Abigail, una dulce jovencita, tímida y fiel enamorada del romance desde muy joven sufre por culpa de quién debió protegerla, ella creerá en una serie de mentiras que la hundirán por años en una profunda tristeza...
NovelToon tiene autorización de Victoria Castro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 5
Jacob...
Estaba con aby ahí en ese tejado, me sentía el sujeto más afortunado del planeta, ella es la chica más bella, es decir su cabello es perfecto, su rostro, su sonrisa, su piel es perfecta, amo cada cosa de mi novia, estoy jodidamente enamorado de ella.
Nos besábamos con torpeza pero con el amor más puro y real, no sé cómo pero las cosas fueron subiendo de nivel, comencé a acariciar su piel, mis manos inquietas no podían dejar de tocarla, no planee nada de lo que estaba sucediendo pero no quería parar.
Sin darnos cuenta estábamos a medio vestir, no planee esto pero moria por hacerla mia.
-Estas segura de esto mi amor? - pregunto Jacob jadeando sobre aby
Ella solo asintió y volvió a besarme, éramos dos enamorados inexpertos entregándonos a la pasión, porque si, tengo 20 años pero no soy un don Juan y solo estuve con un par de chicas en el pasado.
Tomo tiempo, pero después de un rato la hice mia, nos hicimos el amor, si inocencia me la entregó sin dudar, fui el primer hombre que poseía su intimidad, luego de unos minutos cai agotado a su lado, no puedo describir como me sentía, hice el amor con la chica de mis sueños.
- Te amo aby, eres maravillosa, nunca dejare de amarte lo prometo.
-Fue mejor de lo que imaginé mi amor, te amo, WoW jamás imaginé que se sentiría tan intenso y surreal.
La tuve entre mis brazos por un nos minutos, su cuerpo temblando, hacia mucho frío así que la ayude a vestirse
-Rayos es casi media noche, debo irme - dijo Abigail con desespero.
-Rayos me olvidé de la hora nena, vamos debemos intentar llegar...
Abigail...
Salimos a toda prisa pero fue inútil, al llegar a la casa de Roma vi el auto de mi padre, Ernesto me hubiese cubierto pero no vino por mi.
- Hablaré con el aby, todo fue mi culpa - dijo con valentía Jacob
- No, no lo hagas, se va a enojar más, yo lo resuelvo, te veo mañana, frente a las fuente como siempre.
Camine hacia el auto de mi padre.
- Padre viniste por mi.
- Estás en problemas Abigail, sube al auto ahora.
Subí sin decir una sola palabra, podía ver la furia en el rostro de mi padre.
- Donde diablos estabas Abigail - refutó fuertemente Javier, el padre de Abigail.
- Padre lo siento, es que fue una mentira lo de la fiesta de Roma, nos reunimos en un parque cerca de aquí, yo no lo sabía.
-,No me mientas Abigail, llamé a varias de tus compañeras y todas están en sus casas, te ordeno que me digas dónde estabas y con quién.
- Mis nervios estaban fuera de control, nunca vi a mi padre tan furioso conmigo.
-Es la verdad solo caminaba con algunas amigas por el parque papa.
- No te das cuenta de los riesgos de la noche niña, nada más ese collar que traes puesto vale más de lo que un empleado gana en un mes, tú no eres como el resto ok, he invertido mucho tiempo y dinero en tí como para que lo arruines por tonterías, estás castigada dame tu teléfono.
- Papá por favor lo siento, no volveré hacerlo te lo ruego.
- Dame tu teléfono.
No tuve opción, se lo entregué, por suerte tenía clave sino leería todas mis conversaciones.
papá encendió el auto y partimos a casa, pasamos por un puente y el arrojo mi teléfono al agua
-No más teléfono, no más salidas con tus amigas, nada de rebeldía Abigail, no vas a arruinarlo, tenemos muchas cosas que lograr, eres virtuosa, no te das cuenta de tu talento? Vas a desperdiciarlo y no lo permitiré, no sé qué rayos está pasando contigo, acaso no te he educado para ser una niña decente y respetable eh?
Lloré en silencio en el asiento trasero todo el camino a casa.
Al llegar papá me quitó la computadora y les dijo a todos que tenía prohibido salir de mi habitación, incluso le prohibido a mi nana entrar.
Cerró la puerta desde afuera y lo escuché alejarse.
Una parte de mi estaba triste pero por otro lado era la más feliz, no podía creer que hice el amor con mi novio, ahí bajo el cielo estrellado, fue tan perfecto, torpe de mi parte pero la sensación más increíble del mundo, me di una ducha y me quedé dormida pensando en mi novio.
Los días fueron pasando, dos semanas castigada en mi habitación, ya no soportaba estar ahí sola, necesitaba hablar con Jacob lo extrañaba tanto, no dejaba de pensar en él, en nuestra entrega.
La puerta de mi habitación se abrió, era mi padre, por su expresión supe que seguía furioso.
- En tres semanas es tu presentación en las nacionales Abigail, saldrás de esta habitación solo para ir a clases de ballet a las cual yo mismo te llevaré y te buscaré, por el momento no hay clases de canto ni de piano ni de nada más entendido. - dijo con frialdad Javier
-Padre por favor déjame salir de aquí l, estoy enloqueciendo, por lo menos regrésame mi computadora para entretenerme.
-No Abigail, tú decidiste perder tus privilegios, que diablos quieres, tienes el mundo a tus pies, naciste con un talento y crees que voy a dejar que lo tires a la basura por irte de fiesta con tus amiguitas? ninguna está a tu nivel, todas son un desperdicio, tú no serás así ok, ahora date un baño y ordena tus cosas, en una hora iremos al estudio de baile
- No me siento bien para ir hoy padre, otro día por favor.
- Dije que en una hora iremos al estudio, no me hagas esperar.
Papá salió de la habitación y no tuve más opción que obedecerlo.
Me aliste y tomé mis cosas, salimos de casa y me dejó en el estudio, iba a entrar conmigo pero recibió una llamada y tuvo que ir a una de sus empresas no sin antes ordenarle a mí instructora que no me permitiera salir del lugar hasta que el viniera por mi.
Practicamos toda la tarde pero mis pasos eran torpes, mi desempeño era terrible, no lograba concentrarme.
-Abigail que pasa? No logras hacer ni tres giros seguidos, lo arruinaras el día de la competición.
-Lo siento, es que no logro concentrarme, es que...
-Es que nada aby, hemos trabajado duro por años, tú meta está a tres semanas.
-Es que bailar es sentirlo, es vivirlo y estoy triste, tengo dos semanas castigada en mi habitación, no estoy feliz no puedo bailar si no estoy feliz - dijo con firmeza y enojo Abigail.
-Te entiendo, hagamos algo, tomate un descanso, reordena tus pensamientos y viaja en tu mente a tu lugar feliz, ve al cafetín, relájate y nos vemos aquí en una hora ok?
Solo asentí mientras me quitaba mis zapatillas.
Tomé mi bolso y bajé hasta el cafetín, no podía siquiera llamar a Jacob porque no sabía si número de memoria, de hecho no sabía ningún número, tomé un poco de chocolate caliente y fui al baño, lave mi rostro, y arregle mi cabello, trate de hacer lo que dijo mi instructora, pensé en Jacob, en lo feliz que he sido desde que lo conocí y no, no me hizo feliz, solo lloré, lo extrañaba mucho.
Unas chicas entraron así que disimulé, seque mis lágrimas y salí.
Pasaba por unos de los pasillos Cuando una de las puertas se abrió y escuché que una voz susurró la palabra NOVIA...