En la mayoría de las historias, es él quien conquista a su princesa.
Es él el héroe, el salvador, o en casos más extremos, el villano de su propio cuento.
Pero esta vez no es así.
Esta no es una historia dulce, de esas a las que estamos acostumbradas…
Esta es una historia distinta. Una cargada de lágrimas, ansiedad, drama, pasión, venganza, anhelo, deseo, intriga, y un amor loco, decidido, fuera de serie, dónde una sexy bruja va tras su villano aunque el se resista...
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Bruja cazadora...
...Tras la puerta, el corazón de la castaña se comprimió con un dolor profundo que le recorrió el alma, como si cada palabra que alcanzaba a escuchar le clavara una espina en el pecho....
...Adentro, la conversación continuaba…...
...—Gabriel, no me pidas que me aleje… —rogó María Ángel, con la voz temblorosa—. Yo necesito estar pendiente de ti. Tú estuviste a mi lado cuando mi mundo se me caía a pedazos… ahora es mi turno....
...El alemán tomó sus manos y las besó con la ternura de siempre, esa que nunca pudo disimular frente a la mujer que aún amaba aunque jamás le hubiera correspondido del mismo modo. Sus labios cálidos permanecieron un instante en su piel, como si quisiera grabar ese recuerdo en lo más hondo de su ser....
...—No, angelito… —susurró con voz dulce—. Necesito que sigas con tu vida, que seas feliz al lado del príncipe Thompson, que cumplas todos tus sueños. No aceptaré que pongas en pausa tu vida por mí. Si de verdad quieres que yo logre vencer esta enfermedad, prométeme que continuarás siendo feliz....
...María Ángel lo abrazó con fuerza, ocultando el rostro en su hombro. El llanto la sacudía sin control mientras Gabriel, con infinita paciencia, le acariciaba la espalda en un vaivén que intentaba calmarla....
...—Dime… —preguntó de pronto, rompiendo el silencio—. ¿Viniste con la loquita?...
...María Ángel se apartó apenas, secándose las lágrimas con el dorso de la mano. Una leve sonrisa se dibujó entre su tristeza....
...—Sí… vine con la chiflada Lily Patel. —Levanto sus cejas al mencionarla—. Esa mujer está dispuesta a jugarse todo por ti. Así que si va en serio… no la desaproveches. Te mereces un amor sincero, bonito y recíproco....
...Gabriel negó despacio, suspirando con resignación....
...—Angelito, en este momento lo último que quiero es condenar a una mujer a lidiar conmigo. Y mucho menos estoy para enamorarme....
...—Gabriel, no te niegues la oportunidad —insistió la rubia, apretándole la mano con fuerza—. Te lo mereces. ¿Acaso no me dijiste que te gusta?...
...Los labios del alemán temblaron antes de soltar la confesión. Sus ojos negros profundos, empañados, la miraron con una mezcla de deseo y tristeza....
...—Me gusta… y mucho. Ahora más que cuando me besó. —Tragó saliva, desviando la mirada hacia la ventana—. Pero no estoy dispuesto a aferrar a nadie a mí en estas condiciones. No quiero cargar con esa responsabilidad. Si el tratamiento no resulta… no quisiera dejarle un vacío en el alma a nadie. Y menos irme intranquilo, sabiendo que no volveré a ver a quien le permití quedarse....
...Sus palabras se quebraron al final, y por primera vez, Gabriel Lancaster, “la sombra alemana”, dejó ver la fragilidad que tanto había ocultado....
...—Gabriel, no tienes que pasar por este proceso solo. Tú, que siempre has estado para todos, ahora es tu momento de permitir que otros estemos para ti....
...El alemán sostuvo con firmeza las manos de la rubia. Sus ojos grises, cansados pero brillantes, se clavaron en los de ella....
...—No estoy solo, angelito. —Sonrió apenas—. Mi nana, Fraud, Rutter, Rinaldo, Francizka Hoffmann y el doctor Heinrich Adler están conmigo. Además, está Jeffrey....
...—Lancaster… a veces eres muy obstinado. —María Ángel negó con suavidad, acariciándole la mejilla—. Pero está bien, serás tú quien decida. Iré a llamar a la Patel. Supongo que tienen mucho de qué hablar, sobre todo después de que tú también estuviste de cochino y… te la devoraste....
...Los labios del alemán se curvaron en una sonrisa pícara, iluminándole el rostro....
...—¿Ah, te contó? Entonces no te cae tan mal. corrijo… —rió con complicidad—. No me la devoré, ella lo hizo conmigo, sin siquiera contar con mi aprobación, así es ella....
...—Mmm… entonces te dieron la mejor cogida de tu vida. —La rubia arqueó una ceja y sonrió maliciosa—. Caperucita se comió al lobo feroz....
...Una carcajada profunda salió del pecho de Gabriel, llenando la habitación de un eco cálido y contagioso. Tras la puerta, la castaña no pudo evitar sonreír también, aunque con el pecho oprimido....
...—Ella no es una dulce Caperucita —replicó el alemán con un brillo oscuro en la mirada—. Es una bruja, perversa, bella y peligrosa. Y yo soy el villano al que ella se empeña en cazar....
...—Lo sabes, Lancaster. —María Ángel le señaló con el dedo, divertida—. Y en el fondo quieres que esa bruja te atrape, aunque lo niegues. Así que iré por ella. Nos vemos más tarde, Gabriel....
...—Espera. —Él le tomó la mano cuando ella ya se ponía de pie....
...María Ángel se detuvo, mirándolo con atención....
...—¿Estás feliz con Thompson? ¿Dejaron finalmente atrás sus diferencias?...
...—Sí, Gabriel… —susurró con dulzura—. Estoy plenamente feliz. Berni sigue siendo mi príncipe, independientemente de lo idiota que se haya comportado antes....
...Los ojos del alemán brillaron con un orgullo sincero....
...—Eso me alegra. Te mereces toda la felicidad del mundo. Pero… si algo no sale bien y yo aún sigo aquí, sabes que siempre contarás conmigo....
...La rubia lo abrazó con fuerza, con lágrimas en los ojos....
...—Gracias, lo sé. Pero ahora yo estoy aquí para ti. —Apoyó la frente en la suya—. Recuérdalo: me prometiste que siempre serías el tío consentidor de Theo, de mi principito y ahora de mi princesita. Así que te quiero sano y fuerte. Te quiero mucho, Gabriel....
...—Y yo a ti, mi angelito. —Él la miró con el mismo amor silencioso de siempre....
...Tras la puerta, Lily sintió una punzada en el pecho. Sus manos temblaban, pero se obligó a alejarse unos pasos para no ser descubierta. La conversación la había herido, aunque jamás lo admitiría....
...María Ángel apareció unos minutos después, con la serenidad de quien había dejado en claro su posición....
...—Ah, aquí estás. Ve, Gabriel te espera. —La miró con firmeza—. Lily, si decides quedarte, hazlo hasta el final. Y si no… vete hoy mismo. No quiero que lo lastimes....
...La rubia se marchó sin darle opción a réplica. Lily no respondió nada; solo caminó con paso firme hacia la habitación. Su corazón latía con fuerza, dividido entre el deseo y la rabia....
...Golpeó suavemente la puerta, y la voz grave y gutural del alemán autorizó su entrada....
...— Tuve que buscarte, otra vez galán de telenovela, cobarde. —Su voz era un filo entre burla y reproche, enmarcando cada palabra—. Dime, Lancaster… ¿algún día dejarás de huir o quieres seguir jugando al gato y al ratón?...
...Gabriel la recorrió de arriba abajo con la mirada. Se veía imponente, con su traje sastre entallado, los tacones que resonaban como un anuncio de guerra, el rostro tentador y las curvas diseñadas para pecar. Parecía inalcanzable, nadie imaginaría que estaba cazándolo....
...—Hola, Lily. —Su tono fue sereno, casi vulnerable—. Nos volveremos a ver… lo siento. Lamento haberme ido así, pero no me sentía bien y no estaba listo para darte explicaciones....
...La castaña no dudó ni un segundo. Avanzó hacia él con paso felino y, sin importarle que estuviera convaleciente, se subió a horcajadas sobre su regazo. Lo sujetó del cuello y lo besó con hambre, con deseo, con rabia contenida y necesidad ardiente....
...Gabriel gruñó contra su boca, sorprendido. Nadie lo había besado así jamás. A pesar de haber sido un idiota, ahí estaba ella, devorándolo con una pasión feroz, como si quisiera marcarlo a fuego y recordarle que no podía seguir huyendo....
...Él correspondió con la misma intensidad, apretándola contra su pecho, saboreando cada segundo de aquella osadía. Y aunque en su mente la sombra de la rubia todavía lo perseguía, en ese instante solo existía la bruja que lo empezaba a cazar sin pedir permiso....
...Los labios de ambos se encontraron como dos llamas que se reconocen. Al principio fue un roce urgente, pero pronto la intensidad subió como lava ardiente, reclamando cada rincón, cada espacio de aire. Sus lenguas se buscaron con desesperación, y las manos de Gabriel recorrieron la cintura de la británica, apretándola contra sí como si quisiera fundirse con ella....
...Lily respondió con la misma ferocidad, acariciando su torso sobre la ropa, dejando que sus uñas trazaran caminos atrevidos por encima de la tela. Los gemidos ahogados del alemán se mezclaban con los de ella, y la atmósfera se volvió sofocante, cargada de deseo, de urgencia, de rabia transformada en pasión....
...De pronto, Lily se detuvo. Sus labios aún temblaban por la intensidad del beso, pero con calma se acomodó la blusa arrugada, alisó su pantalón y, con un movimiento delicado, se bajó de su regazo. Frente al espejo pequeño de la habitación, limpió el rastro del labial que se había corrido en las comisuras y, como si nada hubiera pasado, se sentó con elegancia frente a él, cruzando las piernas....
...Gabriel, aún con el pecho agitado y el deseo latiendo entre sus piernas, la observó incrédulo. El contraste entre el incendio que acababan de desatar y la serenidad con la que ella lo miraba ahora lo dejó sin aire....
...Entonces soltó una carcajada profunda, llevando una mano a su frente....
...—Lo dicho eres una bruja… —murmuró con voz ronca y divertida—. Sabes perfectamente lo que estás haciendo....
...Lily arqueó una ceja, sonriendo con malicia, como si la venganza fuera un arte....
...—Vaya, qué apodo tan cariñoso… —Lily ladeó la cabeza con una sonrisa felina—. Pero me gusta. Estoy aquí para ser la bruja de este cuento y darte una poción mágica que te obligue a quedarte conmigo....
...Lancaster tragó saliva. Su pecho subía y bajaba con pesadez, y sabía que había llegado el momento de aclarar las cosas....
...—Lily, esto no es un juego. —Su voz sonó grave, cargada de un cansancio que no podía ocultar—. Yo no soy un hombre que desee ser atrapado por una bruja sexy. Soy un villano, uno con un mundo oscuro detrás… Y ahora, además, tengo una enfermedad que me está arrasando. No quiero que te quedes....
...Las palabras cayeron como piedras, pero Lily no se inmutó. Al contrario, sonrió con esa seguridad que lo desarmaba....
...—Las brujas no le tememos a la oscuridad, Lancaster. —Se inclinó hacia él, sus ojos negros brillando como brasas—. Somos dueñas de ella. La oscuridad es nuestra mejor aliada para hacer los mejores conjuros....
...Él apretó la mandíbula, atrapado entre la incredulidad y la fascinación....
...—Lancaster… —susurró ella, con un tono más suave pero igual de firme—. Hablemos de lo que pasó antes de que vinieras aquí. Quiero saber qué sentiste....
...El alemán se incorporó en el sofá con un esfuerzo silencioso. Sus ojos negros, intensos y oscuros como la noche, se clavaron en los de ella. Durante unos segundos permaneció callado, y luego una sonrisa cargada de recuerdos cruzó sus labios....
...—Lo que sentí… —murmuró, dejando escapar un leve suspiro, como si aquel recuerdo lo atravesara—. Fue como cuando un vendaval te remueve los cimientos....
...La castaña lo observaba con atención, sin perder un solo matiz de su confesión, mientras el alemán, aún con la sombra del dolor en el cuerpo, revivía aquella noche que lo había marcado más de lo que quería admitir......