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Un Salto A Otra Vida

Un Salto A Otra Vida

Status: Terminada
Genre:Edad media / Romance / Reencarnación / Amor a primera vista / Viaje En El Tiempo / Fantasía épica / Completas
Popularitas:121.4k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Crisbella

​La última bocanada de aire se le escapó a Elena en una exhalación tan vacía como los últimos dos años de su matrimonio. No fue una muerte dramática; fue un apagón silencioso en medio de una carretera nevada, una pausa abrupta en su huida sin rumbo. A sus veinte años, acababa de descubrir la traición de su esposo, el hombre que juró amarla en una iglesia llena de lirios, y la única escapatoria que encontró fue meterse en su viejo auto con una maleta y el corazón roto. Había conducido hasta que el mundo se convirtió en una neblina gris, buscando un lugar donde el eco de la mentira no pudiera alcanzarla. Encontrándose con la nada absoluta viendo su cuerpo inerte en medio de la oscuridad.
¿Qué pasará con Elena? ¿Cuál será su destino? Es momento de empezar a leer y descubrir los designios que le tiene preparado la vida.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo IV El plan de Elena

La vida le había dado una segunda oportunidad de vivir a Elena y ella no estaba dispuesta a desaprovechar lo que se le estaba ofreciendo, aunque no tenia idea de dónde realmente estaba, pensaba que cualquier cisa era mejor que estar en un mundo donde no la querían y donde ya no tenia a nadie que la amara.

Se incorporó, apoyándose en las almohadas, y miró a la ama de llaves con una expresión de perplejidad forzada.

—Disculpe… ¿Quién es usted? ¿Y por qué sigo sintiendo este martilleo en la cabeza? —Su voz sonó diferente, más dulce y menos áspera que el tono que había percibido en los gemidos de la antigua Elena.

La anciana la miró con una mezcla de sorpresa y preocupación.

—Soy la señora Hudson, Ama de Llaves principal, Lady Elena. Y está en su habitación en la Hacienda del Conde Alistair.

—¿Alistair? —Elena usó su mano para masajearse la frente—. El hombre que acaba de irse… ¿Es mi esposo?

La señora Hudson dudó un instante. La pregunta era demasiado básica.

—Sí, mi Señora. El Conde Alistair es su esposo.

—Ah… Ya veo. —Elena dejó caer su mano. Su actuación, pensó, debía ser convincente—. Sinceramente, Señora Hudson, la memoria me juega una mala pasada. Lo último que recuerdo es… una carretera, un viaje y luego… nada. ¿Podría ser el golpe en la cabeza?

La señora Hudson pareció aliviada al tener una explicación tangible para el comportamiento inusualmente manso de su Señora.

—Debe ser eso, mi Señora. Usted tuvo una caída fuerte. El médico lo confirmará.

Perfecto, pensó Elena. La amnesia selectiva sería el velo que cubriría su cambio radical.

La otra Elena había dejado un camino de resentimiento y odio. La nueva Elena solo sentía una atracción magnética hacia el conde y una sed desesperada de la felicidad que se le había negado en su primera vida. Ella no tenía interés en el rencor. Ella quería ese lienzo en blanco, y ahora tenía la excusa perfecta para reescribir la historia.

Si el Conde Alistair esperaba un enfrentamiento, recibiría una devoción inesperada. Si esperaba un divorcio, recibiría una esposa que intentaría conquistarlo con la pasión que su otro esposo, el traidor Lían, jamás había merecido.

—Señora Hudson —dijo Elena, su mirada ahora firme y sin rastro de confusión—. Cuando el médico me dé de alta, avísele a mi esposo.

La ama de llaves asintió. —¿Qué quiere que le diga?

Una sonrisa genuina, la primera desde su despertar, iluminó el hermoso rostro de la nueva Elena.

—Dígale que la situación ha cambiado. Y que me gustaría tener una cena tranquila con él en cuanto me sienta lo suficientemente fuerte. Dígale que, debido a mí… desorientación, me gustaría volver a conocerlo.

La señora Hudson la miró, boquiabierta. La anterior Lady Elena nunca había pedido ver a su esposo si no era para discutir la separación.

—Se lo haré saber, mi Señora —murmuró, la frialdad habitual de su rostro suavizada por una incipiente curiosidad.

Elena cerró los ojos y se permitió sentir el calor de las sábanas de seda. El primer paso estaba dado. En un mundo que le era completamente ajeno, con un esposo que la creía su enemiga, Elena usaría el recuerdo de su dolor pasado como combustible para su única meta: conquistar al hombre perfecto que le había tocado en esta segunda oportunidad.

Apenas media hora después, la Señora Hudson anunció la llegada del doctor. El médico, un hombre de mediana edad con gafas de montura redonda y un aire de profesionalismo cansado, se presentó como el Doctor Finch. Entró con su maletín de cuero y una expresión ya preparada para la habitual escena de histeria de la Condesa.

La Señora Hudson se acercó al oído del Doctor Finch mientras él preparaba sus instrumentos.

—Parece… diferente, Doctor. Más tranquila. Dice no recordar bien los últimos días.

El Doctor Finch asintió, acostumbrado a los dramas neuróticos de la nobleza. Se acercó a la cama y le dedicó a Elena una sonrisa forzada.

—Lady Elena, ¿cómo se siente? ¿Ha notado alguna molestia que no sea el dolor de cabeza?

Elena, la nueva estratega, decidió no exagerar. Ella no era una actriz de tragedia. Era una mujer que buscaba una nueva vida.

—Me siento aturdida, Doctor —respondió con un tono suave y honesto, frunciendo el ceño para simular el esfuerzo mental—. Es como si mi cabeza estuviera llena de lana. Sé mi nombre, sé que estoy casada con el Conde, pero… —Hizo una pausa dramática, buscando el rostro de la Señora Hudson con una falsa desesperación—. ¿Por qué salí? No lo recuerdo. De hecho, no recuerdo bien la casa, ni a usted, Señora Hudson. ¿Cuánto tiempo llevamos casados?

La pregunta tomó por sorpresa al médico. La verdadera Lady Elena habría recordado la fecha exacta para recalcar lo miserable de su unión.

El Doctor Finch tomó sus pulsaciones, sus dedos fríos y profesionales. Luego le examinó los ojos y palpó suavemente el vendaje de su frente.

—Ha sufrido una contusión, Lady Elena. Nada grave, pero lo suficiente como para causar una amnesia postraumática —dictaminó con voz grave—. La pérdida de recuerdos recientes es común. El cerebro se protege. Es posible que los recuerdos vuelvan poco a poco. Por ahora, descanse.

¡Victoria! El alma de Elena vitoreó por dentro. El Doctor Finch le había regalado el diagnóstico que necesitaba.

—Doctor —preguntó Elena con voz cautelosa, sosteniendo su mirada—. ¿Hay algo más que deba saber? Algo sobre… mi comportamiento pasado.

El Doctor Finch intercambió una mirada incómoda con la Señora Hudson. Él no era ajeno al ambiente de animosidad entre los Condes.

—Bueno, mi Señora —dijo, eligiendo sus palabras con cuidado—. Lo importante ahora es su recuperación. Le receto reposo y que evite el estrés emocional. No fuerce los recuerdos.

—Evitar el estrés… —murmuró Elena, asintiendo, como si estuviera asimilando un consejo crucial. Luego, elevó el tono para asegurarse de que la Señora Hudson escuchara—. Entonces, la nueva yo… será una yo mucho más relajada y… abierta, ¿verdad? No recordaré por qué estaba tan… infeliz. Es como si me hubieran dado un borrón y cuenta nueva.

El médico sonrió con alivio. Si la amnesia hacía a la condesa más tolerable, era un excelente resultado.

—Así es, mi Señora. Deje que el pasado se quede en la bruma. Concéntrese en el presente.

Una vez que el Doctor Finch terminó con sus instrucciones y se retiró, la Señora Hudson se apresuró a ordenar la medicina. Elena sabía que la anciana iría directamente a informar al Conde Alistair.

La joven se recostó, deslizando sus dedos sobre la suave seda de las sábanas. La "amnesia" era la coartada perfecta. Le permitía justificar cualquier cambio en su actitud, desde la ausencia de odio hasta el nuevo y ardiente deseo que sentía por ese hombre.

Borrón y cuenta nueva, pensó. Lían se había llevado su primera vida, pero este accidente le había regalado la segunda. Y no iba a desperdiciarla por rencores ajenos.

Ahora solo faltaba la cena, y la primera interacción real con el hombre que estaba decidida a convertir en el amor de su vida.

Volvió a cerrar los ojos cayendo en un sueño profundo, el viaje entre mundos no era algo simple y siempre traía consigo un agotamiento inexplicable.

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Nayvi Moreno
Definitivamente estuvo muy interesante, con giros inesperados y recovecos en la historia que se iban explicando a través de la trama, gracias Autora por tu dedicación 👏👏👏💐
Nayvi Moreno
Eso te pasó por pasadito de lanza y aprovechado, nunca imaginaste ser derrotado por una mujer que querías esclavizar y chantajear con su hijo🤨🤨🤨
Nayvi Moreno
Bueno ahora es cuestión de tiempo para poner en jaque al usurpador, ojalá y todo salga como lo tienen previsto🤔🤔🤔
Nayvi Moreno
Ahora que ganaron una batalla, además de aislar al ejército del usurpador y dejarlos sin suministros, lo mejor es que podrán recibir el oro por la ruta que liberaron🤔😏
Nayvi Moreno
Vaya sorpresa, llegó un grupo de voluntarios y además reforzaron el plan original para traer el oro de la rata usurpadora que es Kaelen 🤨no 🤨
Nayvi Moreno
Tienen buena estrategia y logística, lo que me hace pensar que resistirán al ejército de la rata Kaelen, lo del oro será pan comido, lo que apremia es el tiempo🤔🤔
Nayvi Moreno
Aún con ciertas incongruencias, la trama pasó de ser una simple historia de "época", para convertirse en una misión del futuro donde la protagonista llega a cambiar el pasado y preservar la paz y en el inter lograr una familia con el hombre del cual se enamoró 😳🤔🤨
Natalia Cueva
lo que me extraña,es que el siendo extranjero,te ga tanto poder en ese imperio,
Nayvi Moreno
Ésto está de infarto, sólo de imaginar que los van persiguiendo y que por poco y no llegan😳🤨
Nayvi Moreno
Puede parecer engaño por parte de Elena, pero la realidad es que ella nunca quiso engañar al Conde, ella sólo omitió dar información que en su momento sería considerada como paranoia, pues no había "amenaza" alguna y la habría considerado una loca, como al principio cuando no la conocía 🤔🤔🤔
Nayvi Moreno
Sí Elena está ahí es porque ya tiene preparado todo para salir de ese lugar, entonces la rata ambiciosa usará otra estrategia para buscarlos y acorralarlos🤔🤨😡
Nayvi Moreno
¿El nuevo monarca?
Es en serio, entonces qué hizo con los anteriores Reyes o Emperadores, desde un principio demostró lo carroñero que es ese fulano 😡😡😡
Nayvi Moreno
Qué bueno que no conoces a Elena, rata asquerosa pues lo más seguro es que ella saque de ahí a su esposo y tú te quedes chiflando en la loma🤨🤔😏😏
Nayvi Moreno
Creo que la misión de Elena es detener al loco de Kaelen y evitar guerras innecesarias por causa de la ambición de esa rata de 2 patas 🤨😡🤨😡
Nayvi Moreno
Nunca imaginé que no fuera una simple reencarnación y se tratara de detener a un hombre cuya ambición causaría una guerra mundial por decirlo así, ojalá Elena logre huir y poner a salvo a su hijo🤨🤔😳😳
Nayvi Moreno
Ese tipo es un buitre el desgraciado, a como dé lugar quiere llevarse a Elena y no creo que el Conde Alistair cause ninguna guerra, pues eso ya fue modificado por ella, el que causará una guerra sea esa rata de 2 patas por mal nombre Kaelen 😡😡😡
Nayvi Moreno
El que mucho abarca, poco aprieta, con la producción en masa de máquinas, el Kaelen y el baróncete de quinta encima de ellos, abre la posibilidad que sean víctimas de sabotaje🤔🤨🤨
Nayvi Moreno
Elena como toda una empresaria expuso de una manera brillante, que su invento les daría ganancias al tener el monopolio de los hilos y telas de excelente calidad, pero el "Lord" Kaelen no se quedará tan tranquilo, también el baróncete de quinta Caelan intentará destruir o sabotear la máquina, pero antes que nada al Conde Alistair le urge aplicar la tercera regla🤨🤔😏😏
Nayvi Moreno
Ahora sin querer Elena atrajo la atención de ese dizque "Lord" Kaelen Caelan que ambiciona poseer el ingenio e intelecto de Elena y ahora el muy ofrecido le dice que tendría en él a un "compañero" de igual intelecto, pero qué caradura el tipo ese🤨🤨🤨
Victoria
👏👏👏👏👏
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