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CONTRATO CON EL ROCKSTAR: EL PRECIO DE ENAMORARSE

CONTRATO CON EL ROCKSTAR: EL PRECIO DE ENAMORARSE

Status: Terminada
Genre:Aventura de una noche / Embarazo no planeado / Casarse por embarazo / Matrimonio arreglado / Mi novio es un famoso / CEO / Completas
Popularitas:75.4k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Yazz García

Sofía y Nathan siempre fueron mejores amigos… hasta que una noche de impulso lo cambió todo. Ahora, atrapados entre secretos, rumores y un contrato absurdo que los obliga a casarse, deberán enfrentar emociones que nunca imaginaron.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Claramente me siento del asco

...CAPÍTULO 4...

...----------------...

...SOFÍA RÍOS ...

El camino de regreso fue silencioso.

Las luces de la ciudad se reflejaban en los vidrios del auto, y podia percibir la lluvia próxima.

Yo iba recostada contra la ventana, observando las calles que pasaban rápido, intentando no pensar en todo lo que acababa de pasar.

Leo mantenía la mirada fija en la carretera, y yo sabía que estaba conteniéndose para no decir lo que pensaba.

Y eso, precisamente, me estaba volviendo loca.

—Puedes decirlo, ¿sabes? —murmuré al fin.

—¿Decir qué? —preguntó sin apartar los ojos del camino.

—Deja de fingir demencia como lo hizo Emma. Dímelo de una vez, Leo. Quiero saber qué piensas realmente.

Él soltó un suspiro, de esos que suenan a advertencia.

—¿De verdad quieres saberlo, Sofía?

Asentí.

Leo bajó un poco la velocidad y se acomodó en el asiento.

—Bien —dijo, sin rodeos—. Metiste la pata. Hasta el fondo.

Lo miré de reojo, y aunque dolía escucharlo, sabía que no lo decía con crueldad.

—Sí… ya lo sé —susurré.

—No, Sofi —continuó, con tono firme pero calmado—. No lo digo solo por ti. Esto no es solo tu carga. Nathan también tiene responsabilidad. Los dos la tienen. Pero las cosas no van a ser fáciles de ahora en adelante.

—¿Por qué lo dices así?

—Porque lo que pasó no se queda en ustedes dos —explicó, girando apenas la cabeza para mirarme un segundo—. Va a afectar a todos. A Alex, a la banda, a su carrera… y a ti también.

Bajé la mirada, apretando los dedos sobre mi bolso.

—No quería que pasara así. No fue planeado.

—Lo sé —dijo Leo, con voz más suave—. Y no te estoy juzgando. Créeme, he hecho cosas peores en mi vida. Pero tienes que entender que lo que le hiciste a Alex… está mal, Sofi. Muy mal. Y no sé si él va a poder perdonarlo como si nada.

Sentí un nudo en el estómago, una punzada de culpa que me dejó sin aire.

—Lo sé —repetí, apenas en un hilo de voz.

Leo se acomodó mejor, sus manos firmes en el volante.

—Además, esto no es solo un problema entre ustedes tres. Si esto se hace público, los medios van a destrozarte. No van a tener piedad contigo. Y Nathan… bueno, Nathan puede perderlo todo.

—No quiero arruinarle la vida —dije, mordiéndome el labio—. No quiero arruinarle nada a nadie.

Leo me lanzó una mirada rápida, llena de compasión.

—No lo estás arruinando, Sofi. Solo… tienes que asumirlo. Eres una mujer fuerte, siempre lo has sido. Has demostrado que puedes con todo lo que te propones. Pero sí —se encogió de hombros—, esto nos tomó por sorpresa a todos.

Guardé silencio, mirando por la ventana. La lluvia empezó a caer, y las luces del semáforo se reflejaban en las gotas como si el mundo también llorara un poco conmigo.

—No tienes que sentir vergüenza —añadió él—. Estás embarazada, y eso no tiene nada de malo. Pero sí debes hablar con los chicos. Cuanto antes. Antes de que esto se te salga de las manos.

Tragué saliva.

—¿Y si los pierdo a los dos?

Leo respiró profundo, luego respondió:

—Cómo sea va a pasar que pierdas a uno de los dos, o a los dos. Lo más probable es que Alex te mande al carajo. Pero no sabrás nada hasta que lo enfrentes.

Me quedé callada, con las palabras dándome vueltas en la cabeza.

Él tenía razón, como casi siempre.

—No sabes cómo te lo agradezco, Leo.

—No tienes que agradecerme nada —respondió con suavidad—. Eres familia, Sofi. Aunque a veces parezca que solo apareces cuando hay drama, desde que te mudaste, pero igual te queremos.

—Wow, gracias por recordármelo —le respondí con ironía.—se nota que me guardas rencor por irme de casa. 

—Solo digo la verdad y mira, por lo menos no llegaste con un tatuaje de dragón en la espalda y que te volviste parte de alguna mafia o algo así, eso sería más difícil de explicar.

—Podría hacerlo —replico—, suena más fácil de esconder.

Leo soltó una carcajada que alivió un poco el ambiente.

Cuando el auto se detuvo frente a mi edificio, suspiré. Las luces del vestíbulo estaban encendidas, y todo estaba en calma. Me quedé un momento en silencio, con la mano en el bolso, sin saber si bajarme o seguir ahí.

—Gracias, Leo. Por no juzgarme, ni tratarme como a una niña.

Él sonrió levemente.

—Ya tengo a dos niños en casa que hacen eso por ti.

Solté una risa suave.

—¿Intentando ser gracioso?

—Siempre —dijo con una sonrisa—. Pero si me sigues interrumpiendo, te cobro la tarifa de consejero familiar.

—¿Y cuánto es eso?

—Un día con tus sobrinos. Eres una excelente niñera de esos “terrenator”.

—No pienso pagarte con ser la niñera de tus energéticos y nada controlables hijos, Leonardo.

—Ya veremos, Sofía. —me dijo de forma retadora que de cierta forma me causó mucha gracia.

La tensión se disolvió un poco. Por unos segundos, todo se sintió normal otra vez.

—Sofi —dijo, más serio—. Pase lo que pase, sabes que puedes contar conmigo, ¿verdad?

Asentí, mordiéndome el labio.

—Lo sé. Gracias, de verdad.

Él sonrió.

—Ahora, antes de que me ponga sentimental, bájate y dile a Nathan que no me haga viajar hasta donde esté para partirle la cara si te hace sufrir.

Solté una risa cansada.

—Sí, claro. Lo asustarías con tus amenazas de papá moderno.

Leo levantó una ceja.

—¿Papá moderno?

—Sí, de esos que hacen yoga y escuchan Coldplay para calmarse —le dije.

—Primero muero.

Pero justo cuando iba a despedirme, mi celular vibró en la mano.

El nombre *“Alex ❤️”* apareció en la pantalla.

Suspiré.

Leo miró el teléfono y luego a mí.

—Bueno… y hablando del diablo —comentó Leo, arqueando una ceja.

—Cállate —le dije, rodando los ojos.

—Solo digo la verdad. —Sonrió divertido—. Respira antes de contestar.

Le lancé una mirada fulminante. 

—Vete, Leo.

—Sí, sí, ya me voy.

Negué con la cabeza, medio sonriendo, medio queriendo llorar.

—Buenas noches, Leo.

—Buenas noches, Sofi. Y recuerda… puedes contar conmigo. Siempre.

Asentí.

Lo vi alejarse mientras yo subía la mirada al cielo, exhalando con cansancio antes de contestar la llamada.

—Hola, amor —saludó la voz de Alex, tan suave que me aflojó los hombros.

—Hola… —respondí apenas, intentando sonar natural.

—¿Te desperté? —preguntó.

—No, recién llego de la cena después del trabajo.

—Allá debe ser tardísimo, ¿no? —dijo, mirando algo fuera de cámara—. Aquí en Seúl ya es de mañana. Nos queda el último concierto esta noche y terminamos la gira.

—Qué bueno —respondí, jugando con un mechón de mi cabello.

Su sonrisa llenó la pantalla.

Dios, lo extrañaba.

Su forma de mirarme, ese brillo tranquilo en los ojos, la voz ronca al despertar.

—Te extraño —dijo él.

—Yo también —susurré.

De pronto, una cabeza se asomó detrás de él.

Cabello rubio oscuro, algo desordenado y sonrisa descarada.

Nathan.

—¿Estás hablando con Sofilopiii? —preguntó con tono burlón.

Alex rió.

—Sí, pesado, estoy hablando con Sofilopiii.

Nathan se inclinó frente a la cámara.

—¡Hola, enana! No te preocupes, en un par de días vuelvo a fastidiarte en persona.

Rodé los ojos.

—No lo dudo —le respondí.

—Ya, quítate —dijo Alex, empujándolo entre risas—. Anda a molestar a los demás, hombre.

—Ustedes se ponen muy melosos —gruñó Nathan, alejándose—. Me van a subir el azúcar.

Ambos rieron, y ese sonido tan familiar me partió el alma en dos.

Porque los dos eran mis personas y entre ellos estaba yo, con un secreto demasiado grande como para seguir respirando tranquila.

—Te amo, Sofi —me dijo Alex, cuando volvió a quedarse solo en cámara.

Tragué saliva.

—Yo también, Alex.

Nos quedamos unos segundos más, mirándonos sin hablar.

Hasta que la llamada terminó.

El silencio volvió.

Solo quedaba el eco de su voz en mi cabeza…

y la imagen de Nathan sonriendo.

...----------------...

...Dylan Vega...

De veintiún años, es el guitarrista principal de ASTRA, un talento silencioso cuyo mundo siempre parece girar alrededor de una melodía que solo él escucha. Callado pero intensamente creativo, transmite más con un riff que con cien palabras, y esa pasión por la música es lo que lo convierte en el equilibrio del grupo. Dylan suele ser quien baja la tensión, el que piensa antes de hablar y mantiene la paz cuando todo se sale de control. Mantiene una relación abierta con Carolina Méndez, un acuerdo libre que funciona para ambos y que refleja su espíritu práctico, poco dramático, casi filosófico.

1
Almu Dena
me parecióarsvillo y con grandes y profundas enseñanzas
Juana liliana Rosas
excelente
Ebida Marina Sanchez Lima
Es obvio Sofía. Mujita si no hubieses abierto las piernas. El no t lo fuera metido 🙄🙄🙄
Ebida Marina Sanchez Lima
🤔🤔🤔🤔 ESRA TIPA es una mongólica. Inmadura
Blanca Santini
me gusta mucho esta historia y la estoy disfrutando mucho de principio a fin, así como disfruté la primera parte un contenido que tiene de todo un poco y mucha reflexión... muchas gracias y bendecido día 🙏
Sandra Patricia Ramirez Linares
super me encanto
Maria Dejesus Fernández
a mi a veces me pareció muy injusta y egoísta Sofía con Nathan.mevencanto la lectura.felicidades escritora ☺️
Liliana Flores
Ps mucho amor, no creo, no lo hubiera engañado si en realidad lo amara
Liliana Flores
Eso de firmar contratos, viene de familia creo que Emma no le contó todo para que la historia no se repitiera /Speechless/
Carina Alanis
Gracias yess la ame de principio a fin 😭😭
DC
hola felicitaciones por esta historia ☺️ aunq me hubiese gustado q ellos qdaran juntos peroooo bueno la historia fue otra, de igual manera me gusto 💐💐💐
Candelaria Ortiz Reyes
gracias como dices fue sube y baja entonces sí dudo mucho la novela para que terminaras pero bueno al final ya tenemos el final gracias por ponerlo y mucha suerte para la próxima
GRACIELA CORONADO
si a mí también me gustaría la historia de Angela y Asher 👏👏👏
Elvia Morales
hermosa historia me atrapo demasiado seria bueno la historia de angela y asher felicitaciones escritora👏👏👏👏
Yanet Cristina Vilugron Salazar
Me gusto la historia, felicidades autora excelente novela 👏👏👏👏
meidi aguiar
excelente historia amiga llore me moleste pero al final siempre por los hijos tenemos que llevar una buena relación para que ellos estén bien y felices
Jaini Ball Nuñez
la verdad luego de la primera historia se esperaba algo.muy bueno de esta pero no tuvo nada de coherencia
Vanina Herrera
hermosa historia, me encantó ❤️
Vanina Herrera
excelente
Jiskah Basti
Me gustó mucho la historia me gustaría leer la historia de Ángela y Asher
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