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Señor Valdés, quiero el divorcio

Señor Valdés, quiero el divorcio

Status: En proceso
Genre:Mujer poderosa / Juego de roles / Triángulo amoroso / Amante arrepentido
Popularitas:105.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Alma Varela

El día de su cumpleaños, Elena Robles recibe decenas de felicitaciones. Ninguna viene de su esposo.
Mientras ella espera un abrazo, sus mellizos preparan un regalo para Marina, la media hermana de Elena. Adrián Valdés también tiene claras sus prioridades: Marina siempre va primero.
Después de años intentando ganarse un lugar en su propia familia, Elena deja su anillo junto a los papeles del divorcio y se marcha. Esta vez, no busca que él la siga. Quiere recuperar su vida.
Vuelve a la empresa tecnológica que ayudó a fundar y retoma la carrera que dejó por su matrimonio. Quienes la subestimaban solo conocían a una esposa callada. Están a punto de descubrir de lo que es capaz.
Adrián está acostumbrado a que Elena siempre lo espere.
¿Qué hará cuando ella deje de hacerlo?

NovelToon tiene autorización de Alma Varela para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4

Capítulo 4. Voy a divorciarme

Lucía se puso de pie sobre la cama.

—¿De verdad?

—Sí —respondió Adrián.

Mateo se acercó al teléfono.

—¿Por qué Marina no nos dijo nada?

—Porque acabo de confirmarlo. Todavía no le he avisado.

Lucía miró a su hermano y sonrió.

—¡No se lo digas! Cuando lleguemos, le damos una sorpresa.

—Está bien.

—¡Eres el mejor papá del mundo!

Después de colgar, Lucía empezó a saltar. Mateo fue a buscar su mochila y guardó la caja de su rompecabezas favorito. Aunque faltaba una semana, quería tener sus cosas listas.

Un rato después, la niña recordó a Elena.

Se había sentido aliviada desde que su mamá dejó de llamar. Antes, para evitar hablar con ella, había salido temprano a la escuela y, al volver, había dejado el celular lejos o lo había apagado. Mateo se había sumado a algunas de esas excusas.

A los dos días, Lucía tuvo miedo de que Elena lo descubriera. Dejó de hacerlo, pero las llamadas no regresaron.

Al principio pensó que su mamá se había enterado y estaba enojada. Luego descartó la idea.

Cuando Elena sabía que alguno de ellos había hecho algo malo, lo hablaba enseguida. No se quedaba sin llamarlos. Los quería demasiado.

Pensar en ella le despertó, por primera vez en varios días, un poco de nostalgia.

Tomó el celular y marcó su número.

Pero, antes de que contestara, recordó algo: cuando estuvieran en México, su mamá seguramente trataría de impedir que vieran a Marina. Ya no podrían ir con ella cuando quisieran.

Lucía frunció el ceño y colgó.

***

En México era de madrugada.

Elena se despertó con el teléfono. Vio el nombre de su hija y se incorporó, pero la llamada terminó antes de que pudiera contestar.

Había propuesto que Adrián se quedara con la custodia de ambos niños. Eso no significaba que hubiera dejado de ser su madre ni que se desentendiera de su bienestar.

Devolvió la llamada. Nadie respondió.

Lucía vio el nombre de mamá en la pantalla.

Era la llamada que ella misma había hecho unos segundos antes. Ahora Elena estaba intentando hablar con ella.

La niña dejó el celular sobre la cama y se apartó.

Preocupada, Elena llamó al teléfono fijo de la casa. Rosa contestó enseguida.

—No creo que haya pasado nada, señora. Anoche se durmieron tarde. Hace un rato todavía estaban en la cama. Voy a verlos y la llamo.

—Gracias, Rosa.

Cuando subió, Mateo se estaba lavando la cara. Lucía tenía el cepillo de dientes en la mano.

—Su mamá llamó. Dice que Lucía intentó hablar con ella.

La niña bajó los ojos.

—Lo apreté sin querer.

Mateo la miró, pero no dijo nada.

Rosa no vio razón para dudarlo. Bajó y llamó a Elena para tranquilizarla.

Lucía dejó escapar un pequeño resoplido. Rosa había creído su explicación; ya no tendría que hablar con mamá.

En México, Elena dejó el teléfono junto a la almohada. Sabía que sus hijos estaban bien. Podía intentar dormir otra vez.

Cerró los ojos, pero no consiguió descansar durante mucho tiempo. A la mañana siguiente se levantó para ir a trabajar con el cansancio todavía en el cuerpo.

***

Adrián no había vuelto a pensar en el sobre desde que Marina lo llamó aquella noche.

El día del viaje guardó el último documento en el maletín y comprobó que no olvidara nada.

Luego bajó.

—Listo. Nos vamos.

La limusina salió rumbo al aeropuerto con él y los mellizos.

***

Nadie le avisó a Elena que regresaban.

Ya llevaba dos semanas viviendo sola. Poco a poco había empezado a disfrutar el silencio de su departamento y la libertad de organizar su tiempo.

Ese sábado se levantó más tarde. Abrió las cortinas, se estiró frente a la luz de la mañana y regó la hierbabuena y el romero. Al tocar una hoja, el aroma fresco le quedó en los dedos.

Iba a preparar el desayuno cuando sonó el timbre.

Era su vecina, la señora Fuentes.

—¿No te desperté, Elena?

—No, ya estaba levantada.

—Qué bueno. Te traje pan dulce. Mi esposo acaba de hornearlo.

—Muchas gracias. No hacía falta.

—Claro que sí. Si no hubieras ayudado a Sofía el otro día, ese perro la habría mordido. Mi esposo y yo queríamos agradecerte, pero hemos tenido tanto trabajo...

—Lo importante es que ella está bien.

Conversaron unos minutos. Cuando la vecina se fue, Elena preparó café con leche y puso un pan sobre un plato. Desayunó junto a la ventana mientras estudiaba el funcionamiento de un nuevo algoritmo de inteligencia artificial.

Por la tarde le apareció una noticia sobre el centenario de la Universidad de Santa Aurora.

Miró la fecha. Era cierto: la celebración era ese día.

Buscó más información. La universidad era una de las más prestigiosas del país y, para su primer centenario, había invitado a antiguos alumnos destacados de numerosos sectores.

Entre las fotografías reconoció varios rostros.

El celular le tembló en la mano.

Vio a sus antiguos compañeros entre los invitados. Sus nombres aparecían junto a los proyectos y los premios que habían conseguido.

Ella también había pasado noches en aquellos laboratorios. También había tenido ideas en las que otros creían.

Ahora recorría las fotografías como cualquier persona que leía la noticia desde su casa.

Si no hubiera abandonado aquel camino al terminar la carrera, quizá su nombre estaría entre los invitados.

Cerró la computadora.

Después de vacilar unos minutos, tomó las llaves y fue a la universidad.

Ya era tarde y varios invitados se habían marchado, aunque el campus seguía lleno. Elena caminó sin rumbo hasta el edificio de laboratorios.

Allí oyó una voz conocida.

—¿Elena?

Veinte minutos después, estaba sentada con Gabriel Ortega en una cafetería cercana.

La mesera dejó dos cafés sobre la mesa. Elena acercó el suyo y le agregó un poco de leche.

—¿Cómo te ha ido?

Elena rodeó la taza con ambas manos.

—Bien. Aunque... voy a divorciarme.

Gabriel se quedó quieto.

—Lo siento.

—No te preocupes.

—¿Y qué quieres hacer ahora? ¿Has pensado en volver a la empresa?

—Sí, pero...

Gabriel no sabía qué la frenaba. La miró con seriedad.

—Te necesitamos. La empresa también es tuya. Me gustaría que volvieras al frente del desarrollo de software.

—Yo...

Elena no encontraba la forma de explicar su miedo.

La inteligencia artificial avanzaba a una velocidad enorme. Ella llevaba unos seis años lejos del sector. No sabía si conseguiría ponerse al día, mucho menos volver a llevar al equipo por delante de sus competidores.

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LoveLove_MR
A este punto, la que cae mal es Elena. Siendo honestos, Adrián nunca dijo que la quería o la ilusionó, ella mantenía falsas esperanzas sola, él se hizo cargo de los bebés (porque seguramente la embarazó estando ambos ebrios. Lo tipico en este tipo de historias), no la a insultado, ni nada. simplemente no la ama, ella lo sabe, todo el mundo lo sabe y ya. Marina llegó a "quitarle el marido" (que de todas formas siempre demostró no quererla) pero. ella tampoco va por ahí insultandola o haciendose la de "Elena me trató mal 😭", simplemente la ignora.

La que cae mal es Elena por arrastrarse tanto y dejarse pisotear. A los únicos que les pone un alto son a sus hijos. 2 niños chiquitos 🤦
noris partidas: Elena le dejo los documentos del divorcio, no es culpa de ella que él. no los vio. aunque parece que quedó a su familia ir que no los viera aquí hay se formó una matriz donde Elena es la mala y Marina la Santa. donde se ha tenido que Marina es la Super héroe, y el padre se ellas que a la vez creo que no es el padre de Elena no la quiere. y los estupidos de estos hombre amigos de Adrián parecen mujeres con chismes y con mala actitud hacia Elena . tienen. un vocepto5 fundado o mal fundado ha Ia ella. en el caso que Elena fue la que le metió por los ojos a Adrián, no se justifica sus actitudes. más bien la autora debe darle rápido a los capítulos donde Elena queda divorciada del edtipido de Adrián.. me gusta el papel de Gabriel, la quiere y busca que ella se sienta bien y la protege. para mí tiene un 20 . Adrián . Marina, sus amigos y el papá de Elena y su esposa, y la suegra a los leones 😀😀😀
total 1 replies
Alicia Sanpedro
cuántos capítulos faltan para el final, lo estás alargando mucho autora, es una lástima 👏
zulay rincon: Autora querida, ¡¡¡100 capítulos!!! 😩😂 Mujer, ¿pero cuándo vamos a ver a esta protagonista sacar las garras? ¡DESTÁPELA YA, POR FAVOR! 🤣 Seguimos esperando que descubran quién es realmente, que el marido se trague sus desprecios y que la amante se lleve su buena sorpresa. ¡Ella es socia, empresaria, dueña de todo y todavía la tienen escondida como si no fuera nadie! 😭😂

Las lectoras necesitamos emociones, revelaciones y que empiece a brillar de una vez. ¡No nos haga llegar al capítulo 200 esperando lo mismo! 🤭❤️ ¡Póngase pilas, autora, que queremos ver a esa mujer en su trono! 👑🔥
total 1 replies
Alicia Sanpedro
cuántos capítulos faltan para el final, lo estás alargando mucho autora, es una lástima
Yani
☺️
Yani
Más capítulos
Maria Riquelme
Que después del divorcio, venda las propiedades que él imbecil le está dando, si quiere renuncie a las acciones o las venda
noris partidas
Elena le está dando bofetadas invisibles a todos😃😃😃así es
noris partidas
Elena le está dando bofetadas invisibles a todos😃😃😃así es
Maria Riquelme
SEBASTIAN está cambiando un poquito en el modo de tratar a ELENA, parece que se está dando cuenta de que no es como lo que hablan de ella
Maria Riquelme
🤣😂🤣😂🤣😂 JAJAJAJAJAJA como les quedó el ojo los imbeciles abandonaron una fiesta por estar cerca de ADRIAN y el está allá 🤭🤭🤭🤭🤣😂🤣😂
Rosario. Simoes Veloso
mas capitulos ests muy intrresante
Alejandra Charry
dejen de estar alargando las novelas se vuelve aburrido
Maria Riquelme
Pero si ella ya lo pidió otra cosa es que el bastardo infeliz ese no lo vió
Maria Riquelme
Los mocosos esos solo la llaman cuando necesitan algo o no está esa zorra ni el padre , porque después se olvidan de ella, ELENA, ya basta ni tu ex, ni tus hijos te merecen, déjalos de una vez por todas
Maria Cantillo
bueno así sigue el Diego odiando a Elena sin saber quien es🤣🤣🤣🤣
Gise Gava
me gusta su trama pero no me queda muy claro sus sentimientos de adrian
Maria Riquelme
El sobre con los papeles para que ADRIAN firmara el divorcio se quedó en Madrid, él lo tomo pero no lo abrió y además el ama de llaves lo metió en un cajón y el no lo supo y al otro día se fueron a México
noris partidas
seguiremos leyendo cada capítulo. a ver si ya le sale algo bien a Elena, porque hasta ahora la princesa es Marina y ella la sirvienta
Gise Gava: muy cierto
total 2 replies
BLANCA ZAPATA PEREZ
🥰
Maria Riquelme
Si mal no recuerdo SEBASTIÁN no es el amigo de ADRIÁN? Y RICARDO también me pareció haber leído su nombre como otro amigo, o me equivoco?
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