NovelToon NovelToon
Pasión Y Aullidos

Pasión Y Aullidos

Status: Terminada
Genre:Romance / Hombre lobo / Contratadas / Completas
Popularitas:318.3k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Josnn

_ Mamita... no me dejes aquí...- dijo la niña asustada. En medio de aquel bosque oscuro y aterrador.
_ No tengas miedo confía en mi pequeña, sólo espera aquí ¿Sí?- le indicó la madre, pero la mujer sabia muy bien que jamás vendría por ella- Escuches lo que escuches no te muevas de allí...

En ese instante da comienzo a mi caótica vida, conociendo a seres que nunca creí que existieran, un mundo de pesadillas, horror y misterio_ Conozcan mi vida, la vida de Bianca Scott.

NovelToon tiene autorización de Josnn para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo VI. Pelea.

El cantar de los pajarillos me despierta, había olvidado esa sensación cálida del pueblo, todo es tan rural y limpio estiro mi cuerpo para librarme de la pereza, abro mis ojos y me encuentro en este lugar, por un momento pensé que esto era un sueño, suspiro lentamente que más queda que la resinación; pienso mientras me levanto. Camino hasta la ventana y aún es muy temprano, el jardín está cubierto por una espesa neblina que impide ver el paisaje, sin más que pensar entro al baño; me despojo de la ropa, me fijo que no me coloque pijama, así que abro el grifo y dejo que el agua cubra por completo mi pequeño cuerpo, siento que vuelvo a nacer.

Después de estar por unos veinte minutos en la ducha salgo y busco en mi armario, sin pensarlo mucho saco una camisa blanca de algodón, un short negro dejando al descubierto mis piernas, de calzado busco mi tenis favorito, luego me miro en el espejo y peino mi corto cabello, la verdad parezco un chico, llevo mi mano a mi cabeza y veo que tengo el mismo color de cabello que mi madre biológica, eso de cierta manera me hace sentir un poco triste. La mujer que me dio la vida me dejó abandonada. Un toque en la puerta me distrae.

_ Señorita el desayuno está listo, la esperan. – aquellas palabras me causan un remolino en mi estómago, hoy debo enfrentar a Arán y darle mi respuesta forzada. Sin más respondo:

_ En un momento bajo. – digo sin ganas de salir, pero debo hacerlo la vida de mis queridos padres corre peligro si doy una respuesta negativa ya se lo que me espera, él me lo dejó muy en claro.

Mis pasos son tan diminutos y lentos en realidad no quiero verlo, una imagen de mis padres se filtra en mi mente junto con una débil lagrima. Inhalo y luego exhalo, al darme cuenta ya estoy en la escalera, sujeto la baranda y voy bajando muy despacio, en el salón una criada me espera, la observo por un segundo, pero ella en ningún momento sube el rostro, con su mano me hace la señal de que la siga, se siente desolador ser tratada de esa forma. Al entrar al comedor la voz de James me hace levantar la vista.

_ ¡Buen día señorita Bianca! – al verlo puedo notar esa cálida mirada llena de bondad, de inmediato llego a su lado y en ese momento que pensaba sentarme Arán habla:

_ Ese no es el lugar que debe ocupar la prometida del señor de la casa. – sus palabras me suenan tan llenas de odio y resentimiento, como si estuviese obligado a soportarme. James me mira y me indica el lugar donde debo tomar asiento. – está mucho mejor, ahora come algo. – la chica coloca un plato lleno de frutas y un vaso de jugo. Mi estómago no siente apetito, pero debo comer sino mi cuerpo se debilitara y me convertiré en una carga y no quiero eso. De repente un silencio llena el comedor, dejando reinar la incomodidad.

_ Espero que la habitación sea de su agrado. – expresa el chico moreno. Lo miro y le dedico una leve sonrisa.

_ No me puedo quejar, además creo que es demasiado para mí. Me hubiera conformado con cualquier cosa. – digo en tono bajo.

_ Tiene que acostumbrase ya que usted será muy pronto la señora de esta casa. – un dolor agudo atraviesa mi pecho. No entiendo por qué se quiere casar conmigo no tengo nada en especial, sólo porque mi padre lo decidió y yo tengo que pagar las consecuencias de su falta de palabra.

Me encuentro en la biblioteca, mis manos sudan y están frías, este lugar es tan solitario y silencioso, Arán aún no llega sólo me pidió que lo esperará aquí, en ese momento la puerta se abre y entra la chica con una bandeja en sus manos, al parecer es café lo que trae, ella lo deja en la mesita y me ofrece, yo de inmediato la detengo.

_ Disculpa, pero yo no bebo café. – digo con una sonrisa forzada, ella mantiene la vista puesta en la bandeja, para luego tomarla y salir de allí. La espera me está matando, me levanto y camino hasta la ventana, desde allí se puede ver el jardín delantero, me fijo y veo a James platicando con una chica muy joven. – qué envidia. – digo en voz baja.

_ ¿Qué te da envidia? – la voz de Arán me asusta, así que retrocedo un poco. – no has respondido mi pregunta ¿Qué te causa tanta envidia? ¿Eh? – dice curioso y sin pérdida de tiempo llega a la ventana, mira y luego se acerca. – Así que esos son tus gustos. No me digas que piensas hacer igual que tu inútil padre porque si es así tendré que obligarte. – me advierte mostrando una radiante sonrisa. Yo me acerco a la ventana y miro afuera.

_ Ya tome una decisión… - en ese momento mi lengua se traba, así que me lleno de valor y prosigo. – acepto, pero con una condición… y… es que lleves todo con calma. – él camina hasta quedar frente a mí.

_ Eres una mujer linda. – dice llevando su mano a mi rostro. – pero no me gustas. – ¿Qué? Mis ojos se abren lo más que pueden al escuchar sus palabras, palabras vacías que no llegan a ningún lado. Aparto su mano de mi mejilla y me dirijo al sillón. Mi garganta no puede articular sonido ¿Cómo puede existir personas como él? Personas que al parecer carecen de emociones o sentimientos por otros, mi cuerpo siente frío, sin dudarlo me abrazo a mí misma tratando de darme calor.

_ ¿Qué paso? ¿No te agradaron mis palabras? Disculpa si he sido brusco, pero es la realidad a la que tenemos que afrontar, así que tomare tus palabras y permitámonos conocernos mejor. – mi estómago da vueltas no me siento nada bien, siento náuseas de todo esta situación. – te ves pálida ¿Te sientes bien? – yo sólo alcance a negar con la cabeza. Mi cuerpose siente debió y tembloroso. Así que me levanto y salgo de ahí tratando de evitar vomitar todo el lugar.

Corro al baño y dejo salir todo lo que comí en el desayuno junto con mis lágrimas, hoy tampoco saldré de aquí Arán es el tipo de persona que no le importa lastimar los sentimientos de los demás, aunque siempre muestra ese lindo rostro se puede ver que su alma está llena de mucha ira y frustración.

_ Señorita ¿Se siente bien? Aquí le traje un té para que calme los nervios. – oigo a la chica tras la puerta. Me incorporo y llego hasta la puerta, la chica retrocede y me ayuda a sentar en el sillón para luego tenderme la taza con el humeante té. – tome beba es un té de manzanilla le caerá bien.

_ Gracias. – digo en un susurro. Ella hace una reverencia y se marcha. De nuevo sola, como extraño a Karla… pero que bobadas digo si ella nunca fue una amiga de verdad sólo cumplía órdenes. En ese momento chorros de lágrimas inundaron mis mejillas. Tapo mi boca para no dejar salir ni un solo sollozo. Después de tanto llorar me rinde el sueño y no me importa dormirme en el sillón.

Siento como algo cálido acaricia mi mejilla esa sensación me gusta es tan agradable, pero luego siento frío desde la punta de los pies hasta mi nariz, algo helado recorre la planta de mi pie y sin pensarlo me levanto rápidamente, reviso el lugar y no veo nada busco bajo la cama y nada, tal vez sea mi imaginación.

_ Definitivamente me estoy volviendo loca. – digo suspirando. El ruido de la puerta me hace levantar la vista. Al ver es la criada.

_ Señorita vengo avisarle que muy pronto estará el almuerzo.

_ Gracias… - sin al menos de terminar de pronunciar ya está cruzando la puerta. – el… ¿Almuerzo Cuánto tiempo me dormí y como llegue a la cama? – digo confundida. Es verdad yo me había quedado dormida en el sillón y al abrir mis ojos estaba en la cama.

Camino al baño y lavo mi cara, necesito despertarme por completo, además mi estomagó está vacío ya que vomite todo lo que ingerí en la mañana. Seco mi cara y me paso la mano por mi cabello, suspiro y me alisto para salir, al abrir la puerta veo una mano en el aire y al recorrerlo con la vista me fijo que es James, su rostro luce como siempre con una radiante sonrisa.

_ ¡Oh! Así que ya está lista. El joven Arán nos espera. – la presencia de James me agrada es tan cálida y reconfortante. - ¿Cómo se siente? – aquella pregunta me tomo por sorpresa.

­_ ¡Eh! Bueno… ya me encuentro mejor gracias por preguntar. Sólo fueron los nervios no tienes por qué preocuparte. – digo con una sonrisa de esas que él me contagia, la única presencia que me tensa es la de Arán, tal vez se deba a su constante enojo, su esencia está llena de ese rencor irracional que lleva consigo.

_ ¡Eso me alegra! El joven estaba preocupado por su condición, pero no le diga que yo le dije. – dice en voz baja y después me giña un ojo, yo de inmediato suelto una risilla.

_ Lo juro. -. Digo llevando mi mano al corazón. Lo cual hace que James pose su mano sobre mi cabeza.

James y yo llegamos al comedor, donde toda esa luz le da un toque antiguo al lugar, es tan acogedor. James camina hasta el otro extremo de la mesa mientras yo me siento al lado de Arán y por lo que puedo ver todavía luce un poco molesto. Miro mi plato y comienzo a probar bocado; mi estómago está reclamando por comida desesperadamente, así que comienzo a comer en silencio. La voz de Arán me sobresalta.

_ Así que ya te sientes mejor… eso es bueno… no quiero cargar con enfermos. – sus palabras son tan duras y distantes, pero no me importan, ya no. Suspiro y le dedico una fugaz sonrisa. Lo único que logro escuchar es una suave risa de James al final de la mesa. Arán lo fulmina con la mirada.

_ Joven Arán recuerde que a las cinco tenemos la reunión con los del comité, así que aproveche el tiempo del día de hoy para que comparta con la señorita Bianca. – Arán suelta un suspiro y se levanta de la mesa.

_ Con permiso me retiro. – dice abandonando el comedor. Un frío recorre mi cuerpo, de alguna manera me siento rechazada, mis ojos arden sé que las lágrimas quieren salir, pero no dejare que eso suceda.

_ No se preocupe señorita Bianca, él no está acostumbrado a tratar con chicas. El joven en el fondo es sensible… sólo que él necesita tiempo para adaptarse a esta situación. - ¿Adaptarse? ¿Es broma? La única que debería estar así sería yo, estoy en un lugar extraño rodeada de personas que jamás en mi vida había visto y para colmo no puedo ni salir, deje tantas cosas, mi vida, mis estudios… yo debería ser la sufrida y ausente. El apatito de nuevo se esfumo; cada vez que estoy cerca de Arán mi humor se tensa. No sé cuánto tiempo soportaré esta situación tan exasperante. 

Después del incomodo almuerzo, decido caminar un poco por los jardines de la mansión. El color verde es el que predomina en este lugar, montones de árboles se disipan a lo lejos, en el jardín delantero sólo hay algunos arbustos nada de flores o algo de color brillante, con pasos lentos llego a la parte de atrás, allí todo es diferente diversidad de flores tan coloridas le dan vida al lugar. En el centro se encuentra una enredadera y debajo de ella está varios sillones blancos y una mesa de mental muy linda, no podía creer que existiera tal belleza.

Sin demora me siento a disfrutar la fresca brisa de la mañana, el canto de las aves me sienta bien, así que sólo cierro mis ojos y me dejo llevar por el sonido de la naturaleza, de repente una voz me saca de mi ensueño.

_ Señorita desea beber algo. – al levantar la vista me fijo en una chica vestida de negro con un delantal blanco.

_ No gracias. – le digo con una sonrisa. En ese momento mi mente se ilumina ¿Por qué no pedirle que me dé una vuelta por toda la casa? – disculpa… eh… me gustaría que me mostrase la casa. – ella hace una reverencia.

_ Con gusto. Sígame por favor. – de nuevo estoy dentro de la enorme mansión, ella pasa de largo por el salón y me lleva a la cocina, es maravillosa, es tan blanca, un enorme mesón de mármol se destaca en el medio, la heladera es gigantesca de un color metálico, al igual que la estufa. De la nada me entraron unas ganas de cocinar algo delicioso, pero será en otro momento.

Después la chica me lleva por un pasillo que jamás había visto ese lugar es un poco tétrico y lúgubre, los ventanales están cubiertos por gruesas cortinas, se nota que este lugar nunca ha entrado la luz del sol. A la derecha esta una puerta sencilla, según la chica es sólo una habitación llena de polvo y después estamos frente una gran puerta de roble, mis ojos se posan de inmediato en ella.

_ Este es el despacho del joven Arán. Por favor jamás entre allí, al menos que él lo pida. Bueno es mejor que sigamos nuestro camino. – indica la chica tomándome del brazo. No sé porque, pero de repente mi curiosidad va en aumento al saber que es un lugar prohibido para mí.

Así estuvimos por una hora. Ya mis piernas me duelen, sin tardanza llego al salón y me dejo caer sobre el sillón. Una hora nos llevó ver una parte de la mansión, no quiero saber cómo hacen para limpiarla. Exhalo echando la cabeza hacia atrás.

_ ¿Qué le pareció la excursión a la señorita? – escuche decir detrás de mí, me acomodo y volteo rápidamente. Al notar es James siempre con sus radiantes sonrisas. Sin pensarlo me levanto. - ¡Oh! No tenía que colocarse de pie. – dice caminando hasta donde me encuentro.

_ No está bien… - digo apenada, y de nuevo él lleva su mano a mi cabeza.

_ La señorita Bianca es una jovencita muy tierna cuando esta avergonzada. – aquellas palabras hacen que me sonroje hasta no más poder. James se agacha y llega hasta mi oído y me susurra. – me gustaría que el joven Arán viera esa parte suya tan mona. – sus palabras me sorprendieron, pero alguien carraspeo y los dos nos giramos.

_ Ya veo. – dice el chico de ojos dorados. – mi prometida y mi sirviente al parecer son muy íntimos. – sin tardanza me retiro de James. El moreno camina hasta Arán con una sonrisa similar a la que me mostró.

_ No tiene nada de qué preocuparse. La señorita dio su palabra y no creo que ella sea igual a esa persona. – Arán al escuchar aquellas palabras sus bellos ojos dorados se abren hasta más no poder. ¿Esa persona? ¿A que se refiere James con eso? Al parecer es algo que no es de agrado para Arán ya que su rostro se contrajo. Y sin darme cuenta la curiosidad sale de mí.

_ ¿Esa persona? – su mirada se vuelve oscura y, así que decido burlarme de él. – No me digas que la novia que tenías te dejo por otro hombre. ¡Ja! – siento la mirada asesina de Arán sobre mí y un escalofrío recorre mi cuerpo. James al darse cuenta de mi metida de pata interviene.

_ ¡Qué imaginación tan volada tiene la señorita! Bueno vayamos a tomar un poco de té en el jardín trasero. – dice indicándonos seguir primero. Llegamos y nos sentamos; por desgracia quedo al frente de Arán, la atmosfera se siente pesada y de él sale una especie de aura oscura, la mirada de chico lindo se ha transformado en la mirada de un animal furioso y eso si me asusta. Arán se da cuenta de mi incomodidad y sus ojos siguen clavados en mí, pero esta vez una sonrisa traviesa se dibuja en su rostro.

_ ¿Qué pasa te sientes intimidada por mí? – yo lo miro fijamente. Sus palabras producen una sensación de intranquilidad. – pues haces bien en temerme, ya que a veces puedo ser un animal sediento de sangre cuando me enojo. – sus ojos adquirieron un brillo diabólico, en ese momento trague grueso.

_ Déjame decirte que estas equivocado ¿Yo tener miedo de ti? Creo que deberías de visitar a un optometrista, al parecer ya no ves nada bien.  – me defiendo y de inmediato me acomodo en el sillón. De cierta forma puede que me cause incomodidad, pero jamás dejare que él vea mi parte débil y desvalida. Soy una mujer fuerte y sí Arán quiere jugar a esto yo no me negare. En ese momento nuestras miradas están fijas el uno con el otro.

_ ¡Ya veo que los dos se la están llevando mejor! Para compartir tales miradas. – escucho como Arán deja salir un suspiro y su rostro refleja molestia. Miro a James.

_ James que buen chiste. – digo soltando una pequeña risa. – la verdad no creo caer con esa mirada. Si así es como seduce creo que nunca llegue a tener alguna novia. – miro a Arán de reojo y al parecer está a punto de explotar. En ese instante llega la criada con el té, hace una reverencia y se retira. Arán levanta la taza y me mira.

_ No creo que una virgen sepa de seducción y además una que nunca en su vida ha tenido novio. – dice con una sonrisa de victoria. Mis ojos se abren como platos al escucharlo decir tales palabras, sin demora tomó mi taza de té y se ha hecho encima.

_ ¡Señorita! – oigo escandalizarse a James. Él es la persona más indeseable de la tierra, bueno al menos para mí ¿Cómo pretende James que me llevé bien con este cavernícola? ¿Cómo puede tratarme así tan groseramente? – ¿Joven Arán se encuentra bien? – dice James mientras le seca su ropa húmeda. Sin pérdida de tiempo me levanto y camino, cuando de repente siento que alguien me sujeta de la mano.

_ ¿A dónde crees que vas? ¿Eh? ¿Eres estúpida o qué? – me grita mientras ejerce más presión en mi brazo, puedo ver la rabia en sus ojos, por un instante jure que me golpearía, pero no fue así.

_ ¡Suéltame! – le ordeno con firmeza; no debo mostrar debilidad ante nada y menos ahora. La voz de James me hace girarme.

_ ¡Joven Arán suéltela  que la está lastimando! – pero éste hace caso omiso a sus palabras. El dolor se está volviendo intenso a cada segundo, una mueca de dolor se refleja en mi rostro.

_ ¡James no te metas en esto así que déjanos a solas! – grita; mi cuerpo se contrajo al escuchar su voz molesta.

_ Pe… pero… joven. – Aran lo mira con más intensidad.

_ Fui claro James. La señorita Bianca y yo tenemos que hablar en privado, tranquilo no me la comeré. – dice con sarcasmo. Por la mirada de James me parece que lo de comerme no es tan gracioso.

_ Sí, señor. – dice haciendo una reverencia. ¡Hay Dios! Creo que me excedí en lanzarle el té encima.

_ Bueno ya que James se fue, no tienes su ayuda. – me dice con una mirada fría. – veamos que castigo le puedo dar a mi prometida, sin hacer enfadar a James. – esas palabras me horrorizan. Me jala del brazo y me lleva adentro de la mansión.

_ ¿A…a dónde vamos? – digo apresuradamente. Veo que me arrastra al otro extremo del pasillo principal.

_ Ya lo verás. – no puedo ver su rostro, pero estoy casi segura que lo está disfrutando al máximo. De repente se detiene en frente de una puerta angosta, la abre y me hace entrar.  Arán comienza a quitarse la camisa mientras me mira divertido.

_ ¿Qué… qué piensas hacer? – digo sin sonar asustada.

_ ¿Tú que crees querida? – mi pecho está a punto de explotar, siento como si mi corazón quisiera escapar de mi pecho. Al desabotonar la camisa camina hasta mí y allí sentí entumecer mis piernas, esto no me gusta para nada, así que coloco mis manos para retirarlo, pero para mi sorpresa él no se acerca más.

_ ¿Eh?

_ ¿Por qué me miras así? ¿Qué demonios estabas pensando? – de inmediato mi cara se torna roja de vergüenza.

_ Na… nada – me defiendo, pero Arán me mira con más determinación y sus ojos se abren lo más que pueden.

_ ¡Qué! ¡No puedo creer que pensaras tal cosa! – se lleva las manos a su estómago y comienza a reír sin control, después se endereza y me mira de nuevo. – que mente tan volada tienes. Gracias, pero no me interesan las chicas de pelo corto. Como decirlo me gustan más femeninas y tú mi niña careces de eso. – sus palabras me hirieron en el fondo, siento como mi pecho duele. Mientras Arán sigue burlándose de mí sin parar.

_ ¡Eres un idiota! – le grito. Él para de reírse y se quita la camisa y me la lanza en la cara.

_ La quiero limpia y planchada también. – dice saliendo de la habitación. Mis pies pierden fuerza y caigo al piso junto con mis lágrimas. Retiro la camisa de mi cara y la dejo en el suelo. Mi vida al parecer se ha vuelto miserable, pero por mis padres lo soportare todo, hasta la humillación si es necesario. Después de llorar hasta no más poder levanto la vista y me fijo que sitio es este… es sólo el lavandero.

Luego de lavar la camisa, llego a mi alcoba. Decido darme un buen baño, el agua esta calientita me hace sentir muy bien después de un día tan horrible y agotador, salgo de baño y busco algo cómodo para dormir, la verdad no tengo ganas de comer, así que les avise que hoy no cenaría. Reviso el armario y encuentro un lindo camisón de seda es de color rosa muy lindo, al colocármelo veo que es un poco corto, dejo escapar un suspiro creo que creyeron que era una niña, pero bueno lo que importa es la intensión.

Sin más me meto entre las tibias sabanas ¡Aaaah! Que rico y después de colocar mi cabeza en la almohada caí profundamente dormida. Algo me incomoda es como si alguien estuviera viéndome desde algún lugar, así que trato de levantarme, pero mi cuerpo se siente pesado es como si alguien estuviese encima de mí y al girarme veo una figura negra sobre mi espalda y al notar que lo puedo ver me sujeta de las muñecas y como estoy boca abajo se me es difícil y luego siento que tiran de mis pies y me rasguñan mis piernas, el dolor es insoportable escucho como el sujeto que está encima dice algunas palabras en un idioma que no entiendo.

Tengo miedo, puedo sentir su aliento sobre mi cuello lo único que sé es que burla de mí, ya que comienza a reír descontroladamente. Y eso aumenta mi miedo ¿Qué debo hacer? Un nombre viene a mi mente “Arán” ya que es el más cercano a mí habitación, pero no quiero llamarlo él no vendría. De repente sus manos suben a mi cuello y presiona con fuerza y es allí que me doy cuenta que no tengo de otra que hacerlo.

_ ¡Arán, Arán, Arán! – vocifero, pero ya no puedo articular más palabras esa cosa me presiona con más fuerza y mis lágrimas comienza a salir, al parecer este será mi final. De golpe la puerta se abre. – A…rán… - digo con dificultad.

_ ¡Bianca! – lo oigo decir. De repente ya no siento presión sobre mi cuerpo y me giro, mis ojos no pueden creer lo que ven. Un hombre alto esta frente Arán, pero este es totalmente negro y sus ojos son de un color rosa y en sus boca se puede observar como cientos de diminutos dientes se asoman. – Así que ya están enterados. Pues este es mi mensaje para tu dueño. – y a una velocidad increíble Aran lo sujeta del cuello y le susurra algo al oído, haciendo que éste cambie de expresión, bueno la verdad no sé qué es lo que veo, ya que es muy oscuro y la poca luz de la luna se filtra por el ventanal.

Esa cosa desaparece ante nuestros ojos, yo no puedo asimilar lo que acabo de ver, mi cuerpo entero tiembla sin parar. Arán camina rápidamente hasta mí, se puede ver la preocupación en sus ojos, es la primera vez que lo veo de esa forma.

_ Bianca ¿Estás bien? ¿Te lastimo? – dice revisando mis muñecas y mi cuello, pero al mover mis piernas siento un ardor haciendo que mi rostro se contraiga. De inmediato Arán quita las sabanas y ve mis piernas bañadas en sangre. Se levanta y sale al pasillo. - ¡James, James ven rápido! – puedo percibir angustia en su voz.

_ ¿Qué sucede Joven Arán? – escucho hablar a James. Los escucho susurrar afuera. James entra rápido y se fija en mis piernas. - ¡Joven Arán consiga algunos vendajes, agua limpia, toallas y algo de alcohol! – después me mira. – esto dolerá un poco, pero por favor aguante.

Arán aparece con todo lo pedido y se lo entrega a James me hace sentar en la cama y coloca mis pies dentro del agua para echarla sobre mis piernas heridas, luego las seca y vierte alcohol sobre mis rasguños causado que un quejido saliera de mis labios.

_ Un poco más. – es lo que escucho decir a James mientras vierte el alcohol, después me venda. – ya listo. Ahora con su permiso déjeme llevarla hasta el sillón mientras cambio las sabanas de la cama. - ¡Ah! Que cálido es el pecho de James, pienso con mi cabeza pegada a su pecho. Me deposita con suavidad en el sillón y camina hasta la cama para luego cambiar las sabanas, después mira a Arán. – bueno me retiro joven Arán el resto lo dejo en sus manos. – dice con una sonrisa.

Arán está al otro lado de la habitación, un silencio incomodo invade la alcoba, mi orgullo no me permite pedirle nada así que trato de levantarme, pero el dolor no me lo permite, en ese momento él llega a mí.

_ No te esfuerce yo te llevo. – no quiero que él me toque, pero no puedo llegar sola a mi cama. Arán me carga como a una princesa, seria súper romántico si no fuera él quien mi llevara. – coloca tus manos en mi cuello. – sin quejas le hago caso, su aroma es más atrayente que el de James y su corazón late a un ritmo lento y pausado, eso me tranquiliza. Es una lástima que su personalidad no sea como los latidos de su corazón. Deja caer mi cuerpo con delicadeza en la cama y veo como se da la vuelta y sin dudarlo lo sujeto de la manga de su camisa.

_ No te vayas… tengo miedo. – digo con lentitud. Él se da la vuelta y me mira sorprendido.

_ ¿Estás segura? – dice con una expresión de confusión. Yo muevo la cabeza afirmándolo. – bueno este será mi lado. – dice colocando unos cojines en medio de la cama. – así no me molestaras, seguro que eres una de esas chicas que creen que los demás son almohadas. – en sus ojos se ve la incomodidad de estar a mi lado, yo sé de sobra que no le agrado, pero es sólo por esta noche nada más.

1
Zulema Balverdi
Estuvo muy linda la historia, me gustó, aunque demasiado llanto y baños, me atrapó, me hubiese gustado qué tuvieran hijos, después de tanto sufrimiento y dolor, los hijos hubieran ayudado mucho a la historia, a pesar de muchas idas y venidas, salió todo bien.El final fue cómo muy opacado. Autora te felicito por ésta bella historia dé amor y exitos👍❤️⭐👍❤️⭐👍❤️⭐🌹🌹🌹
Zulema Balverdi
Pero nadie la busca y donde está Arán, no le parece raro que no aparezca, todo le pasa a ella y a los otros nada
Zulema Balverdi
Hay, hasta cuándo van a estar como perro y gato, ya me cansaron, qué se junten o no se vean más, estoy harta de éstos dos y la loca María ésa
Zulema Balverdi
Hay caramba, ésta muerta, muerde fuerte, y Arán no puede creer qué esté viva
Zulema Balverdi
Por ahí cansa, Arán trata de llegar a ella, antes lo rechazaba xq él era malo con ella y después xq el seguía amando a María y ahora xq, ahora él está demostrando qué la quiere y necesita estar con ella, pero ella lo sigue rechazando
Zulema Balverdi
No entiendo qué pasa, éste idiota la ama o no, o todavía tiene a María en su mente, xq si es así, qué la deje que se vaya con Lucas y si no que le demuestre que ella le interesa
Zulema Balverdi
Qué feo y lamentable es la vida de Arán, xq se nota qué su madre ama a su hermano mayor y lo otro, qué puede haber pasado, para qué Camil diga si se tenía qué poner celosa cómo antes, y lo dijo mirando a Aran y él bajó la cabeza, qué puede haber pasado???
Zulema Balverdi
Que pasa o pasó con Arán, qué misterio lo rodea, qué será lo qué lo lleva a ser así, como qué no cree en nada ni nadie, y James, xq lo golpeó, es cómo si fuera su padre, o algo así, todo es muy extraño
Zulema Balverdi
Ahora Arán la va a presentar cómo su prometida y ni siquiera le ha dado un anillo y a parte ella ya estaba en peligro y quizás ahora sea más terrible el peligro
Zulema Balverdi
El primero la raptó para obligarla a casarse con él y si no mataba a los padres, él segundo, la rescató y también por un presunto contrato de su padre, qué la entregaba, a este tal Aren, y si no lo hace le quita la protección a sus padres
Zulema Balverdi
Que buen comienzo, ella no sabe que se volvió loba y no recuerda nada
Adriiana Gonzalez
la verdad no me gustó mucho enredo a toda hora desmayada y bañandose
Edith Beltrán
/Ok/
Majoo
Parece niña chiquita
Majoo
La cagaste Arán
Majoo
Yo ke
Majoo
Ay
Majoo
Pobrecita /Frown/
Majoo
Ay
Majoo
Jeje por abusador
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play