos.

​—La guerra comenzó hace diecisiete años, Tea —respondió Lorena, caminando hacia la puerta—. Yo solo acabo de decidir que es hora de ganarla.

​César miró a su madre, y por primera vez, vio algo diferente en ella: no era la mujer triste y sumisa que siempre se disculpaba ante su padre. Era una leona. Y por primera vez en años, el niño se sintió a salvo.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play