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Aprendiendo A Amar

Aprendiendo A Amar

Status: En proceso
Genre:Completas / Amor eterno
Popularitas:21.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Aram526

—Pablo Santander es un enólogo y bodeguero muy conocido en su pueblo, y un día, rescata a su sobrina Antonella de un orfanato, quien vivió situaciones traumáticas, pero es carismática y sonriente. Con el paso del tiempo, Antonella va viendo la rivalidad en la que se ve involucrada sin desearlo.
Muchos adolescentes/jóvenes inexpertos descubriendo el amor por otro lado.
—<<<Rivalidades, amor, amistad, amor sano, romance, amistad, romance estilo "RyJ", infidelidades, dr, problemas de autoestima, mafia, negocios, realismo, bodegas, viñedos, familia disfuncional, clasismo, amor eterno, etc>>>
—Idioma: español (Argentina)
—Pueblo de Buenos Aires.
—Ambientado en: Junio 2002- Febrero 2006.
—Cantidad de temporadas: 4.
—Duración de capítulos: 45/50 minutos.

NovelToon tiene autorización de Aram526 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

T1 E24

*En casa de los Montero, Chiara estaba doblando ropa, con una expresión de tristeza en su rostro. Giuliana y Thiago se acercaron a ella, preocupados por su estado*

Giuliana: Mami... ¿todo bien?

Chiara: (intentando sonreír) ¡Hija! Sí, perfecta...

Giuliana: ¿Segura?

Thiago: Se la ve bien... ¿no?

Giuliana: (dirigiéndose a Thiago con desdén) ¿A vos quién te preguntó? ¿Ahora te hacés el preocupado? Traidor, mala persona.

Thiago: (defendiéndose) ¿La podés cortar? Siempre me preocupo por mamá...

Giuliana: Se nota. Vos querés saldar tu culpa, eso es lo que pasa. Y ya es tarde...

Thiago: ¿Nunca te cansás de decir estupideces?

Giuliana: ¿Vos nunca te cansás de portarte como uno?

Chiara: (interviniendo con calma) Chicos, tranquilos, no se peleen por mi causa. Yo estoy bien, no se preocupen...

Giuliana: (tristeza) Mamá, basta con verte a la cara para saber que es mentira.

Chiara: (ternura) No es mentira, hija. No es mentira. Y no se peleen más, por favor, porque si se pelean, sí voy a estar mal de verdad...

*Giuliana, conmovida, se acercó y la abrazó con fuerza*

*Mientras la abrazaba, lanzó una mirada de reproche a Thiago, quien parecía visiblemente arrepentido*

*En casa de los Santander, Lorenzo estaba visiblemente enojado e indignado por lo que acababa de presenciar*

Lorenzo: (exigiendo respuestas) ¿Qué es esto?

Antonella: ¡Te lo puedo explicar, Lorenzo!

Lorenzo: (interrumpiéndola) ¡Vos no te metas, esto es entre él y yo! ¡Ya salís del cuarto de mi prima! ¡¡Ya!!

Antonella: (suplicante) ¡Pará, Lorenzo, por favor!

*Lorenzo, decidido, agarró a Mariano del brazo e intentó sacarlo del cuarto*

*En ese momento, Pablo y Gina llegaron, preocupados y confundidos por el alboroto*

Pablo: (confundido y alarmado) ¿¡Pero qué pasa acá!?

Lorenzo: (gritando) ¡Que salgas te dije! ¿¡O preferís que te saque yo!?

Pablo: (dirigiéndose a Mariano) ¿Qué hacés vos acá...? Antonella, ¿qué es esto?

Antonella: (intentando calmar la situación) Esto tiene una muy buena explicación...

Lorenzo: ¡Primero que desaparezca este tipo de acá! ¡Fuera de mi casa, ya!

*Lorenzo continuó empujando a Mariano hacia la salida, mientras Antonella, Pablo y Gina lo seguían, preocupados*

Antonella: (desesperada) ¡Lorenzo, dejalo, por favor!

Pablo: ¡Lorenzo, tranquilo, por favor! ¡Esto lo podemos arreglar bien!

Lorenzo: ¡¡Que te vayas, dije!!

Pablo: (autoridad) Fuera de mi casa, Mariano. No tenés NADA que hacer acá y menos a esta hora.

*Mariano, algo asustado y nervioso, se preparaba para irse. Antes de hacerlo, rápidamente le dio un beso a Antonella y se fue*

Lorenzo: ¡Ah, no, yo lo mato!

Antonella: (interviniendo) ¡Pará, Lorenzo, dejalo! ¡Ya está, basta!

Lorenzo: ¿¡Basta qué, nena!? ¡Espero que haya una buena explicación para esto!

Antonella: (tratando de calmarlo) Y la hay, tranquilo...

Pablo: Antonella... ¿qué hacía él en tu cuarto, y a estas horas?

Lorenzo: No, ¿sabés qué? Dejala, papá. Es muy obvio. Lo hace porque está saliendo con él otra vez, o capaz ni siquiera lo dejó en primer lugar...

Pablo: (mirando a Antonella) ¿Eso es cierto, Antonella?

Gina: (intentando calmar la situación) A ver, ¿se calman, por favor? No estamos en un talk show...

Lorenzo: (riendo, con sarcasmo) ¿Sabés cómo te vamos a llamar a partir de ahora? Antonella "Julieta". Porque al parecer te gusta jugar a Romeo y Julieta...

Antonella: (defensiva) ¡Ay, no seas... 'tosto', por favor! ¡Sí, es cierto, y también es cierto que hice mal en ocultárselos!

Lorenzo: ¿Mal, nada más? ¡Son las 11 de la media noche y trajiste a ese tipo, a esta casa! ¿Te parece moral? ¿Eh?

Antonella: ¡No, a ver, yo no lo traje! ¡Él se metió solo! Y además... ya admití que hice mal, no es para que te pongas así...

Lorenzo: No tiene nombre ni justificación lo que hiciste. Me mentiste en la cara, a mí y a todos acá. Yo ya no confío NUNCA más en vos ni en lo que me digas. Es la última vez que contaste conmigo para algo, Antonella...

*Lorenzo se disponía a irse, pero se volteó para mirarla una última vez*

Lorenzo: Perdón, "Julieta"...

*Lorenzo se fue, visiblemente enojado, dejando a Antonella enojada y triste*

Antonella: Perdón... pero no es para tanto...

Pablo: Sí estuvo medio mal la mentira, Antonella...

Antonella: (defendiéndose) Ustedes nunca lo hubieran aceptado, y menos Lorenzo que se la tiene jurada.

Gina: Acordate de una cosa, nena. La sinceridad, la verdad y la honestidad es siempre una gran virtud de las personas. Las mentiras o los ocultamientos es solamente sufrir...

*Antonella se quedó pensativa y algo triste, reflexionando sobre las palabras de Gina*

Pablo: (acariciando su mejilla) Tranquila, no te critico, sé cómo se siente ser adolescente y estar enamorado...

Gina: Y sí, si lo vivís cada día.

Pablo: Dejá de tirarme palos un ratito...

Antonella: Hice mal de todas formas... y Lorenzo nunca me va a perdonar...

Pablo: Tranquila, mañana va a ser un nuevo día. Y las ideas se van a aclarar con el sol de la mañana...

Antonella: (esperanzada) Espero...

*Antonella y su familia se miraron, serios, pero con la esperanza de que el tiempo lo curaría todo*

*En la casa de Malena, ella entró a su cuarto llevando varias bolsas llenas de comida: snacks, galletitas, chocolates. Con cuidado de no ser vista, se sentó en su cama y comenzó a sacar la comida de las bolsas*

*Con ansiedad y sin control, abrió un paquete y comenzó a comer rápidamente, sus manos temblando con cada bocado*

*De repente, se detuvo, el arrepentimiento y la preocupación reflejados en su rostro*

Malena: (voz temblorosa) Esto que hice... no está bien...

*Decidida a ocultar lo sucedido, escondió los paquetes y se dirigió al baño*

*Unos momentos después, su madre, Sandra, entró en el cuarto con una expresión de extrañeza*

Sandra: Malena, ¿estás acá?

*Desde el baño, se escuchó a Malena vomitar, lo que dejó a Sandra confundida*

Sandra: ¿Malena? ¿Todo bien?

*Malena apareció en la puerta, visiblemente nerviosa*

Malena: (tratando de parecer despreocupada) Mamá... ¿qué hacés acá?

Sandra: Venía a decirte algo... ¿por qué vomitabas?

Malena: (titubeando) ¿Yo? Ehh... porque... algo debo haber comido que me hizo mal, nada más...

Sandra: ¿Segura? Porque vos y yo comimos lo mismo, y no comimos nada malo...

Malena: (evitando la mirada de su madre) Ehh... Andá a saber, seguramente... debo estar enferma, es todo...

Sandra: Bueno, si vos lo decís... ahí abajo hay un paquete de pastillas para el dolor, te van a venir bien. Hasta mañana.

*Sandra salió de la habitación, aparentemente satisfecha con la explicación*

*Malena suspiró, sintiendo alivio momentáneo*

Malena: Menos mal que mi mamá no es de esas personas tan atentas... me puedo estar muriendo y no se va a dar cuenta... en fin...

*Malena se cruzó de brazos, perdida en sus pensamientos*

*A la mañana siguiente, en la casa de los Santander, todos estaban desayunando juntos, charlando animadamente, excepto Lorenzo, que permanecía en silencio con una expresión de enojo*

Pablo: (preocupación) ¿Te pasa algo, hijo? Te levantaste hace rato y no dijiste ni mu...

Lorenzo: No tengo nada que decir, no estoy de humor.

Pablo: Ay, ¿por lo de ayer, hijo?

Lorenzo: Y no es para menos, ¿no te parece?

*En ese momento, Antonella bajó las escaleras, aún algo dormida, y se unió a ellos*

*Lorenzo evitó mirarla, claramente aún molesto*

Antonella: (sonrisa somnolienta) Hola, familia...

Pablo: Hola, Anto...

Gina: Hola, Anto, ¿cómo estás?

Antonella: (sonriendo) Bien, bien...

Pablo: (dirigiéndose a Lorenzo) Lorenzo, saludá a tu prima...

Lorenzo: Ah... hola, Julieta...

*Antonella lo miró con enojo y hartazgo*

Pablo: Ay, chicos, estamos grandes, che.

Gina: Sentate a desayunar, Anto...

*Antonella se sentó a la mesa, aún algo molesta*

Pablo: ¿Dormiste bien anoche?

Antonella: Sí, por suerte...

Lorenzo: (murmurando) Y claro...

Antonella: (frunciendo el ceño) ¿Perdón? ¿Qué dijiste?

Lorenzo: ¿Me hablaste? Porque yo solo escucho "Romeo, oh, Romeo"...

*Antonella lo miró con furia*

Antonella: ¡Por qué será que no es sorprendente de tu parte, cabeza de tarugo!

Gina: (interviniendo) ¡Chicos, basta! ¡Llévense bien!

Pablo: ¡Estamos todos grandes, che, terminen de pelear!

Antonella: Yo me harté, me voy...

*Antonella se levantó de la mesa, frustrada*

Gina: (preocupación) Pero Anto, no comiste nada...

Antonella: Voy a comer en lo de Mariano...

*Mientras Antonella se iba, Lorenzo no pudo resistirse a lanzar otro comentario*

Lorenzo: (riendo, con sarcasmo) ¡Decile a Romeo que venga a hacerte la serenata hoy a la noche!

*Antonella se volteó, llena de furia, y le lanzó una almohada del sillón antes de salir*

Pablo: (suspirando) ¡Pero, che!

Gina: Lorenzo, crecé un poco, no estamos en jardín de infantes...

*Lorenzo hizo un gesto de indiferencia, sin dar importancia a las palabras de Gina*

*En casa de Malena, ella bajaba las escaleras, lista para salir, cuando vio a su madre desayunando con una sonrisa radiante en su rostro*

Sandra: ¡Hija, te levantaste!

Malena: (bromeando) No, sigo durmiendo, mamá...

*Malena soltó una risa ligera, mientras Sandra continuaba con su emoción*

Sandra: ¡A que no sabés! ¡Te tengo la mejor de las noticias!

Malena: ¿Ah, sí? A ver, me vendría bien una buena noticia ahora...

Sandra: ¿Te acordás que te dije que iba a hacer lo posible para conseguirte un casting en la agencia de modelos?

Malena: (asintiendo) Claro, me acuerdo...

Sandra: ¡Bueno, y a que no sabés! Hablé con un contacto, ¡y te consiguió un lugar!

Malena: (sorprendida y confundida) ¿Cómo...?

Sandra: ¡Lo que escuchaste, hija! ¡Y te esperan hoy a las 6 de la tarde para el casting!

*Malena estaba sorprendida y eufórica, apenas creyendo lo que escuchaba*

Malena: (incredulidad) ¿En serio, mamá?

Sandra: ¡En serio!

Malena: ¡Por fin mi sueño va a hacerse realidad! ¡No lo puedo creer!

*Con una sonrisa en su rostro, Malena se acercó para abrazar a su madre*

Malena: ¡Gracias, mami!

Sandra: De nada, hija...

Malena: ¿En dónde es?

Sandra: Pasando por el pueblo de al lado, un trámite corto...

Malena: ¡Me tengo que ir, pero después pasame la dirección!

Sandra: (asintiendo) Dale, hija, chau.

*Malena salió de allí, llena de felicidad y emoción, lista para enfrentar el día con una nueva energía*

*En la cafetería, Mariano estaba charlando con Giuliana cuando Antonella entró con una sonrisa. Se sorprendió al ver a Giuliana allí*

Antonella: ¡Giuliana, viniste!

Giuliana: (sonriendo) Hola, Anto...

Antonella: ¡No venís nunca!

Giuliana: (riéndose) Necesitaba tomar aire y despejarme un poco de... de mi vida...

Antonella: Ah, entiendo...

Mariano: (saludando) Hola, Antonella...

Antonella: Hola, Mariano...

Mariano: Entonces, ¿me perdonaste?

Antonella: (recordándole) Anoche te dije que sí. Pero solo si no volvés a hablar con Luna a escondidas.

Giuliana: ¿De qué hablan? ¿Qué "Luna"? Me perdí...

Antonella: (explicando) Ah, una chica que se habla con Mariano, así, medio encimosa...

Giuliana: (asintiendo) Ah, entiendo...

Mariano: Te prometo que no, Nella...

Antonella: Bueno, te voy a creer, entonces...

Mariano: (preocupado) ¿Y cómo fue anoche con lo de... tu familia?

Antonella: (suspirando) Ah... bueno, mi tío no se lo tomó tan mal, pero Lorenzo... está hecho una furia, no quiere ni hablarme, y cuando me habla, me molesta.

Mariano: Ay, qué insoportable que es ese pibe, por favor... con el mayor de los respetos, eh...

Antonella: (sonriendo) No, está bien, coincido un poco...

Mariano: Antonella, si yo te traigo problemas...

Antonella: No, tranquilo, no pasa nada. Él tiene que madurar y entenderlo, no puede ser que se ponga así de histérico por poco y nada.

Mariano: (suspiro) Yo soy el enemigo número 1 para tu familia...

Antonella: (bromeando) No, esos son los Montero...

*Giuliana la miró, sorprendida y confundida por un momento*

Antonella: (aclarándose) Chiste, chiste...

*Giuliana soltó una pequeña risa, compartiendo el momento de humor*

*En casa de Miguel, él y su hermano Lucas ya estaban desayunando mientras su madre aún dormía*

Lucas: ¿Estás seguro de lo que vas a hacer, hermano?

Miguel: Sí, segurísimo. Estoy harto de ella, de todo lo que me hizo estos años, de lo que me hizo con Luli el otro día...

Lucas: Pero... ¿y qué hay de mí, Miguel?

Miguel: (intentando tranquilizarlo) Vos siempre fuiste autosuficiente, siempre lo dijiste...

Lucas: Bueno, pero... sos mi hermanito, me vas a faltar cuando necesite un consejo, un abrazo... un estate quieto cuando me mande alguna...

Miguel: (sonrisa) Podés irme a visitar cuando vos quieras...

Lucas: No va a ser lo mismo...

Miguel: Es un cambio que necesito hacer, Lucas, necesito tu apoyo...

Lucas: Tenés todo mi apoyo, no te preocupes...

*En ese momento, su madre, Elettra, apareció en el comedor, algo cansada*

*Miguel se puso serio y su expresión se tornó en enojo al verla*

*Ambos hermanos se quedaron callados*

Elettra: ¿Qué pasa? ¿Por qué se quedan callados?

Miguel: (frialdad) No siempre tenés que estar en todo, mamá...

Lucas: (intentando aliviar la tensión) Ehh... ¿me voy y los dejo solos?

Miguel: Sí...

*Lucas se fue de allí, sintiéndose incómodo y tenso por la situación*

*En el comedor, Elettra se quedó mirando a Miguel con preocupación*

Elettra: (incertidumbre) ¿Pasa algo, Miguel?

Miguel: ¿Y todavía preguntas, mamá? Estoy harto, eso pasa.

Elettra: (confundida) ¿Harto? ¿De qué?

Miguel: De vos, de esta vida infeliz que me inculcaste.

Elettra: ¿Infeliz? ¿De qué estás hablando, Miguel? Siempre tuviste todo lo que quisiste...

Miguel: (enojo) Sí, menos tu aprobación, ¿no es así? Siempre me hiciste creer que porque me dabas todo, yo tenía que quedarme callado. Pero siempre era un problema con vos. "Que vestite como un hombre", "Que hablá bien", "¿Por qué no sos como tu hermano?", ¿o me equivoco?

Elettra: Sí, es cierto. Y todo lo hice por tu bien...

Miguel: ¿Ah, sí? Decirme todo el tiempo que era "poco hombre" porque no me vestía como uno, compararme todo el tiempo con mi hermano, ¿eso es por mi bien?

Elettra: (dolida) Lo que yo veo es que sos un malagradecido. Hice todo por ustedes, todos estos años.

Miguel: ¡Sí, intentaste volvernos igual de frívolos e infelices que vos! Y con Lucas lo lograste, pero conmigo no. Por eso siempre me comparabas con él.

Elettra: (ofendida) A ver, es cierto que siempre fuiste la oveja negra de la familia. Pero no es así. Me estás pintando como la villana cuando no lo soy.

Miguel: (sarcasmo) Ah, claro, el villano es papá, por habernos abandonado, ¿no? Así siempre querés tapar los errores que cometes.

Elettra: Mirá cómo me estás hablando por esa chica.

Miguel: No es así, venía tiempo que quería decirte esto, pero nunca vi la necesidad. Lo que hiciste con Luli fue la gota que colmó el vaso...

Elettra: (despectiva) No entiendo cómo fue que te manipuló esa chica para que te fijes en ella...

Miguel: A ver, mamá, que te entre en la cabeza. No TODOS somos como vos. A mí me importa bien poco que no tenga plata, cómo hable, cómo se vista. Ella me hace feliz, y eso es lo único que necesito.

Elettra: (frialdad) A ver, ¿a dónde querés llegar?

Miguel: Que se terminó, mamá. Ya está, me cansé, no doy más. Me voy. Me voy a vivir a otro lado, lejos de vos. Necesito pensar las cosas con claridad. Voy a buscar a Luli y a decirle que la amo.

Elettra: (advirtiendo) ¿Ah, sí? Mirá que si te vas, no volvés más, Miguel...

Miguel: (tristeza) Entonces, así será, mamá... voy a buscar mis cosas, y es una lástima que esto haya terminado así. Porque a pesar de todo... te quiero, porque sos mi mamá...

*Elettra se entristeció, reflexionando sobre las palabras de Miguel*

Miguel: Pero por primera vez necesito... pensar en mí...

*Ambos se quedaron en silencio por unos segundos, el ambiente cargado de emociones*

Miguel: Voy a buscar mis cosas...

*Miguel se fue hacia su cuarto, dejando a su madre triste y pensativa, enfrentando las consecuencias de su relación con su hijo*

*En casa de los Santander, Pablo estaba llamando por teléfono, esperando ansiosamente que alguien atendiera*

Chiara: ¿Hola?

Pablo: (cautela) Hola, Chiara...

*Chiara se sorprendió y se quedó en silencio por unos segundos*

Chiara: Voy a cortar.

Pablo: (rápidamente) Esperá un segundo, por favor, Chiara.

Chiara: ¿Qué... qué pretendes llamándome? ¿No te dije que no quería verte más?

Pablo: (suplicante) Solo te pido una oportunidad. Solo una...

Chiara: (desconfiada) ¿Oportunidad de qué?

Pablo: De que charlemos... en el parque...

Chiara: Ay, basta de intentar enroscarme, por favor...

Pablo: (insistiendo) Dale, solo te pido una. Una, y si querés, no me ves más. Pero solo una...

*Chiara escuchó a Marco discutiendo con su hijo cerca de ella, poniéndola nerviosa*

Chiara: (apurada) Bueno, está bien, pero tengo que cortar...

Pablo: ¿Es un sí entonces?

Chiara: Sí, es un sí, chau.

*Chiara cortó la llamada justo cuando la discusión escalaba en su casa*

Marco: ¡Respetame, Thiago!

Thiago: ¡Hacete respetar primero!

Chiara: (interviniendo) Ey, chicos, ¿qué pasa?

Thiago: ¡Que no lo soporto más, eso pasa!

*Thiago salió de la habitación, dejando a Chiara preocupada*

Marco: ¿No te digo? Está incontrolable...

Chiara: Sí...

Marco: (curioso) ¿Hablabas por teléfono?

Chiara: (disimulando) Sí... con mi amiga, Estela...

Marco: Ah...

Chiara: Me acordé que tengo que hacer las compras en el supermercado...

Marco: Ah, dale...

Chiara: ¿Me esperás?

Marco: Claro... no te tardes mucho, igual...

Chiara: (tranquilizándolo) Sí, no te preocupes...

*Chiara agarró una bolsa para disimular y salió de allí*

*En la cafetería, Antonella y Mariano estaban juntos, charlando con Giuliana mientras Dani escuchaba cerca de ellos*

Mariano: (recordando con una sonrisa) Yo me acuerdo cuando rompí un jarrón de mi abuela, era re viejo, me quería matar...

Giuliana: (riendo también) ¡Ay, yo también! Mi mamá casi se muere, era un jarrón importado...

Mariano: De chiquitos éramos re traviesos... ¿Te acordás cuando jugando a la mancha tiramos sin querer un vino de tu familia?

Giuliana: ¡Me acuerdo! A mí me castigaron sin salir a jugar por una semana...

Mariano: (riendo) Yo me comí un lindo reto de mi padre...

*Antonella se unió a la risa, disfrutando de la anécdota*

Antonella: Yo todavía me acuerdo aquella vez que le tiré su vaso favorito a mi padre, y me empujó contra el suelo y me dijo de todo, era re traviesa...

*Giuliana y Mariano intercambiaron miradas de tristeza y preocupación mientras Antonella seguía riendo*

Antonella: (tratando de restarle importancia) O sea, de cierta forma, era por ser tan traviesa, era re complicada... Yo creo que si hubiera estado mi madre, pensaría lo mismo... pero tampoco tenemos forma de saberlo...

*Mariano percibió la tristeza oculta en sus palabras y se acercó para abrazarla con cariño*

Mariano: Vení, Antonella...

*Antonella se sorprendió por el gesto, pero lo aceptó con una risa forzada*

Antonella: (risa nerviosa) Ay, de golpe nos pusimos cariñosos, eh...

Giuliana: ¿Pero estás bien, Anto?

Antonella: (esforzándose por sonreír) Ay, sí, lo recuerdo como una risa, no me duele, para nada...

*Los amigos permanecieron cerca de ella, ofreciendo un apoyo silencioso mientras Antonella lidiaba con sus emociones*

*Malena entró al lugar y se dirigió hacia ellos con una sonrisa*

Malena: Hola, chicos...

Antonella: (entusiasmo) ¡Ah, qué bueno que llegaste, Malena!

Malena: (confundida) ¿Tiene fiebre o algo?

Antonella: Claro, porque como verás, vino Giuli hoy...

Giuliana: (seriedad) Hola, Malena.

Malena: (risa nerviosa) Hola, Giuliana...

Antonella: Y yo recuerdo que vos me dijiste que querías decirle algo, ¿me equivoco?

*Malena la miró con sorpresa y enojo, mientras Giuliana mostraba confusión*

Giuliana: ¿Decirme algo a mí?

Antonella: Claro... ¿no, Malena?

Malena: (sonriendo forzadamente) Yo creo que estás MUY confundida...

Antonella: No estoy confundida, pero bueno, vos sabrás en qué habremos quedado...

*Malena la miró con furia, claramente molesta por la situación*

Giuliana: (desconcertada) Chicas, me perdí...

Malena: No es nada, Giuliana, después te lo voy a decir...

Antonella: O capaz lo haga yo...

Malena: (tono amenazante) Eso lo veremos.

*Dani llamó la atención de Malena, un poco inseguro*

Dani: Malena... ¿podemos hablar?

*Malena lo miró con confusión, pero asintió*

Malena: Claro...

*Dani y Malena se alejaron un poco de los demás para hablar en privado*

Malena: (preocupada) ¿Qué pasa, Dani?

Dani: Quería pedirte perdón por las palabras que te dije el otro día. Yo... me fui de cabeza y...

Malena: (interrumpiéndolo) Lo hiciste, pero bueno...

Dani: Yo no soy así, y jamás te hablaría así... no a vos, al menos...

Malena: (sonrisa comprensiva) Tranquilo, no hay rencores...

Dani: También quiero decirte que si querés, podemos ser amigos sin problema, y olvidar todo lo que pasó aquel día con esa chica...

Malena: (asintiendo con una sonrisa) Claro...

*Dani se sintió aliviado y, con alegría, la abrazó*

*Malena correspondió el abrazo*

*En el parque, Pablo y Chiara caminaban el uno hacia el otro, ambos con expresión seria, hasta que finalmente se encontraron*

Pablo: Chiara...

Chiara: Acá estoy, como querías, ¿qué pasa?

Pablo: Chiara... mirá, yo sé por qué pasó lo que pasó...

Chiara: (confundida) ¿Cómo?

Pablo: Eso de que no querías verme más... sé que era una mentira, que tu marido te presionó, lo sé...

*Chiara se sorprendió por las palabras de Pablo*

Chiara: ¿Quién te dijo?

Pablo: (evitando la pregunta) Eso no importa...

Chiara: Ah... seguramente Giuliana le contó a Antonella y te enteraste, ¿no?

Pablo: (asintiendo) Sí, pero eso ahora no importa. Vos no sos así, Chiara. ¿Desde cuándo te dejas amenazar por un hombre?

Chiara: Es mi marido, y es mi familia la que está en juego, Pablo. Vos no lo entendés porque... ya perdiste lo que tenías y ahora no tenés nada para perder... pero yo sí...

Pablo: Vos y yo somos amigos nada más, y de hace años antes que conocieras a ese tipo. No me parece justo... por eso te tengo un trato...

Chiara: ¿Trato? ¿Qué trato?

Pablo: A partir de ahora, nos vamos a portar única y exclusivamente como amigos... y si uno de los dos se pasa de la raya, nos lo vamos a decir...

Chiara: No está mal, pero el problema es que no puedo verte, Pablo...

Pablo: Por eso, dejame terminar. Vos y yo vamos a tener trato solamente por mensaje. Y de vez en cuando, no siempre, para no traerte problemas. Vamos a probar, y si no funciona, no hablamos más si querés... ¿qué te parece?

*Chiara reflexionó sobre la propuesta y luego sonrió suavemente*

Chiara: (afirmando) Me gusta...

Pablo: (extendiendo la mano) Entonces, ¿es un trato?

*Chiara miró la mano extendida de Pablo y, después de unos segundos, la tomó*

Chiara: Trato...

*Ambos se sonrieron, sintiéndose aliviados*

Chiara: Ahora tengo que ir al supermercado, le dije a Marco que iba a eso y si vuelvo sin nada, va a ser sospechoso...

Pablo: (preocupación) Bueno... cuidate, Chiara...

Chiara: Vos también, Pablo...

*Chiara se alejó del parque, mientras Pablo se quedó allí, sonriendo*

*Miguel caminaba con determinación hacia el punto de encuentro, su corazón latiendo con fuerza al divisar a Luli a lo lejos. Ella estaba envuelta en una campera demasiado grande, como si tratara de protegerse del mundo*

Miguel: ¿Luli?

Luli: (tono de enojo) Hola, Miguel...

Miguel: (preocupado) ¿Qué hacés así?

Luli: No te importa. Decime rápido qué querés, que tengo que hacer las compras de la casa.

Miguel: Pará, Luli, contestame una cosa.

Luli: (resignada) ¿Qué?

Miguel: ¿No te cansás de estar así? ¿De andar atrás de ese tipo? ¿Que ni siquiera te deje vestirte como vos querés? ¿No te harta eso? ¿No te harta ser una infeliz?

*Luli miró hacia otro lado, su enojo mezclado con algo más profundo*

Miguel: ¿Por qué volves a ese lugar que te hizo tan mal? ¿Eh? ¿Por qué si eras feliz conmigo? ¿O no lo eras?

Luli: (voz temblorosa) Sí, sí lo era...

Miguel: ¿Entonces?

Luli: Desde que tengo memoria, en un mismo esquema de la sociedad no entran una chica como yo y un riquito como vos. Y él SÍ es como yo, y es lo que yo merezco...

Miguel: (vehemencia) ¡No es así, no te engañes más! ¡Vos te merecés ser feliz! ¡Y eso de los esquemas es una estupidez! ¡Y vos sos muy inteligente para fijarte en eso!

Luli: (gritando) ¡Sabés que digo la verdad! ¡Aceptá la realidad, Miguel!

Miguel: ¡No la acepto, bajo ningún concepto, porque eso no existe! ¡El amor rompe cualquier barrera, la de las "clases", por ejemplo, y eso ni siquiera debería existir! ¡Y si vos pensás que es así, que esa "diferencia" existe, bueno, rompamos el esquema ese, esa "diferencia"!

*Miguel, sintiendo que las palabras no eran suficientes, se acercó y la besó, poniendo todo su amor en ese gesto*

*Luli se separó, su rostro reflejando una tormenta de emociones*

Luli: (voz quebrada) Basta, Miguel. Tu madre dejó en claro el otro día que yo tenía razón...

Miguel: ¡Ya está eso, Luli! ¡Ya me fui de mi casa! ¡Quiero demostrarte que no soy solo un frívolo más! ¡Quiero alquilar una casa, tener una vida con vos, que aunque sea lo intentemos! ¡Jugate, Luli! ¿A qué esperás?

*Luli se quedó pensativa, sus ojos llenándose de lágrimas, a punto de romper en llanto*

Miguel: ¡Dejá esta vida horrible de estarte ocultando, de no tener ni voz ni voto, de no ser vos misma! ¡Adelante, rompamos estos "esquemas"! ¡Animate a ser feliz conmigo, yo lo voy a dar todo de mí, te lo aseguro!

*Finalmente, Luli rompió en llanto, no de tristeza, sino de liberación. Se quitó el abrigo que la aprisionaba y, con un gesto decidido, besó a Miguel*

*Se besaron profundamente, el mundo alrededor desapareciendo*

*En la cafetería, el ambiente estaba relajado mientras todos seguían charlando. Mariano y Antonella estaban abrazados, disfrutando del momento, cuando Giuliana se levantó*

Giuliana: (sonrisa) Voy al baño, ahí vuelvo.

Mariano: Dale, Giuli. Yo voy a buscar algo a la despensa.

Antonella: (ternura) ¿Te acompaño?

Mariano: (riendo con ternura) Ay, Nella, estás re pegada a mí, parecés un chicle...

Antonella: Vos empezaste, dale...

Mariano: (cariño) No me hagas ese pucherito y esos ojos que me podés... vení, dale...

*Antonella y Mariano se alejaron juntos, dejando a Dani cerca de la puerta de la despensa, de espaldas al resto del local*

*Malena, viendo su oportunidad, se acercó discretamente al bolso de Giuliana y a la campera veraniega de Antonella. Con rapidez, buscó la billetera en la cartera de Giuliana y la colocó dentro del bolsillo de la campera de Antonella*

*Dani, volviendo la cabeza por un momento, alcanzó a ver algo y miró a Malena con confusión*

*Malena, sintiendo la mirada de Dani, se apresuró a salir de allí, tratando de actuar con naturalidad*

*Pocos segundos después, Mariano y Antonella regresaron al mostrador, Mariano sosteniendo una crema en su mano*

*Antonella, aún pegada a él, sonreía mientras Mariano colocaba la crema en su lugar. Al moverse, Antonella quedó al lado de la cartera de Giuliana*

*Giuliana salió del baño con prisa y se dirigió hacia Mariano*

Giuliana: Mariano, me voy a tener que ir, ya estuve mucho rato...

*Mientras hablaba, Giuliana comenzó a buscar en su cartera, buscando su billetera*

Antonella: (interrumpiéndola) Pará, Giuliana, yo tenía que decirte algo...

*Giuliana se detuvo un momento, confundida, mientras seguía buscando*

Giuliana: Qué raro... no encuentro mi billetera...

Mariano: (tratando de calmarla) Capaz te la olvidaste, Giuli, no hay problema, yo te lo invito...

Giuliana: No, es que ese no es el problema, Mariano. Yo firmaría haberla traído...

Antonella: Capaz se te cayó, buscala bien...

*Giuliana, algo nerviosa, comenzó a buscar por el suelo. Al inclinarse, notó algo sobresaliendo del bolsillo del abrigo de Antonella y se fijó por casualidad*

*Con sorpresa, sacó la billetera del abrigo de Antonella, claramente confundida por la situación*

Giuliana: Antonella, ¿qué es esto?

*Antonella se giró para mirarla, sorprendida por la pregunta*

Antonella: (desconcertada) ¿Qué cosa?

*Antonella miró la billetera en manos de Giuliana con confusión, mientras Mariano a su lado también trataba de entender lo que estaba pasando*

Giuliana: Esto. ¿Qué es? En tu campera estaba...

Antonella: Yo... la verdad no sé, estoy intentando entender...

*Giuliana soltó una risa amarga, con furia*

Giuliana: (frialdad) Yo no tengo nada que entender, Antonella. Me queda claro todo...

Antonella: (alarmada) ¿Qué... qué estás diciendo, Giuliana? Vos no pensarás que yo...

Giuliana: Otra explicación no encuentro. Mariano no lo hizo porque es mi amigo de hace años. Tu hermano no estaba, y a la que encontré al lado de mi cartera fue a vos...

Antonella: Giuliana... ¿estás desconfiando de mí?

Giuliana: Las circunstancias no están a favor tuyo, Antonella... no lo puedo creer...

*Mariano se acercó a Antonella, abrazándola de costado en un gesto de apoyo*

Mariano: Antonella sería incapaz de una cosa así, Giuliana...

Giuliana: Vos no te metas, Mariano, es entre ella y yo...

Mariano: (persistente) Me meto, ella estuvo conmigo cuando fui a la despensa, después volvimos juntos y saliste vos. Ella no hizo nada...

Giuliana: La billetera no tiene patas, Mariano. ¿No te habrás descuidado en algún momento?

Mariano: Sí, 2 segundos...

Antonella: (voz temblorosa) Pero yo...

Mariano: Pero no por eso fue ella, Giuliana. Sé coherente...

Giuliana: (dolida) Te juro que de vos nunca lo hubiese esperado, Antonella...

Antonella: (desesperada) ¡Yo no hice nada, Giuliana! ¡Se supone que me conocés!

Giuliana: (hablando con rapidez) ¡Sí, porque te conozco lo sé, no me hagas decirlo adelante de todos! ¿Cómo sé yo que no te dio una recaída en eso?

*Antonella quedó helada, sintiendo una oleada de tristeza y traición*

Antonella: (lágrimas en sus ojos) ¿Cómo podés decirme eso...? ¿Cómo, por qué...?

Giuliana: ¡Porque me robaste a mí! ¡A mí, que yo te acompañé desde el primer día, que te defendí de Malena, que te consolé, te ayudé! ¡Cuando mi familia te juzgó, quien te defendió fui yo! ¡Yo hablé con Mariano para que se reconcilien! ¿Y así me agradecés? ¡Ya estoy harta, harta estoy! ¡Primero tu tío hace pelear a mis padres, después vos me hacés esto! ¡Capaz mi familia tenga razón y no deberíamos tener contacto con mentirosos como ustedes!

*Antonella se quedó rígida, luchando por contener las lágrimas, mientras Mariano y Dani observaban la escena con confusión y preocupación*

Giuliana: ¿Y sabés qué? No te me acerques NUNCA más. Estás muerta para mí, Antonella.

*Giuliana guardó la billetera en su cartera y se alejó rápidamente, su enojo distinguido en cada paso*

*Mariano se acercó a Antonella, mientras Antonella observaba a Giuliana irse, con lágrimas silenciosas resbalando por su rostro*

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