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¿A Dónde Vamos?

¿A Dónde Vamos?

Status: En proceso
Genre:Dominación / Equilibrio De Poder / Doctor / Apoyo mutuo / Romance
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Fer.

Grace, estancada en el desempleo y la monotonía, decide arriesgarlo todo por una conexión virtual de años. Junto a su mejor amiga, cruza la frontera para conocer a Noah, un dedicado estudiante de medicina que vive consumido por la exigencia de sus guardias hospitalarias. Aunque Noah queda cautivado al ver que ella es más hermosa en persona de lo que imaginó, no está dispuesto a comprometerse: su carrera es su única prioridad. Sin embargo, la química física y emocional pronto desbarata sus planes. ¿Podrán construir un futuro real o simplemente el trabajo consumirá a un lado?

NovelToon tiene autorización de Fer. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Parte 4

Noah

—¿Por qué la llevaste a su casa? —Laura me presionaba desde el asiento del copiloto, cruzada de brazos, con esa expresión que ya me sabía de memoria.

—Porque ellas son extranjeras. Deben sentirse bien en un país desconocido —respondí sin mirarla, con el tono neutral que usaba para no explotar.

—¿Y? A ti no debería importarte eso.

Fue ahí cuando detuve la camioneta. El cansancio de su berrinche, su tono posesivo, esa necesidad de marcar territorio que no le pertenecía... me colmó.

—Mira, Laura —empecé, con la voz baja, pero firme, mirándola de reojo—. Tú y yo intentamos algo en su momento. Te dejé en claro que no logré sentir nada. Que me disculpaba... y que si querías, me podía alejar.

Hice una pausa. Ella no dijo nada. Solo frunció los labios.

—No me puedes buscar un problema como si fuéramos pareja, porque no lo somos. Y no creas que no sé qué te estás comiendo a alguien. No me metas en esa pelea mental que te hiciste con ella... porque noté tu forma de ser con ellas. —Giré hacia ella por completo—. No quiero nada contigo. Y dudo mucho que quiera algo contigo en el futuro.

Mi voz fue lenta, clara, sin rabia... solo con la verdad que venía aguantando desde hacía rato.

Y era cierto.

Yo me había sentido en el cielo con Grace.

Su energía, su risa, la forma en que se movía sin esfuerzo, como si llevara la música en la piel.

Era hermosa.

Era una mujer que, sin duda, lograría muchas cosas.

Pero no lograba procesar del todo lo que me había hecho sentir cuando bailamos. Porque en esa primera canción... se movió como una diosa. Y mi cabeza empezó a llenarse de pensamientos que no debía tener. Pensamientos que no eran propios de un amigo.

Cerré los ojos un segundo. Respiré hondo, como si el aire pudiera apagar ese incendio silencioso que se me había encendido en el pecho.

Volví a poner el carro en marcha, en silencio, y dejé a Laura en su casa sin hablar más. Ella se bajó con un azote de puerta que retumbó como un grito no dicho.

Yo solo apoyé los brazos sobre el volante y dejé caer la frente sobre ellos.

Habían sido demasiadas emociones por hoy.

Demasiadas para una sola noche.

Al día siguiente me levanté temprano para sacar a las chicas a desayunar, aunque Grace me había dicho que era madrugadora... no estaba seguro de si aquí también lo sería.

No había podido dormir.

Solo pensaba en ella.

En sus movimientos, en su rostro sonriendo, en cómo nos conocíamos...

Recordaba esas noches donde nos quedábamos jugando mientras ella me echaba cuentos de las cosas que le pasaban, como si el tiempo no existiera.

No supe cuándo me acostumbré a su voz, a su manera de expresarse, siempre mucho más animada que yo. No me daba cuenta de que tenía mil cosas en la cabeza hasta que ella se quejaba por alguna nimiedad, como si con eso también aligerara lo que yo cargaba.

Creo que, de alguna forma, nos fuimos acercando tanto... que nos volvimos muy buenos amigos.

Pero también vi cómo se confundía conmigo.

Cómo, a veces, me gustaba coquetearle, y cómo ella se enojaba porque decía que esa necesidad mía de solo tenerla como amiga, pero a la vez tenerla confundida, la desgastaba.

De hecho, dejamos de hablarnos durante meses por esa razón. Y eso aún pesaba en mí.

—Ya voy —escuché la voz de Emma. Cuando entré, la vi con una pijama gigante, el cabello desordenado recogido con una coleta improvisada y unas bolsas debajo de los ojos que delataban la noche anterior.

—Eres tú... ¿extrañabas a Grace o qué? Qué madrugador —bostezó mientras se alejaba, arrastrando los pies por el suelo y tocando una puerta más adelante.

Me dejaron pasar y cerré la puerta tras de mí.

—¿No están despiertas? —pregunté, bajando un poco el tono para no molestar.

—Yo voy a dormir hasta el mediodía. No puedo sobrevivir a ese trasnocho. Grace... —sonrió con cierto aire cómplice mientras señalaba la puerta—. Ella sí quiere salir, pero quiere desayunar aquí. Luego los veo —bostezó de nuevo antes de desaparecer en la habitación.

Me quedé solo en la sala.

Miré a mi alrededor.

El lugar era lindo, con unos muebles bonitos y detalles cálidos que, aunque no eran el estilo de Grace, se sentía como algo que ella apreciaría. Hogareño.

Entonces la escuché.

—Emma, ¿quién era? —preguntó la voz de Grace desde el pasillo.

Y luego la vi.

Salió con una toalla envuelta a su cuerpo, apenas cubriéndola lo justo. El cabello mojado, suelto, cayendo en ondas desordenadas por sus hombros.

Se detuvo al instante al notar mi mirada fija en ella.

Ambos nos quedamos mirando.

Y en ese segundo, vi cómo su rostro se encendía, rojo hasta las orejas, hasta el cuello. Como un incendio tímido e inevitable.

Se volteó rápido. Y, sin querer, me regaló una mejor vista de su espalda.

Ella lo notó.

Y sin decir una sola palabra, se volvió a encerrar en el baño.

No sé cuánto tiempo pasó.

Pero cuando volvió a salir, no me miró.

Simplemente se metió en otra habitación, sin una palabra.

Me dejé caer en el sofá, echando la cabeza hacia atrás, mirando el techo, intentando no pensar en nada.

¿Por qué Emma no me había dicho que se estaba bañando?

Pude haber esperado afuera, cualquier excusa para no ver lo que vi.

Pero ya estaba grabado en mi cabeza. Y eso era más fuerte de lo que quería admitir.

Necesitaba calmarme.

Respirar.

Y concentrarme en lo que se suponía sería una salida tranquila.

Unos minutos después, escuché su voz detrás de mí.

—Bien... discúlpame por antes. No sabía que vendrías tan temprano —dijo Grace mientras salía, esta vez con ropa cómoda, una camiseta blanca ancha y shorts. Aún se secaba el cabello con una toalla.

—Te dije que iba a madrugar —le respondí, intentando mantener la calma, como si no la acabara de ver casi desnuda.

—No creí que tanto —contestó con una sonrisa tímida, secándose las puntas del cabello con suavidad.

Siempre me había llamado la atención su cabello ondulado, desordenado de forma natural, como si fuera parte de su personalidad. Antes de poder pensar en lo que decía, simplemente lo solté.

—¿Te ayudo a secarte el cabello?

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Maria Elena Martinez Lazaro
Tenía que pasar esto para que Noah reaccionara
Maria Elena Martinez Lazaro
Sabía que esto iba a pasar solo se iban a vivir así sin conocerse bien y sin Noah tener claro lo que siente por ella, ya que Grece si está segura de su amor hacia él , Pero para Noah es más importante su carrera que Grece . que lastima que esto vaya a terminar mal
Maria Elena Martinez Lazaro
Grace no debería de pensarlo mucho y quererte ahí, no viviendo con Noah ni que te mantenga , de pronto en esa cuidad te va mejor y consigas un buen trabajo y de paso miras si tú relación con Noah pueda funcionar
Maria Elena Martinez Lazaro
Hola querida autora fer que pena si te incómodo con mi comentario Pero la verdad no entendí bien este capítulo no se quiénes son estos nuevos personajes de la historia si estábamos leyendo la de Grace y Noah entonces quien es Lía y Harold?
Maria Elena Martinez Lazaro: A ya, yo si decía que estaba perdida , pero se ve super buena ya la quiero leer me podrías decir si la vas a subir por esta app porque quedé con ganas de leerla, Gracias por la aclaración y bendiciones
total 2 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente la historieta Díos te bendiga querida Fer y que sigas cultivando ese talento maravilloso que te ha regalado
Fer: Muchas gracias 🥰
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Gracias autora Fer , bendiciones 👏👏👏👏
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