NovelToon NovelToon
ESTA VEZ TE ELEGIRÉ A TI

ESTA VEZ TE ELEGIRÉ A TI

Status: En proceso
Genre:Mundo mágico / Reencarnación / Venganza
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Tulipán(Yulisa)

Alana Storm, hija de una de las casas ducales más poderosas del Imperio, entrega su corazón al príncipe heredero y termina convertida en emperatriz. Sin embargo, el amor que tanto anheló solo la conduce a la traición y a la muerte, asesinada por las concubinas del hombre al que amó.
Cuando despierta seis años en el pasado, comprende que ha recibido una segunda oportunidad. Decidida a cambiar su destino, descubre que posee una magia ancestral dormida y que el enigmático segundo príncipe, Maximiliano Ross, siempre la había amado en silencio.
Mientras busca vengarse y proteger a quienes ama, deberá decidir si el camino hacia el poder la convertirá en aquello que más desprecia o si aún existe un futuro diferente.

NovelToon tiene autorización de Tulipán(Yulisa) para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

DOS ALMAS, UN MISMO RECUERDO

Durante unos instantes ninguno de los dos fue capaz de moverse.

Los sonidos del patio comenzaron a desvanecerse para ambos, como si el resto del mundo hubiera desaparecido.

Solo existían ellos.

Dos almas que habían recorrido un mismo camino de dolor.

Dos corazones que habían recibido una oportunidad imposible.

Maximiliano fue el primero en romper el silencio.

Su voz, normalmente firme, apenas era un susurro.

—¿También... lo recuerdas?

Alana sintió un nudo en la garganta.

Las lágrimas acudieron a sus ojos sin que pudiera contenerlas.

No respondió con palabras.

Simplemente asintió.

Fue suficiente.

El joven príncipe heredero cerró lentamente los ojos.

Todo era real.

No había sido un sueño.

No había imaginado aquella vida.

Recordaba cada conversación.

Cada sonrisa.

Cada oportunidad perdida.

Y, sobre todo, recordaba el inmenso vacío que sintió cuando creyó haberla perdido para siempre.

La espada de entrenamiento escapó de sus dedos y cayó sobre la arena con un golpe seco.

Algunos caballeros volvieron la vista por un instante, sorprendidos.

Nunca habían visto al invencible Maximiliano perder la concentración.

Pero ninguno se atrevió a acercarse.

Había algo solemne en aquel momento.

Algo que les decía que debían mantenerse al margen.

Maximiliano dio un paso hacia Alana.

Luego otro.

Se detuvo a apenas un brazo de distancia.

La observó con atención, como si quisiera memorizar cada detalle de su rostro.

Sus ojos color miel.

La delicadeza de sus facciones.

La manera en que una ligera brisa movía su cabello.

Estaba viva.

Respiraba.

Y esa simple verdad era suficiente para que el peso que había cargado sobre sus hombros comenzara, al fin, a desvanecerse.

—Pensé... —dijo con dificultad—. Pensé que jamás volvería a verte.

Alana dejó escapar una sonrisa temblorosa.

—Yo también.

Sus palabras apenas fueron un murmullo.

Sin darse cuenta, dio un pequeño paso hacia él.

—Cuando desperté... lo primero que pensé fue en encontrarte.

Maximiliano bajó la mirada unos segundos.

Una expresión de culpa cruzó su rostro.

—Lo siento.

Alana frunció ligeramente el ceño.

—¿Por qué te disculpas?

Él respiró hondo.

—Porque no llegué a tiempo.

Aquellas palabras llevaban consigo el peso de una vida entera.

Durante todo ese tiempo había cargado con la idea de que había fallado.

No importaba cuántas veces se repitiera que hizo todo lo posible.

En su corazón siempre existiría la sensación de haber llegado demasiado tarde.

Alana levantó lentamente una mano.

Con infinita delicadeza tomó la de Maximiliano entre las suyas.

Él abrió los ojos sorprendido.

—Mírame.

Él lemtamente obedeció.

Las lágrimas seguían resbalando por las mejillas de la joven, pero esta vez no nacían de la tristeza.

—En mis últimos momentos no sentí miedo.

Maximiliano permaneció inmóvil.

—Porque llegaste.

Él negó lentamente con la cabeza.

—No fue suficiente.

Alana sonrió con una ternura que parecía iluminar todo el patio.

—Fue suficiente para que comprendiera algo que había ignorado durante años.

El corazón de Maximiliano comenzó a latir con fuerza.

Ella dio un paso más.

Ahora apenas unos centímetros los separaban.

—Toda mi vida miré en la dirección equivocada.

La respiración del joven se detuvo.

—Busqué desesperadamente el cariño de alguien que nunca quiso entregármelo...

Sus dedos apretaron suavemente la mano de Maximiliano.

—...mientras ignoraba a la persona que siempre estuvo a mi lado.

El joven principe sintió un dolor extraño.

No era tristeza.

Era el alivio de una herida que comenzaba, al fin, a cicatrizar.

Una sonrisa, pequeña pero sincera, apareció por primera vez en su rostro.

—Entonces... esta vez haré las cosas bien.

Alana negó suavemente con la cabeza.

—No.

Él la observó confundido.

—Esta vez...

Sus ojos brillaban con una determinación que jamás había tenido en su primera vida.

—Las haremos bien.

Juntos.

El silencio volvió a envolverlos.

Pero ya no era un silencio lleno de culpa.

Era el silencio de dos personas que acababan de comprender que el destino les había concedido una oportunidad que muy pocos recibirían.

No para cambiar el pasado.

Sino para construir un futuro completamente distinto.

Y, mientras el viento recorría el patio de entrenamiento, ambos comprendieron que aquel no era el comienzo de una historia de venganza.

Era el comienzo de una historia de elección.

Porque esta vez...

Ninguno de los dos caminaría solo.

Durante varios minutos permanecieron en silencio.

No era un silencio incómodo. Era el silencio de dos personas que necesitaban convencerse de que aquello no era otro cruel sueño del destino.

Alana fue la primera en romperlo.

—¿Recuerdas... absolutamente todo?

Maximiliano asintió lentamente.

—Desde el día en que nos conocimos hasta... el final.

Su voz perdió firmeza al pronunciar aquellas últimas palabras.

—Recuerdo el juicio. Recuerdo las honras fúnebres. Recuerdo al Gran Duque Adrian completamente destrozado frente al féretro de su hija. Recuerdo haber pensado que habría cambiado mi propia vida con tal de evitarle ese sufrimiento.

Alana sintió un profundo dolor al imaginar nuevamente a su padre.

Bajó la mirada.

—No quiero que vuelva a pasar.

Maximiliano notó cómo sus manos comenzaban a temblar y, sin pensarlo demasiado, las sostuvo con delicadeza entre las suyas.

—No pasará.

Alana levantó lentamente la vista.

Él hablaba con una seguridad absoluta.

La misma seguridad con la que dirigía ejércitos enteros.

Pero esta vez no era el principe heredero quien hacía una promesa.

Era simplemente Maximiliano.

El hombre que había decidido dedicar su segunda oportunidad a protegerla.

—No pienso permitir que vuelvas a derramar una sola lágrima por culpa de ese destino.

Alana sonrió con ternura.

—Entonces empezaremos por dejar de culparte.

Maximiliano frunció ligeramente el ceño.

—¿Cómo podría hacerlo?

—Porque llegaste.

Él intentó responder, pero ella negó suavemente con la cabeza.

—Escúchame.

Respiró profundamente antes de continuar.

—Durante mucho tiempo pensé que había muerto completamente sola. Pero cuando abrí los ojos y te vi a mi lado... comprendí que no era así.

Las palabras parecían aliviar un peso que había cargado incluso después de renacer.

—No fueron los últimos momentos los que quedaron grabados en mi corazón.

Hizo una breve pausa.

—Fuiste tú.

Los ojos grises de Maximiliano se humedecieron.

Nunca había esperado escuchar aquellas palabras.

Ni en aquella vida.

Ni en esta.

Durante años había amado en silencio, convencido de que su lugar era permanecer a cierta distancia, respetando una decisión que creía irreversible.

Ahora el destino le estaba demostrando que el silencio también podía cambiarse.

—Alana...

Ella sonrió con una dulzura mucho más madura que la joven de la primera vida.

—Pero no quiero que volvamos a cometer el mismo error.

Maximiliano la observó con atención.

—¿A qué te refieres?

—A cargar solos con todo.

El viento recorrió lentamente el patio de entrenamiento, levantando algunas hojas secas que danzaron alrededor de ambos.

—En nuestra vida pasada intenté resolver mis problemas sin preocupar a nadie. Tú intentaste protegerme sin contarme lo que sentías. Los dos callamos demasiado... y el destino aprovechó ese silencio.

Maximiliano permaneció pensativo.

Finalmente, asintió.

—Tienes razón.

Por primera vez desde que despertó, una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

—Entonces hagamos una promesa diferente.

Alana inclinó ligeramente la cabeza.

—¿Cuál?

Él extendió su mano hacia ella.

—No volveremos a ocultarnos la verdad.

Ella contempló aquella mano durante unos segundos.

Después recordó la primera vez que la había tomado.

Recordó que, en aquella ocasión, fue demasiado tarde.

Esta vez no pensaba desperdiciar la oportunidad.

Con una sonrisa serena, entrelazó sus dedos con los de él.

—Lo prometo.

En ese preciso instante, una campana resonó desde la torre principal del palacio.

Los caballeros comenzaron a abandonar el campo de entrenamiento para dirigirse a sus obligaciones.

El mundo volvía a moverse.

Pero para Alana y Maximiliano todo había cambiado.

Ya no eran dos desconocidos unidos por el destino.

Eran dos personas que compartían el mismo pasado, el mismo secreto y, desde ese momento, una misma promesa.

Una promesa que ninguno de los dos estaba dispuesto a romper.

1
Limaesfra🍾🥂🌟
sera que se enamoro de ella?🙄🙄🙄🙄🤣
Elizabeth Yepez
que querrá ese tipo de Alana
Elizabeth Yepez
autora no tardes estoy en ascuas
Elizabeth Yepez
empieza la batalla
Limaesfra🍾🥂🌟
Excelente historia, muy emocionante, gracias por compartir
Limaesfra🍾🥂🌟
vamos a la 🤺 unidos venceremos😌
la union hace la fuerza
Elizabeth Yepez
tiene un unirse los dos para vencer
Limaesfra🍾🥂🌟
guauuu que intenso, la magia que renace y se alza como escudo, proteccion y defensa del.imperio. A 🤺🤺🤺🤺
Laura Aguado
WoW empieza lo bueno. Hay algo que no entiendo, al despertar ya han cambiado las cosas? en esta vida Isabella y Alana no son amigas o Alana deja de quedar con ella? es q no me ha quedado claro, aparece para cambiar su vida o es otro línea temporal parecida pero diferente?
Limaesfra🍾🥂🌟
waoooo es asombroso...Alana sabia sobre su guardian que solo la miro y extendio su ala sobre ella y despues se puso a dormir no desperto su poder o su mafia pero ahora si
Limaesfra🍾🥂🌟
Claro ahora que no le busca su orgullo y narcisismo se molesta...wste tipo no come ni deja comer🙄🙄🙄🙄
Elizabeth Yepez
en la primera vida Alana y Isabella eran amigas, como quedó esa amistad
Limaesfra🍾🥂🌟: mmm solo que en esta etapa ellas aun eran amigas y si no la busca tampoco si que serian sospechosos😂😂 solo digo
total 3 replies
Elizabeth Yepez
que quieres Aurelio ya tiene a Isabella que importa lo que haga Alana
Elizabeth Yepez
Alana y maximiliano, tienen un amor muy bonito
Elizabeth Yepez
que bellos así debe ser siempre con la verdad por delante
Laura Aguado
😭😭😭
Elizabeth Yepez
ahora Alana tiene otra oportunidad de ser feliz
Limaesfra🍾🥂🌟
este Aurelio es un retonto cucaracho,
Elizabeth Yepez
mas capitulos por favor
Elizabeth Yepez
no entiendo porque Alana era tan tonta e ilusa tenía que darce cuenta que Aurelio no quería nada con ella
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play