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Mi Vida Sobre Ruedas

Mi Vida Sobre Ruedas

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Completas
Popularitas:910
Nilai: 5
nombre de autor: Maria Esther

Esta es la historia de un hombre que a pesar de estar atado a una silla de ruedas, jamás perdió la fe ni su alegría por vivir. Está basada en hechos reales en más del 70% de la historia. Solo los nombres se han cambiado para evitar susceptibilidades.

NovelToon tiene autorización de Maria Esther para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Me gustó mucho el coche

Entiende, Carlos, Eloy ya casi no se acuerda de ti, te fuiste desde hace mucho tiempo, y él no merece verte así de borracho. Así que ya te estás yendo.

Por favor, Rosa, me siento mal por haberlos abandonado a Eloy y a ti, pero comprende que es muy difícil hacerme a la idea de que mi hijo nunca va a caminar. Me duele mucho su situación.

¿Y crees que tú eres el único?, he pasado cinco años sola tratando de que Eloy no se sintiera mal por tu abandono. Él cree que lo dejaste por su situación. ¿Y aun así quieres que te vuelva a aceptar? Mejor vete, deja que Eloy crezca fuerte, aunque no pueda caminar sé que podrá lograr muchas cosas.

Aunque sea, ¿puedo verlo de vez en cuando?, susurró Carlos, un poco avergonzado por su actitud.

Eloy me ha preguntado mucho por ti, ya no sabía qué decirle. Él está tranquilo, déjalo ser. De todos modos, hablaré con él. Él decidirá si quiere verte o no.

No seas tan dura, Rosa. Todos nos equivocamos, yo solo quiero ver a mi hijo.

Vete, Eloy está dor...

¡Papá!, la voz de Eloy interrumpió a Rosa, él se acercaba en su silla de ruedas.

Sí, tengo una foto tuya en el buró de mi cuarto. Ya no te vas a ir, ¿verdad?

Carlos volteó a ver a Rosa.

Ella dio un suspiro y luego dijo: Hijo, tu padre vendrá seguido a verte, pero no se puede quedar. Rosa fue tajante y firme, aunque le hablaba muy dulce a Eloy.

Está bien, mamá. Pero, ¿hoy se puede quedar a comer con nosotros?

Bueno, pondré otro cubierto en la mesa.

Más tarde...

Ya me voy, hijo, vendré seguido a verte.

Adiós, papá.

En la escuela, Eloy no la pasaba bien, sus compañeros se reían de él por su situación. Lo bueno era que Eloy sabía torearlos muy bien, y no dejaba que nada ni nadie le amargara su tierna existencia.

Su vida no era fácil, pero contaba con el apoyo de su madre, que siempre estaba presente y de Tirso, su mejor amigo. Aunque con esto no quiero decir que no tuviera amigos, claro que los tenía y muchos, pero Tirso lo acompañaba a muchas partes, a veces hasta iba al hospital con Eloy y Rosa cuando tenía cita.

Los años iban pasando, Eloy ya tenía 13 años, ahora tenía otra silla donada por una fundación que se encargaba de los minusválidos. Él ya había aceptado su realidad. A esa edad conoció a una chica casi de su edad. No fue su primer amor, pero sí su primera vez para los dos. Ellos hicieron el amor, escondidos en una habitación que Tirso le había conseguido con uno de sus amigos. No les voy a decir cómo lo hicieron, eso se los dejo a su criterio. Pero Eloy no estaba inválido de su 'hombría', solo de sus piernas.

Como cosa rara, las chicas lo seguían como abejas a la miel, a pesar de su invalidez, Eloy tenía don de gente. Su habitual alegría atraía a toda clase de personas.

Tirso era el que lo llevaba a todas partes, iban juntos a la escuela, él lo ayudaba a subir las rampas, a veces estaban muy reducidas, pero ellos se las ingeniaban.

Eloy seguía viendo a su padre, él lo visitaba de vez en cuando, ya casi no tomaba. Aunque ya no volvió con Rosa, pero su hijo era lo más importante para él.

Un día llegó Eloy muy emocionado a casa, después de presentar un examen en la secundaria.

Mamá, logré sacar el primer lugar de la clase.

Ay, hijo, cuánto me alegro por ti. Eres mi más grande orgullo. Ella se puso de cuclillas a la altura de él y lo abrazó. Te felicito, hijo. Luego, reparó en Tirso. Hola, ¿cómo estás?, gracias por traer a mi hijo.

De nada, señora, con permiso, mi mamá me espera para comer.

Ándale, y gracias de nuevo.

Eloy le estaba tomando un gusto a la música, y como pudo fue aprendiendo guitarra y piano. En sus ratos libres le cantaba a su madre.

Ella le aconsejó que entrara a un coro de la iglesia.

Eloy le hizo caso a su mamá, y en sus ratos libres iba a cantar a la iglesia. Lo hacía tan bien que pronto era solicitado por los sacerdotes de las capillas cercanas.

Eso distraía mucho a Eloy. Tirso también lo acompañaba. No podía dejarlo solo, además, a él también le gustaba tocar la guitarra.

Mira, Eloy, aquella chica no deja de mirarte, dijo Tirso con burla.

¿Qué dices?, de seguro te mira a ti.

La chica se acercó a él. Hola soy Brenda, quiero entrar al coro, ¿puedo?

Brenda tenía alrededor de 16 años, y tenía una voz afinada, así que Eloy la aceptó en el coro.

Eloy ya contaba con 18 años y seguía en los coros.

Era muy bueno en lo que hacía. Por su condición le era imposible seguir estudiando, así que se dedicó de lleno a la música.

Acompañado por Tirso, claro está. Él era su compañero a toda hora.

Aun así, él no se quejaba, al contrario, siempre tenía una sonrisa en su rostro.

Rosa se sentía muy orgullosa de su hijo, y Clarisa del suyo.

Un día, Carlos llegó con una sorpresa para su hijo.

Hola, papá, estaba preparando los cantos para la misa de mañana.

Me parece bien que te ocupes en algo importante, y como supongo que batallas mucho para trasladarte a la iglesia o a donde vayas, te tengo un regalo.

¿De qué se trata, padre?, no me tengas en esta incertidumbre.

Entonces, Carlos empujó la silla de su hijo hacia el exterior.

Luego, le dio las llaves del auto, es todo tuyo. No es muy nuevo, pero servirá para tus propósitos.

¡Oh!, gracias, papá.

Yo puedo enseñarte a manejar, dijo Tirso, también emocionado por su amigo.

La única que no estaba conforme era Rosa.

¿Cómo se te ocurre regalarle un auto a Eloy?, ¿acaso quieres que se mate en esa cosa?

No le va a pasar nada, él aprenderá a manejar, no debes preocuparte.

¡No estoy de acuerdo!, jamás aceptaré esto, ¿me oíste?, ¡jamás!

Gracias de nuevo, papá, me gustó mucho el coche.

1
Mary Ney
Excelente historia
Esther: gracias
total 1 replies
Mary Ney
Muy bonita historia aunque triste, el egoísmo de Lupita no dejó ser feliz Eloy tristeza que el Elena no se dieran oportunidad el quizás hubiese vivido más. hasta nueva historia
Mary Ney
Que triste vida la de Eloy y Elena no le dio un poquito de felicidad☺️
Mary Ney
Todo cae por su propio peso Elena revisa Eloy cura sus llaga y que malo que no acepta Eloy por tu condición
Mary Ney
Que triste no es correspondido☺️
Mary Ney
Ojalá Elena empiece a sentir cosas por el tenga un niña se casen ☺️
Mary Ney
Elena y Eloy tenga su historia se lo merecen han sido amigos siempre ☺️
Mary Ney
Más capítulos por favor☺️
Mary Ney
Elena y su amigo serian pareja☺️
mariela
Comienzo esta nueva novela con esta trama parte real veremos que pasa con Eloy después de su nacimiento.
Suerte y éxito Maria Esther.
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