NovelToon NovelToon
Enemigos

Enemigos

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Posesivo / Amor-odio
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: juliana scotella

Siempre hubo odio entre ellos. Desde el primer momento, las miradas estaban cargadas de desprecio, las palabras eran cuchillos y las peleas, inevitables. Eran enemigos por naturaleza… o eso creían.
Pero todo cambia cuando él descubre un secreto que nunca debió salir a la luz.
A partir de ese instante, la tensión deja de ser solo odio. Las emociones se vuelven confusas, peligrosas, irresistibles. Lo que antes era rechazo empieza a transformarse en algo mucho más intenso… algo que ninguno de los dos sabe cómo controlar.
¿Es posible que entre enemigos nazca el amor?
¿O todo es solo una ilusión provocada por lo que ahora los une?
En un mundo donde los instintos pueden más que la razón, cruzar esa línea podría cambiarlo todo… para siempre.

NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5 : no lo puedo negar

...Dante...

Descargué toda mi bronca contra la bolsa de boxeo.

Golpe tras golpe.

Sin ritmo.

Sin control.

Solo fuerza.

Hasta que mis puños comenzaron a doler.

No fue suficiente…

Me detuve, respirando agitado.

Sentí el ardor en la garganta.

Y entonces…

Las lágrimas.

Pocas. Pero suficientes.

Las limpié rápido.Como si nunca hubieran estado ahí.

No podéis quebrarte…

 No por él.

Sin pensarlo más, tomé el arma.

Apunté.Disparé.Direct a la cabeza del muñeco.Una vez.Preciso.Silencioso.Dejé caer el arma.

Y caminé hacia la prisión.

Sin dudar.

Sin detenerme.

Necesito verlo…

No.

No es eso.

Es para dejarle claro su lugar.

Las puertas se abrieron.

El sonido metálico resonó en el pasillo vacío.

Entré.

No dije nada. No hacía falta.

—Ya me extrañaste, cariño \=su voz rompió el silencio, acompañada de esa sonrisa arrogante que tanto odiaba.

Apreté la mandíbula.

Cómo odio esa palabra…

​​​Cariño.

 —Demasiada confianza para alguien tras las rejas, ¿no creés?

Mi tono fue frío.Cortante.

Él se acercó lentamente, apoyando las manos en las rejas.

Sin miedo.

Sin prisa.

—Sabés bien que podría romperlas e ir tras de vos.

Lo dijo como si fuera un hecho.

Como si no hubiera duda.

Y lo peor… es que sé que es verdad.

—¿Entonces por qué no lo hacéis?

Lo desafié.

Sin apartar la mirada.

Silencio.

Un segundo, dos.

—Cuidado con lo que pedís, cariño…

No...

El sonido del metal rompiéndose cortó el aire.Antes de que pudiera reaccionar, Las rejas cedieron.Como si fueran nada.

Y en un instante, su mano rodeó mi cuello.

No apretó.

No lo suficiente para lastimar.

Pero sí para dejar algo claro.

Dominio.

Mi respiración se detuvo un segundo.

Mi cuerpo reaccionó.

Traicionero.

No muestres debilidad…

...Irán...

Ahí estaba.

Otra vez.

Temblando por dentro… aunque intentara ocultarlo.

Su pulso contra mi mano era claro.

Rápido.

Descontrolado.

Lo sentís...

Acerqué mi rostro al suyo, lo suficiente para que no pudiera escapar de mi presencia.

—Para decir que no te afecta…

Deslicé apenas los dedos, sintiendo cada reacción.

—Tu pulso está acelerado ahora, cariño.

Su respiración se quebró levemente.

—Tu corazón late con demasiada fuerza.. Por mí.

No era una suposición.

Era una certeza.

Y él lo sabía.

...Dante...

Palabras…

Eran ciertas.

Y eso lo hacía peor.

Mi corazón latía con fuerza.

Demasiada.

Mi cuerpo no me obedecía.

Detente…

Intenté mantener la mirada firme.

Fría.

Fuerte.

Pero mi respiración… Me traicionaba.

—Suéltame…

Mi voz no salió como quería.

Más firme…

—No significa nada.

Mentí.

Otra vez.

Porque si significara algo…

Entonces todo lo que creía controlar…

Se derrumbaría.

...Irán...

Sonreí apenas.

No con burla.

Si no con paciencia.

Todavía lo negás…

Aflojé apenas el agarre.

Sin soltarlo del todo

.—Podés mentirme todo lo que quieras…

Incliné levemente la cabeza, sin apartar los ojos de los suyos

—Pero no podéis mentirle a tu cuerpo.

Silencio.

Pesado.

Íntimo.

Inevitable.

Su otra mano se colocó en mi cintura, acercándome aún más a él.

__Eres demasiado arrogante, \=dije, tratando de mantener la compostura mientras mi respiración se aceleraba.

__Y tú niegas demasiado cariño, \=respondió con un tono burlón y divertido. Su mirada desafiaba, como si supiera que cada palabra mía era un intento fallido de alejarlo.

__Pero tu cuerpo no puedes negarlo. \=Su mano se movió por mi cintura, y en un impulso, lo empujé. Pero antes de que pudiera escapar, me empujó contra la pared

Mi espalda golpeó la pared, y levanté ambas manos, colocándolas sobre mi cabeza para que no pudiera escapar esta vez.

__Suéltame, \=dije, aunque mi voz no sonó segura. Sentía cómo sus feromonas me envolvían, y las mías resonaban en él.

Me volvió a besar, dominando mis labios, y un pequeño gemido escapó de mis labios entre los suyos, sin control.

—Te lo dije… —murmuró Irán, separándose apenas de mis labios

—. Podés mentir… y mentirte a vos mismo… pero tu cuerpo no.

Su voz era baja.

Segura.

Demasiado

.—Nuestra conexión no se puede negar, cariño.

Sus manos soltaron las mías.

Por fin.

Pero no me dio libertad.

Subieron lentamente hasta mi rostro.

Rozaron mi piel.

 Mis labios.

Aléjate…

Pero no me moví.

No pude.

Tenía razón.

Y eso era lo peor.

Las palabras no salían.

Mi garganta estaba cerrada.

Y mi cuerpo… No respondía.

¿Qué me está pasando…?

Mi corazón latía con fuerza.

Demasiada.

Como si quisiera salirse del pecho.

—No quiero dominarte, Dante…

Sus dedos se detuvieron en mi mejilla. Firmes.

Pero suaves.

—Sí marcarte como mi omega…

Mi respiración se cortó.

No…

—Pero quiero que seas mi igual.

Silencio.

El mundo pareció detenerse en esas palabras.

...Dante...

Mi mente gritaba que me alejara.

Que lo rechazara.

Que lo negara.

Pero algo dentro de mí… Se quebraba.

Lento.

Peligroso.

No suena como los demás… No había burla.

No había imposición.

No en esas palabras.

Solo… Certeza.

Y eso…Me desarmaba más que cualquier fuerza.

—Yo no… —intenté hablar. Pero mi voz falló.

No podés aceptar esto…

Mis manos temblaron apenas.

Aún cerca de él.

Demasiado cerca.

Si cedo… pierdo todo.

Pero si no…¿Por qué duele tanto?

...Irán...

Lo vi.

La duda.

La grieta en su defensa.

Ahí.

Justo donde necesitaba estar.

Pero no avancé.

No esta vez.

No es momento de forzarlo…

Bajé apenas la intensidad de mi mirada.

Sin soltarlo del todo.

—No tenéis que decidir ahora.

Mi voz fue más calma.

Más baja.

—Pero no podéis seguir ignorándolo.

Porque yo tampoco podía.

No después de sentirlo.

De saberlo.

Con total claridad.

1—Esto no es solo deseo, Dante.

Di un paso atrás.

Por primera vez.

Dándole espacio.

—Es algo que no vas a poder romper… aunque lo intentes.

...Dante...

El espacio entre nosotros volvió.

Pero no fue alivio.

Fue… vacío.

Mi pecho seguía agitado.

Mi mente, peor.

Y sus palabras… Seguían ahí.

Repitiéndose.

Que seas mi igual…

Cerré los ojos un segundo.

Intentando ordenar algo que ya no tenía orden.

Esto… no debería importarme tanto…

Pero importaba.

Demasiado.

Y eso…Era lo que más miedo me daba.

Irán se apartó.

Sin decir nada más.

Sin insistir.

Sin presionar.

Y eso…

Eso fue lo que más dolió.

Lo vi girarse.

Dar un paso.

Luego otro.

Alejándose.

¿Se va…? Mi pecho se tensó.

De una forma que no esperaba.

Que no entendía.

¿Por qué… duele más que antes?

Mi mano se movió antes que mi mente.

Un impulso.

Puro.

Sin control.

—Quédate…\= Lo susurré.

Tan bajo…

Que por un segundo dudé si realmente lo había dicho.

Mi voz no sonó como siempre.

No fue firme.

No fue fría

Fue… Suave.

Casi vulnerable.

¿Qué estás haciendo…?

El silencio se volvió pesado.

El aire denso.

Y entonces, Irán se detuvo.

...Irán...

No esperaba eso.

No de él.

No así.

Mi cuerpo reaccionó antes que mis pensamientos.

Me quedé inmóvil.

Lo dijo… Lento…Muy lento… Giré el rostro apenas.

Lo suficiente para verlo de reojo.

Su postura ya no era la misma.

No había desafío.

No había esa barrera firme de antes.

Había algo más.

Algo… real.

Así que finalmente…

Mi pecho se tensó levemente.

No por impulso.

Si no por algo más profundo.

Más peligroso.

—Repetilo.\=Mi voz salió baja.

Seria.

Sin burla esta vez.

...Dante...

Mi corazón se aceleró.Otra vez.Más fuerte.

No…No quería repetirlo.

Porque decirlo una vez ya había sido suficiente.

Ya había cruzado una línea.

—Yo…\=Mi voz falló.

Apreté los puños.

Retirate…

Decí algo frío…

Pero no salió.

Nada de eso salió.

Solo la verdad.

—No quiero que te vayas.

El silencio cayó otra vez.

Más pesado.

Más definitivo.

Y esta vez…

No había forma de negarlo.

...Irán...

Cerré los ojos un segundo.

Solo uno.

Como si necesitara procesarlo.

Como si ese pequeño gesto…

Tuviera más peso que cualquier enfrentamiento anterior.

Ahí estás…

Di media vuelta.

Completamente.

Y lo miré de frente.

Sin distancia.

Sin juego.

Sin máscaras.

—Entonces no me eches.\=Mi voz fue firme.

Pero distinta.

Menos afilada.

Más… honesta.

Di un paso hacia él.

Lento.Controlado.

—No me rechaces… si en realidad estás pidiéndome que me quede.

...Dante...

No supe qué responder.

Por primera vez…

No tenía una defensa lista.

No tenía una excusa.

Solo ese nudo en el pecho.

Y esa sensación que crecía.

Incontrolable.

Esto ya no es solo él…

Es lo que me hace sentir

.Y eso…

Era mucho más difícil de enfrentar.

Las palabras simplemente no salían.

Por primera vez en mucho tiempo…

No sabía qué decir.

Mi mente estaba en blanco.

Mi pecho apretado.

Y una presión en la garganta que no me dejaba respirar bien.

No… no ahora…

Tenía ganas de llorar.

Pero no quería.

No frente a él.

No así.

No te muestres débil…

Pero lo único que tenía claro…

Era que no quería que se fuera.

—Yo…\=Mi voz tembló.

Apenas.

Pero lo suficiente.

Apreté los puños, intentando sostenerme.

Intentando no romperme.

—Solo… quédate, por favor…\=Las palabras salieron solas.

Sin filtro.

Sin orgullo.

Sin defensa.

Y en ese momento supe…Que no había forma de ocultarlo.

Mi cuerpo temblaba

¿Qué estás haciendo…?

...Irán...

Ahí estaba.

Sin barreras.

Sin máscaras.

Sin esa dureza que siempre lo protegía.

Este es el verdadero Dante…

Me acerqué lentamente.

Sin prisa.

Sin imponerme.

Solo… estando.

Le tomé el rostro con cuidado.

Como si pudiera romperse.

Como si ese momento fuera frágil.

Y lo era.

—No actúes frente a mí, cariño…\=Mi voz fue baja.

Suave.

Muy distinta a antes.

—Sé quién eres.\=Vi la lágrima antes de que él pudiera ocultarla.

La limpié con el pulgar.

Con cuidado.

Sin apartar la mirada.

...Dante...

Eso fue suficiente.

Una sola lágrima…

Y todo se vino abajo.

No pude detenerlo.

No quise.

Las lágrimas empezaron a caer sin control.

Silenciosas.

Pero constantes.

Hace cuánto no lloro así…

Mi respiración se quebró.

Y antes de poder alejarme

Él me abrazó.

Firme.

Pero sin forzar.

Como si me estuviera dando la opción de apartarme.

Y no lo hice.

No quise.

Me aferré a él.

Con fuerza.

Como si fuera lo único estable en ese momento.

Enterré el rostro en su pecho.

Dejando que todo saliera.

Sin control.

Sin orgullo.

Sin máscaras.

No quiero estar solo…

...Irán...

Se aferró a mí.

Sin resistencia.

Sin dudar.

Y eso…Eso tuvo más peso que cualquier palabra.

Lo rodeé con los brazos.

Sosteniéndolo.

Protegiéndolo.

Sin apretarlo de más.

Sin invadir.

Solo… estando ahí.

No voy a romper esto…

Apoyé apenas mi mentón sobre su cabeza.

Cerrando los ojos un segundo.

—Está bien…\=Murmuré.

Casi en un susurro.

—No tenés que ser fuerte todo el tiempo.

Lo sentí temblar.

Y no lo solté.

No esta vez.

1
ISABELRUIZDIAZ[BETA]😈🖤
hermoso
Yandisita
pon fotos de los protagonistas
Yandisita
Dante esta embarazado yupi
Juli: Quizás si, quizá no, ya veremos 🤔
total 1 replies
Yandisita
me encanta simplemente fenomenal
Yandisita
increíble historia me atrapó más capítulos por favor no dejes de escribir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play