Cristine tenía una hermana menor, ellas vivieron algunos años en un orfanato y al final fueron adoptadas por separado. A ambas niñas las adoptaron familias con buen estatus en la sociedad, pero el destino les tenía caminos diferentes. Cristine siempre fue la mejor en todo, enorgullecía a su familia siempre. Al morir sus padres, ella siendo única hija terminó heredando toda la fortuna y por fin pudo buscar a su hermana, con quién perdió contacto cuando las adoptaron. Al dar con su hermana, se llevó una gran sorpresa, pues la vida de ésta no había sido tan buena, intentó reunirse con ella, pero en el camino tuvo un accidente y murió.
Ahora Cristine a reencarnado en el cuerpo de su hermana que yacía sin alma desde un tiempo atrás estando en un hospital.
Ella tendrá que averiguar lo que le sucedió a su hermana y hacer pagar a los culpables. En el transcurso intentará ser feliz y caminar sobre un camino con muchas curvas, su vida estará llena de altibajos.
¿Podrá ser feliz?
NovelToon tiene autorización de LúNam para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Aceptando mi oportunidad
Llevé a Michael justo a la casa que había sido testigo de innumerables encuentros entre los dos.
—Clarissa, ¿qué hacemos aquí?, ¿he hecho algo mal?, ¿por eso me echarás de tu vida?— pregunta cómo si tuviera mucho miedo.
—Tranquilo, no te dejaré ir nunca más, solo quiero aclarar algunas cosas— le digo para que se tranquilice
—Tengo tanto miedo de perderte— suspira y me habla con sinceridad.
—Eso no va a suceder, pasemos para que podamos hablar— le pido y es así como entramos a la casa.
—¿Qué es lo que sigue ahora?— pregunto
—¿A qué te refieres?— responde con otra pregunta
—Tu ya te habías mudado a otro lugar, ahora estás aquí por mi, pero no creo que dure mucho. No quiero imaginar que nos tendremos que separar nuevamente— me entristece saber que quizás debamos separarnos.
—No me mudé, solo fui a cerrar varios negocios. Pude haber enviado a alguien de mi entera confianza, sin embargo decidí ir personalmente para alejarme un poco de ti y darte tu espacio. Por mi mente jamás pasó separarme de ti para siempre. Por favor perdóname por todo lo que dije en la última llamada que tuvimos, estaba muy enojado y decepcionado. Creí no ser lo suficiente para estar a tu altura y además me jugaste injustamente— explica
Me acerco a él y le cierro la boca con un beso, luego me alejo.
—Se que actúe de mala manera y también hice muchas cosas que no deberían ser aceptadas por la persona que me ama, por eso te pido perdón— al fin pude decir lo que siento. —Michael, te amo muchísimo y no estoy dispuesta a perderte de ninguna manera, quédate conmigo y seamos felices juntos— le pido, mientras agacho la cabeza.
Quizás no tenga derecho a decir todo esto, pero necesito a este hombre en mi vida, pues se volvió parte de mí.
—No me atrevería a irme, te pertenezco y tú a mí. Seamos felices, permitámonos ser felices por fin— dice esto y me abraza fuertemente.
“Las cosas suceden por algo”, me dijo alguien cuando estaba pequeña, sin embargo pienso que las cosas suceden porque dejamos que sucedan o que no sucedan. No fui feliz durante un tiempo porque no me lo permití, ahora lo hago, dejaré de interponerme en mi propia felicidad. Le daré la oportunidad a mi corazón de dar y recibir amor de otras personas.
Me acerco a Michael y lo beso dulcemente, él claro que corresponde a mi beso y así comienza una entrega del uno al otro, nuestros cuerpos se unen y se vuelven uno. Demostramos nuestro amor con caricias y besos, sentíamos recorrer en nuestro corazón una electricidad, que nos hacía unirnos aún con más fuerza. Amo a este hombre, lo alejé, pero no volverá a suceder. Pudimos formar una familia, sin embargo las cosas sucedieron de una manera diferente a la deseada, eso no significa que no podríamos volver a intentarlo.
—Clarissa, ¿aceptarías ser mi esposa?— tan felices que estábamos y Michael interrumpe.
—No acepto— respondo.
Su rostro se entristeció, seguramente se decepcionó de nuevo.
—Permite que te explique el porque no me quiero casar— le digo, acercándome a él. —He cometido muchos errores, de algo debes estar seguro y es que te amo, a ti y al pequeño Dilan. El motivo de no quererme casar es por todo lo que hemos pasado, no me quiero casar ahora. Quizás más adelante lo podremos hacer, pero ahora mismo no me imagino casándome, espero que me entiendas. Dejemos nuestra relación como la de un par de personas que se aman— trato de explicarle
—Lo entiendo— me dice y me da un beso en la frente, — mi propuesta no cambiará, cuando estés lista y te sientas segura, házmelo saber, estaría dichoso que tú aceptaras ser mi esposa
Terminamos nuestra plática y decidimos regresar a casa, el momento interrumpido no pudo continuar.
Cuando llegamos, Dilan estaba esperando en la puerta, me sorprendió pues ya era tarde.
—Corazón, ¿Qué haces aquí y solo?— pregunto
—Mami, mi tío Carl dijo que tenía que ir al hospital porque Tomás había despertado por fin, dijo que te avisara— informa
Me alegro y me preocupo al mismo tiempo.
—Michael, debo ir con él y acompañarlo— le digo y me voy al hospital, me acompaña uno de los guardias extra.
Michael debe quedarse para cuidar del pequeño y solo yo soy muy cercana a Carl para estar con él ahora que despertó Tomás, el hombre que siempre ha querido.
Llego al hospital y voy directamente a la habitación de Tomás, pero antes de entrar, escucho de lo que hablan, se que es malo, pero no quiero interrumpir.
—Me tenías muy preocupado, por favor nunca me vuelvas a asustar así, sabes que si te pierdo, moriría— entre lagrimas, Carl le dice a Tomás.
—Tranquilo, estaré bien, te lo prometo. Seguiremos siendo felices como hasta ahora, a lado de la señorita Clarissa, cuidemos de ella, juntos— Tomás habla y abraza a Carl.
Es el momento en el que decido entrar.
—Veo que por fin despertaste dormilón— bromeo un poco para mantener un ambiente feliz.
—Gracias por venir señorita Clarissa. Espero que usted se encuentre bien— dijo Tomás
—Estoy muy bien, me alegro mucho que por fin despertaras y que volvieras con nosotros. Prometo que de ahora en adelante los cuidaré y los atesorare más que nunca, ustedes son mi familia y si los llegara a perder, sufriría mucho— me acerco y abrazo a mis chicos.
Después de eso, Tomás aún estuvo un mes más en el hospital para descartar cualquier problema que pudiese llegar a tener. Al final lo dieron de alta y realizamos una gran fiesta por su regreso, digo grande aunque solo estuvimos los que vivíamos en casa.
—¡Soy la mujer más feliz de este mundo!— grité de un momento a otro
—Clarissa, ¿qué tienes?— desconcertado, pregunta Michael, —ni siquiera has bebido una copa para que grites de esta forma— continúa
—Ni voy a beber, quería dejarlo para esta noche, pero creo que daré la noticia ahora mismo— digo esto y todos ponen atención a mis palabras
—¿De qué hablas mami?— pregunta Dilan
—Hablo, mi pequeño corazón, de que pronto la familia aumentará, fui al médico porque me había estado sintiendo muy cansada los últimos días y confirmó mis sospechas, estoy embarazada— lo digo muy emocionada, tanto que mi sonrisa irradiaba el lugar
Todos los presentes, se sorprendieron por lo dicho. Pronto comencé a recibir felicitaciones. Michael y Dilan se acercaron a mi, ambos me abrazaron, me dieron un beso en la mejilla.
—Gracias mamita por darme un hermanito— mencionó Dilan
—No sabes lo feliz que me haces, mi amor. Te cuidaré aún más de ahora en adelante. ¡Seré papá de nuevo!— grita feliz Michael
Las cosas no evolucionaron como quería desde un principio, tuve la oportunidad de ser feliz, pero la desperdicié intentando vengar a mi hermana que en realidad no conocí ni traté después de la adopción. Las personas cambiamos conforme pasa el tiempo y me guíe solo por mis sentimientos, ahora que todo está más claro para mí, decidí ser feliz con las personas que me importan y que me aman, lo estoy logrando y espero seguir así por mucho tiempo.
La historia de mi segunda oportunidad termina aquí, soy yo Christine, ocupando el cuerpo de Clarissa, viviendo una vida feliz y tranquila por fin. Estoy y seguiré aprovechando está oportunidad que la vida me dio.
Fin
Gracias por leer queridos lectores, una muy pequeña historia de lo que una mujer puede o no lograr, por sus propias decisiones. Aclarando que también influye mucho la gente que tenemos a nuestro alrededor, nuestro entorno y la sociedad en general.