Cecilia ha tenido una dificil infancia, pese a esto es una joven trabajadora y alegre su unico pasatiempo es leer, sin embargo su destino cambia drasticamente cuando un joven hombre le hace una tentadora propuesta, cumpliran ellos los acuerdo o la vida les tendra otros planes , por ejemplo un amor que jamas imagino.
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24
A la mañana siguiente Cecilia se levantó muy temprano sin hacer ruido, pretendió salir de la habitación sin que Rubén escuchase.
Rubén - adónde crees que vas Cecilia.
Cecilia- voy a desayunar, tengo mucha hambre.
Rubén- y vas con bolso y libreta, yo creo que quieres salir e irte sin que yo vea con quién te vas.
Cecilia- yo....
Rubén - no te irás hasta que yo conozca a ese hombre.
Cecilia- porque eres tan desconfiado.
Rubén - solo te cuido como te lo prometí.
Cecilia- está bien, te espero en el comedor.
Más tarde ambos se encontraron a tomar desayuno, cuando Rubén fue a la recepción de la casa de huéspedes, justo en ese momento Cecilia se encontró con el cochero.
Rubén en la recepción - señorita usted por casualidad conoce al hombre que se encuentra junto a mi esposa.
Recepcionista- claro que lo conozco ese cochero trabajo mucho tiempo en este lugar junto a su esposa, son personas muy buenas ahora está viejo por eso trabaja de cochero, todos los conocen como él matrimonio Benitos. Él se llama Benito y a su esposa todos le dicen Benita aunque en verdad no se llama así, ella era nuestra cocinera.
Rubén ahora con estas referencias le hizo una señal para que Cecilia se acercará a su lado - veo que es hombre correcto, puedes ir con él, pero cuídate siempre.
Cecilia- gracias por no hacerme pasar vergüenza, no sabía como explicarle lo que querías hacer.
Rubén - ve y disfruta tu día, y si debes cancelarle algo hazlo tranquila.
El cochero llevó a Cecilia a su casa, al llegar una tierna anciana de cabello blanco sale a su encuentro.
Benita - buenos días, señora.
Cecilia- buenos días, señora Benita, gracias por recibirme, por favor llámeme solo por mi nombre Cecilia así me sentiré más a gusto.
Benita - como usted quiera Cecilia.
Cecilia - gracias por recibirme y enseñarme.
Benita- de nada querida, como dijo mi esposo eres una joven muy amable, con mucho gusto te enseñaré.
Cecilia- la verdad yo cocino desde muy pequeña, pero aprendi sola y por años preparé comida para el negocio de Cantina de mi padre, pero son preparaciones sencillas, no como las que he visto acá.
Benita- será un gusto enseñarte.
Así Benito las dejo a ambas en su casa y volvió a trabajar, Cecilia añoraba todo lo que Benita le enseñaba y más tarde comenzaron a cocinar juntas, la cocina de Benita era cocina de casa generalmente de lenta cocción y de mezcla de varios ingredientes.
Cecilia- está crema de callampas me encantó, el guiso de vegetales y los budines me encantaron, pero lo que más me gusto fueron sus sopas me las imagino los reponedores que deben ser en un día de frío.
Benita- - justamente está comida es para recibir al esposo después de un largo día de trabajo y darle un plato que disfrute.
Cecilia- esa es exactamente mi idea.
Benita- su esposo debe ser un señor que debe estar acostumbrado a platillos más finos.
Cecilia- yo al principio pensé lo mismo, pero hasta ahora ha disfrutado de todo lo que le he preparado.
Benita- te daré recetas de varias salsas que puedes hacer y guardarlas en tu casa, igual algunos dulces.
Cecilia- yo podría escribirles cartas y mantener nuestro contacto y yo le cuento cómo me van con sus recetas.
Benita- sería un honor querida, mi vida es muy solitaria hay muchos días donde solo veo y converso con mi esposo, no me quejo él es un buen hombre, pero la soledad es algo muy deprimente cuando uno se hace mayor. Para mí cocinar es un placer y un relajo sobre todo si cocino para alguien que quiero.
Cecilia- me identifico mucho con usted, cuando yo veo a mi esposo comer muy contento todo lo que le preparo me hace muy feliz.
Benita- lo quieres mucho, se nota
Cecilia- si, el cambio mi vida y trato de recompensarlo cada vez que puedo.
Benita- cuando se marcha.
Cecilia- en tres días.
Benita- si no tiene más planes o cosas que hacer puede venir todos esos a mi casa y yo le enseño lo que más pueda
Cecilia- no quiero abusar de usted
Benita- no ves lo feliz que me ha hecho tu visita.
Cecilia no tendré como pagarle.
Benita+ yo si se, no te preocupes.
Así siguieron preparando recetas el resto del día, hasta que llegó Benito a recoger a Cecilia, se despidieron ambas mujeres muy contentas.
Cecilia llegó feliz a la casa de huéspedes cuando entro se encontró que Rubén ya había llegado.
Cecilia- buenas tardes, llegaste antes que yo.
Rubén - así parece, tú vienes muy feliz, supongo que lo pasaste muy bien.
Cecilia- la señora Benita es una gran mujer me enseñó muchas recetas e iré a su casa todos los días que nos quedan acá, puede ser.
Rubén - no será mucho trabajo para esa señora.
Cecilia- lo mismo pensé yo, pero ella dice que compartir con alguien y no estar sola la hacía muy feliz, me dio tristeza cuando pensé lo triste de sentirse sola a su edad
Rubén - así debe ser, prepárate hoy hay una comida especial así que ponte un vestido más elegante.
Cecilia- está bien, me bañare y arreglaré, puedes salir de la habitación para poder vestirme más tranquila.
Rubén- por supuesto, te esperaré abajo.
Cecilia se bañó y se colocó un vestido que le preparo costurera, era la primera vez que usaba un vestido tan elegante, era rojo y tenía el escote que Cecilia la hacía sentir incómoda ;ya que sentía que mostraba más de lo que ella acostumbraba.
Al encontrarse con Rubén este quedó impactado por lo bella que se veía Cecilia la tomo del brazo y entro con ella al salón donde se llevaba a cabo la comida especial.
En el lugar todos los invitados estaban elegantemente vestidos, la mayoría de ellos eran hombres que participaban de la feria ecuestre. Cuando Rubén noto como estos mismos hombres miraban a su compañera siento ganas de llevársela de ese lugar, y más cuando varios de ellos dirigían su mirada sobre su escote.
Gracias a las enseñanzas de la Tía Rita Cecilia sabía muy bien como comportarse, pero debido a que estuvo todo el día haciendo recetas con la señora Benita estaba muy cansada. A la hora de la comida se sirvió muy poco por lo mismo, y sintió ganas de beber aunque después de un rato se sintió algo mareada por la poca costumbre, Rubén al percatarse de su estado decidió que volvieran a su habitación.
Una vez en la habitación se cambió de ropa y se acostó se sentía muy extraña por el licor que había bebido, cuando se estaba quedando dormida se acercó a Rubén y sin saber por qué motivo lo beso y este respondió, ambos estuvieron besándose un buen rato hasta que Rubén sintió que algo distinto le sucedía se detuvo y se fue al baño de inmediato.