Todo gira entorno a ;__"Ariana White: y su primer amor.
Amor a primera vista , algo que cambiara su vida de golpe y le demostrará que la madurez no está en los años que tienes, si no en como afrontas los problemas que se te presentan, tendrá la ayuda de su mejor amiga y cuñada, como ella la llama desde el inicio.
Acompañenme en esta nueva historia, espero que les guste
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¿Porque me llamas en tu cita?
Toda la noche después de la cena me la pasé pensando en Liam. Se le veía tan guapo y tan amable, su comportamiento en la mesa había sido impecable (excepto por la presencia de Serena). No podía entender cómo un hombre con esos valores y esa inteligencia pudo enamorarse de alguien tan frívola, tan falsa, como esa tal Serena. ¿Acaso el primer amor nubla tanto el juicio?
¿Qué hago? Pensaba, dando vueltas en mi cama de seda. Estaba convencida de que ese" Helado y economía global" que habíamos pactado, nos daría el inicio de una amistad, un puente para acercarme a él. Pero las cosas no siempre salen como uno quiere cuando el destino (y una rubia en rojo) se interponen.
A la mañana siguiente, Fabiana, actuando como mi doble agente, le había dado mi número a Liam. Mi teléfono vibró con un mensaje suyo:
Liam: Buenos días, futura CEO. Paso por ti a las 3:00 p.m. para compensarte el accidente. ¿El helado sigue en pie?
Sentí ese acelerón en el pecho. Le respondí rápidamente:
Ariana:Hola, Liam. Mejor nos vemos en la heladería 'Sweet Delights' de Central Park. Es más fácil para mí.
Aunque ahora me sentía menos tímida después de haberlo enfrentado en el comedor, el solo pensar en estar a solas con él en un auto me aceleraba el corazón. No quería darle más munición a mi lado "mudo". Necesitaba público, o al menos un lugar neutral.
Él solo respondió: Te veo a las 3:00 p.m., pequeña.
“Pequeña...” No me gustó que me llamara así. Sonaba condescendiente. Sonaba como si me tratara como una "niña". En mi cabeza, yo era una rival intelectual, no una mascota adorable. Pero en fin, no iba a iniciar mi lucha por un diminutivo.
Así que, antes de salir de casa, le dije a papá, con la voz más casual posible, que Liam me invitaría a un helado para compensar los inconvenientes.
Papá y Mamá estuvieron de acuerdo. Me sorprendió, pues pensé qué papá se opondría a la cita, citando la diferencia de edad. Pero fue mamá quien hizo un comentario, uno de esos que te desarman y te dan ganas de llorar de frustración.
—Ari, él te ve como a una pequeña hermanita. Es un gran muchacho. Me da gusto que te vea como la pequeña amiga de su hermana y te quiera compensar por algo de lo que tú también eres responsable, tal vez sea bueno que lo veas como un hermano mayor ,un buen amigo.
Oír eso me desinfló por completo. Pequeña hermanita. Eso era peor que "pequeña". Pero me obligué a dejar de pensar en ello. Mamá no sabía nada de la química, la lucha intelectual o el plan de conquista.
Una vez que el chofer me dejó en la heladería, me dispuse a bajar, con una resolución mental clara: ser inteligente, divertida y adulta.
Pero en cuanto puse un pie fuera del coche, vi a Serena y Liam juntos tomados del brazo, esperando por mí.
¿Qué hacía ella aquí? Mi sonrisa planeada se congeló en mi rostro. La molestia de la noche anterior regresó, mezclada con una punzada de dolor.
—¡Hola, peque! —dijo Liam, con esa calidez que era tan atractiva—. Serena vino a disculparse contigo. Le dije que te vería hoy e insistió en acompañarme. No te molesta, ¿verdad?
Pues sí...(Pense)
¡Sí, me molesta! ¡Me molesta muchísimo! Es mi cita de compensación post-accidente, no una reunión de conciliación familiar. ¿Por qué insiste en arrastrarla a todas partes? ¿Acaso es su guardaespaldas o un accesorio de moda?
Pero no pensaba decírselo. No iba a dar la imagen de la adolescente celosa. Así que puse mi mejor sonrisa y dije, educadamente:
—Para nada. Me alegra que Serena haya decidido venir.
Luego, ingresamos los tres a la heladería. Escogí el sabor más complejo que pude encontrar: pistacho con lavanda. Serena pidió fresa, por supuesto. A cada segundo me sentía más tonta y fuera de lugar junto a ellos.
Serena, en su papel de la actriz principal en esta cita que debió ser mía, dirigió toda la conversación hacia su romance pasado y sus aventuras conjuntas en Europa. Hacía que Liam riera con anécdotas internas, y de vez en cuando él me miraba y me sonreía, quizás por cortesía o por pena.
Cada risa de Liam hacia ella era un golpe suave a mi ya magullado ego. Yo era la tercera rueda, el adorno, la niña a la que estaban cuidando.
Parecía una violinista en esta sinfonía romántica,
mientras ellos eran los directores de orquesta.
Quizás lo que dijo mamá tiene sentido y yo me estoy ilusionando en vano.
Este pensamiento, doloroso y frío, me obligó a tomar una decisión. No iba a convertirme en una víctima patética.
Una vez acabé mi helado de pistacho con lavanda —que supe apreciar, a pesar del drama—, miré mi reloj (aunque no tenía prisa).
—Bueno, ha sido un helado muy agradable, pero debo irme. Tengo una tutoría de matemáticas a la que no puedo faltar.
Inventar compromisos de "niña responsable" era mi única salida. Me disculpé con ambos, me levanté y me retiré del lugar, dejándolos atrás en la mesa.
Caminé hacia donde mi chofer me esperaba, sintiendo el impulso de correr. No quería que él viera mi tristeza, no quería que notara que en realidad me gusta. No nos conocemos mucho, sin embargo, este corazón traicionero late con una fuerza que me asusta.
Al llegar al coche, me senté y miré por la ventana. No derramaría ni una lágrima. Mi padre no llora por una negociación fallida, y yo no lloraría por una cita arruinada.
La estrategia de "amiga inteligente y madura" no estaba funcionando".
Solo alguien podía escucharme, así que sin dudarlo saque mi móvil y marque a su número.
En el segundo pitido contesto.
Fabiana: Dime Queen ¿que ocurre?, ¿porque me llamas en tu cita?.
Ariada: Ja, oir aquello me saco una risa dolorosa.
Fabiana amiga, necesito verte, tenemos que hablar,... en cuanto a la cita, fue un desastre para mí.
Fabiana:Está bien, dime donde estás voy de inmediato.
Ariana:Sabía que podía contar contigo, estoy en la dulcería donde preparan tus postres favoritos, creo que hoy necesito mucho dulce ; para que mi estado de ánimo mejore.
Fabiana; Ok ,estoy saliendo, nos vemos.