NovelToon NovelToon
La Pasajera Del Asiento Trasero

La Pasajera Del Asiento Trasero

Status: En proceso
Genre:Terror / Amor prohibido / Venganza
Popularitas:186
Nilai: 5
nombre de autor: Maria Esther

Victoria Adame García regresa del más allá para cobrar venganza. Polo Hernández no comprende que está pasando, pero siente una presencia extraña dentro de su coche.

NovelToon tiene autorización de Maria Esther para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Rápido, es un infarto

Al día siguiente, el alma de Victoria y su jefe visitaron a Noelia.

Ella estaba por salir, extrañamente una vecina decidió visitarla.

Disculpa que haya venido sin avisar, ¿me podrías ayudar a bajar a mi gato?

Claro que sí, estaba por salir, pero no pasa nada si llego un poco tarde.

Gracias, vecina.

Ya sabes, en cuanto caiga al suelo, tú entras en ella, yo te ayudaré en todo durante un mes, lo demás depende de ti. Y recuerda, tienes seis meses, después de ese tiempo tu alma será mía, hayas cumplido tu venganza o no. Y esta chica seguirá su vida como si nada hubiera pasado. Claro, ella no se acordará de nada.

Está bien.

¿Lista?

Sí.

Noelia caminaba detrás de la vecina, cuando de pronto se llevó la mano al pecho. Un dolor fulminante le llenó el pecho.

Sin que su vecina se diera cuenta cayó al suelo, Victoria aprovechó para entrar en ella.

Al no recibir respuesta la vecina se volvió, solo para encontrar a Noelia en el suelo. De inmediato llamó a una ambulancia.

Rápido, es un infarto.

Los médicos la trataron tan pronto llegó ella.

Le pusieron una mascarilla de oxígeno.

Doctor, el pulso bajó, la perdemos.

Una enfermera le inyectó algo al suero por órdenes del doctor.

El corazón dejó de latir.

Rápido, cardioversión eléctrica, no puede irse.

Los toques se dieron despacio por varios segundos.

Hasta que la raya en la máquina se volvió e. líneas que subían y bajaban.

Resultó; está viva, dijo uno de los doctores reunidos ahí.

Los doctores se secaron el sudor, Noelia respiraba acompasadamente.

El doctor salió a dar el informe a la vecina que la había acompañado.

Noelia está fuera de peligro. Mañana la daremos de alta si sigue así.

¡Oh!, gracias a Dios. ¿Me puedo quedar con ella esta noche?

Bueno, pero no hay camas disponibles para los familiares.

No importa, me quedaré en la silla.

Como prefiera.

La vecina se quedó con Noelia, y el alma de jefe también estaba allí.

Esa noche, la vecina sintió un frío gélido, como si una presencia extraña estuviera ahí.

Ella no veía a nadie, pero lo sentía.

Noelia dormía plácidamente. Pronto la vecina se durmió también.

Mañana mismo te despiertas, ya estás lista para tu venganza. Tu vecina te va a llevar a tu casa, y ya tú sabrás lo que haces. Ya sabes, yo estaré contigo alrededor de un mes, tal vez menos.

De acuerdo, aunque no me gustan las flores aprenderé, con tal de vengarme de ese malnacido.

Entonces, te veo mañana, adiós...

Al día siguiente, Noelia abrió los ojos. El doctor la visitó muy temprano.

¿Cómo se siente?, dijo.

¿Qué me pasó?, preguntó Noelia sin recordar nada del día anterior.

Pues casi nada, susurró el doctor, casi se nos va, le dio un infarto, afortunadamente, logramos reanimarla.

Ah, ok, gracias, doctor.

Aquí está su alta, ya se puede ir, y por favor, trate de no acelerarse, lleve la vida con calma.

Eso haré, doctor.

Gracias a Dios que ya estás bien, me diste un susto, dijo la vecina.

Perdón, no fue mi intención, a propósito, ¿qué pasó con el gato?

Séfora, la vecina, abrió mucho los ojos... ¡El gato!, con el susto me olvidé por completo de él.

No manches, ja ja ja ja.

Ja ja ja ja, ambas mujeres rieron y el doctor se unió a ellas.

A partir de ese momento ellas se hicieron inseparables, uña y mugre, como se dice vulgarmente.

Una semana después...

Tengo que abrir la floristería, lleva una semana cerrada.

¿Sabes que mi jefe me corrió por faltar el día que te dio el infarto?, dijo Séfora sin pena alguna.

No le digas. Lo siento.

No te preocupes, ya estaba por mandar al diablo el trabajo, y a mi jefe, es insoportable.

"Pues mándamelo, acá le doy un correctivo", dijo el alma jefe de Victoria, perdón, Noelia.

Cállate, dijo Noelia.

Fue un decir, no es verdad, dijo Séfora.

Noelia la vio por unos segundos y luego, rio a carcajadas; perdón, no quise callarte.

Séfora se echó a reír también.

Vamos a ponerle un nombre al alma del jefe de Noelia.

Mm, Saúl, ¿les parece bien ese nombre?

¿Cómo ves si trabajas conmigo?, te pagaré bien, solo no me hagas caso si me ves hablando sola, es mi costumbre.

¿Me estás ofreciendo trabajo?, dijo Séfora, incrédula.

Sí, ¿sabes armar un ramo?

Por supuesto que sí, mis padres, que en paz descansen, hacían ramos para venderlos, pero en menor cantidad, solo por pedido. Ellos me enseñaron, pero al morir ellos, yo no quise seguir us pasos y me dediqué a otra cosa.

Bueno, pues ahora tendrás la oportunidad de seguir sus pasos, me ayudarás a mí, será divertido, ¿aceptas?

Hecho, dijo Séfora, dándole la mano.

Pues entonces, vamos, dijo Noelia. ¿Sabes manejar?, no me siento con ánimo de hacerlo.

Sí, yo manejo, Séfora extendió la mano para recibir las llaves del auto. Tú me guías.

"Pues vamos", Saúl se sentó en el asiento trasero.

A Séfora le llegó el olor a azufre que emanaba de Saúl, aunque no lo veía.

¿Qué pasa?, dijo Noelia.

Huele raro, ¿no se te hace?

Ha de ser el drenaje que entró por la ventana, ciérrala y prende el clima.

Un rato después, ya está.

En una hora llegaron, curiosamente todas las flores se encontraban en perfecto estado.

¡Qué hermoso lugar!, Séfora no pudo evitar admirarse. Había flores de todos tipos, tamaños y colores. Todas eran hermosas.

¡Wau!, no sabía que tenía un lugar como este, quiero decir que bueno que no se marchitaron, el abono es muy bueno.

Séfora la miró por unos segundos, pero no dijo nada.

Jajaj, no me hagas caso, así soy.

Ese día fie de mucho éxito, las flores que duraron toda la semana sin agua ni abono se vendieron como pan caliente.

Séfora se sentía a gusto en ese lugar, aunque un poco extraña. Había cosas que no entendía, como cuando Noelia hablaba sola, al parecer lo hacía sin acordarse de que ella estaba presente.

Así las cosas, pasaron quince días. Saúl se despidió, recuerda que solo tienes 6 meses a partir de hoy, te facilitaré tu encuentro con Polo, pero no puedo hacer más.

Está bien, nos vemos en seis meses.

¿Cómo dices?, dijo Séfora volteando a ver a su amiga.

Nada, estaba pensando en voz alta.

Bueno.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play