Una noche equivocada para Emma, su hermanastra quién la detestaba desde muy pequeña, le tendió una trampa al llevarla a la habitación equivocada, con engaños ella esperaba a su novio, sin embargo, la vendió a un hombre poderoso, sin saber quién era.
Cuando nota que salió embarazada, su familia decide abandonarla a su suerte, pensando que era de su novio el hijo que esperaba decide buscarlo, pero él jamás estuvo con ella esa noche.
abandonaba y sola decide irse para salir adelante sola.
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El ángel castaño
-¿Tienes alguna idea de dónde está viviendo?- pregunto Emilio al tomar su saco- Quiero hablar con ella, quiero saber sobre esa noche y porque me drogo
-Claro, señor.
-Excelente, vamos. Quiero respuestas de ella
Emilio se dirigió hasta la casa de ella, por otro lado, Víctor fue en busca de información sobre la expulsión de Emma en la universidad. No iba a decepcionar a su jefe por minorías.
Emilio llegando a casa de Emma, observo que era una casa grande en un barrio común, a su parecer era estable, pero no ostentosa como estaba acostumbrado. Al bajarse del auto observo a Lorena salir de casa con audífonos saltando de felicidad. Pensó que tal vez ella sabría sobre Emma, se acercó para llamar la atención de Lorena
-Buenas tardes, una disculpa por interrumpirte
-¿Qué se le ofrece?- Lorena volteo hacia la voz que atrajo su atención, al verlo se puso pálida al ver qué tal hombre que contacto para ponerle una trampa a Emma estaba enfrente de ella
-¿Vive Emma Sinclair aquí?- pregunto al mirar por todos lados por si la veía en el jardín.
-No, aquí no vive. Se fue hoy mismo, y si me disculpa no puede estar cerca de mi casa. Váyase o gritaré- Lorena camino rápidamente hasta la puerta principal y se encerró.
"Que maleducada" pensó Emilio al ver qué le cerró la puerta en la cara, miró a sus alrededores para percatarse si estaba cerca ella, pero una llamada entrante hizo que dejara de fijarse.
-¿Qué pasa Víctor?
-Señor... Creo que encontramos a la chica- dijo Víctor al mirar por la ventana blindada como Emma entraba a la casa de Sam
-Bien, no la pierdan de vista. Voy para allá.
Víctor bajo del auto para tocar la puerta y darle tiempo a su jefe para que viniera personalmente a platicar con Emma sobre esa noche.
-Sí ¿diga?- Emma con los ojos hinchados y rojos abrió la puerta unos centímetros para que no la vieran limpiarse las lágrimas.
-¿Es usted la señorita Emma Sinclair?- pregunto al tratar de ver más allá de la puerta, Emma respondió con un sí cortado y desconfiado- Señorita Emma, mi nombre es Víctor Ozábal, soy asistente personal del señor Peregrino
-No sé quién sea, señor. Una disculpa, pero creo que se equivocó- dijo al cerrar la puerta
-Usted tiene un vídeo con mi jefe, señorita- espetó al detener la puerta con la mano- Sé que no debería de decirlo, pero ese video llegó hasta mi jefe.
-¿Él es el hombre que me abuso de mí, verdad?- Emma abrió la puerta molesta- Ese hombre me busco ¿para qué? ¿Humillarme? Pues se equivocó conmigo. Por su culpa, he perdido todo
-Le prometo que no es así, señorita Sinclair. Él quiere dar la cara por ese error
-¡Ese error!!. ¡¡Me arruinó la vida!!- su tono molesto hizo que él bajara la mirada- Me quedé sin universidad, sin familia y por si fuera poco todo el mundo me ve como una p*ta
-Y siento que haya pasado por eso, señorita Emma- Emilio descendió de su auto acercándose a la casa para disculparse, Emma lo miró con enojo y pudo recordar ese rostro ahora que todo le venía a la mente
-Usted...- Emma se acercó altanera, alzó su mano para darle una bofetada, pero Emilio la detuvo- Usted es el culpable, usted abusó de mí y me grabó
Emma lo golpeaba frenéticamente sin cesar, cuando Emma paro se echó a llorar en su pecho, Emilio sentía lástima por lo que había tocado a su ángel castaño
-¿Por qué…?- se cuestionó en voz baja aún en el pecho de Emilio.
-Yo no sé qué pasó con exactitud esa noche, señorita Emma. Solo le puedo decir con exactitud que fue usted la que me drogó con champagne
Emma se apartó de él confusa ante lo que dijo, ella le aseguró que había sido él quien la había atacado por detrás y la drogó.
-Si me permiten, creo que deberíamos de entrar, jefe. Las personas nos están observando
Víctor cerro la puerta para asegurarse de que nadie los viera. Emma y Emilio se sentaron frente a cada uno, Víctor inspeccionó la casa
-Solo estoy yo, apenas llegué a esta casa después de que me corrieran.
-Señorita...
-Emma, por favor- dijo al interrumpirlo, no le gustaban mucho las formalidades y menos cuando se trataba de alguien que se ve menor a ella- No se ve mayor a mí, así que puedes decirme Emma
-Emma... Yo creo que a ambos nos engañaron.
-¿Por qué está tan seguro?- preguntó mirándolo fijamente
-Ese día estaba en una aplicación de citas... y me contacté con una joven llamada Emma Sinclair, nos pusimos de acuerdo para vernos en el hotel y hacer un encuentro... Bueno eso
-¿Una app de citas?- preguntó arqueando una ceja, se le hacía gracioso que alguien como él estuviera en una aplicación de citas
-El punto es que esa noche bebí un poco de champagne y me empecé a sentir mareado, está nota estaba junto a la puerta
Emma al ver la nota se percató que era la misma letra la cual estaba escrita en la nota de Matthew; se levantó del sillón para buscar entre sus cosas la nota de Matthew
-A mi igual me dieron una nota en la puerta de mi habitación- dijo mientras acercaba la nota estirando su brazo hasta él.
Emilio se percató que era la misma letra, dio un gran suspiro tapando su boca para aclarar su cabeza
-En verdad que nos jugaron una trampa horrible, pero vea que le afecto más a usted
-Que me diga Emma- bufó irritada- O ¿acaso usted tiene 30?
-Tengo 27 y sé que tú tienes 19. Emma, puedo preguntarte si... ¿Nos protegimos? No recuerdo haberlo hecho
-No- dijo segura de sí misma- estoy embarazada de usted
Para Emilio fue como una bomba cayendo como la de Hiroshima, dirigió su mirada a Víctor para comprobar lo que había escuchado.
-Y... ¿Planea tenerlo?- pregunto nervioso mientras veía a Víctor
-¿Tienes miedo de ser papá?- pregunto curiosa por su nerviosismo, Emma se paró y fue en busca de su bolso, al encontrar la prueba se la aventó en sus pies
-Positivo...- susurró, alzó su mirada hacia la de ella, sin embargo, su indiferencia le extraño
-Lo voy a tener, pero si no quieres reconocerlo está bien. Siempre he salido adelante yo sola y un bebé no será un obstáculo jamás para mí
-Nunca dije que no lo haría, solo que no esperaba esa respuesta.
-Si no quiere estar presente está bien, no tengo por qué rendirle cuentas a alguien. Haré esto sola
-No- dijo firme al levantarse- Ese bebé también es mío, me haré cargo, pero por el momento... No quiero que nadie lo sepa
-De acuerdo... Me parece bien
Quien será el padre del bebe?