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EL DESTINO QUE CEDÍ AL RENACER

EL DESTINO QUE CEDÍ AL RENACER

Status: En proceso
Genre:Villana / Secretos de la alta sociedad / Reencarnación / Poderosas criaturas sobrenaturales / Dragones
Popularitas:9.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Beatriz. MY

Aria,una asesina letal marcada por una enfermedad incurable, acepta su muerte con serenidad…hasta que despierta en el cuerpo de Alaysha, un personaje de su novela favorita cuya vida fue arrebatada, inesperadamente vuelve al día en el que el padre de la original entrega las cartas de compromiso que decidirá el destino de ambas hermanas. Con los recuerdos intactos de la original y un don que viaja con ella, Aria elegirá su propio camino. Pero inesperadamente descubre que Rosse ha renacido, cuando esta se apresuró en tomar la carta de compromiso del segundo príncipe .Sin decir palabra alguna -Aria- ahora Alaysha sonríe con frialdad y acepta el compromiso con el temido primer príncipe . Si bien Rosse recuerda su pasado , no imagina que la mirada que la observa desde el rostro de su hermana pertenece a otra persona …alguien que conoce la historia al detalle y ha vuelto a reescribirla..

NovelToon tiene autorización de Beatriz. MY para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Escena 15

Pero una mano firme y cálida sujetó su muñeca a medio camino, deteniendo el golpe con precisión. Alaysha no perdió tiempo: giró su cuerpo, envolvió las piernas alrededor de la cintura del intruso y lo empujó hacia abajo con fuerza, invirtiendo las posiciones en un instante. Cayó sobre él, la daga aún en la mano, presionada contra su garganta. En ese momento, las luces de la habitación se encendieron solas, iluminando todo con un resplandor suave.

Debajo de ella estaba el príncipe Cassian.

Llevaba una camisa negra simple y pantalones oscuros. Su cabello rojo estaba un poco desarreglado y sus ojos dorados la miraban con sorpresa y algo que parecía diversión.

—Vaya —dijo con voz tranquila, sin moverse—Veo que mi princesa no es común.

Alaysha mantuvo la daga donde estaba un momento más, con una expresión serena y seria, como si tuviera a un visitante inesperado en una reunión de té.

—Solo son algunas habilidades —respondió con tono sereno, sin variar la voz— Pero, me gustaría saber qué hace Su Alteza en medio de la noche en mis aposentos.

Cassian mantuvo su mirada, la expresión aún seria pero con un matiz de comprensión.

—Creo que hay un malentendido, princesa. Esta también es mi habitación. Estamos casados; lo razonable es que compartamos el dormitorio.

Alaysha parpadeó una vez, asimilando las palabras sin que su rostro mostrara ninguna expresión. Se quedó en esa posición un instante más, con la bata roja abierta que dejaba entrever la camisola ligera que apenas cubría su figura bajo la luz, entonces notó cómo la mirada de Cassian, que hasta ese momento había sido firme y directa en sus ojos, descendió lentamente: recorriendo su cuello, el sutil escote de la camisola, y la curva de sus caderas presionadas contra él. Un ligero sonrojo tiñó sus mejillas, apenas perceptible pero real, y carraspeó, desviando la mirada hacia un lado con disimulo.

—Si... si pudiera bajarse, estaría mejor—dijo con una voz un poco más ronca, aún manteniendo la formalidad pero con un toque de apuro.

Alaysha se dio cuenta de la situación incómoda, bajó la daga lentamente y se movió suavemente, sentándose al borde de la cama como si no hubiera pasado nada. Cassian se levantó rápidamente, ajustándose la camisa de manera casual, aunque con las orejas un poco rojas.

—Iré a darme un baño primero —dijo, con la voz controlada otra vez, y se fue al baño sin mirar atrás.

La puerta se cerró detrás de él, dejando a Alaysha sola en la cama. Ella miró la puerta cerrada, un poco confundida.

—¿Por qué estaba tan rojo? —murmuró para sí misma, con curiosidad. Luego guardó la daga debajo de la almohada, se acomodó y cerró los ojos, con su expresión tranquila de siempre.

La noche se había vuelto interesante.

...A LA MAÑANA SIGUIENTE...

A la mañana siguiente, el palacio despertaba bajo una luz suave y clara que se filtraba por las altas ventanas. Alaysha ya estaba preparada, vestía un hermoso vestido rojo con bordados dorados sutiles, joyas que lo complementaban. Como siempre guardó su daga al costado de su cintura bajo la capa corta que se colocó después. Finalmente salió de la habitación con Livia a su lado; quien llevaba una bolsa con provisiones para el viaje  al palacio real. Caminaban por el pasillo del segundo piso en silencio, pero al pasar por la puerta de la pequeña princesa, se pudo oír una voz femenina, aguda y cargada de reproche, como si regañara a alguien.

— No puedo creer que todavía no haya aprendido nada de lo que se le ha enseñado. No puede seguir así princesa Charlotte ¿Qué dirá su alteza cuando vea que su hija actúa como una salvaje?

Alaysha se detuvo. Livia también, mirando a su señora con curiosidad. Desde la rendija entreabierta se oía el silencio obstinado de la niña, sin respuesta. Alaysha, sin prisa, empujó la puerta un poco más abriéndola lo suficiente para entrar; la habitación era amplia  y luminosa, decorada con tonos rosa pastel, con juguetes ordenados y un armario abierto lleno de vestidos infantiles. En el centro, estaba una mujer de mediana edad, que vestía con un uniforme gris , parecía una instructora ya que sostenía una pequeña tabla de madera en las manos o a lo que se le llamaba —un instrumento de castigo discreto—y miraba a la pequeña Charlotte con una expresión acusadora, con los labios apretados en una línea de desaprobación. La niña, de pie junto a la cama deshecha, mantenía la cabeza baja, el cabello plateado cayendo como una cortina sobre su rostro, las manos apretadas a los lados del camisón arrugado. No lloraba, pero su postura era rígida, como si esperara el siguiente golpe.

Alaysha entró sin pedir permiso, y en cuanto lo hizo su presencia llenó la habitación tan espaciosa, pero tensa.

—¿Así es como educas a la princesa?—pregunto con seriedad, pero había mucha dureza en sus palabras—¿Acaso sabe el príncipe que golpeas a su hija de esa manera?

La mujer se giró de golpe , sorprendida, con la tabla aun en la mano. Al reconocer a Alaysha, su expresión pasó de la sorpresa a una indiferencia estudiada, aunque un leve temblor en los labios la traicionó. Hizo una reverencia rápida, pero sin bajar del todo la mirada.

—Respondiendo a su alteza—dijo con tono neutro, casi desafiante— Solo es una lección de disciplina. La princesa Charlotte se niega a vestirse a tiempo otra vez. Su Alteza el príncipe es estricto con la puntualidad, y alguien tiene que enseñarle modales. Además, no es la primera vez. Si no se corrige ahora, crecerá consentida.

Charlotte no alzó la cabeza, pero sus hombros se tensaron un poco más. Alaysha en cambio miró a la mujer un segundo más, con una expresión impecable, sin ira visible, solo esa calma que ponía los nervios de punta.

—¿Y quién eres tú para enseñarle? ¿Acaso eres su madre?—preguntó avanzando hacia la mujer, quien instintivamente retrocedió— ¿Crees que una tabla es la forma adecuada para enseñarle modales a una niña de cinco años?.

—Yo… solo estoy haciendo mi trabajo, princesa.—respondió con la voz algo temblorosa.

—Pues creo que no como debe—respondió Alaysha, se agachó despacio frente a la pequeña, sin tocarla solo para quedar a su altura. La niña alzó la vista dejando que sus ojos se encontraran con los dorados de Alaysha, curiosos pero cautelosos.—¿Quieres vestirte sola hoy?—le pregunto. Charlotte dudó, pero luego asintió apenas con la cabeza. Alaysha se irguió, miró a la instructora. —Ya la escucho…ahora lárguese. Y que sea la última vez que la escuche dirigiendo así a la princesa, o que use esa cosa  contra ella…De lo contrario, me veré en la obligación de usarla contra usted y créame…no le gustara.

La mujer palideció al instante,  hizo una reverencia torpe y salió rápido, con la tabla apretada contra el pecho..

La puerta se cerró tras ella.

Alaysha miró a la niña un segundo más.

—Cuando estés lista, baja a desayunar.

1
Limaesfra🍾🥂🌟
no te vayas, es una trampa😤o algo le hicieron a Cassian
Vanessa Fernandez Ocando
felicidades me encanta sigue asi
karencitha
que se quede con el tal Alex o Alexis creo que es su nombre el que se presentó en la boda
Luisa Maria Reyes Leuro
OYE OYE OYE, ESTÁ NOVELA ESTÁ REBUENA, ME ENCANTAAA🥰🤗🤗🤗
Luisa Maria Reyes Leuro
JAJAJAJAAA, SI QUE LO DIGA DE UNA BUENA VEZ, NO JUEGUE 🤣🤣🤣
Limaesfra🍾🥂🌟
muy buen capitulo, gracias autora🌷🌹
Luisa Maria Reyes Leuro
EXCELENTE,QUE NOVELAZA,ME TIENE SUPER ENGANCHADA,👏👏👏👏👏💓💓💓💓MIL APLAUSOS Y CORAZONES LATIENDO POR ESA MENTE TAN PRIVILEGIADA DE LA ESCRITORA,OJALÁ Y ACTUALICE PRONTO
Ana
Esa mujer me va agradar
Ana
Okay , no pensé que diría eso , pero cumplele su fantasía 😂
Luisa Maria Reyes Leuro
EXELENTE
QUE PUTERIA
QUE NOVELAZA
ESTÁ DE INFARTO
ES BRILLANTE
UNA DE LAS MEJORES QUE ESTO LEYENDO HASTA AHORA
QUE GRANDE LA ESCRITORA
QUE MENTE TAN PRIVILEGIADA
OJALÁ Y NOS DE MÁS HERMOSOS CAPÍTULOS PRONTO
MIS RESPETO A LA DAMA ESCRITORA👏👏👏😘🥰
Ivi
autora , tiene alguna imagen de la pequeña Charlotte
Anonymous
Interesante pero está bien que sea fría ya que era una asesina. Pero se le dio una segunda oportunidad y debería ser alegre de volver a vivir al menos delante de su ahora familia
💖 la niña de tus ojos💖
🥰🥰🥰🥰 me encantó quiero masssss por favor cuando actualizas
IsChez5678🖤🤭
hasta ahora me encanta 🥰🥰....
Luisa Maria Reyes Leuro
MÁS CAPÍTULOS POR FAVOR 🥰🤗
Luisa Maria Reyes Leuro
QUÉ NOVELAZA, OJALÁ Y LA ESCRITORA NO LA ABANDONE, CÓMO HAN HECHO MUCAS😔
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