Sin descripción dejen que cada linea tome vida...
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4..
Estella estaba en su habitación mirando el regalo de Dante, pues las joyas tenían el color de los ojos de este, sujeto él. Collar para observarlo y decir.
-Dante... - sonríe - eres tan loco que me causa intriga que más harás..
Mientras la joven decía esto, en el palacio del príncipe heredero, este escuchaba y observaba lo que la joven decía, lo que le provocaba querer ir hasta la habitación de este y hacerla suya, pero sus locas ideas fueron interrumpidas por su escolta.
-Príncipe heredero, no cree que es de mala educación espiar a una joven así... - señala una piedra mágica..
-No, y si fuera así no me interesa.. - ríe - además no dicen que terreno sin dueño no es de nadie, así que tengo que encontrar la manera de que todos sepa que soy su único dueño
Dante procede a sujetar una capucha para saltar desde su ventana.
-Majestad no pida salir por la puerta..
Grita el guardia para seguirle y tomar unos caballos.
-Vamos, visitaré esta noche a mi futura esposa..
-Eso no es acoso... - le vuelve a decir su guardia
-ya te dije que hasta que no sea mía no estaré tranquilo, cualquier niño con la nariz llena de mocos me la querrá quitar..
Su guardia no le quedo de otra más que seguir a su maestro, quien galopaba a toda velocidad, pues la mansión del Barón quedaba un poco lejos en la ciudad imperial.
Estella por su parte ya se encontraba recién bañada y lista para dormir, a lo que procedió a pagar las velas de su habitación, y recostarse hasta que escuchó un ruido extraño en su balcón, a lo que cerró los ojos para sentir como alguien se sentaba en la cama y le decía.
-De que no estás dormida y sé que sabes quien soy...
Estella sentían palpitar su corazón, pues si el aroma que desprendió ese hombre era el del príncipe heredero, quien estaba sentado a su lado y observaba el rostro de la joven, quien abrió sus ojos y con una voz melosa dijo.
-Majestad.. Qué honor tengo yo para que me visite a tan altas horas de la noche y en privado.. - se sienta para observar esos ojos azules que la miraban tan detenidamente.
-Vine a dejar marcado lo que es mío.. - susurra para acercarse a ella...
Estella sonríe un poco para después colocar su rostro serio y empujarlo un poco.
-marcado qué acaso soy una vaca o una mula que deba tener alguna marca - dice sería
-No exactamente, pero sí serás mi mujer.. - la sujeta de la cintura atrayendo la hacía a él.-pronto serás solo mía y.. - hunde su nariz en el cuello de Estella - qué rico aroma tienes..
-Gracias majestad pero sí ya dejo de manosearme me podría soltar.. - aparta la mano de este de su cadera
-pero no puedo contenerme..
El guardia quien estaba fuera de la ventana reía por lo que ambos decían, hasta que escuchó una bofetada bastante fuerte, a lo que se asomó, mirando al príncipe en el suelo y a la joven sentada en la cama.
-le dije que alejara esa mano larga.. Seré suya hasta el matrimonio, por lo tanto, no debe tocar más..
Dante quien solo mostró una sonrisa de satisfacción se levantó y dijo.
-casarse, bien haré que mi padre nos dé el matrimonio lo más pronto posible, en cuanto a lo de mi mano larga, acostumbres porque esas caderas darán vida a mis bebes... - este se levanta para acercarse y robarle un beso y luego volver a saltar por el balcón.
Estella quien miro eso observó al guardia soltar un suspiro y seguirle, para ella quedarse sola, mientras acariciaba sus labios.
-Estúpido príncipe.. ¿Qué se cree?.. Al decir que me marcaría..
Por la mañana Estella se levantó escuchando un revuelo en la sala, donde estaba su familia discutiendo con alguien, por lo que se apresuró y observó que era su padre discutiendo con su abuelo, quien había llegado.
-abuelo..
Grita Estella para calmar a los ancianos quienes discutían por cualquier motivo.
-Mi querida Estella.. ¿Cómo has estado mi niña?...
Pregunta el padre de su padre, quien solo la abrazaba.
-Bien abuelo y qué sorpresa verlo... - mira a su padre quien se había sentado y sujetado su taza de café de una manera nerviosa.. - ¿por qué discutían?..
-por nada cariño.. - responde el padre
-porque su majestad me mando una carta para volver a la ciudad imperial, ya que tenía la intención de que su hijo desposara a una de mis nietas y aquí tu padre se reusá aceptarlo.
-Pues yo si acepto.. - responde Estella - además de ser una oportunidad de pertenecer a la realeza, es una oportunidad para que varios de nuestro negocio se levanten aún más..
-exactamente cariño..
Responde el anciano para solo ver a su hijo asentir y decir.
-Si le. Sucede algo a mi querida hija, toda la culpa será tuya.. - precede a llorar y se va
-qué dramático se volvió..
Estella escucha decir a su abuelo, por lo que ríe y dice.
-es comprensible abuelo, soy su hija... Además, mi hermano aún sigue en las fronteras y en la academia no puede estar aquí y mi hermana pues ella es otra cosa..
El anciano solo asintió para decirle que debía prepararse e ir con él al palacio para saludar a su amigo él emperador, pero antes se pudieran marcharse la sirviente se acercó para decir.
-disculpen, pero en la puerta está un joven llamado Marco y dice venir a ver a la joven Estella.
Estella sintió que la sangre se le bajaba a los pies, pues no pensó que ese idiota viniera el mismo, ya que lo que recuerdo mando a sirvientes para dejar un presente, la joven obserco a su abuelo y dijo.
-Déjalo pasar - sujetando el collar que tenía en su cuello, pues era el regalo de Dante.
Su abuelo le dijo que la esperaría en el carruaje para poder irse juntos, Estella asintió para esperar en la sala al joven Marco, quien entró junto a dos sirvientes y un ramo de flores.
-Buenos días tenga señorita Estella…
-Buenos días tenga joven Duque Marco - hace una reverencia
-por favor olvide las formalidades..
Estella coloca un rostro serio para decirle.
-no puedo y no debo, ya que no somos cercanos, así que es mi deber respetar la jerarquía.
Esta do su abuelo en el carruaje, observó y escuchó el venir de un carruaje muy rápido, y ahí vio el carruaje del príncipe heredero el cual tenía el emblema de una serpiente, mienstras el carruaje deslumbra a por el lujo, el anciano sonrió y se va bajo para ver tal espectáculo.