NovelToon NovelToon
El Corazón del Villano

El Corazón del Villano

Status: Terminada
Genre:Timetravel / Reencarnación / Reencarnación(época moderna) / Completas
Popularitas:526
Nilai: 5
nombre de autor: sang senja

Amelia Geraldi fue la princesa de la mafia más temida de su país. Pero una noche, después de leer hasta el amanecer una novela sin remitente, se quedó dormida... y despertó en el cuerpo de la secundaria que muere en el primer acto.

Ahora es Amelia Sandoval, una chica de diecisiete años con cara de muñeca, una familia que ya no la reconoce y una protagonista de lágrimas fáciles que se las arregla para que todos la compadezcan. Peor aún: el hombre que mandó a matar a su nueva identidad sigue ahí. Adrián William, el villano de la historia, frío, brillante y obsesionado con proteger a la heroína, la tiene en su lista negra.

Lástima para él. Esta vez, la presa sabe disparar.

Entre pistolas, intrigas escolares y un tigre blanco que ya muerde, Amelia decide reescribir el final que odió. Lo que no esperaba era que el mismísimo villano empezara a mirarla a ella.

¿Quién cazará a quién cuando el corazón del villano esté en juego?

NovelToon tiene autorización de sang senja para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Algo raro en la protagonista

—Ay, Lia, qué bueno que ya estés bien —dijo Sofía con una sonrisa incómoda, asomada por detrás de la espalda de Sebas—. Pero no deberías tratar así a Sebas.

Amelia le echó un vistazo rápido a la chica. El ceño se le frunció de inmediato.

¿Así que esta es la protagonista?

No sabía por qué, pero algo le dio muy mala espina.

Hasta en su mirada noto algo raro. Es como si quisiera decirme: "¿Por qué volviste? Deberías haberte muerto en ese accidente".

Amelia desechó el pensamiento.

¿O será que me estoy pasando de paranoica?

Aun así, la alarma que sentía por dentro no se iba.

Se volvió hacia la chica con cara de desconcierto.

—Mamá... ¿quién es ella? —preguntó con toda inocencia, como si de verdad no la reconociera.

Y eso que, con los recuerdos que acababa de recibir, ya sabía perfectamente quién era.

Al oír la pregunta, Graciela se tensó de golpe. No quería que su hija recordara la enemistad que siempre había existido entre Amelia y Sofía. Tenía miedo de que volviera a alejarse de la familia.

—Lia, mi amor —dijo con dulzura—. Ella es Sofía, tu prima lejana. Vino a visitarte y a ver cómo estabas.

Le tomó la mano a su hija.

—Seguro sigues cansada. Vamos a tu cuarto a que descanses.

Pero antes de que pudieran irse, Sofía las interrumpió.

—¿Por qué dices eso, tía? —protestó—. Lia sabe muy bien que yo viv—

La frase se quedó a medias.

Baltasar, que hasta entonces había guardado silencio, por fin habló.

—Sofi.

Su voz sonó firme, sin dejar espacio para réplicas.

—Quiero hablar contigo y con Sebas. Vengan conmigo al estudio. Ahora.

Miró a Amelia de reojo.

—Deja que Amelia descanse.

Sofía solo pudo asentir, resignada. Su rostro lucía triste, pero por dentro estaba llena de preguntas.

¿De qué querrá hablar el tío Balta?

¿Por qué la tía Graciela dijo que solo vine de visita?

Si llevo casi cinco años viviendo en esta casa.

Una sensación desagradable empezó a treparle por el pecho.

Maldita sea... todo esto es culpa de Amelia.

Y encima se hace la que no me conoce.

* * *

Al llegar al estudio, Baltasar los invitó a sentarse. Tras unos instantes de silencio, abrió la conversación.

—Amelia ha perdido parte de sus recuerdos.

Sebas y Sofía voltearon a verlo al mismo tiempo.

—El doctor dice que es algo temporal. Pero su mente quedó muy afectada por el accidente.

Baltasar respiró hondo.

—También recomendó mantenerla alejada de todo lo que pueda provocarle estrés.

Su mirada se desvió hacia Sofía.

—Y como todos sabemos, Amelia todavía no logra aceptar tu presencia, Sofi.

Sofía se quedó helada. Su mal presentimiento había sido cierto.

—Así que... —continuó Baltasar con voz pesada—. Tu tía y yo te pedimos mil disculpas. Creemos que lo mejor es que te mudes de esta casa por un tiempo.

—¡¿Qué?!

Sofía se levantó de un salto.

—¿Quiere decir que... me está echando?

Los ojos se le llenaron de lágrimas, que enseguida se le acumularon en las pestañas. Por dentro, una furia descomunal empezaba a arder.

Antes de que Baltasar pudiera responder, Sebas se le adelantó.

—¿Y dónde va a vivir Sofi, papá? —reclamó—. Pobrecita.

—¡Sebastián!

La voz de Baltasar retumbó en el estudio.

—Cállate un momento.

Sebas se sobresaltó.

—Escúchame hasta el final. Interrumpir a los mayores cuando hablan es una falta de respeto.

Su mirada se afiló.

—Además, hay algo de lo que también quiero hablar contigo después.

Sebas bajó la cabeza.

—Sí, papá —dijo, con voz apagada—. Entendido.

Al ver que su hijo por fin se callaba, Baltasar volvió a centrarse en Sofía.

—Mira, Sofi.

Su tono se suavizó un poco.

—No nos quedó más remedio que tomar esta decisión. Por favor, ponte en nuestro lugar. Amelia es nuestra única hija, y ahora mismo está muy lejos de estar bien.

Sofía solo bajó la mirada. Las lágrimas empezaron a caerle, una a una.

—Pero no te vamos a dejar desamparada —siguió Baltasar—. Ya te tengo preparado un departamento, completamente amueblado. Ahí vas a tener todo lo que necesites. Además, tendrás ama de llaves, dos guardaespaldas, auto propio y un chofer que te lleve a donde quieras.

Ni con semejante lista de comodidades Sofía cambió su cara de tristeza.

—Pero... tío...

Le temblaba la voz.

—Me da miedo vivir sola.

Baltasar soltó un largo suspiro. A decir verdad, tampoco le caía muy bien esa chica. Pero, al fin y al cabo, seguía siendo de la familia.

—Puedes pedirle a tu familia que te acompañe.

Sofía negó despacio.

—Mis papás siguen ocupados con el negocio en la ciudad S.

Se secó las lágrimas.

—Creo que no van a poder venir.

Esbozó una sonrisa amarga.

—No importa. Viviré sola. Con tal de que Lia se mejore pronto.

Sonaba sincera. Pero nadie notó que, bajo la mesa, tenía las manos apretadas en dos puños. Apretadas por la rabia. Por el odio. Por un rencor que no dejaba de crecer.

¡Maldita sea!

¡Por culpa de esa zorra me echan de esta casa!

Mantuvo la vista baja para esconder el destello de odio que le cruzó la mirada.

Ya verás, Amelia.

Voy a volver.

Y esta vez te voy a quitar todo otra vez.

La sonrisa casi se le escapó.

Hasta la vida.

El odio le había nublado el juicio. Después de todo, la familia Sandoval le había dado una vida mucho mejor que cualquiera que hubiera tenido antes. Pero la codicia la volvía insaciable. En su cabeza, la única que merecía ser la hija de los Sandoval era ella. No Amelia.

Sofía ya había probado lo hermosa que era la vida como parte de esa familia rica y respetada. ¿Cómo iba a renunciar a todo ese lujo que llevaba años teniendo entre las manos?

No.

Jamás.

En su interior, una decisión ya había tomado forma. Algún día volvería a esa casa. Y hasta que ese día llegara, buscaría la manera de sacar a Amelia de su vida.

Para siempre.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play