Una ciudad con nombre apacible, donde se respira cordialidad, buenos hábitos y una excelente atención en sus servicios.
Esto es visto por los ojos de las personas que vienen de afuera, turistas, emprendedores, familias que llegan a radicarse, pues ven en la ciudad un futuro prometedor para sus hijos.
Pero para quienes viven allí hace muchos años, la realidad es muy diferente.
Ellos saben que están parados encima de un polvorín, el cual puede estallar en cualquier momento. Caminan rodeados de lobos feroces, hambrientos de poder, cegados por la corrupción y la avaricia.
Pero decir una sola palabra en contra de esos lobos puede significar su sentencia de muerte, para ellos y sus familias.
Un grupo de amigos y una policía encubierto, unirán sus fuerzas para acabar con la corrupción que está azotando a la ciudad.
NovelToon tiene autorización de Julio carrasco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 6
Amanda había terminado su desayuno, buscó con la mirada a alguno de los mozos para pedir la cuenta e irse. Le esperaba un largo día por delante, la semana había sido muy compleja para ella, y debía darse prisa para tratar de solucionar ciertos asuntos que la tenían casi sin dormir.
Sus ojos encontraron a Germán, quien por "casualidad" justo miraba hacia donde estaba ella.
Le hizo un seña para que se acercara, él asintió con la cabeza y lo hizo.
—¿Vas a ordenar algo más?.
—No, muchas gracias... ¿Me traés la cuenta, por favor?
—Enseguida te la traigo...
Germán se alejó y regresó a los pocos minutos, trayendo la cuenta.
Amanda estaba sacando la plata de su cartera, cuando comenzó a sonar su celular.
—¡Hola! Si.. si, ya estoy saliendo. Ok, nos vemos afuera.. ya voy...
Germán observaba todos los movimientos de ella con mucho detenimiento, se notaba que la presencia de Amanda lo ponía nervioso.
—Servite... Guardá el cambio para vos —le ofreció ella, dándole el dinero.
—¡Muchas gracias! Espero que hayas disfrutado el desayuno.
—Por supuesto que sí... todo muy rico, y además muy buen servicio y atención.
—Gracias por lo que me corresponde... ¿Tenés pensado regresar para el almuerzo? Si querés puedo agendarte esta misma mesa...
—Si, lo más probable es que almuerce aquí. Pero por las dudas no me agendes, no vaya a ser que no pueda venir y le estaría quitando el lugar a alguien más...
—No hay problema... cualquier cosa yo te agendo igual. En caso de que no puedas venir, antes de las doce nos llamás o nos dejás un mensaje para avisarnos... ¿Tenés el número del restorán?
—Si, lo tengo. Si no llamo antes de las doce es porque vengo... ¿Estamos de acuerdo?
—Completamente...
—¡Bárbaro! Hasta luego entonces...
—Hasta luego...
Amanda tomó sus cosas y salió a la calle, mientras Germán se quedaba un momento observándola.
Al cabo de unos segundos, y simulando, se acercó a una de las ventanas haciendo como que admiraba el paisaje.
La vió acercarse a un auto estacionado al otro lado de la calle, unos treinta metros más arriba y en diagonal al restorán.
Su sorpresa fué criminal, al comprobar que el auto era el de su amigo Adrián.
Este descendió del vehículo, dió la vuelta por detrás y abrió la puerta del acompañante para que subiera Amanda.
—No puede ser —murmuró —Se conocen... ¡Y están saliendo!.
Aún sin poder creerlo, vió como el coche arrancó con Adrián y Amanda en su interior.
No había salido de su asombro cuando escuchó pasos detrás de él.
Se volvió rápidamente pensando que podría ser Alonso, pero no, era su compañero quien se acercaba.
—¿Algún problema? —le preguntó Mario con tono divertido —¡No me digas que estás acosando a la morocha!
—¡Mario!... ¡No me vas a creer si te digo en que auto subió y con quién se fué!
—¿Con quién? ¡Hablá, dale... No me tengas en ascuas! ¿Qué tan grave puede ser?
—Se subió al auto de Adrián...
—¡Queee! ¿Estás seguro que era él?...
—¡Claro que estoy seguro! Hasta se bajó para abrirle la puerta y todo.
¡El muy descarado se la llevó a un motel!
—Pero... Adrián está casado ¿Tan mal están con su mujer?
—Al contrario. Ayer estuve con ellos en su casa y se veían de maravillas, muy enamorados...
—Entonces Adrián está para la joda... Eso no se hace...
—Lo que más me extraña de todo esto, es ella. —reflexionó Germán —¿Cómo y cuando se conocieron? ¿Acaso no sabe que Adrián está casado? O tal vez él le mintió diciéndole que estaba solo.
—A mi también me extraña la actitud de ella — filosofó Mario, poniendo su mano derecha debajo de su pera, en claro gesto pensativo.
—¿Cual actitud? No entiendo...
—Digo, tan mosquita muerta que parecía y al final resultó ser bastante ligerita... Que cosas, ¿no?
—¡Mirá, Mario, si vas a abrir la boca para decir boludeces, mejor mantenela cerrada!
Germán se veía muy molesto, los gestos de su cara eran de pocos amigos. Acto seguido se alejó en dirección a la cocina, dejando a su compañero con la palabra en la boca.
Mario puso los brazos en jarras, y mientras lo miraba se encogió de hombros.
—¿Yo que dije? Se enojó conmigo...
¡Pobre loco, está enamorado! Y lo que es peor... ¡Está celoso!...
ahora tampoco me voy a sentir mal si muere
tenía que demostrar porque lleva tanto tiempo sin ser atrapado
tenía muchas 🚩🚩
sospechoso
emmm
me preguntó si sospecharan algo
yo estoy completamente segura que el cabello largo queda muy bien en los hombres
estás al horno con papas
al fin recordó que es el jefe
darle una pala talvez no fue la mejor idea