Nacida como una “maldición”, criada en el desprecio, y renacida con una nueva fuerza. Una princesa diferente está a punto de cambiar el rumbo de su reino.
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Capítulo 24: Velocidad que rompe el cielo
El campo de batalla ya no era un campo.
Era un cráter.
Aster Asutorea y Kael Draven desaparecieron al mismo tiempo.
Un segundo.
Silencio.
Al siguiente instante—
¡BOOM!
El choque de sus espadas partió el aire como un trueno.
Se movían tan rápido que solo quedaban destellos.
Una línea dorada.
Una sombra negra.
Sus pies apenas tocaban el suelo.
Cada paso dejaba grietas.
Cada choque levantaba columnas de polvo.
Kael giró sobre sí mismo, ejecutando un corte ascendente a una velocidad imposible para un humano común.
Aster bloqueó.
Pero la fuerza lo empujó varios metros hacia atrás.
Sonrió.
—Esto es lo que esperaba.
Desapareció.
Reapareció detrás de Kael con un corte preciso al cuello.
Kael inclinó la cabeza apenas un centímetro.
La hoja pasó rozando.
Respondió con un golpe de codo reforzado con energía demoníaca.
Aster lo detuvo con el antebrazo.
La presión hizo que el suelo bajo ellos colapsara.
Fuerza sobrehumana.
Velocidad sobrehumana.
Ninguno estaba conteniéndose.
Desde la distancia, demonios y caballeros solo veían explosiones en el terreno.
Era como si dos relámpagos estuvieran chocando sin parar.
El otro frente
Mientras tanto…
Airi alzó su espada.
—¡No retrocedan!
Su voz atravesó el caos.
El ejército del reino, motivado por la caída del rey y la determinación de la princesa, avanzó con renovada fuerza.
Airi se movía con precisión letal.
No desperdiciaba movimientos.
Cada estocada era exacta.
Cada giro eliminaba a un enemigo.
Ya no era la princesa despreciada.
Era una comandante.
Un demonio intentó atacarla por la espalda.
Un caballero lo interceptó.
—¡Princesa, a su izquierda!
Airi giró y atravesó el pecho del atacante.
Respiró con calma.
Sus ojos no temblaban.
—¡Protejan a los heridos! ¡Cierren el flanco derecho!
Los soldados obedecían sin dudar.
La moral había cambiado.
Ahora luchaban por algo diferente.
No por un rey corrupto.
Sino por un futuro.
La energía oscura del ejército demoníaco comenzaba a retroceder.
Uno por uno caían.
Choque de titanes
En el centro del campo—
Aster y Kael estaban cubiertos de polvo y pequeños cortes.
Pero ninguno mostraba agotamiento.
Kael activó una aura más intensa.
Sombras comenzaron a girar a su alrededor.
—Aumentaré la velocidad.
Desapareció.
Esta vez el impacto llegó antes de que el sonido pudiera alcanzarlo.
Aster fue lanzado varios metros, atravesando una formación rocosa.
Se levantó limpiándose la sangre del labio.
Sus ojos brillaban.
—Entonces yo haré lo mismo.
Una energía dorada envolvió su cuerpo.
El suelo bajo sus pies se pulverizó.
Ambos avanzaron.
El choque siguiente fue tan violento que el cielo mismo pareció partirse.
Las nubes se abrieron.
La onda expansiva barrió demonios y soldados por igual.
Airi levantó la mirada.
Sintió la presión en el pecho.
—Están… en otro nivel.
Kael apareció frente a Aster con una secuencia de cortes invisibles.
Aster bloqueó tres.
Recibió uno en el hombro.
Respondió con una estocada directa al corazón.
Kael giró y apenas evitó ser atravesado.
Sus espadas quedaron cruzadas.
Rostro contra rostro.
Respiraciones agitadas.
—Si sigues así… destruirás lo que intentas proteger —dijo Kael.
Aster apretó los dientes.
—Y si tú sigues… convertirás en cenizas lo que dices querer salvar.
Empujaron al mismo tiempo.
Se separaron.
Ambos retrocedieron varios metros.
El campo estaba devastado.
El ejército demoníaco estaba siendo superado.
Pero en el centro…
El verdadero resultado aún no estaba decidido.
Kael levantó su espada.
Aster adoptó postura.
El siguiente intercambio decidiría el rumbo de la guerra.
Capítulo 24 – Parte Final
El Rey Demonio desciende
El choque entre Aster y Kael estaba a punto de decidirlo todo.
Entonces…
El cielo se oscureció.
No por nubes.
Por presencia.
Una presión aplastante cayó sobre el campo de batalla.
Los soldados cayeron de rodillas.
Los demonios inclinaron la cabeza.
Un portal negro se abrió en el aire.
De él emergió una figura envuelta en oscuridad pura.
El Rey Demonio.
Su sola aparición hizo que el viento se detuviera.
Kael retrocedió un paso.
No por miedo.
Por respeto.
El Rey Demonio levantó la mano y una espada formada de energía oscura se materializó en ella.
—Has causado demasiado ruido, Santo de la Espada.
Desapareció.
Apareció junto a Kael.
Ambos atacaron al mismo tiempo.
Uno con velocidad demoníaca.
El otro con precisión letal.
Dos espadas descendieron hacia Aster desde ángulos opuestos.
Pero—
Aster levantó ambas manos.
Y las detuvo.
Con las manos desnudas.
El sonido fue seco.
Metálico.
El impacto hizo que el suelo bajo sus pies se agrietara como un vidrio roto.
Las grietas se extendieron decenas de metros.
El Rey Demonio y Kael hicieron fuerza.
La presión aumentó.
El terreno comenzó a hundirse.
La sangre descendió por las palmas de Aster.
Y él… sonrió.
—Dos contra uno… —dijo con calma— qué amable consideración.
Sus músculos se tensaron.
La energía dorada empezó a expandirse.
El aire vibraba.
Pero antes de que el choque explotara—
Una figura cruzó el campo a toda velocidad.
¡BOOM!
Un golpe directo impactó el rostro del Rey Demonio.
La fuerza lo lanzó varios metros hacia atrás.
El portal detrás de él tembló.
Airi aterrizó frente a Aster.
Espalda contra espalda.
Respiración firme.
Espada en alto.
Aster giró ligeramente el rostro.
—Llegas tarde.
—Estabas tardando en pedir ayuda —respondió ella sin mirarlo.
Ambos adoptaron postura.
Aster fijó la mirada en Kael.
Airi observó al Rey Demonio levantarse entre el polvo.
El Rey Demonio se limpió la sangre del labio.
Y sonrió.
—Interesante.
Kael sostuvo su espada con ambas manos.
—Majestad, me encargo del Santo.
—No —respondió el Rey Demonio—. Esta vez… lucharemos juntos.
La presión aumentó.
El cielo volvió a oscurecerse.
La energía demoníaca comenzó a cubrir el campo.
Airi apretó su espada.
—Aster.
—¿Sí?
—No mueras.
Él soltó una pequeña risa.
—Tú tampoco.
Cuatro figuras.
Dos bandos.
Un campo destruido.
Y el silencio previo al choque final.
El siguiente movimiento decidiría el destino del reino…
…o su destrucción total.
Continuará…
por eso no entiendo cuando hnos se pelean o son enemigos!!!