El peso de la vida a veces se manifiesta en las sombras más inesperadas. Un pasado turbio, marcado por la traición y la desesperación, dejó a Yerik en un camino solitario, cargando con un secreto que lo consume.
La vida, con su cruel ironía, le presentó una nueva batalla: la enfermedad de su hijo. Sin recursos y acorralado por la urgencia, Yerik se vio forzado a tomar decisiones que desafiaban su propio ser, buscando una luz en la oscuridad más profunda. Un acuerdo, una promesa, un futuro incierto que lo ataría a quienes le arrebataron la paz, mientras la esperanza de salvar a su pequeño se aferraba a un hilo delgado. Pero el amor de un padre es una fuerza indomable, capaz de enfrentar cualquier adversidad, incluso cuando el precio a pagar es el propio dolor.
NovelToon tiene autorización de Aiyareth para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cap 6: confesión
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Al llegar a la habitación que ocupaba Yerik, lo vió recoger las pocas pertenencias que tenía allí.
— ¿Ya te vas hoy?
— El médico me dará de alta mañana por la mañana, quiero tener todo listo para pasar estas horas junto a mi hijo.
— Yerik, necesito hablar contigo de algo importante— sentándose en la camilla
— Señor Bellocchio, ya le dije que no lo conozco, no tenemos nada más de que hablar.
— Hace poco más de nueve años, entraste a la sala VIP de un club y tuviste relaciones con la persona de allí.
— ¿c-cómo sabe eso?
Vincenzo sacó de su billetera el carnet estudiantil que pertenecía a Yerik y se lo mostró.
— Soy la persona con la que tuviste relaciones esa noche.
— ¿Q-Qué quiere? ¿Por qué me busca?— preguntaba nervioso
— Primero que todo, quiero pedirte disculpas por lo sucedido en ese año. Me habían dado una mezcla de alcohol y drogas y no estaba muy consciente de mis actos.
— N-No se preocupe, yo fui quien entró a su sala y también estaba drogado.
— Disculpa también por no buscarte antes, debido a amenazas a mi vida, tuve que salir del país y allí también tuve un intento de homicidio que me dejó en estado vegetal durante 6 años.
— Está bien, ya no tiene caso hablar del pasado.
— Sé que puedes quedar embarazado , ¿Leo, es mi hijo?
— Si así fuera, ¿Qué haría? ¿Lo rechazaría porque nació de mí? ¿Lo repudiaría porque su madre es un hombre anormal?
— Si así fuera, lo reconocería como mi hijo, le daría mi apellido, buscaría a los mejores médicos para tratar su enfermedad y si es necesario lo llevaría al extranjero para curarlo.
— ¿ Y si no fuera su hijo?
— También lo ayudaría, trataría de curarlo para que tú estés feliz y vivas bien junto a tu hijo….. Dime sinceramente, ¿el niño es nuestro?
— No sé si lo que me dice es verdad, no sé quién es la persona con la que estuve en esa ocasión.
— Entiendo, ¿Puedo hacerle una prueba de ADN al niño?
— Sí, puede hacerla y salir de la duda.
— No la hago para disipar mis dudas, la hago para confirmar que es mi hijo y que tú estés seguro de que soy el padre de Leo.
— Creo que está bien.
— Ok, por el momento contactaré con los mejores médicos del país y haré que revisen a Leo nuevamente. Haré todo lo que esté en mis manos para que esté bien.
— Solo necesita la cirugía de trasplante de médula.
— Entonces haré que los resultados de ADN, estén disponibles a más tardar dentro de dos días. Si soy su padre me haré todos los exámenes necesarios para donarle la médula y que su cirugía sea cuanto antes.
— Si me ayuda con su cirugía, se lo agradecería mucho. Aún me falta algo de dinero para cubrir los gastos.
— ¿Ya tienen al donante?
— Todo está listo para la cirugía, solo me falta pagar.
— Entonces iré a ocuparme de eso para que Leo sea operado cuánto antes.
— Gracias, apenas tenga el dinero completo, se lo daré.
Dicho esto, el hombre salió de la habitación y llamó a su asistente para que buscara a los mejores hematólogos, oncólogos y patólogos del país, para tratar a Leo. Hecho esto, fue con él médico tratante del niño para tomar la muestra de sangre y hacer la prueba de paternidad.
— Sé que estos días has estado acompañando a un hombre aquí en el hospital— dijo la madre de Vincenzo, al hombre que acababa de llegar a la habitación.
— Es el hombre que me gusta. Resultó herido en el trabajo y no tiene quien se preocupe por él, así que me ofrecí voluntariamente a cuidarlo
— ¿El hombre que te gusta? Vincenzo, llevas casi diez años fuera del país.
— Lo conocí antes de salir del país y lo dejé en embarazo.
— ¿ Escuchas lo que estás diciendo? ¿Un hombre embarazado?
— Es intersexual, puede quedar en embarazo. Su embarazo fue luego de estar conmigo, así que estoy casi seguro que el niño es mío.
— Solo tú puedes creer en esas cosas absurdas. Espero que no te dejes estafar.
— Ya he pedido una prueba de ADN. Te aseguro que yo fui quien se acercó a él, además el niño está muy enfermo, no puedo dejarlo a su suerte.
— ¿Enfermo?
— Tiene leucemia, pero ya he mandado a buscar a los mejores médicos para su tratamiento y su cirugía.
— Tú verás cómo resuelves tus asuntos, solo espero que no sea una estafa.
— Nadie me ha estafado, la edad del niño coincide con la fecha en que intimé con ese chico. Si quisiera estafarme, me hubiera buscado o los hubiera buscado desde hace mucho tiempo y no estuviera sufriendo por conseguir cada centavo para tratar al niño.
— Está bien, cuando tengas los resultados quiero ser la primera en verlos.
— Está bien.
Mientras todo eso pasaba en el hospital. En la mansión Beauregard, Lioren estaba furioso porque había tenido que comer comida recalentada todos estos días ya que no le gustaba la comida hecha por las empleadas y tampoco le gustaba la comida a domicilio. Tavian también estaba de mal humor, ya que nadie lo podía atender como lo atendía Yerik, sus ropas no se planchaban correctamente, la comida era insípida y la habitación de él como la de Lioren no estaban organizadas.
— Padre, ¿Cuando regresará ese mugroso? Esas malditas empleadas no hacen nada bien.
— Tal vez regrese hoy en la noche— respondió al ver al mayordomo cerca
— Espero que así sea, ya estoy cansado de estos inútiles. Además ese mugroso no puede dejar su trabajo tirado.
— No olvides que fuiste tu quien lo hirió al lanzarle el vaso, ahora ve a tu habitación y organiza un poco tus juguetes, tu madre regresará a casa mañana en la mañana.