NovelToon NovelToon
Mi Jefe Arrogante (Minsung)

Mi Jefe Arrogante (Minsung)

Status: En proceso
Genre:Fantasía LGBT / Celebridades / Fanfic
Popularitas:684
Nilai: 5
nombre de autor: glenda ramos

Han Jisung solo quería un trabajo tranquilo pero todo cambia cuando comienza a trabajar para Lee Minho ,un Jefe brillante, Arrogante y peligrosamente atractivo. Entre órdenes, discusiones y miradas intensas, Han empieza a descubrir q detrás del carácter arrogante de su Jefe hay algo q nadie más a logrado ver

NovelToon tiene autorización de glenda ramos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Lo que no sé dice ¡grita!

El auto avanzó por una carretera que Han no conocía.

No había casas, ni edificios, ni siquiera señalización. Solo árboles, oscuridad y el sonido del motor respirando fuerte.

Minho no había soltado el volante ni una sola vez. La madre seguía mirando por la ventana como si esperara ver un auto siguiéndolos. Changbin no dejaba de revisar el retrovisor, inquieto.

Han estaba en silencio… pero su cabeza gritaba.

Después de un rato, Minho habló:

—Faltan diez minutos.

Changbin levantó la vista.

—¿A dónde demonios nos llevas?

Minho no apartó los ojos de la carretera.

—A un sitio que mi padre no puede rastrear.

Ni sus hombres.

Changbin entrecerró los ojos.

—¿Y cómo sabes eso?

¿Tienes una cueva secreta o qué?

Minho respondió con calma… demasiada calma.

—Es una casa de descanso que mi abuela me dejó. Nadie sabe de ella excepto mi madre. Mi padre ni siquiera sabe que existe.

La madre agregó:

—Y si alguien la conociera, nunca se imaginaría que la usarías. Está en medio de la nada.

Changbin suspiró, frustrado.

—Perfecto. Un escondite. Maravilloso.

Pero Minho…

esto no puede durar para siempre.

Han sintió cómo el ambiente se tensaba.

Minho frunció el ceño.

—Lo sé.

—¿De verdad lo sabes? —contestó Changbin, con un tono que Han nunca le había escuchado—. Porque lo que estás haciendo… traerlo a él, traerlo a Jisung… es peligroso hasta para ti mismo.

Han bajó la mirada, sintiéndose un peso.

Minho lo miró por el espejo.

—Yo lo metí en esto.

Yo lo saco.

Changbin soltó una risa seca.

—¿Y si no puedes?

¿Y si tu padre manda a diez hombres más? ¿Y si nos encuentra? ¿Y si—

—¡Changbin, basta! —explotó Minho, golpeando el volante.

Han saltó del susto.

La madre cerró los ojos un segundo.

Minho respiraba rápido, la mandíbula temblándole.

—No puedo perderlo —dijo casi sin voz.

Changbin se congeló.

Han también.

Minho continuó, mirándolo esta vez ya no por el retrovisor sino girando un poco.

—No puedo perderlo, ¿entiendes?

No voy a dejar que lo lastimen por mi culpa.

No otra vez.

Han sintió que un hilo invisible le apretaba la garganta.

No sabía qué quería decir “otra vez”, pero la forma en que Minho lo dijo… dolía.

Changbin tragó saliva.

—Y crees que esconderlo es la solución…

Minho lo miró fijo.

—Es mi única opción por ahora.

LA LLEGADA

El auto se detuvo frente a una casa pequeña, antigua, rodeada de árboles.

Parecía olvidada por el mundo, como si llevara años sin escuchar una voz humana.

Han bajó del auto y el silencio le golpeó fuerte.

—¿Aquí… vamos a quedarnos?

Minho asintió.

—Solo unos días, hasta que averigüemos qué tan lejos está dispuesto a llegar.

Changbin tiró su maleta improvisada contra la pared.

—Si ese hombre nos siguió, estamos acabados.

Minho apretó los puños.

—No nos siguió.

La madre intervino:

—Entren. Luego hablamos. No podemos quedarnos afuera.

Entraron.

La casa era sencilla, pero cálida.

Había polvo, pero también muebles que dejaban ver que alguien, alguna vez, la quiso.

Han respiró más tranquilo… por unos segundos.

LA DISCUSIÓN QUE EXPLOTA

Changbin se acercó a Minho.

—Tenemos que hablar. Ya.

Han sintió un escalofrío.

Sabía que esa frase nunca traía nada bueno.

Minho lo siguió a la cocina.

Han, nervioso, se quedó cerca… aunque no lo llamaron, su cuerpo se movió solo.

Changbin comenzó:

—Minho… ¿qué crees que va a pasar después?

¿Vas a vivir escondiéndote?

¿Vas a hacer que Jisung viva escondido?

Esto no es sostenible.

Minho respiró hondo.

—Lo sé.

—¡Entonces actúa! —gritó Changbin, golpeando la mesa.

Han dio un salto.

Minho no se movió.

—Estoy actuando. Lo estoy protegiendo.

Changbin negó, desesperado.

—No estás protegiendo a nadie.

Lo estás hundiendo contigo.

Han sintió un golpe en el pecho.

Tanto que tuvo que apoyarse en la pared.

Minho apretó los dientes.

—No voy a dejarlo.

No voy a soltarlo.

Changbin chasqueó la lengua.

—Ese es el problema.

Minho frunció el ceño.

—¿Qué diablos quieres decir?

Changbin respondió lento… peligroso:

—Que estás confundiendo protección con posesión.

Han dejó de respirar un segundo.

Minho retrocedió.

—Eso no es cierto.

—¿Ah no? —Changbin dio un paso hacia él—. Desde que todo esto empezó, no lo sueltas, no lo dejas tomar decisiones, no lo dejas hablar. Lo cargas con tus secretos, con tus miedos.

Y ahora lo trajiste aquí, lejos de todo lo que conoce.

Minho tragó saliva.

Pero Changbin siguió.

—Yo no digo que no lo quieras. Lo sé, Minho. Te conozco.

Pero vas a romperlo.

Han sintió un vacío en el estómago.

Sus ojos empezaron a arder sin querer.

Minho habló por fin.

—Si lo dejo… mi padre lo destruirá.

—¿Y si no lo dejas, lo destruirás tú —susurró Changbin—… sin querer?

Minho tembló.

Literalmente tembló.

Como si cada palabra le abriera una herida nueva.

Han ya no pudo callar.

—Basta… por favor.

Los dos lo miraron.

Han respiraba rápido.

—Yo… yo estoy aquí porque quiero estar. Yo decidí subir a ese auto. Yo decidí no dejar a Minho solo. No me están arrastrando a nada.

Minho dio un paso hacia él.

—Jisung…

Pero Han lo detuvo levantando la mano.

—Pero también quiero que me escuchen.

Quiero entender qué está pasando.

Quiero saber qué significa “no otra vez”.

Quiero saber por qué tu padre es capaz de mandar a alguien detrás nuestro.

Quiero saber todo, Minho.

No solo partes.

El silencio se hizo pesado.

Changbin lo miró como si por primera vez viera que Han no era un niño asustado sino alguien que quería respuestas.

Minho cerró los ojos un segundo… y cuando los abrió, estaban llenos de algo oscuro.

Dolor.

Miedo.

Rabia.

Y algo más.

Decisión.

—Está bien —dijo finalmente—.

Te lo contaré todo.

Han sintió un nudo en la garganta.

Changbin bajó la mirada.

Sabía lo que venía.

La madre, desde la puerta, habló con voz baja:

—Minho… ¿estás segura de que es el momento?

Minho respondió:

—Ya pasó el momento.

Esto debió haber salido antes.

Minho se apoyó en la mesa.

Miró a Han como si le estuviera entregando algo frágil.

—Jisung…

Mi padre no solo está enojado conmigo.

Han tragó saliva.

—¿Entonces…?

Minho respiró hondo.

—Lo que pasa…

es que ya perdió un hijo.

Han sintió que el mundo dejaba de moverse.

El aire se volvió frío.

El silencio se volvió insoportable.

—¿Qué…? —susurró Han.

Minho continuó, cada palabra cayendo como un golpe:

—Y él cree que yo también voy a morir.

Que me van a matar.

Que no soy suficiente para sobrevivir al “destino” que él ve.

Por eso está obsesionado conmigo.

Por eso te quiere lejos.

Por eso quiere controlarlo todo.

Han abrió los ojos, helado.

Minho lo miró fijamente.

—Y ahora… cree que tú eres la razón por la que yo podría correr ese riesgo otra vez.

Han sintió que el corazón se le encogía.

Changbin cerró los ojos, resignado.

La madre se apoyó en la pared.

Y Minho terminó:

—Mi padre no quiere separarnos porque no me quiere.

Quiere separarnos porque cree que tú…

vas a ser el motivo de mi muerte.

Han sintió un escalofrío recorrerle la espina.

No sabía si llorar… o correr.

Pero una cosa era segura:

Nada volvería a ser igual después de esa noche.

1
Theo
quericominhobesameyaseme63377hijos
Raquelskz♣
okis gracias por el consejo
kiuri_stayengene
holaa, te recomiendo que en genero de la historia pongas "celebridades fanfics"
kiuri_stayengene: te ayuda a que se pueda volver mas popular🥰
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play