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Solo su cuerpo la desea

Solo su cuerpo la desea

Status: En proceso
Genre:Romance / CEO / Amor a primera vista
Popularitas:21k
Nilai: 5
nombre de autor: Dupi

Maximiliano Alcázar lo tiene todo: es el heredero más joven y temido del imperio Alcázar, guapo hasta lo indecente… y hay un secreto que lo ha perseguido treinta y cinco años. Su cuerpo no reacciona. Ante nadie. Ni siquiera ante la esposa con la que estuvo casado dos años. "Él no puede", susurran en su círculo.

Hasta que la ve a ella.

Lucía Reyes cose vestidos de alta costura en un pequeño atelier y carga con una familia que la exprime y quiere venderla al mejor postor. La noche en que decide largarse de esa casa, la abuela más entrometida de México le renta —baratísimo— el departamento de enfrente al soltero más imposible de la ciudad.

De un té de canela a un roce prohibido, del "solo somos vecinos" a un beso que enciende lo que ningún médico logró: por primera vez en su vida, el cuerpo de Maximiliano despierta. Y solo la desea a ella.

Pero él le oculta un matrimonio. Su exesposa quiere destruirla. Y cuando un embarazo "imposible" ponga en jaque el secreto del magnate que "no puede"… todos van a tragarse sus palabras.

¿Y si el hombre de hielo solo ardía por una mujer en todo el mundo?

NovelToon tiene autorización de Dupi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24

Capítulo 24. Consejos de un zorro

—No compré nada —gruñó Max—. El departamento es de Santiago. Fue casualidad.

—Ajá. Casualidad. —Lorenzo no le creyó ni tantito, pero decidió no picar más, por ahora—. Bueno. Cuéntame. ¿Qué está pasando con la costurera?

Max, caminando de un lado a otro de la sala del 22-B con el teléfono en la oreja, le contó lo que se atrevió a contar: que ella vivía enfrente, que le había llevado un té, que le había rozado los dedos y que el cuerpo… bueno. Que el cuerpo respondía. No dijo más, y no hizo falta; Lorenzo entendía perfectamente qué significaba eso para un hombre como él.

—Espérate, espérate. —La voz de Lorenzo se puso seria por un segundo, dejando la broma de lado—. ¿Estás seguro? ¿De verdad tu cuerpo…? ¿Con ella?

—Con ella —dijo Max, y en las dos palabras cabía todo: treinta y cinco años de nada, y de pronto esto.

Del otro lado hubo un silencio de respeto. Lorenzo sabía lo que ese "con ella" significaba, sabía la historia que Max cargaba, sabía lo que era ver a un amigo creerse roto durante media vida. Cuando volvió a hablar, ya no había burla en su voz.

—Entonces esto es en serio, hermano. Esto no es un capricho ni un pasatiempo. —Suspiró—. Con más razón tienes que hacerlo bien. Nada de prisas. Nada de asustarla. Esta es la buena, y las buenas no se ganan a la fuerza.

—A ver, hermano, óyeme bien, porque esto es importante y tú de esto no sabes nada. —Lorenzo se puso didáctico—. Tú estás acostumbrado a que todo se consiga con dinero y con órdenes. Aquí no. Con una mujer así, decente, que se hizo sola, que además ya te tiene medio fichado de fama fría, no puedes llegar de frente. Si mañana le tocas la puerta y le dices "me gustas, sé mía", la espantas. Sale corriendo y no la vuelves a ver.

—No pensaba decirle eso.

—Más te vale. Lo que tienes que hacer es lo contrario. Paciencia. Cercanía. Crear oportunidades. Buscar razones legítimas para estar cerca, para verla seguido, para que se acostumbre a ti, para que un día se despierte y se dé cuenta de que ya no sabe vivir sin su vecino. Eso no se apura. Se cocina a fuego lento. ¿Me entiendes?

—Crear oportunidades —repitió Max, como quien memoriza una fórmula de negocios.

—Exacto. Una excusa buena, natural, que te dé motivo para tocar su puerta sin que parezca que la estás cazando. Algo de trabajo, mejor. Algo en lo que ella sea la experta y tú el que necesita ayuda. A las mujeres les encanta que las necesiten por lo que saben, no solo por cómo se ven.

Max se detuvo en seco. Una excusa de trabajo. Algo en lo que ella fuera la experta.

Y la tenía. La tenía perfecta, servida en bandeja.

—El vestido de mi madre —dijo.

—¿Qué vestido?

—Le encargué a su taller un vestido para el cumpleaños de mi madre. Todavía está en proceso. Tengo que… coordinar los detalles. —Una sonrisa lenta se le fue formando—. Gracias, Lorenzo.

—¡Ese es mi alumno! Suéltalo por hoy, no la satures. Y hermano… —La voz del zorro se puso, por un instante, casi seria—. Ten cuidado con esa. No con ella, contigo. Un hombre que lleva la vida entera sin sentir nada, cuando por fin siente, no sabe medirse. Vas a querer todo de golpe. No lo hagas. No la vayas a abrumar.

—Lo tendré en mente.

—No lo tendrás en mente, pero te lo dije. Buenas noches, Romeo.

Al día siguiente, al caer la tarde, Max tocó la puerta del 22-A con una carpeta bajo el brazo y toda la seguridad que pudo reunir.

—Vengo por lo del vestido de mi madre —anunció, cuando Lucía abrió—. Hay que definir unos detalles. ¿Tienes un momento?

—Claro, pasa. —Lucía lo dejó entrar, ya más acostumbrada a verlo—. Justo tengo aquí el boceto. Siéntate, ahorita lo saco.

Se sentaron a la mesa plegable, junto al ventanal, con el boceto entre los dos. Y ahí empezó el desastre.

—A ver —dijo Lucía, en modo profesional, con el lápiz en la mano—. Para avanzar necesito que me confirmes unas cosas de tu mamá. ¿Ella prefiere un corte imperio o entallado?

Max la miró.

—¿Un… qué?

—Corte imperio, la línea que cae suelta desde debajo del busto, o entallado, que marca la cintura. —Lucía esperó—. ¿Cuál le va más a tu mamá?

—No… no sé. —Max carraspeó—. El que se vea bien.

Lucía contuvo una sonrisa.

—Bueno. ¿Escote? ¿En V, barco, halter, palabra de honor?

—El… normal.

—El normal no existe, Max. —Ahora sí se le escapó la risa—. A ver, más fácil: ¿tu mamá enseña hombros o es más tapada? ¿Le gusta el bordado a mano o prefiere pedrería, más brillante? ¿Qué colores usa? ¿De qué tono tiene los ojos?

Y con cada pregunta, Maximiliano Alcázar, el heredero temido del Grupo Alcázar, el hombre que sabía de memoria los balances de una decena de empresas, se hundía un poco más en su silla. Porque la verdad, la verdad incómoda, era que no tenía ni idea. No sabía qué escote usaba su madre. No sabía de qué color tenía los ojos. No recordaba la última vez que había mirado a Soledad Alcázar el tiempo suficiente para saber algo tan simple de ella.

Y en esa ignorancia había una historia entera, una distancia vieja y fría entre madre e hijo que Lucía, sin saberlo, acababa de destapar con una pregunta de costura.

Porque Soledad Alcázar nunca lo había mirado a él como se mira a un hijo. Desde niño, Max lo había sentido: el frío, la distancia, la manera en que su madre reservaba toda su ternura para su hermano menor y a él lo trataba como a un pendiente que había que cumplir. Nunca supo del todo por qué. Había cosas de su infancia, cosas oscuras que nadie en casa nombraba, que habían dejado esa grieta entre los dos. Y el resultado, treinta y cinco años después, era este: un hombre que le encargaba un vestido carísimo a su madre para su cumpleaños y no sabía decir de qué color tenía los ojos.

—La verdad… —empezó Max, y se detuvo, incómodo.

Lucía notó el cambio en su cara: la broma se le había apagado a él de golpe, y en su lugar había algo tenso, algo que ella no supo leer. Bajó el lápiz, más suave.

—Entonces… ¿qué le gusta a tu mamá? —preguntó, con cuidado.

Max abrió la boca. La cerró. La abrió otra vez.

Y no encontró, por más que buscó, una sola respuesta que dar.

El silencio se instaló en la sala, y Lucía, que había preguntado por un vestido, se dio cuenta de que sin querer había tocado algo mucho más hondo. Un hombre que lo tenía todo, y que no sabía el color de los ojos de su propia madre. Por primera vez, detrás del "cliente importante" de fama fría, Lucía alcanzó a ver a alguien más parecido a ella de lo que jamás habría imaginado: alguien que también cargaba, a su manera, con una familia que no lo había mirado bien.

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Doris Matabajoy
🤭🤭🤭🤭 me encanta . son muy tiernos .
Doris Matabajoy
🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰muero de amor
Doris Matabajoy
HERMOSA HISTORIA. AUTORA FELICIDADES ERES SUPER TALENTOSA. FELICIDADES 🎉 💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐💐
Maria de los Angeles Vega
Ya por favor..
Pobre hombre 😶😬🥺
Y pues, también ella .
Es justo y necesario ..
no mas, prórrogas .
Pues la historia está buenísima.
y tantas largas la está asiendo cansona .🥺😟🤨
Yolandadanicie Peralta Erazo
más cap por favor😭😭😭😭😭😭
Yolandadanicie Peralta Erazo
más cap está muy bonita no demore en publicar se pierde la secuencia
Daimileth colina
eso le estamos viviendo en Venezuela en esto momentos y la mismas fecha 🙏
Enith Torrado
quiero leer ya lo que viene y el final feliz de está parejita no me deje en ascuas por favor
Enith Torrado
me encantó/Smile/
Enith Torrado
por favor coloca el otro capítulo estoy muy emocionada esperando que pasa después
Anya Forger
Palabras que vienen del corazón
Is Cantil
que emoción!!!🤭🤭🤭
Maria de los Angeles Vega
De película 😍🥰
Marisel Rio
💕💕💕💕Al fin🔥🔥🔥🔥💕💕💕💕💕
Marisel Rio
💕💕💕Max es mi ídolo 🤭🤭🤭medio lerdo pero un amor💕💕💕💕💕
Marisel Rio
🤣🤣🤣🤣🤣pobres se vsn a quemar 🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥
Marisel Rio
💕💕💕💕ayyy que lindoMe encanta la historia 💕💕💕💕
Marisel Rio
💕💕💕💕Sospecho que Doña Carmen es abuela de Max🤭🤭🤭🤭🤭 y va a hacer de cupido 💕💕💕💕💕💕
Marisel Rio
💕💕💕Interesante comienzo me gusta 💕💕💕💕
Melissa Bacallao
100% recomendada,muy bonita e interesante.
Una historia q te enamora./Determined/
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